4 abr. 2013

elsolonline.com

(Por La Retaguardia) Al menos 51 muertos y más de 4000 evacuados dejaron hasta ahora las inundaciones en La Plata; lejos, la peor de su historia. A la vez, miles de personas perdieron prácticamente todo. Falta de obras e infraestructura, crecimiento desmesurado de los barrios y una lluvia inédita, colapsaron la capital de la provincia de Buenos Aires. En este marco se vio una postal repetida ante cada emergencia, la ausencia del Estado y la presencia de la ayuda y solidaridad del pueblo y de las organizaciones sociales. El Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional (FPDS-CN) es una de esas organizaciones. Dialogamos con Nicolás Marcioni, quien se encontraba en el Centro Social y Cultural Olga Vázquez de La Plata organizando las donaciones recibidas para los damnificados.


“Estamos sufriendo una cantidad impresionante de fallecimientos, de gente que inclusive hoy ha aparecido en los autos, que pasó toda la noche en vehículos o arriba de los árboles sin recibir ningún tipo de ayuda”, así describía la situación el miércoles por la noche, Nicolás Marcioni, del FPDS-CN, en diálogo con La Retaguardia.
En el momento en que se daba la entrevista telefónica, había diez cortes en la periferia platense por parte de vecinos que se habían autoconvocado, pidiendo que vuelva la luz a los barrios, ya que más de la mitad de la ciudad estaba todavía sin electricidad. Además, reclamaban algún tipo de ayuda o que se acercara alguna autoridad estatal para poder contener todas las necesidades de la población.
Marcioni afirmó que sí hubo mucha presencia de efectivos de Prefectura y del Ejército pero con un despliegue y nivel de militarización similar al de un operativo antidisturbios: “es muy llamativo el despliegue que han hecho – explicó – aunque en realidad saliendo de las arterias o avenidas principales, entrando de lleno en los barrios que estuvieron hasta las tres, cuatro de la tarde bajo el agua, la presencia del Estado fue casi nula. Sí tal vez con la militarización y presencia de bomberos en lo que eran las grandes arterias, pero después en los barrios muy poco, y la gente acercándose y pidiendo ayuda donde podía porque realmente era un desamparo muy grande”. Marcioni destacó la presencia y solidaridad de un gran número de vecinos: “aún no teniendo ninguna participación en organizaciones o instituciones de los barrios se han acercado; la verdad es que el laburo ha sido impresionante. Dentro del desastre y la desazón general, un nivel de solidaridad muy grande de toda la gente, porque me parece que eso es lo que está permitiendo un poco sacar adelante la situación que es bastante triste. Me parece que estas cosas nos ponen a prueba en términos de pueblo, sociedad, para hacernos reaccionar y poner la realidad delante de manera de tener que dar respuesta con nuestras propias manos. Acá en la región por lo menos está gran parte de la sociedad, de La Plata, Berisso, Ensenada, movilizada, porque además a esto se sumó toda la situación de incertidumbre con el tema de los estallidos en la planta de YPF, que un poco quedó en segundo plano con el asunto de la inundación, pero que para todos los barrios aledaños fue gravísimo. Nosotros tenemos compañeros en los barrios cercanos como Mosconi, El Dique, que estaban como locos, sin saber lo que pasaba. En todas estas situaciones se estuvo laburando mucho, a pulmón, con lo que hay; evidentemente hay muchas ganas, mucho esfuerzo. Se está reclamando tanto al Estado municipal que estuvo prácticamente ausente, como al provincial, con Daniel Scioli a la cabeza, que salió a hacer grandes declaraciones pero que en la cancha no se lo ha visto ni a él ni a su gente. Reclamamos que se pongan los pantalones y den una respuesta respetuosa a la gente”, señaló.
Respecto al rol del Estado, el militante del FPDS-CN consideró: “la gente necesita del Estado y todos necesitamos; en un punto tenemos que luchar para que así sea, que el Estado se encargue de reinvertir en obras sociales, en infraestructura, en la cantidad de cosas que la misma gente que vive en sus barrios conoce qué es lo que hace falta, hay que escucharla un poco más, porque al momento de cobrarnos los impuestos a todos, desde el IVA para los alimentos, no necesitamos tener un vehículo nuevo para estar aportando impuestos, entonces todos estamos contribuyendo a estos años en que el Estado ha recaudado una cantidad de dinero muy importante, lo que no está mal en tanto eso vuelva justamente a la gente y no tenga que sufrir estos padecimientos en muchos casos por falta de infraestructura en los barrios, por mantenimiento, muchas veces por no poner el oído a los reclamos que los vecinos tienen;, no estamos hablando de cosas insólitas, sino cosas básicas”.
En cuanto al trabajo que su agrupación y otras organizaciones de base están realizando, Marcioni especificó que están conformando brigadas para dirigirse a los barrios más afectados, como Tolosa, Ringuelet, Melchor Romero, Los Hornos, y lo que se llama El Mercadito: “a partir de esas brigadas vamos a hacer, por un lado, un relevamiento de salud y un poco de acompañamiento a los vecinos, y llevar agua potable, leche en polvo, colchones, frazadas, que es lo que todo el mundo perdió, y digo todo el mundo porque acá no hubo distinción de clases; en general han sido y somos perjudicados en estos casos siempre los sectores populares, pero acá el agua se filtró en todos lados, y la verdad que es mucha la gente perjudicada, más de cien mil personas. Los próximos días vamos a estar laburando de lleno con eso”.
Las personas que quieran acercarse a colaborar o dejar donaciones pueden hacerlo en el Centro Social y Cultural Olga Vázquez, ubicado en calle 60 entre 10 y 11, en La Plata, cuyo teléfono es: 0221-450-4776. En la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra la Casa Popular Nuestra América, en Maza y Juan de Garay. Apenas dos de los cientos de lugares donde se reciben donaciones para los damnificados. Los principales elementos que se necesitan son colchones, frazadas, leche en polvo, alimentos no perecederos, agua potable, ropa, y artículos de limpieza.

DESCARGAR

1 comentarios: