29 mar. 2013

(Por La Retaguardia) Con una nueva postergación, continúa el juicio contras las hermanas Jara. El martes 26 se conocieron los alegatos y el veredicto recién llegará el 9 de abril. El fiscal pidió penas de entre tres y cinco años para Ailén y Marina. En tanto, la defensa, a cargo de los abogados Isidro Encina, Eduardo Soares y la doctora Conda, reclamó la absolución. En este marco, conversamos con Encina, que hizo un relato pormenorizado de cómo se dieron los hechos aquel 19 de febrero de 2011 cuando las hermanas se defendieron ante un nuevo acoso de Juan Leguizamón en el barrio Sanguinetti de Moreno, en el conurbano bonaerense. 
El juicio comenzó el 18 de marzo en los Tribunales de Mercedes. El proceso debía finalizar al día siguiente, pero la suma de testigos y el tiempo que resolvieron tomarse los jueces para definir el fallo retrasó el veredicto hasta el 9 de abril. Hasta entonces las hermanas Jara permanecerán detenidas, situación en la que se encuentran desde hace más de dos años.

La Retaguardia: ¿Qué alegaron los fiscales?
Isidro Encina: Fundamentalmente hicieron hincapié en todo lo que se instruyó en la investigación penal preparatoria que se hizo en Moreno, que duró aproximadamente un mes y veinte días. Resucitaron esa situación como un paquetito armado y lo impusieron con una acusación, olvidando todos los avances que se han hecho en la justicia en cuanto a la oralización, y lo que tiene que ver precisamente con la posibilidad de poder valorar las pruebas con los sentidos y poder extraer otros indicios que son importantes a los efectos de recabar la verdad de qué fue lo que pasó en el debate. Cambió mucho de lo que se mostró en la investigación penal preparatoria, y en eso hizo hincapié obviamente la defensa.

LR: ¿La fiscalía acusó por intento de homicidio o por lesiones en riña?
IE: La fiscalía acusó por tentativa de homicidio y eventualmente dejó abierta la posibilidad de que cambie la calificación por una de lesiones graves.

LR: ¿Es común que la fiscalía haga esto? Uno está acostumbrado a que trace una hipótesis y pida una condena de acuerdo a esa hipótesis y no a dos.
IE: Lo real es que los delitos de sangre se investigan por el delito más grave, la tentativa de homicidio en este caso, pero llega un momento que es la elevación donde si no se encuentra el dolo, la intención de matar, la intención criminal, entonces el delito se muda al resultado que son las lesiones que pueden ser graves o leves según el caso. Como esto sucedió en la instrucción, se las inculpó por tentativa de homicidio por un informe del cual la defensa acusó en este debate de falsificación ideológica del instrumento producido por un galeno, así que esa situación más allá de lo que le comentaba se va drenando por el camino. Como eso no ocurrió, el fiscal lo planteó acá; es decir, es tentativa de homicidio pero como sabemos que la mayoría de los tribunales tiene un criterio de que si no se demuestra el accionar o la intención criminal o prever el resultado, como se dice en términos jurídicos, que el resultado que se preveía era la muerte, entonces en ese caso generalmente los tribunales mudan y cambian la calificación a una de lesiones graves. Entonces el fiscal, advirtiendo esa circunstancia, lo dejó planteado.

LR: ¿Y qué penas solicitaron para Aylén y Marina?
IE: Cinco años para la tentativa, y de tres años y seis meses para una eventual lesiones graves. No obstante ya cuando la defensa hizo el alegato, y el fiscal hizo la réplica de lo que dijo la defensa, reconoció que no hubo ninguna intención homicida, ya descartó el delito más grave.

LR: ¿Ustedes alegaron legítima defensa?
IE: Si, alegamos legítima defensa de terceros porque en este caso quien acciona con el arma blanca es Marina, que estaba viendo que estaba en lucha la hermana con una persona que estaba armada y se estaban disputando el arma, porque obviamente esa situación implicaba defender su vida.

LR: ¿Cuál fue el arma de Marina?
IE: Marina usó un arma blanca, un cuchillo de nueve centímetros en su totalidad, con lo cual de hoja habrá tenido cinco, seis centímetros. Era un cuchillo que usaban en la cocina para untar manteca, un cuchillo chico, pero como habían sucedido algunas cuestiones en el barrio que habían querido levantar a unas chicas, hubo una cuestión de violación también, entonces cuando salían a la noche cargaban con ese cuchillo. Y eso fue reconocido inmediatamente por mis defendidas porque cuando viene el policía a la casa, le golpea la puerta y le dicen ‘mire, pasó esto y nos defendimos con esto’, entonces las invitaron a la comisaría a explicar su situación y lo hicieron con el cuchillo.

Encina explicó que a pesar de esta explicación que las hermanas dan desde un primer momento sobre lo sucedido, el fiscal fundó su hipótesis y acusación en el aporte de un testigo que vio solo el final del hecho ocurrido el 19 de febrero de 2011.

IE: Se escucha un disparo, la persona estaba dormida o sea este testigo que utiliza el fiscal, por el disparo se despertó, se levantó y fue hacia una ventana, el tiempo según los dichos de la mujer fueron diez minutos, no creo que hayan sido diez minutos, tampoco dos segundos, pero no fueron menos de treinta segundos que es lo que uno tarda en ponerse un pantalón, y en ese tiempo ya terminó todo el suceso, pero había un testigo que vio segundos antes del disparo.

LR: ¿Quién hizo el disparo?
IE: El testigo que ve el disparo, ve quién saca el arma de la cintura y apunta a otra persona, dice que quien tenía el arma tenía puesta una camiseta de Chicago, verde y negra, y el mismo Leguizamón reconoció que tenía una camiseta de Chicago, verde y negra, así que más claro echale agua.

LR: Leguizamón obviamente reconoce haber participado de los hechos.
IE: Si, lo reconoce pero dice que a él lo atacaron con el arma.

LR: Leguizamón dice que lo atacaron, ¿por qué?
IE: Dice que se pelearon las hermanas porque él salía con las dos. Ahora, no se pudo acreditar que hayan tenido algún contacto con él, de hecho Leguizamón tampoco acreditó conocerlas físicamente. Ellas tiene particularidades, tatuajes. En el caso de Ailén tenía una B gótica en el cuello visible, en la mano entre el dedo pulgar y el índice una letra A, y una vaquita de San Antonio en una de sus piernas, o sea un amigo podría haber conocido que tenía esos tatuajes, y Leguizamón no conoció ninguno. Es decir, no sabía qué señas particulares tenía Ailén y menos lo de Marina, que también tiene un tatuaje en una de sus piernas, con lo cual se demuestra que no las conocía y menos que haya tenido una relación íntima. Ellas eran amigas de la hermana de Leguizamón, una chica a la que le dicen Sole. El tema es que se probó también que en diferentes situaciones Leguizamón intentó avanzar sobre Ailén, la quería poseer, quería tener una relación íntima con ella y siempre fue rechazado. Ahora, esa mañana se cruzaron los dos y él también insistió en esa situación, es allí donde Leguizamón saca el arma, según el relato de Ailén, que es el relato de la defensa, y entiendo que es la verdad porque nosotros explicamos el cuadro completo de situación, no como la fiscalía que solamente cuenta el final del relato. Entonces en esa circunstancia, Leguizamón quería avanzar sobre Ailén y ella le repite lo de siempre, ‘con vos no quiero saber nada, dejame de joder’, entonces allí Leguizamón saca el arma y tira un disparo para intimidarlas y ella le dice ‘vos estás loco’ y entonces él le apunta y dispara en dos oportunidades pero la bala no salió, es allí donde Ailén se anima y se le tira encima, le agarra el arma con la mano izquierda y trata de arrebatársela, Leguizamón la tenía con la mano derecha y hasta inclusive la muerde a Ailén en el antebrazo y todas esas lesiones fueron corroboradas por un galeno, porque se hizo la constatación de las mismas, estaba la mordedura y los roces cuando ella cae en el asfalto. Cuando Leguizamón la muerde, Ailén estaba perdiendo fuerza y le pide a su hermana que la ayude, que se había quedado dura a un costado, entonces reacciona, toma el cuchillo que tenía la hermana guardada en un bolsito, lo saca y ahí lo hiere a Leguizamón, entonces suelta el arma, la toma Ailén y se para con la intención de irse. Ellas se querían ir pero Leguizamón también se para y les sigue pegando tanto a Ailén como a Marina. En circunstancia de esta situación, está también la constancia de los golpes que recibió Marina. Es allí que Ailén que le había sacado el arma, la toma por el caño y le pega un golpe, por ese golpe se lesiona el dedo meñique de la mano derecha que también está la constancia en las actuaciones. El fiscal en su alegato decía que tenía herido el dedo pulgar, como que lo utilizó para gatillar, cuando en realidad es el meñique, o sea golpea y se golpea el dedo contra la cabeza de Leguizamón y están las constancias, lo revisó el médico y está en las evidencias. Cuando Ailén golpea con el arma en la cabeza de Leguizamón, es ahí donde ve el vecino, él ve que lo golpea una chica con un arma y hay otra con un cuchillo. Él les pega un grito y ellas se dan vuelta y se van. Pero hay otro testigo que falleció, pero que llegó a declarar ante la fiscalía, y está la constancia de su declaración donde dice que la persona que tenía el arma, la sacó de la cintura y tenía una camiseta con rayas verdes y negras, eso lo reconoció tanto Leguizamón como un policía que fue el que acudió en primer momento al lugar, que dijo que la víctima tenía una remera de Chicago y que estaba ensangrentada.

LR: ¿Cuál es la falsedad ideológica introducida por un médico en la etapa de instrucción?
IE: Se trata de un informe que hace un médico donde dice que Leguizamón se constituye en el hospital el día 20 de febrero, a las 22 horas, al otro día del suceso, y que tiene un hemoneurotórax, es decir que hay una hemorragia con drenaje en el pulmón, en la pleura, donde se produjo la lesión. Ahora, también tiene un timbrado en mesa de entrada de la fiscalía con fecha 20, hora 19. En primer lugar, sabemos que a las 19 horas no funciona la mesa de entrada de fiscalía; por otro lado eso habla de una hemorragia más una entrada de aire, y en realidad de la historia clínica surge que tuvo una entrada de aire, se le succionó ese aire, se le hicieron las curaciones de las heridas y listo, se le dio de alta. Esa fue la situación. Y ese documento es prueba de la fiscalía

LR: ¿Cree que las chicas van a salir en libertad?
IE: ... A mí lo que me persuade de que van a ser liberadas es primero que ya la tentativa de homicidio lo descartó el fiscal cuando hizo las réplicas, porque dijo que es verdad que Leguizamón no dijo que lo hayan querido matar. Por otro lado, el tiempo que se va a tomar el tribunal para analizarlo, se va a tomar días hábiles con lo cual creo que los argumentos de la defensa y puntualmente los reproches que ha hecho la defensa en cuanto a las fundamentaciones fiscales creo que dio qué pensar al tribunal y entiendo que se van a tomar más tiempo en función de esa situación, no se esperaban encontrar con una defensa tan dura. Eso me da muchas esperanzas y además confío en la justicia de Mercedes, que la conozco y me parece que esta situación lo ha llamado a la reflexión. Por ese motivo me parece que va a salir conforme a lo que se vio en el juicio oral, que es la verdad y que estas pobres chicas se intentaron defender y ahora pasaron dos años y más de un mes detenidas.

Mientras tanto, crece la expectativa por esta sentencia que se ha comenzado a instalar en algunos sectores como una causa emblemática de las luchas de género, y también de cómo responden las instituciones en estos casos. Habrá que esperar para saber cuál es la palabra de la justicia, y si Aylén y Marina podrán salir en libertad tras la lectura.

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