8 ene. 2013

(Por La Retaguardia) Así definió el periodista y ex diputado nacional al discurso kirchnerista. Bonasso consideró que en Argentina se deben discutir las cosas de fondo, por ejemplo el modelo extractivista del gobierno nacional, sus negocios con mineras y petroleras; y aseguró que espera que los comicios legislativos de este año brinden una lección a las pretensiones re-reeleccionistas de Cristina Fernández. Bonasso hizo referencia además a la necesidad de construir un polo opositor de centro izquierda, a partir de ideas y programas y no de liderazgos unipersonales, que tenga como eje a los trabajadores.

Miguel Bonasso está enojado, se le nota y no lo disimula. En los últimos días y en el marco de la polémica por el brindis y asado organizado por el Ministerio de Justicia de la Nación, en el ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio ESMA; el titular de esa cartera, Julio Alak lo acusó de “pseudo progresista que está con Clarín y La Nación”. “Yo eso no se lo puedo permitir – respondió Bonasso en diálogo con el programa “Sueños Posibles” de Alfredo Grande –, yo estoy pagando un precio que es el menor de los que pagamos los que luchamos durante muchos años, contra la dictadura militar, el lopezrreguismo, que es el precio de haber pasado por el exilio. No le puedo permitir a un transformista político que empezó en el periodismo curiosamente en 1976, en el diario El Día de La Plata, y ahora habla de las corporaciones políticas que silenciaron la dictadura ¿Era muy crítico el diario El Día de La Plata, señor Alak, respecto de Videla y Massera? Lo que pasa es que estos canallas no saben que uno tiene archivos y los revisa permanentemente y está dispuesto a pulverizarlos con esos archivos, porque son fáciles de pulverizar. Hay que tener el Raid necesario para practicar la persecución de cierta insectología enclavada en el poder en la República Argentina. Como decía Artigas, `con la verdad no ofendo ni temo`. Esta dirigencia política que considera que hay que hacerse el gil porque si afanan un poco tampoco está tan mal, esto es lo que no se puede permitir en la Argentina, el afano desde el gobierno es un crimen de lesa humanidad, porque tenés una cantidad de necesidades no satisfechas brutales. Entonces que encima tengas un chorro que te da lecciones, como Alak. Yo he estado diez años en Montoneros, me podrían haber matado mil veces, mientras el señor Alak comía papas fritas. Esto no es un relato, esto es una estafa. Entonces tenemos que denunciar y develar la estafa y luchar políticamente contra ella dentro de la democracia”.
Parte de ese develar y denunciar la estafa es lo que hizo Bonasso en su último libro “El Mal”, donde realiza una serie de acusaciones que luego refrendó ante la justicia federal. Acusó a la presidenta Cristina Fernández de tráfico de influencias en beneficio de la multinacional minera Barrick Gold; al secretario de Minería, Jorge Mayoral; al gobernador de la provincia de San Juan, José Luis Gioja y al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, por un acuerdo secreto con Chile que perjudica impositivamente a la Argentina. En este sentido, Bonasso aclaró que ningún funcionario le ha respondido hasta el momento: “contestan cuando un actor, con todo respeto por la profesión actoral, que saben que tiene reflejo en los medios, les dice algo anecdóticamente, pero no contestan las cosas en serio como la venta y entrega de la Argentina a Rockefeller en la explotación petrolera en la Patagonia, a la megaminería con una empresa que es fachada de la CIA como la Barrick Gold en la cordillera de los Andes, a Monsanto en todo el territorio nacional. Esto es lo que hay discutir, el resto son pavadas, hay que discutir las cosas de fondo, si el país se ha vuelto extractivista, neocolonial, dependiente del imperialismo yanqui”.
Bonasso también se refirió a la situación social que vive actualmente Argentina. Afirmó, convencido, que a nivel nacional la pobreza continúa creciendo: “si vos medís con los índices del INDEC lo que cuesta la canasta familiar te das cuenta de que hay muchísimas, millones de personas más, que están debajo de la línea de pobreza y no son registradas por las estadísticas oficiales. El aumento de la pobreza en la Argentina y la no salida de muchos sectores de la marginación y aún de algunos bolsones muy deprimidos del hambre es una realidad cotidiana, y es una cosa que desgraciadamente no hay más remedio que reprocharle a un gobierno que tuvo 500 millones de dólares como caja, y los dedicó a mantener a los pobres bajo su férula, ayudarlos, entre comillas, pero no sacarlos efectivamente de la pobreza, no hacer las obras de desarrollo e infraestructura necesarias; eso los mantenía atados a una política clientelar. Eso es el duhaldismo. Finalmente, el kirchnerismo es la enfermedad infantil del duhaldismo”.
Bonasso manifestó que espera que los comicios legislativos que se desarrollarán este año signifiquen una clara “lección para las pretensiones re-reeleccionistas” de Cristina Fernández: “en realidad son pretensiones de carácter monárquico pero no monárquico constitucionalista, sino de carácter monárquico saudita. Yo quisiera que se ponga coto a este poder desmedido, a este envenenamiento de la mente de los jóvenes, a esta militancia mercenaria a la que se le paga sueldos espectaculares, y comencemos a transitar un camino en serio hacia un país justo, fraterno, solidario y republicano”.
Ante la consulta sobre la construcción de alternativas opositoras, el periodista consideró que desgraciadamente existe una enorme debilidad de lo que llamó “el ala izquierda de la oposición”: “la derecha no me interesa, al gobierno le encanta tener una supuesta oposición de derecha que ya está pactando entregarle la re-reelección como están pactando negocios inmobiliarios en la Ciudad de Buenos Aires entre Cristina Kirchner y el señor Macri. Yo creo que efectivamente no se ha logrado, y esperemos que se construya un polo opositor de centro izquierda, que tenga a los trabajadores como eje porque son los trabajadores los que están siendo perjudicados, acá hay un verdadero plan de ajuste. Están echando gente, están poniendo un tope (salarial) de 20% cuando la inflación va a estar en 30. Tenemos que empezar a construir, aunque sea difícil, a partir de ideas y programas, y no solamente de liderazgos unipersonales, que es un poco en lo que la política argentina y latinoamericana han naufragado durante años”.
En este sentido, Bonasso aseguró que hacen falta muchos líderes en todos los ámbitos: “en la base, en la cúpula, en el parlamento, en el periodismo, en lo que estamos haciendo ahora que es tratar de que el oyente también piense y diga cómo se hace esto, cómo me involucro en política, de qué manera participo”, reflexionó en diálogo con Sueños Posibles. A su vez, hizo especial referencia a la experiencia de las asambleas en 2001. Consideró que, aunque fue de alguna manera “aplastada” a partir de “un juego entre la ultra izquierda y la derecha”, a nivel histórico “algo quedó”: “hoy hay una serie de movimientos ambientalistas en Famatina, Andalgalá y demás, que se hace bajo la denominación de asambleas vecinales, populares. A mí me parecen extraordinarias esas autoorganizaciones de los ciudadanos, por supuesto más que políticas son sociales, y tienen que ver con luchar contra un perjuicio social, pero yo creo que son una base interesante que dan cuenta que algo quedó de esas experiencias. Ese es el espíritu que hay que recuperar”.


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