10 mar. 2013

(Por La Retaguardia) La ley nacional 26.150 y la 2110 de la Ciudad de Buenos Aires señalan que la educación sexual debe ser obligatoria, porque es un derecho, en todos los niveles de escolaridad y en todos los establecimientos educativos públicos y privados. Ambas fueron promulgadas hace años pero hay muchas dificultades y obstáculos para ser aplicadas en las escuelas, fundamentalmente porque quienes están al frente en las aulas plantean que no han sido formados en esta temática, y en general se sienten desinstrumentados para abordarla.
El Postítulo Especialización Superior en Educación Sexual que se dicta en el Profesorado Joaquí­n V. González ofrece la posibilidad de formación y es público y gratuito: hasta el 27 de marzo se encuentra abierta la inscripción, las clases comienzan el 6 de abril y están destinadas a profesionales y a maestros y profesores de todas las disciplinas.

La aprobación de ambas leyes en 2006, generó un desafío importante para la sociedad y para quienes ocupan en particular el lugar de formadores. De esta demanda comenzó la organización de este postítulo, que tuvo su primera inscripción en 2009, y que está a cargo de un equipo de doce docentes “empeñadas en que tenga perspectiva de género, que el problema de educación sexual no quede como una formulación vacía”, tal como explica la historiadora Graciela Tejero Coni, una de sus coordinadoras. “Hay que sacarle provecho a la ley y a la oportunidad que tienen docentes, alumnas y alumnos de discutir una temática que nos atraviesa permanentemente en nuestra vida cotidiana. No es solamente la prevención, es para vivir la sexualidad de una manera placentera y con felicidad”, agrega Tejero Coni, dando cuenta de que la educación sexual integral va mucho más allá de lo biológico, integrando aspectos sociales, psicológicos, afectivos y éticos.
La médica generalista Viviana Mazur, otra de las coordinadoras del postítulo, señala que es necesario “poder trabajar, transmitir, reformular conceptos ligados a la sexualidad, al ejercicio integral de este derecho que tienen los seres humanos que tiene que ver con ejercer su sexualidad de una manera saludable, sin coerción, ni violencia”. Y, en este sentido, considera: “hemos sido formados históricamente con otros conceptos, poblados de mitos, de modelos que no favorecen al ejercicio libre de los derechos, por lo tanto entendemos que los docentes requieren espacios de trabajo y capacitación permanentes para poder hacer frente a este desafío que es implementar esta ley”.
Al respecto, la psicóloga social y psicopedagoga Claudia Bani, otra de las integrantes del equipo académico, especifica que el contenido de este postítulo va más allá de lo que es la prevención de infecciones de transmisión sexual o el conocimiento de métodos anticonceptivos: “buscamos un docente que pueda aspirar a desplegar en él mismo, ella misma y en los alumnos la lectura crítica, el protagonismo, el conocimiento del cuidado y el respeto, un montón de cosas que no se agotan en conocer cuáles son los métodos para no quedar embarazada o para prevenir ITS. Cuando se dictan algunos cursos siempre se encaran del lado de la enfermedad o del embarazo y esto va mucho más allá. Por eso damos historia, antropología, todo por supuesto en referencia al tema de la sexualidad. Tenés educación para la salud sexual y reproductiva, bases biológicas y psicológicas, aspectos históricos y antropológicos, porque apuntamos a una formación más integral”.
El objetivo es que la enseñanza de la educación sexual integral pueda incorporarse de manera transversal en toda la currícula, ya sea desde aspectos históricos, al abordar cuestiones de las ciencias sociales, biológicas, de la educación física: “la idea no es que se aborde solo desde una materia, sino que se incorpore al debate, la discusión y a la formación general de todos los educandos porque hace parte a la formación que tienen como sujetos bio-psico-sociales”, especifica Mazur.
A su vez, este aprendizaje no solo transforma el hacer docente dentro del aula. La propuesta propicia el trabajo sobre la propia sexualidad, la reflexión sobre las propias matrices de aprendizaje y el análisis de prácticas y conceptos que se sostienen en la vida cotidiana, lo que genera transformaciones profundas en quienes cursan el postítulo.
“Es un contenido curricular muy amplio que a la vez es dado por docentes que provienen de distintas prácticas y disciplinas, con un abordaje interdisciplinario, con una modalidad de pareja pedagógica, es decir que casi todas las asignaturas son dadas por dos docentes en conjunto, con lo cual tienen una visión interdisciplinaria de la problemática, y la verdad que el impacto parece ser importante”, reflexiona Mazur.
Uno de los puntos sobresalientes de este Postítulo de Educación Sexual es que es gratuito: “a nivel oficial, los postítulos y los posgrados tienen costos que no son accesibles para los docentes, en este caso la formación la tiene que garantizar el Estado porque es el Estado el que ha puesto en funcionamiento esta ley”, señala Tejero Coni.
“No hay muchas opciones de capacitación en especialización superior en forma gratuita -aporta Mazur-, en general a los trabajadores de la salud y la educación les cuesta mucho dinero poder capacitarse, por lo tanto esta es una propuesta que intenta evitar las inequidades en la capacitación de profesionales”.
La formación de especialistas superiores ha permitido que a partir del año 2010 y 2011 se consustanciaran concursos en los profesorados de nivel inicial para dictar de manera oficial la materia Educación Sexual dentro del diseño curricular de quienes están estudiando para ejercer como maestras y maestros. Las coordinadoras del postítulo destacan este gran paso dado hasta el momento solamente por la jurisdicción de Buenos Aires: “la novedad ha sido que en los profesorados oficiales donde se estudia para maestros sí se ha incorporado ahora con una carga como materia obligatoria. Pero no se podía implementar hasta que no se formaran camadas de especialistas formados científicamente para poder hacer frente a un tema muy complejo que no se trata solo de cuestiones de salud en término médico, sino que hace a la calidad y al modo de vida”, explica Tejero Coni.
Las inscripciones al postítulo de Especialización Docente de Nivel Superior en Educación Sexual continúan hasta el 27 de marzo en el Instituto Superior del Profesorado "Dr. Joaquín V. González", Ayacucho 632, Ciudad de Buenos Aires. Para informes se puede escribir a [email protected] o ingresar a la página web: institutojvgonzalez.buenosaires.edu.ar

0 comentarios:

Publicar un comentario