10 jun. 2012

Por Contrapunto

Image
En la causa “La Escuelita" II, testimonió Pedro Maidana, quien era muy joven cuando fue secuestrado en la ENET 1 de Cutral Có y sometido a diversas torturas en Neuquén y en Bahía Blanca. Maidana fue el último en ver con vida a los desaparecidos José Méndez, Orlando Cancio, Miguel Pincheira y Javier Seminario.
Pedro Maidana tenía 19 años cuando fue secuestrado de la Enet 1 de Cutral Co y llevado a la picana eléctrica en un camión del Ejército que estaba estacionado frente a la comisaría, en el operativo del 14 de junio de 1976 que se llevó a una docena de vecinos de la comarca petrolera.
Trasladado a Neuquén, en los meses siguientes padeció la tortura en los centros clandestinos de Bahía Blanca y en "La Escuelita" de Neuquén capital, en tanto su periplo de perseguido político (militaba en el PRT -Partido Revolucionario de los Trabajadores-) lo mantuvo en la U9 de Neuquén, luego fue trasladado a la U6 de Rawson, después al penal de Caseros y recién obtuvo salidas "vigiladas" el 28 de agosto de 1981, cuando egresó de la U9 de La Plata.
Regresó a la comarca petrolera casi seis años después y debía presentarse cada semana ante un policía federal que lo esperaba en una oficina de la comisaría de Cutral Co, al que debía rendirle cuentas de qué hacía de su vida.
Algunos amigos de militancia habían desaparecido, la sociedad estaba cambiada "por el terror y el miedo" y su familia había sido atravesada por el dolor, dijo. ¿Tiene sed de venganza?, le preguntó el defensor Hernán Corigliano, luego de que Maidana exigiera a los imputados "la honorabilidad de que reconozcan lo que hicieron".
"Sostengo que lo que ha pasado tiene que tener una respuesta y una dirección justa; ocultar, es esa resistencia a conocer la verdad, ellos tenían una ideología política y como no podían contener esa enorme cantidad de jóvenes militantes, utilizaron mecanismos perversos y maquiavélicos para desarrollar un plan criminal; que se hagan cargo", respondió.
Describió que el 14 de junio de 1976 cuando fue sacado de la escuela por el capitán Robert Maier (imputado en este juicio, fallecido), lo llevaron a la comisaría de Cutral Co, donde civiles que antes había visto camuflados con gorros y bufandas, lo metieron en la oficina del comisario, le vendaron los ojos y comenzaron a golpearlo brutalmente para que diga "dónde están las armas".
Como no hablaba, "me sacaron y me llevaron vendado en un auto, y como me resistía a colaborar con fuerzas paramilitares, me escapé así como estaba, para que la gente supiera que me llevaban secuestrado. Me trajeron a los culatazos, me apretaron más las vendas y me subieron a un camión que estaba estacionado frente a la comisaría para seguir pegándome: allí me aplicaron picana bajo la venda de los ojos, en las sienes, en la boca y en otras partes del cuerpo. Uno me picaneaba y otro me preguntaba por las armas hasta que se cansaron", describió.
Maidana fue el último en ver con vida a los desaparecidos José Méndez, Orlando Cancio, Miguel Pincheira y Javier Seminario, cuando los retiraron de la cárcel de Rawson el 4 de noviembre de 1976 "a la hora de la siesta".

0 comentarios:

Publicar un comentario