7 mar. 2012

Nunca vamos a olvidar los gritos desesperados de Karina Olmos aquella mañana. Es que estaban reprimiendo en la entrada de Tinogasta. Ella habí­a ido con sus dos hijos, porque la pelea contra la megaminería es más por ellos que por nosotros.
Seguramente no imaginó que los reprimirían. Cuando comenzó el avance policial, se desesperó. Aun cuando estaban las cámaras de TN para mostrarlo en vivo, Karina nos llamó: "de toda la gente con la que hablé, me pareció que además de querer enterarse de lo que estaba pasando ustedes estaban interesados en ayudarnos".
Esta vez, más distendida, nos contó acerca del bloqueo, que continúa e hizo retroceder a varios camiones con insumos para las mineras esta semana.

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