12 jun. 2012

El viernes 1 de junio diecisiete alumnos y una docente sufrieron intoxicaciones de distinto grado por inhalación de monóxido de carbono en la Escuela de Bellas Artes "Rogelio Yrurtia", en el barrio de Villa Luro. Los chicos fueron atendidos en hospitales de la zona y están fuera de peligro. Padres, docentes y alumnos se reunieron en asamblea para exigir a las autoridades -la escuela depende de la Dirección de Educación Artística del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- que se suspendan las clases hasta que finalicen las obras necesarias para calefaccionar nuevamente la escuela, para el funcionamiento del bufet y de las máquinas de algunos talleres de arte. También exigieron al gobierno de la ciudad las garantías necesarias para llevar adelante las actividades. Nos visitaron en el estudio de La Retaguardia varios alumnos de la Escuela secundaria y del profesorado, preocupados por el abandono de su escuela, y reflejando en sus palabras su compromiso con el futuro de la educación pública y sus ganas de luchar por el proyecto de vida que han elegido.
Diez días después del grave incidente, la Escuela continúa sin clases, y los chicos se movilizan junto a otras escuelas afectadas por problemas edilicios y de mantenimiento.

En La Retaguardia, nos explicaron que una escuela de arte como ésta necesita la instalación de gas, que va a quedar anulada provisoriamente, reemplazándose por calefacción eléctrica. Además, las actividades requieren gas en hornallas para escultura y grabado: "las instalaciones están previstas hace dos años, cuando el colegio estuvo tomado, donde se prometieron, además de cerraduras, materiales y montones de cosas más, que iba a venir un gasista matriculado a revisar todo. Luego de que se cumplió el plazo de tiempo dado y no recibimos respuesta, el Rogelio Yrurtia se reunió con el Ministro de Educación Esteban Bullrich y su equipo. Se le preguntó personalmente por qué no fueron el día prometido y la respuesta fue ´no sé´. Esto no es algo nuevo, hace años que hay quejas por el olor a gas, desde hace años lo denunciamos a las autoridades".
Los chicos nos transmiten el malestar que sienten por no ir a clase: "elegimos este colegio porque es lo que nos gusta y en algunos casos porque es a lo que queremos dedicarnos, aunque aparezcan estos impedimentos, como los problemas edilicios" La comunidad educativa sigue esperando su edificio nuevo, en un predio en Cajaravilla y Alberdi, "que por ley es nuestro hace años y aún no comienzan las obras".
Las medidas de lucha que están llevando adelante son varias: realizan cortes parciales y totales de Avenida Alberdi, sacan los caballetes a la calle para hacer pintadas con modelo vivo, confeccionan carteles, reparten volantes en los semáforos. El 8 de Junio, a una semana del incidente, realizaron una sentada, junto a las dos Escuelas de Danza, frente al Área de Enseñanza Artística en Esmeralda 55, donde fueron recibidos por Claudio Griggio.

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