23 abr. 2013

(Por La Retaguardia) Las acusaciones contra Néstor Kirchner y Cristina Fernández por lavado de dinero fueron el punto de partida de una interesante charla con Julio Gambina, presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas (FISYP). Como economista se refirió a
la financiarización de la economía y el capitalismo, pero al ser consultado también como hombre político habló sobre la falta de alternativas y, en este sentido, de cómo a nivel de la sociedad todavía no es visible un tercer proyecto por fuera del kirchnerismo y la oposición que critica al gobierno principalmente por derecha.

En la última emisión de Sueños Posibles, Alfredo Grande mantuvo una extensa charla con Julio Gambina, en donde recorrieron distintas temáticas de urgente actualidad en Argentina y también en Latinoamérica y el mundo.

Alfredo Grande: Sos una persona que hace análisis económicos, políticos, que todos leemos y la verdad que nos enseñás muchísimo. No quisiera ser amarillista, pero te tengo que preguntar qué pensás respecto a todo lo que está pasando, no sé si podemos llamarlo “Lázarogate”, y no quisiera reducirlo a si te gusta o no Jorge Lanata, porque si no estamos todos tan farandulizados.

Julio Gambina: Exacto, sería lo mismo que ponerlo en clave de pro-kirchnerismo / anti-kirchnerismo. Primero hay que decir que está pasando lo que pasa en todos los países capitalistas; que nosotros nos enteremos ahora que se lava dinero de la Argentina es algo que ocurre en todos los países del mundo, y sobre todo en los últimos treinta o cuarenta años avanzó muchísimo el tema de la financiarización de la economía, es decir el peso de los bancos trasnacionales. Esto fue desarrollado en los años ochenta por Ronald Reagan en Estados Unidos, que generó una cantidad de facilidades para la banca de inversión. Esa banca de inversión son los grandes bancos como Goldman Sach, el City Bank, el Bank of American, o Baring Brothers, que es la misma que la de Rivadavia y que quebró hace muy poco tiempo, es la misma familia bancaria trasnacional de la city londinense, de Wall Stret. Estas denuncias contra Lázaro Báez, que habrá que ver si son tal como se presentan, o son peores o menores,  no hay duda de que hay muchas empresas de la Argentina que actúan en el mismo sentido, y siempre terminan operando a través de un banco.
El Fondo Monetario Internacional estuvo reunido este fin de semana en Washington. Ahí estuvo el ministro de Economía de la Argentina, Hernán Lorenzino. El parlamento nacional de Argentina acaba de aprobar capitalizar fondos en el FMI por el equivalente a cinco mil millones de dólares, lo que favorece a la Argentina en más créditos, en duplicar la capacidad de préstamos que se pueden pedir al FMI. Es decir que se critica al fondo monetario, pero se va al FMI, se rinde cuentas, se capitaliza con aprobación del 90%o de los legisladores nacionales, ahí no hay oposición que valga, oficialismo y oposición votan el derecho a pertenecer a un sistema financiero internacional liderado por el Fondo Monetario. Entonces que haya lavado de dinero, no tiene que sorprender. Lo que ahora se pone en evidencia es un nombre y apellido concreto. En los últimos años antes de su expropiación, Repsol sacó anualmente durante diez años, mil trescientos millones de dólares, lo que suma trece mil millones de dólares y la cuenta de combustible importado el año pasado es de casi diez mil millones de dólares.
La sensación que tengo es que se está poniendo en evidencia un mecanismo normal del funcionamiento del capitalismo mundial. Se habla de paraísos fiscales, hay muchísimos en todo el mundo. Hasta hace muy poquito aparecía en una lista como sospechado Uruguay; pero más allá de la sospecha, es real que históricamente Uruguay ha sido un lugar de resguardo de recursos de empresarios y financistas argentinos. Cuando asumió el actual presidente del Frente Amplio, de tradición guerrillera, hizo una reunión en el emblemático Hotel Casino de Punta del Este con mil empresarios, mayoría de argentinos, diciéndoles que lleven el dinero ahí, prometiéndoles que no iba a haber retenciones al agro, ni quitas impositivas, ni persecuciones... una invitación a invertir en Uruguay. Siempre se ha dicho que Uruguay era la Suiza de América. El tema de la financiarización de la economía empieza en Londres, sigue en Wall Street, continúa por Montevideo y la city de Buenos Aires, entonces no tiene que sorprender esta situación. El capitalismo es obtención y acumulación de ganancias y éstas se logran y se acumulan en los lugares que aseguren una mejor reproducción de esa valorización.

AG: Le hablo ahora al Gambina político no tanto al economista. La profecía fundacional del kirchnerismo es capitalismo serio + derechos humanos ¿no te parece que esto, pongamos a Lázaro Báez de mascarón de proa, golpea fuertemente a esto del capitalismo serio?

JG: Me temo que a los seguidores del kirchnerismo esto no los afecta. Si mirás alguno de los programas de televisión, de radio o la prensa escrita pro-gobierno han derivado en analizar las denuncias de Lanata en lo que se ha dado en llamar la “farandulización de la política”. Yo creo que el problema en la Argentina es que está todo muy dividido entre apoyo al gobierno y crítica en general por derecha al gobierno, lo que desnuda la ausencia de una alternativa política. Me animo a decir que hay mucha gente de izquierda o progre que apoya al gobierno porque no tiene a quien apoyar en un campo alternativo. Yo diría que los poquitos diputados que no votaron la capitalización del FMI no son lo suficientemente visibles y con capacidad suficiente de generar un proyecto alternativo. Pasó en el 2001 y sigue pasando en la actualidad.

Julio Gambina mencionó a Claudio Lozano como un ejemplo de alternativa; sin embargo consideró que por más que el actual diputado sea un reconocido dirigente de Buenos Aires para Todos e integre Unidad Popular, que sería un espacio alternativo, no alcanza a ser visible para la sociedad.

JG: La sociedad visibiliza que las opciones son el gobierno o, si vos querés, en el gran cacerolazo de esta última semana. Se subió gente como Binner y Pino, siendo la primera vez que se incorporan a estas movilizaciones dirigentes políticos visibilizados por la sociedad más allá del macrismo, de la UCR o la derecha tradicional. Por lo tanto la pregunta sería qué se movilizó los otros días y con qué programa, ¿el de Macri, Binner, o el de Solanas? ¿Es el programa de Lilita Carrió o de quién? ¿Cuál es el proyecto? Entonces lo que yo sostengo es que a nivel de la sociedad todavía no es visible ese tercer proyecto que tranquilamente podría expresar la Unidad Popular o el grupo de jóvenes que está en Marea Popular o el Frente Popular Darío Santillán que ha decidido disputar el escenario electoral, o muchos grupos similares que actúan en el país, que quieren intervenir electoralmente pero que no alcanzan a constituir una alternativa política en la Argentina. Si vos querés agregale a todo eso la tradicional izquierda roja que es crítica del gobierno nacional y del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. No alcanza a ser visibilizado por el conjunto de la sociedad como un proyecto alternativo con posibilidad de ser gobierno y cambiar la situación en el sentido que varios procesos en América Latina vienen recorriendo, los casos de Bolivia, Ecuador, Venezuela más claramente aún.
Por lo tanto, me parece que el gran problema que tiene la Argentina es esa capacidad de construir junto a una dinámica de protesta, de movilización social un programa político de transformación, que diga que además de ser corrupción, esto es el capitalismo normal. Porque yo tengo la sensación que no es que este no es un capitalismo serio porque afanan y se llevan la guita afuera, eso es el capitalismo normal, el serio de Wall Street, de la city de Londres, de la bolsa de Frankfurt o de cualquier bolsa de valores del sistema mundial.

Fernando Tebele: Ligado a lo que venías diciendo recién y que pusiste a Lozano por citar un ejemplo, yo me vengo preguntando si la salida del kirchnerismo puede ser por izquierda, sobre todo me lo pregunto porque me parece que lo que han logrado instalar en la sociedad es que lo más progresista es el kirchnerismo y pienso si alguien podría pensar que después del PSOE, en España Izquierda Unida podría ser la alternativa y no el Partido Popular.

JG: Es muy bueno el ejemplo, porque creo que el problema que tiene la Argentina es el mismo que hay en Europa, en América Latina y en todo el mundo. Hay que hacerse cargo de que hasta hace veinte años, hasta los años 1989-1990, la alternativa al capitalismo era el socialismo y podía haber mucha crítica a la Unión Soviética, pero incluso había tercera posición porque había capitalismo por un lado y socialismo por el otro. Y vos hoy tenés este capitalismo realmente existente que es un capitalismo corrupto, militarizado, de bases militares, de invasiones, de producción de armamento, de la trata, del tráfico de personas. El capitalismo contemporáneo es delictivo. Estamos en una crisis, y esto supone un crecimiento del desempleo y empobrecimiento mundial, y según datos de Naciones Unidas el uno por ciento de la población mundial es más rica.
El problema es que está afectado el carácter de sociedad alternativa al capitalismo. Por eso hay que valorar tanto el aporte que en su momento hizo Hugo Chávez cuando desde el 2004-2005 empezó a plantear para América Latina que el capitalismo no era perspectiva sino que la perspectiva tenía que ser el socialismo, y empezó a remar con esa idea, yo lo digo hasta didácticamente, casi él solo se creía esa propuesta en Venezuela, e incluso perdió una elección donde intentó una reforma constitucional para que el objetivo institucional constitucional venezolano sea el socialismo. Digamos que se le fue la vida a Chávez tratando de discutir y de disputar la construcción del socialismo y me animo a decir que ese es el desafío que hay en Venezuela hoy. Y si lo querés poner en otras palabras, Evo Morales liderando la reforma política en Bolivia cambia la Constitución y pone ahí un objetivo que es vivir bien, recuperar la tradición de todos los pueblos originarios de una lucha histórica. Evo Morales explica que vivir bien es lo contrario a vivir mejor. Vivir mejor es esa capacidad de consumo individualista que plantea la sociedad de consumo, la capitalista, mientras que el vivir bien es aspirar a que el conjunto de la sociedad tenga salud, educación, alimentación, una calidad de vida para el conjunto de la sociedad. Entonces, alternativa es poner en discusión si el modo de vida de la civilización contemporánea es este.
El mismo día que todos estábamos viendo el drama de las inundaciones, el Banco Central de la República Argentina autorizó a disponer de tres mil quinientos millones de dólares para pagarles a los organismos financieros internacionales la deuda que vence este año ¿Cómo se califica eso? Cuando después hay que remontar debates en las Legislaturas de La Plata, la Provincia de Buenos Aires, la Capital o de la Nacional para encontrar mecanismos de ayuda económica a los damnificados por las inundaciones.

Financiarización, capitalización, capitalismo normal, construcción de alternativas, vivir bien, fueron algunos de los conceptos que mencionó Gambina en su charla con Grande. Un recorrido que parte del lugar en el que se encuentra hoy el país y el mundo, y finaliza en donde realmente deberíamos estar.

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