20 ago. 2012

Por Andrea Salvati para La Retaguardia


A casi 40 años de la masacre que en la que militares  asesinaron a 16 presos del penal de Rawson, que eran miembros de distintas organizaciones políticas,  Vicente Zito Lema (poeta, periodista y abogado de algunos de esos presos) charló con “Oral y Público” acerca del juicio por fusilamientos.

Fernando Tebele: “¿Qué sensaciones te recorrieron cuando te enteraste de esta instancia en el juicio?”

Zito Lema: “un gigantesco asombro, no porque uno haya perdido la esperanza de que alguna vez, aún en esta tierra maltratada por los poderes, pueda alumbrarse un poco d justicia. Sería pobre d mi parte negar que hay otras causas ligadas directamente con lo que llamamos el terrorismo de estado a partir de 1976 que estaban en trámite, y varias de ellas con sentencia.
Incluso en el juicio a (Luis) Patti y a otros violadores de los derechos humanos participé como testigo de cargo, pero en relación a Trelew, que es cuatro años anterior a esta época, parecía que iba a quedar en el olvido. Por lo menos en el olvido de la intervención judicial.”

Las expectativas en torno a la Justicia

En relación a las pocas esperanzas de justicia en este caso, Zito Lema profundizó: “mantengo amistad con muchos de ellos, por ejemplo con Alicia Bonet; mujer y madre de los hijos de Rubén Pedro Bonet, el militante del ERP fusilado y que fue una de las voces más expresivas de los presos políticos en aquella época.

Más de una vez decíamos q era muy difícil que pudiéramos ver justicia sobre este caso y sin embargo no podemos negar que hay un espíritu de esta época, ciertas definiciones políticas más allá de cualquier cuestionamiento que uno quiera hacer. Lo cierto es que la eficacia de estos juicios es irremediable, ha salido a luz muchísimo del proceder criminal del terrorismo de estado y algunas de sus figuras más monstruosas están siendo juzgadas, condenadas y hasta cumpliendo sentencias efectivas.”

“Insisto: me parecía imposible ver que los criminales, especialmente el Capitán (Luis) Sosa, quien mató, asesinó directamente, y pegó los tiros de gracia con una capacidad monstruosa, algún día iba a estar sentado en la silla del juzgado. Porque entre otras cosas había gozado durante muchos años de la protección no solo de la Marina  argentina, sino posteriormente de la dictadura, y del gobierno de los Estados Unidos que le dio cobijo durante muchos años a este criminal y violador de los derechos humanos” resaltó.

FT: “Si bien había diferentes estrategias de las organizaciones políticas y sociales, en Trelew hubo una confluencia de acción en el escape.”

ZL: “se pusieron de acuerdo el ERP, la FAR y los Montoneros. FAR y Montoneros aún no estaban unidos, sino que  estaban en vías de unirse. Todos compartieron la unidad por la libertad, la unidad por seguir luchando contra la dictadura militar. 

Pasan los años y nos olvidamos quienes fueron Onganía, Levingston y Lanusse. Lo cierto es que en ese instante se dio una verdadera unidad del campo popular. Mi teoría es que una de las causas por las cuales castigan y fusilan con tanta premeditación y alevosía es porque (la fuga) podía convertirse en un símbolo, en un disparador de una nueva relación de fuerza, de un aumento de la fuerzas que combatían a la dictadura. En el hecho de esa fuga estaban en común todas las organizaciones.”

Seguidamente, el periodista y abogado de algunos de los presos, concluyó: “es evidente que si los que luchaban con esa metodología se unían, mas allá de las diferencias, allí se daba un salto de calidad; creo q eso asustó, preocupó, aumentó el odio de las fuerzas de la dictadura y en el fusilamiento incide esta unidad de las fuerzas revolucionarias.”
"Tengo dolor en la memoria"

FT: “¿Cómo se enteró del fusilamiento?”

ZL: “Primero sentimos alegría por la fuga, luego dolor, por el fusilamiento. Me enteré por mi amigo Mario Hernández, abogado de los DDHH que está desaparecido. Él era de una camada de abogados amigos que trabajaban por los DDHH. Nosotros teníamos la defensa de (Fernando) Vaca Narvaja, uno de los que logran fugarse a Chile con (Roberto) Santucho.

Una mañana, Hernández me dijo que el texto (solicitando la liberación de sus defendidos) no valía: le pregunté si estaba tan mal hecho, y ahí me contó de la fuga. Eso fue vivido como algo positivo, por nosotros, por nuestros compañeros y creo que por una buena parte de la sociedad.”

“A unos nos alegro más, a otros tal vez no tanto pero digamos que la opinión pública vio en ese acto un gesto de enfrentar a la dictadura, un gesto casi de leyenda. Por otra parte, viene la tragedia: quedé como si me hubieran pateado la cabeza" sostuvo Zito Lema.

“Más allá de lo confuso de la información se vislumbraba la gravedad: intentamos averiguar cosas y organizar viajes para intentar llegar, algunos no pudimos porque nos conocían e intentaron retacearnos el paso. Al respecto, sintetizó: "tengo dolor en la memoria."

Con motivo de estos hechos y estando invitado por la Unesco para recorrer escuelas del país y leer poemas (en el marco de una campaña de ONU para que los chicos se acerquen a la literatura) fue invitado a Chubut paralelamente al desarrollo del juicio. Asimismo, brindó charlas en las instituciones educativas acerca de lo sucedido en la masacre y leyó su poema “Oración para Trelew”, la cual finalizó al enterarse de la celebración del juicio.  

Al finalizar la entrevista, expresó que tal vez participe del acto público a realizarse en Trelew el 22 de agosto, cuando se cumplan 40 de esos hechos. Concluyó manifestando que eso le trae "paz al espíritu" y resaltando el rol social a la hora de la búsqueda de la justicia: “los años pasan y la gente tiene memoria y coraje civil.”

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