18 oct. 2012

(Por La Retaguardia) El miércoles 17 de octubre la policía provincial reprimió a los vecinos que manifestaban en contra del tendido de cables de alta y media tensión que pretende efectuar la empresa multinacional EJESA atravesando el barrio. Hubo alrededor de ochenta detenidos, entre ellos dos integrantes de la Red Nacional de Medios Alternativos, y más de treinta heridos de diversa consideración. Los efectivos, además, no permitieron el ingreso de ambulancias. Hacia la noche, los vecinos pudieron recuperar el espacio del acampe que realizaban desde hacía varios días, y la policía se replegó hacia la fábrica pero continuó cercando el barrio. Durante la mañana del jueves 18, los detenidos fueron lentamente liberados, mientras los vecinos los esperaban en estado de asamblea, y organizaciones sociales y partidos políticos se movilizaban en el centro de San Salvador de Jujuy.


Desde las seis de la mañana del miércoles, 600 efectivos de la policía jujeña reprimieron a todo el barrio Malvinas Argentinas, ubicado en la capital provincial. Hicieron allanamientos en varios domicilios sin orden judicial, tirando gases y bombas, generando incendios en al menos dos hogares. Hubo decenas de heridos por balas de goma y golpes. Además, mucha gente del barrio que es asmática y alérgica, se vio seriamente afectada por los gases lacrimógenos. Los efectivos y la empresa impidieron el ingreso de ambulancias al barrio, por lo que los enfermos recién pudieron ser evacuados por los propios vecinos en horas de la noche, sin la colaboración del servicio sanitario de la provincia.
Antes del inicio del operativo, y mientras éste se desarrollaba, se cortaron los servicios de luz, cable, internet, teléfonos fijos, y se interfirió la señal de los celulares, con el objetivo de aislar e incomunicar a los vecinos.
A su vez, hubo alrededor de ochenta detenidos a lo largo de la jornada; muchos por responder la represión con piedras o simplemente aplausos, otros por estar filmando lo que sucedía con la cámara desde un celular. Sebastián de Radio Pueblo relató que un compañero de Radio Minka estaba filmando desde el techo de una casa y la policía lo amenazó con que si volvía a grabar le llevarían la cámara, a lo que respondió que estaba en propiedad privada; ante esto, los policías le dijeron que había toque de queda: “una palabra que no escuchamos desde la dictadura o los grandes conflictos sociales”, afirmó Sebastián en diálogo con La Retaguardia.
Los vecinos afirmaron que el grado de represión que sufrieron es inusitado y que estuvo conducida por los propios directivos de la empresa EJESA, que hasta marcaron a las personas para su detención. De hecho, los habitantes consiguieron que algunos diputados y concejales del radicalismo fueran a hablar con el jefe de la policía, quien les dijo que tenía una orden expresa del gobernador Eduardo Fellner de reprimir hasta conseguir la instalación de la obra.
“Esto es un desastre, están imponiendo la voluntad de una empresa multinacional a todo un barrio donde viven setenta mil personas”, afirmó el vecino Néstor Ruiz en un primer diálogo con La Retaguardia. “Los vecinos del barrio no quieren esta obra -continuó- porque significa la enfermedad y la muerte de nuestros hijos. Están transportando 13,2 megabytes por el medio del barrio, es algo criminal, y solo la impunidad que le ofrece el gobierno de la provincia permite una cosa así”.
Ruiz explicó que Jujuy privatizó la empresa pública que brindaba el servicio eléctrico, entregándosela a una multinacional de capitales norteamericanos y gerentes chilenos, que tiene ahora la exclusividad en el servicio. Al instalar la fábrica en el barrio, les mintieron a los vecinos asegurándoles que allí colocarían únicamente oficinas administrativas, pero al poco tiempo los habitantes de Malvinas comenzaron a contraer enfermedades que hasta el momento no se habían detectado en la zona. Hoy es el lugar con mayor cantidad de asmáticos del país. “Ante esto nos pusimos a investigar y llegamos a la conclusión que la planta tenía algo que ver, entonces accedimos al informe de impacto ambiental, que es absolutamente mentiroso, que dice que era un monte y que no habitan seres humanos. Hace dos años, el organismo del Estado que controla los servicios públicos había autorizado subrepticiamente, sin audiencia pública previa, la duplicación de la potencia de la empresa. Y quieren transportar esas energías de media y alta tensión por las calles del barrio. Las consecuencias van a ser casi inmediatas para nosotros. La nuestra es una lucha de supervivencia”, afirmó Néstor.
La resistencia de los vecinos hizo que hacia la noche del miércoles, la policía continuara cercando el pueblo pero al menos se replegara hacia la fábrica EJESA, lo que permitió que se recuperara el espacio del acampe. También empezaron a ser liberados algunos detenidos, como los dos integrantes de Radio Pueblo de la RNMA, a quienes les devolvieron el equipo pero les borraron todo el material fílmico y fotográfico que tenían: “les dijeron que ya que eran comunicadores les fueran a comunicar a los vecinos que si no paraban no iban a liberar a nadie más”, relató Sebastián.
Durante la mañana del jueves, continuaron liberando detenidos, de a uno o dos por hora. A algunos les armaron causas, como el caso de un vecino al que le armaron una por daño y perjuicio al personal policial, cuando en realidad el reprimido fue él. Ahora el barrio no está más cercado y los directivos de la empresa se encuentran dentro de la fábrica, al igual que la policía y los efectivos de la montada. Pero el pueblo de Malvinas Argentinas continúa en el acampe y permanecerá allí para evitar que EJESA siga ampliándose y enfermando a los vecinos.

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