30 ago. 2012

Por Cecilia Litvin para La Retaguardia

En el marco de un paro de subtes que entra en su sexto día y el debate por el traspaso de fondos del Banco Ciudad al Nación, el legislador porteño Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur) dejó su opinión sobre los conflictos que cruzan un gran tema de fondo: la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires.


Para Bodart la resolución del conflicto del subte sería relativamente fácil si los gobiernos nacional y porteño tomaran cartas en el asunto en lugar de pelearse de cara a una posible elección; es decir, si se pusieran a gobernar: “Creo que a los trabajadores no les queda otra (que hacer un paro) porque están reclamando por paritarias que anualmente tienen todo el derecho a reclamar, como lo hacen otros gremios. El gran problema que se han encontrado aquí es que no hay ningún gobierno que avale y obligue a la empresa a sentarse a una mesa y discutir. Tenemos una situación de acefalía. Los porteños tenemos un problema, que por H o por V, permanentemente se pone en discusión el tema la autonomía, cuando en realidad los subtes tendrían que ser de la ciudad. Ahí el gobierno macrista lo que dice es que no tiene la plata suficiente para hacerse cargo, y empieza la discusión porque le pide al gobierno nacional que siga poniendo plata. Ahora el problema son todos los que quedan de rehén en esto, que son 900.000 usuarios diarios, que no son solo de la Capital sino la gente que viene a trabajar de la provincia. Quién se encarga de esa gente, ese es el gran problema que tenemos hoy en día”.
Bodart está convencido de que el Gobierno de la Ciudad tendría que hacerse cargo del subte y reclamarle los fondos que corresponden al gobierno nacional y, si no, discutir de qué otra forma se pueden conseguir los fondos, pero lo concreto es que debe resolver este problema en forma urgente: “este trasfondo político hace que no se pueda llegar a un acuerdo. Y ojo que la empresa (Metrovías) también chantajea, porque es una empresa que ha ganado fortunas, nunca se la ha controlado, nunca se ha hecho una auditoría y está comprobado que hay fondos que no declara para pedir permanentemente más subsidios, pero no hay ningún gobierno que controle ni discuta esto, por ejemplo, y que haga que la empresa brinde el servicio”.
Hace unos días, integrantes de distintos bloques de la Legislatura se reunieron con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y la vicejefa, María Eugenia Vidal: “les fuimos a plantear una solución y nos dijeron que la empresa les había dicho que aunque se solucionara esto, en dos meses no tienen para pagar el sueldo, por lo tanto creo que estamos en una situación grave. Y cuando le preguntamos a Macri qué pensaba hacer, dijo que no tenía una solución. Y si se habla con el gobierno nacional dicen lo mismo”.
De todos modos, para Bodart la empresa Metrovías y el grupo concesionario Roggio no deberían funcionar más y retirarse para que se haga cargo el Gobierno de la Ciudad: “habría que formar una comisión con trabajadores y usuarios para garantizar el servicio – propone –, y tendríamos que discutir en la Legislatura de dónde salen los fondos mientras seguimos reclamando a la nación, para garantizar el servicio de subterráneos a los porteños. Y que sea eficiente y seguro, porque acá hay años de desinversión que pueden hacer que en cualquier momento pase un accidente. Yo creo que la salida pasa por ahí pero el gobierno de la Ciudad tendrá que tomar esta definición y sino los porteños tendrán que saber que tienen al frente una persona que no es capaz de garantizar el servicio. Y también tomar en cuenta que por la disputa política el gobierno nacional no tiene la más mínima sensibilidad de ponerse a trabajar para solucionar esto, entonces hay un maltrato de los dos gobiernos y en el medio una empresa que es una tránsfuga que aprovecha. No es que sea difícil la salida, pero hay que tomar la responsabilidad de dejar de maltratar a los vecinos y de garantizarle lo mínimo que es el transporte”.
Bodart ha recorrido los talleres y vías del subterráneo junto a los trabajadores, quienes le mostraron la verdadera forma en que se viaja: “si la gente tuviera la posibilidad de ver cómo se viaja y cómo están los vagones, algunos tienen cien años, yo creo que no se subirían porque vivimos en un peligro permanente. Ahora, eso se puede hacer por la complicidad de los gobiernos, y ahora cada uno se lo quiere sacar del medio porque también tienen miedo de que en cualquier momento pase algo como (la Masacre de) Once, porque son conscientes de que puede pasar en cualquier  momento, y nadie quiere ser el responsable. El gobierno nacional se lo quiere sacar de encima y el de la Ciudad no lo quiere agarrar porque tienen pánico porque ya están pensando en las elecciones. Creo que estamos ante una cosa que desnuda bastante cuál es la situación del país y la ciudad”, reflexiona.
Pero el subte no es el único punto conflictivo en la disputa Ciudad-Nación. En las últimas semanas se ha sumado un nuevo elemento. El proyecto de ley, que ya obtuvo media sanción en la Cámara Baja, presentado por la diputada del Frente para la Victoria Diana Conti, que impulsa el traspaso de los fondos obtenidos por depósitos judiciales del Banco Ciudad al Nación.
Al respecto Bodart manifiesta que los trabajadores de la entidad bancaria porteña tienen miedo: “del proyecto este, el Gobierno de la Ciudad ha explicado que lo que le van a sacar de fondos al Banco va a ser un plan de reestructuración donde posiblemente se intente dejar trabajadores en la calle, siempre los que pagan el pato en esto son los que menos tienen, en estas peleas por arriba que se dan”.
Pero por fuera de esta disputa entre dos protagonistas de la política actual, hay un montón de actores que deben terciar o impulsar posturas alternativas. Uno de ellos es el propio Alejandro Bodart que pertenece, en el marco de la Legislatura, al MST en Proyecto Sur: “Nosotros hemos logrado justamente ser una tercera pata, poner en debate temas que de otra forma no se debatirían – explica –. Yo puedo decir que de las leyes de fondo, un 75% las han votado juntos, el PRO no tiene mayoría en la Legislatura y necesita el aval para llegar a leyes importantes con 40 votos, y muchas veces el Frente para la Victoria ha colaborado. La crisis económica ha hecho que se rompa un poco ese pacto que estuvo hasta hace no mucho, y yo creo que por ejemplo nosotros al tener una visión independiente de los dos gobiernos hemos permitido que se voten cosas que de otra forma con la disputa esta no se votarían. Por ejemplo, por la disputa general el Frente para la Victoria se encolumna con el gobierno nacional y trata de rechazar, si no estuviera Proyecto Sur no se hubiera podido discutir en la Legislatura medidas para defender el Banco Ciudad. Yo creo que Proyecto Sur aporta soluciones, no solamente denuncia, hemos hecho un estudio serio sobre el subte, sobre la empresa Metrovías, descubrimos por ejemplo que la empresa Metrovías terceriza los sectores más rentables de la concesión. Por ejemplo, ha formado una empresa que se encarga de alquilar todos los locales, que también tiene a su cargo alquilar los túneles para el uso de la fibra óptica, que les cobra fortunas a las empresas telefónicas, de cable, y que en todos los alquileres de abajo cobra fortunas, y todo eso no lo pasa a los balances para no mostrar precisamente que gana mucho dinero. Eso es como que lo tercerizan aunque es del mismo grupo empresario, para todos los meses ir a pedirle más y más plata en este caso al gobierno nacional. Y como ahora el gobierno nacional no le quiere poner más plata pide que la ponga la ciudad. Nosotros hemos hecho un trabajo serio, tenemos propuestas, después el problema es que no somos los que gobernamos. Podemos elaborar propuestas alternativas, llevárselas a los ejecutivos pero ya en un momento no dependen de nosotros. Lo que queremos poner en debate es que sí hay soluciones, pero hay que gobernar para la gente, dejarse de electoralismos, falta mucho para las elecciones presidenciales. No puede ser que uno especule para que se tome una medida que desgaste al otro y no piensen en la gente. Personalmente, creo que los vecinos se van a terminar dando cuenta que ni un gobierno ni el otro piensa en la gente”.
Bodart cree que con esta postura ambos gobiernos terminan desgastados pero además no solucionan ninguno de los problemas que aparecen: “creo que están jugando con fuego porque no se puede maltratar tanto a la gente, sin atenerse a las consecuencias. Si el paro del subte continúa, e insisto no por responsabilidad de los trabajadores a los cuales apoyo porque creo que son víctimas también de toda esta situación, en cualquier momento no nos sorprendamos de que haya una chispa en cualquier lado y la gente termine haciendo cualquier cosa, con los trenes, los subtes, como muchas veces ha pasado en el caso de la línea Sarmiento o Mitre. Cuando eso pase yo creo que van a perder ambos en esta situación, pero especulan. Por ejemplo, en la reunión que tuvimos con Macri se le escapó en un momento una frase que decía que él creía que se mantenía y que Cristina había bajado como 20 puntos. Un comentario que se le escapó por ahí y que muestra que a lo mejor él cree que con esta situación pierde más el gobierno nacional entonces no hace nada para solucionarlo, yo creo que la gente no es tonta y que al final saca sus conclusiones”.


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