29 sept. 2012


(Por La Retaguardia) En rechazo a las modificaciones inconsultas en las currículas por parte del ejecutivo porteño, principalmente de colegios técnicos, los estudiantes mantienen la medida de fuerza que ya abarca a más de treinta establecimientos educativos. Rocío Moser González, alumna de la Escuela Técnica Nº 27 Hipólito Yrigoyen de Villa Pueyrredón, relató la lucha que vienen desarrollando desde marzo de este año y explicó de qué manera los puede afectar estos cambios previstos en sus carreras.

Aunque las escuelas están tomadas desde hace algunos días, la Agrupación Técnicos Autoconvocados comenzó a funcionar en marzo de este año, cuando estudiantes de distintas escuelas técnicas empezaron a reunirse para evaluar qué podían hacer ante el intento del Ministerio de Educación porteño de realizar modificaciones que afectaban su currícula. Primero fueron solo encuentros entre alumnos, luego marchas, entregas de petitorios y hasta reuniones en la Legislatura. Una de las acciones más importantes fue una movilización desde el Ministerio de Educación de la Nación hasta el de la Ciudad, donde se entregó un petitorio con quince mil firmas. Cuando a las dos semanas los estudiantes fueron a buscar una respuesta, les contestaron que ni siquiera habían podido leer el material que les habían dejado: “todo lo que les preguntamos en ese momento no lo sabían responder”, contó Rocío en diálogo con Luis Angió durante el programa Otras Voces, Otras Propuestas, y agregó: “seguimos insistiendo, pero si no escucharon una movilización con quince mil firmas en la que éramos más de dos mil alumnos, se hacía difícil”.
Desde el Ministerio aceptaron una reunión pero sin alumnos, ni docentes: “parecía que no nos querían escuchar", reflexionó Rocío. "Esa reunión iba a ser el miércoles 12 de setiembre y el día anterior a la tarde la canceló el Ministerio sin una razón. Eso generó un descontento mayor al que estábamos teniendo, y así llegamos a la última instancia que es la toma de los colegios, obviamente a la que nadie quería llegar”.
Primero fueron las escuelas técnicas, pero ya se sumaron establecimientos normales, bachilleres y comerciales, porque las modificaciones en las currículas pueden afectar a todos.
Lo que suma al desarrollo de este conflicto es la falta de claridad de parte del Ministerio de Educación de la Ciudad, a cargo de Esteban Bullrich.
Específicamente en el ámbito que maneja Rocío, que es de la química, no queda claro si podrán continuar utilizando los laboratorios, también corren el riesgo de perder materias como “Física Aplicada” o “Seguridad e Higiene Industrial”: “Que nos saquen un laboratorio es (igual a) que nos quiten una competencia y esa competencia es una habilitación para trabajar. Si a mí me sacan el laboratorio me inhabilitan, y aunque mi título diga técnica en química no vale lo mismo”, explicó Rocío.
Hasta el momento, lo que el Ministerio presentó oficialmente fue un libro o publicación llamada “Nueva Escuela Técnica”: “es como un plan de `elegí tu nueva escuela técnica`, que tiene las materias nuevas que podría haber pero no queda claro, no hay nada firmado”, señaló Rocío y especificó: “a nosotros nos baja un marco de homologación del Ministerio de Educación de la Nación en el cual cada jurisdicción tiene que presentar su currícula para que el título tenga validez nacional. Hay ciertos parámetros que hay que cumplir, y cada jurisdicción lo hace como quiera, y ahí empieza el problema porque la jurisdicción justamente de Capital no fue de lo mejor que podrían haber hecho, además de que fue inconsulto y a espaldas de la comunidad educativa”.
Tal como lo aclaró Rocío, no hay nada que se haya resuelto en forma consensuada: “acá se dice que hubo jornadas de diálogo, pero la mayoría fueron informativas, también dijeron que estaba abierto el diálogo y cuando fuimos a la Legislatura a plantear que a nosotros nos parecía mal lo que nos cambiaban, por ejemplo que te enseñan materias correlativas a la par, el gobierno decidió cerrar el diálogo”.
Rocío contó que los estudiantes tienen el apoyo de toda la comunidad, no solo la educativa, ya que a la Escuela Técnica Nº 27 Hipólito Yrigoyen, ubicada en Lope de Vega y Baigorria, se han acercado vecinos del barrio de Villa Pueyrredón: “nos preguntan cómo estamos, hay muchos que también han venido desde la toma para interesarse más por el problema y preguntar, y ver cómo estamos, eso la verdad que es valiosísimo. Los docentes tienen que venir a firmar porque hay una parte por lo menos en mi escuela que no está tomada. Nosotros dentro de la toma hacemos cursos, charlas, pero además se está planeando hacer clases abiertas, sacar los bancos a la calle y estar todos juntos, los estudiantes y los docentes. Adentro de la escuela estamos solo los alumnos y quienes están dando clase son los chicos que van a las olimpiadas o que están en años más grandes”.
Las modificaciones en las currículas y las consecuencias que éstas podrían traer a la formación de los estudiantes despierta preocupación y también solidaridad, tal es el caso de la propia Rocío, ya que a ella personalmente no le perjudicará la reforma ya que se recibe este año y los cambios comenzarán a regir para los alumnos que ingresen en 2013: “estoy en sexto y termino este año y el plan no me afecta, salgo con el título de Técnica Química como siempre, pero les afecta a los chicos que ingresen. Este plan ya quiso afectar en los '90 y en los '70, y hubo gente que defendió la escuela técnica antes, así que por qué yo no. Yo puedo estudiar gracias a que antes la defendieron. Lo menos que puedo hacer es defenderla”.


DESCARGAR

0 comentarios:

Publicar un comentario