8 feb. 2013


(Por La Retaguardia) El tercer juicio por los delitos cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada retomó sus audiencias esta semana, tras la feria judicial, en los Tribunales porteños de Comodoro Py. Fue el turno de las declaraciones indagatorias de varios de los represores imputados, pero hubo dos que llamaron más la atención. Por un lado, el ex secretario de Hacienda de la dictadura, Juan Ernesto Alemann, quien confirmó que ingresó a la ESMA, y por el otro el genocida Alfredo Astiz, que se dedicó a provocar a jueces, fiscales y familiares. Sobre estos temas, conversamos con el fiscal de la causa, Guillermo Friele.


“Fue una audiencia bastante tensa”. Así calificó el fiscal Guillermo Friele la jornada del jueves 7 de febrero. Lo hizo en referencia directa a la declaración del imputado Alfredo Astiz: “realizó todo un discurso, ya no defendiéndose porque él entiende que estos juicios son totalmente ilegítimos -expresó Friele en diálogo con Oral y Público-; como no se defendió, lo único que hizo fue provocar a los jueces, los fiscales, los querellantes, al público, a los efectos de provocar disturbios, que es lo que sucedió en definitiva. A pesar de que las partes y la fiscalía solicitaron algún tipo de sanción por el modo y el tono en el que hablaba, finalmente el público desbordó y se tuvo que suspender la audiencia durante cuarenta minutos. Los jueces además decidieron suspender inmediatamente la declaración indagatoria diciendo que Astiz se había apartado, estaba divagando y que además en tres momentos determinados había provocado al público y a las partes, y esto implica la posible comisión de un delito que es el de provocar disturbios durante una audiencia oral y pública, y por lo tanto lo que hizo el juez Leopoldo Bruglia (integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 5 de la Capital, junto con Daniel Obligado y Adriana Palliotti) fue confeccionar un acta y remitirla a los efectos que se investigue la posible comisión de ese delito”.
Para el fiscal, durante su declaración, técnicamente Astiz no hizo uso de su defensa en juicio: “se dedicó a describir sucesos en la historia reciente de la Argentina que a su entender provocaron que tanto él como los co-imputados estén sentados en el banquillo de los acusados, trayendo a colación cuestiones tan banales como en su momento la acusación que se hizo al juez Zaffaroni de los departamentos que él alquilaba o que un administrador alquilaba, mostrando diarios que lo ponían en una situación casi ridícula. Esto no es defensa en juicio porque no tiene absolutamente nada que ver con las imputaciones que se le hacen, lo único que ha hecho fue divagar para confrontar y provocar a todo el mundo. Esto tiene una sanción que es suspender el acto procesal ya que Astiz si quiere en algún momento hablar de los cargos y defenderse puede ampliar su declaración indagatoria en cualquier momento del juicio”.
Un día antes, había sido el turno de la declaración de Juan Ernesto Alemann, ex secretario de Hacienda durante la última dictadura cívico militar. El ex funcionario de facto está imputado por un solo hecho: la aplicación de tormentos en el caso de Orlando Ruiz.
Según sus propias palabras, Alemann fue invitado a la ESMA para ver las armas con las que se habían cometido dos atentados en su contra, ocurridos en 1978 y 1979. “Alemann sí se defendió -expresó Friele- y manifestó que él no tenía absolutamente nada que ver, se apartó de la imputación que se le ha hecho concretamente respecto de la víctima Ruiz. Él ejerció su derecho a defensa, con algunos supuestos que por lo menos a nosotros nos han interesado y nos sirven, que es que reconoció que ingresó a la ESMA, que fue a ver armas a un lugar, que nunca había hecho una denuncia (respecto a los atentados sufridos), que no hubo intervención de la policía ni de un juez. Es decir que reconoció, de alguna manera, y esto es un análisis que estamos haciendo nosotros, que todo fue ilegal, y él ratificó esa ilegalidad diciendo que en vez de haber ido a un juzgado en todo caso a ver las armas con las que supuestamente lo atentaron, tuvo que ir a la ESMA, con gente que no se dio a conocer o que al menos él no pudo identificar, todo en la clandestinidad”. 
Según declaró Alemann, durante los años de dictadura se podía ingresar a la ESMA y desconocer lo que allí sucedía. Al respecto, el fiscal señaló: “lo que está muy claro es que en la ESMA al momento en el que él va a visitarla, no sólo estaba detenido Ruiz sino un sinnúmero de personas que eran torturadas, con privación ilegítima de la libertad. Y determinan además la presencia de Alemann en la ESMA, que dos víctimas lo vieron adentro del predio”.
Para la próxima semana, en tanto, está previsto que comiencen a declarar por primera vez los pilotos de los vuelos de la muerte. En esta tercera instancia de juicio por delitos cometidos en la ESMA, que comenzó en noviembre de 2012, están siendo juzgados cinco pilotos y dos tripulantes.

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