27 oct. 2012

glifosatoenbuenosaires.blogspot.com
(Por La Retaguardia) La periodista Clarisa Ercolano publicó en el sitio Noticias Urbanas una nota en la que alerta sobre la utilización de este agrotóxico por parte del gobierno porteño para desmalezar y cortar el césped en distintos espacios verdes, poniendo en riesgo a los trabajadores, que realizan la tarea sin la debida protección, y a todos los vecinos que transitan por la zona, ya que el glifosato tiene como mínimo un alcance de cuatrocientos metros desde el lugar donde es aplicado. Hablamos con Ercolano, quien nos dio más detalles de su investigación.



“Lo que llama la atención es que uno lo relaciona siempre con los pueblos que tienen desarrollo en cuanto a la actividad agrícola, obviamente esto no hace que la preocupación desaparezca porque es grave su aplicación en todas partes, pero en la Ciudad (de Buenos Aires) uno pensaba que al menos de ese tipo de contaminación se estaba lejos, y lo que empecé a ver por personas que realizaron denuncias en su momento, por investigaciones de vecinos que de repente veían aparecer a gente con equipos extraños fumigando sin explicar bien de qué manera, o que contaban mediante las redes sociales que estaban haciendo ejercicio y veían pasar personas prácticamente vestidas como astronautas aplicando cosas que no se sabía bien qué eran. Empecé a ver qué pasaba con todo esto, me comuniqué con la Dra. Graciela Gómez 
(abogada experta en derecho ambiental)
y me confirmó que efectivamente había fumigaciones con glifosato en la Ciudad de Buenos Aires y también en algunas partes del área metropolitana, es decir del Gran Buenos Aires”, explica Ercolano a La Retaguardia.
Caballito, Puerto Madero, Saavedra, Coghlan, Belgrano, Colegiales y Palermo son algunos de los barrios en los que se utiliza la fumigación con glifosato, en principio para el desmalezamiento. El objetivo sería ahorrar y hacer más rápido el trabajo de cortar el césped y mantenerlo a raya en plazas y espacios públicos, y lograr también que no pase el pasto por entre los adoquines.
Además, este método se aplica en los lugares por donde pasan las vías del tren, para mantenerlas sin malezas que puedan estorbar señales, “algo que normalmente se realizaría con bordeadora o podadora”, señala la periodista. Entre las que utilizan glifosato se encuentran las ex líneas Sarmiento, Roca y Mitre, y se involucra también los bordes de casas, parques y demás espacios ubicados a la vera del ferrocarril.
Pero las vías no pasan solamente por la Ciudad de Buenos Aires, sino además por parte del territorio bonaerense. “Hay zonas de la provincia de Buenos Aires que tienen ordenanzas que no permiten la fumigación, en esos lugares no la hacen pero entran en (la Ciudad de) Buenos Aires y acá no hay regulación, por lo que se fumiga en toda la zona del tren, lo cual es casi una paradoja porque están reconociendo fallos judiciales y amparos que dicen que es peligroso, pero en donde no hay (regulación) se fumiga igual como si acá las personas fuesen inmunes. Convengamos que las vías del tren pasan por el medio de la Ciudad, zonas transitadas, la gente cruza por allí”, expresa Ercolano.
En su nota “Peligro: Usan glifosato para desmalezar en la Ciudad” de Noticias Urbanas, la periodista menciona el ejemplo del ramal de la ex línea Mitre: en las secciones que corresponden a la provincia de Buenos Aires no fumiga porque una ordenanza lo prohíbe, pero sí lo hace en el tramo entre General Paz y Retiro, afectando a los barrios de Saavedra, Coghlan, Belgrano, Colegiales y Palermo. Allí explica además que las distancias mínimas para la aplicación de agroquímicos no tienen regulación a escala nacional pero casi ninguna ley provincial, ordenanza o cautelar está por debajo de los 500 metros, algo imposible de cumplir en la Capital, donde se fumiga a solo unos pasos de viviendas, comercios y plazas.
De esta manera, Ercolano afirma a La Retaguardia que habría que pensar en cambiar formas de vida, porque ya no alcanza con no sentarse en la plaza del barrio: “habría que tener cuidado de a qué lugares se llevan los animales, adónde se lleva a los chicos a jugar, la verdad que resulta preocupante esta metodología”. En este sentido, Ercolano considera que hay mucho desconocimiento sobre el tema: “las personas no saben, sienten quizás un olor raro o tienen picazón en la piel que no tenían o arden los ojos, que son los síntomas más comunes cuando uno está en contacto una vez, el problema de esto es el contacto prolongado. Me parece que es algo que hay que advertir mínimamente. Una mujer me contó que se acercó a preguntarle a la persona que estaba aplicando por qué lo hacía y si no sabía que se iba a enfermar, y le respondió que sí lo sabía pero que era el único trabajo que tenía. Lamentablemente la cosa no pasa por ahí y más de una vez no están bien protegidos. Están expuestos y son una víctima más”.
Para Ercolano también resulta preocupante el desconocimiento que hay respecto a que muchas personas dicen que el glifosato “es un pesticida que está aprobado porque la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) de Estados Unidos, que está aprobado y es de bandera verde. En la FDA de Estados Unidos han trabajado y trabajan al día de hoy personas vinculadas a Monsanto que fue la firma que lo desarrolló. Es un poco ingenuo guiarse por esos informes para justificar la aplicación”.
En cuanto a los motivos por los que el gobierno de Mauricio Macri utiliza este método, Ercolano señala que no debe ser por una cuestión de ahorro porque se trata de un producto importado y no es económico, por lo que quizás esté visto como algo más práctico.
“En los pueblos del interior la principal discusión es por el trabajo, la producción, cómo hacemos, si reconvertimos el modelo de agricultura, tal vez se piensan salidas y la excusa más frecuente es la pérdida de una fuente de trabajo, que obviamente no justifica que se muera gente, pero ¿cuál sería la explicación en la Ciudad de Buenos Aires? La verdad que no se entiende, espero que algún funcionario tal vez se enoje o se indigne y me llame así le puedo preguntar”. Es que Ercolano prefirió no consultar a las autoridades porteñas antes de publicar la nota: “no se los consultó por un cierto temor a que frenaran la nota. Preferimos jugárnosla por publicarla y advertir lo que pasaba, que tuviera la repercusión que tuvo y que después en todo caso contesten. Siempre que llaman y protestan, mi pregunta es ´¿es mentira?´, y si te dicen que no, y bueno… por suerte por ahora son solo enojos, pero no me pueden desmentir”.
Lo concreto es que el gobierno porteño está utilizando un agrotóxico para desmalezar el espacio público, para el que tanto fomenta su uso, sin tener en cuenta el nivel de contaminación y consecuencias en la salud que puede generar en los miles de vecinos de la Ciudad de Buenos Aires.


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