17 may. 2012

Recuperada por sus trabajadores tras ocho meses de lucha, la reconocida marca es la primera fábrica textil que se benefició con las modificaciones de la Ley de quiebras sancionada el año pasado en el Congreso Nacional. Las maquinarias que utilizan son las mismas y funcionan en el Centro Demostrativo de Indumentaria en Barracas junto a otras cooperativas. Los productos se pueden adquirir en sus locales de Chacarita y Parque Avellaneda.


Cuando los trabajadores de la fábrica de camperas Lacar fueron a trabajar aquel lunes 19 de setiembre de 2011 se encontraron con el lugar cerrado y un cartel que les cambiaría la vida: “Lacar Nostarco se mudó”. Sin ningún dato más que la incertidumbre de la situación, decidieron ir al día siguiente a la Fundación La Alameda. Gracias a la recomendación de un ex compañero, hablaron con su presidente, Gustavo Vera, quien los asesoró desde ese día y hasta hoy. Ese fue el primer paso.
Luego se enteraron, entre otras cosas, que la empresa Lacar estaba concursada desde hacía años, las deudas eran pagadas en cuotas mensuales. Nunca se les informó a los 250 trabajadores sobre esta situación. El empresario José Tarica supo vaciar 20 locales de ropa, además de la planta que funcionaba hacía 28 años en Yerbal al 5200.
Hernán Brizuela es uno de los trabajadores de Lacar que vivió todo el proceso que los llevó a ser hoy los dueños de la empresa.
Actualmente en la cooperativa están inscriptos 47 trabajadores, aunque 31 son los que están activos: “Hay otros compañeros que no pudieron bancarse el tema de estar ganando nada o poco para ir llevando adelante esto – explica Hernán – entonces tuvieron que ir a trabajar a otro lado. Por ahí uno se iba a trabajar dos meses y volvía, otro que por ahí al principio no estaba y después aparecía, o algunos que estuvieron al comienzo y después se fueron a trabajar a otro lado porque todos tienen una familia que mantener, cuentas que pagar. Nosotros fuimos comprensivos con eso, obviamente, el que se tenía que ir a trabajar a otro lado se iba, y los que podíamos aguantar, aguantábamos”.
Por ejemplo, debieron resistir durante diez días en un acampe callejero en Malabia 615 donde la empresa Nostarco SA., concesionaria de la fabricación de las camperas, ocultaba los bienes materiales e insumos de la fábrica que habían llevado a la quiebra.
Otra persona que los ayudó mucho durante estos meses fue Luis Caro, que dirige el Movimiento de Fábricas Recuperadas, por él conocieron la experiencia de otras fábricas en la misma situación: “O peor, porque antes de la reforma de la ley de quiebras otras fábricas tuvieron que pelearla mucho más”, aclara Hernán.
La reforma a la Ley 24.522 de Concursos y Quiebras se aprobó el año pasado en el Congreso, ente otros aspectos les otorga a los trabajadores un mayor poder de decisión y les permite adquirir una empresa inclusive si la cooperativa creada para tal fin estuviera aún en formación. Esto les facilitó el camino a los trabajadores de Lacar, ya que producen y venden sus productos a pesar de no tener totalmente finalizado el trámite en el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social).
La reforma de la ley establece además que cuando la deuda que una empresa tiene con los trabajadores, ya sea por aguinaldos, vacaciones, sueldos atrasados e indemnizaciones, sea igual al capital de la empresa, el juez podrá adjudicárselas más allá de la voluntad del empleador, evitando de esta manera el cierre de la fábrica y asegurando los puestos de trabajo.
Hernán agrega que la reforma también señala que los bienes de la empresa van para los trabajadores incluyendo la marca, maquinarias, prendas. “Nosotros lo pudimos recuperar, aunque en realidad, el juez (Federico Guerri) en su momento quería llevarlo a remate, sin base. Y nosotros hicimos un escrache en el juzgado comercial número 17. Me acuerdo que tomamos el juzgado para que el juez se echara atrás con esa decisión y lo conseguimos. Nos cedió provisoriamente los bienes y estamos trabajando con eso”.
Actualmente las maquinarias están en el Centro Demostrativo de Indumentaria en Barracas (conocido como Polo Textil), un predio que pertenece al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). “Tenemos ya un buen equipo de costureros y estamos también haciendo camperas para otra cooperativa que es el Movimiento de Trabajadores Excluidos, y también para vender nosotros en los locales”. Uno se encuentra en Avenida Directorio 3715, y es un local dado en comodato por La Alameda. El otro será el que inauguren oficialmente este viernes en Avenida Forest 445. A partir de las 19, habrá un pequeño show en la calle y un desfile de periodistas que mostrarán las camperas. También se proyectará un video que dará cuenta de la lucha de estos ocho meses.
Los trabajadores de Lacar destacan que su producción está hecha en base a trabajo digno, a diferencia del dueño anterior (que vive hoy en un country del partido de Tigre) que siempre usó talleres clandestinos, para abaratar costos. De hecho, la empresa había sido denunciada penalmente por La Alameda en 2005 por trabajo esclavo. “Algo que nosotros tenemos bien en claro que no vamos a hacer”, asegura orgulloso Hernán aunque aclara que la lucha continúa: “Todos tenemos la esperanza de poder llegar a tener un buen sueldo, para eso también es la lucha, para poder tener un sueldo digno y hecho por nosotros". 


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