3 mar. 2013

La abogada Lucila Puyol (Foto P12 Rosario)
(Por La Retaguardia) En este caso, están siendo juzgados dos militares y cinco policías por tormentos, torturas, privación ilegítima de la libertad, secuestros y violaciones contra más de cuarenta víctimas en la localidad de Reconquista. Por primera vez en la provincia, hay genocidas imputados por haber cometido delitos sexuales. Este proceso comenzó a fines del año pasado, se encuentra en la instancia de declaraciones testimoniales y se espera sentencia para la primera quincena de mayo. Dialogamos con Lucila Puyol, abogada querellante e integrante de HIJOS, sobre los alcances de esta causa, el permanente acompañamiento de familiares y militantes durante las audiencias y también sobre la presencia permanente de Silvia Suppo, la testigo asesinada en Rafaela. 

“Reconquista es al norte de nuestra provincia, bien pegada al Chaco, con muchísima militancia en los `70, lo que fueron las ligas agrarias, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, con una comunidad cristiana muy fuerte en la opción por los pobres, una zona muy convulsionada y comprometida, con el tema de los hacheros y los agricultores”, así describió la abogada querellante Lucila Puyol, en diálogo con Oral y Público, el escenario en el que vivían y militaban las más de cuarenta víctimas que sufrieron tormentos, torturas, privación ilegítima de la libertad, secuestros, durante la última dictadura cívico militar. Delitos por los que siete represores están siendo juzgados actualmente en el tribunal oral de la Ciudad de Santa Fe. Pero además, y por primera vez en la provincia, cinco de ellos también están imputados por haber cometido delitos sexuales. Y la imputación está hecha de manera diferenciada; es decir que las violaciones no están diluidas entre los tormentos.
“Lo que pasaba hasta ahora era que los jueces, en general por una mirada machista que también tiene el derecho penal, no podían ver, ni incorporar, la figura de delito sexual como un delito autónomo, independiente de los tormentos, la tortura, la picana eléctrica, el submarino seco, los golpes. Nosotros tenemos en Santa Fe una causa en instrucción sobre los hechos que le sucedieron en mayo de 1977 a Silvia Suppo, la testigo que fue asesinada en marzo de 2010. Sus hijos están continuando la querella que ella había iniciado. Ella fue secuestrada, torturada, violada, quedó embarazada y le practicaron un aborto forzoso. Todo eso el juez lo pone en tormentos, cuando el Código Penal distingue las figuras; no es que a las abogadas querellantes nos interesa trabajar las cuestiones de género y estamos inventando una figura: existe la violación, existe la penetración con acceso carnal o lo que es el abuso sexual sin acceso carnal, existen esas figuras penales. Entonces si el Código Penal distingue la figura de tormento de la del delito sexual, de abuso sexual o de violación, nos parece que también debe ser distinguido en los juicios. Este es el primer caso que llega a los tribunales orales de Santa Fe gracias a que el juez de primera instancia entendió esta diferencia y los procesó, son cinco los procesados por este delito, y entonces llegamos al juicio oral pudiendo trabajar sobre estas figuras para una posible condena”, explicó Puyol.
Los represores acusados son los ex policías Carlos Nickish, Eduardo Luque, Rubén Molina, Arnaldo Neumann y Horacio Machuca; y los dos militares Danilo Sambuelli y Jorge Alberto Benítez, ambos pertenecían a la Base Aérea Reconquista. “Sambuelli era el jefe máximo de esa base. Una base que fue tomando durante la dictadura una mayor importancia porque había pista de aterrizaje de los aviones Pucará, que son de guerra. Ahí mismo había un hangar que estaba un poco en desuso y lo utilizaron como centro de secuestros y tortura”, relató la abogada.
Puyol destacó, en tanto, el acompañamiento que reciben desde distintos sectores durante las audiencias, un hecho que no sucede en todos los juicios por delitos de lesa humanidad que se realizan a lo largo del país: “nosotros estamos muy acompañados, especialmente por las Madres de Plaza de Mayo. Como hija de desaparecidos lo digo: nosotros crecimos viendo a nuestras abuelas luchar y ahora ellas nos están acompañando; en todos los juicios al menos en Santa Fe, está la presencia de las Madres. Desde los organismos de derechos humanos y del campo popular llenamos la sala, pero para eso hay un trabajo militante. Tenemos en Santa Fe una organización que es el Foro contra la Impunidad y por la Justicia donde están todos los organismos, gremios y organizaciones intermedias y donde todas las semanas se trabaja en la presencia en los juicios. Además, en este caso, los compañeros de Reconquista están a cuatrocientos y pico de kilómetros de la Ciudad de Santa Fe donde se realizan las audiencias. Entonces viene el testigo, los familiares y un grupito de personas que acompañan. Ellos también tienen un espacio de militancia que se llama Asociación Norte Amplio por los Derechos Humanos, donde hay fundamentalmente ex presos políticos”. En cuanto a los represores, Puyol afirmó que recién en los últimos juicios han aparecido algunos familiares de los imputados: “y en este de Reconquista solo asiste la esposa de Sambuelli. Me parece que esto da cuenta de que al menos en Santa Fe no tienen fuerza, y sobre todo no tienen legitimidad”, agregó.
La etapa testimonial del juicio continuará hasta los primeros días de abril, luego el tribunal y los abogados viajarán a Reconquista para las declaraciones de testigos que no se encuentran bien de salud. También se harán inspecciones oculares en la por entonces jefatura de policía (hoy comisaría) que fue lugar de detención ilegal, y en la base aérea. Los alegatos están previstos para fines de ese mes y se espera conocer la sentencia durante la primera quincena de mayo.
Desde Oral y Público se le consultó a Puyol especialmente sobre la figura de Silvia Suppo: “su asesinato dejó una huella de intranquilidad, máxime con la testigo Myrtha Raia que ha fallecido hace muy poco también en circunstancias extrañas, asesinada, en Tucumán. Ni qué hablar de las permanentes amenazas que hay contra los testigos, organizaciones de derechos humanos, tanto en Santa Fe como en otras provincias. Hay una agrupación que se hace llamar Vanguardia Estudiantil Nacionalista que hacen pintadas. Eso es preocupante, hemos hecho un planteo al gobierno de la provincia para que investigue y sabemos que la situación es de connivencia especialmente con la policía, esto es muy preocupante en la provincia de Santa Fe, muy difícil, no hemos obtenido ningún tipo de respuesta. Y creo que debería ser una situación fácil de investigar quiénes son de la Vanguardia, que hacen su propia propaganda por facebook. Creo que a todos nos hace pensar que no está funcionando correctamente, al menos en Santa Fe, el programa de protección a testigos”. Puyol también señaló que quedan pendientes los juicios tanto por el asesinato de Suppo como por los hechos que sufrió durante la dictadura: “recién treinta años después se están juzgando los crímenes de la dictadura, si esto no hubiera sucedido seguramente los que la torturaron, violaron y obligaron a abortar ya estarían detenidos y condenados. Pero recién estamos comenzando la etapa de instrucción, porque recién se están pidiendo los procesamientos. Para nosotros y en mi caso particular para la regional HIJOS Santa Fe es muy importante que los hijos de Silvia estén militando, estén con nosotros. Y a su vez nosotros estamos llevando adelante las dos querellas, la de los hechos sucedidos en el 1977, como la del asesinato en el 2010”.
Aunque se desarrolla ya el sexto juicio de lesa humanidad, aún quedan en Santa Fe muchas víctimas y familiares que reclaman justicia y muchos represores por juzgar y condenar. 

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