18 abr. 2013

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El Olga Vázque a pleno

(Por La Retaguardia) Aunque para algunos medios los únicos que se acercaron a dar una mano a los inundados de La Plata fueron los integrantes de La Cámpora, lo cierto es que fueron más de dos mil los voluntarios y los militantes de organizaciones que se acercaron, y aún lo hacen, no solo a llevar donaciones a los centros de acopio o a los vecinos que lo necesitaban, sino también que trabajaron junto a ellos identificando las prioridades, las familias más necesitadas, repartiendo la mercadería, reuniéndolos para que discutan entre ellos cuáles son los reclamos del barrio, y una vez pasada la primera emergencia empezar a resolver los problemas sanitarios. Desde el primer día, el Centro Social y Cultural Olga Vázquez fue el lugar de organización de los voluntarios y donde se conformaron las Brigadas Hugo Chávez que todavía recorren las barriadas más afectadas. Sobre esta experiencia dialogamos con Leandro Amoreti, integrante del Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional (FPDS_CN) de La Plata.


“Lamentablemente a veces se invisibiliza al resto de las organizaciones y al resto de los laburos, pero yo puedo decir que acá en La Plata no solo nosotros, sino un montón de organizaciones y voluntarios se comprometieron en forma solidaria. Luego de la emergencia, de la inundación, ahora viene todo el problema sanitario, y las brigadas van a tener esa continuidad en nuestro caso. Pero fueron muchas más organizaciones, voluntarios, vecinos y platenses que estuvieron laburando. En muchos casos, lamentablemente, hubo ausencia del gobierno, en algunos barrios no llegó la asistencia en tiempo y forma. Pero las muestras de solidaridad y compromiso en La Plata fueron gigantes y principalmente de la juventud”, contó Leandro Amoreti en diálogo con La Retaguardia.
Cuando Amoreti habla de las brigadas se refiere a las Brigadas Hugo Chávez con las que el Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional, por medio del Centro Social y Cultural Olga Vázquez, organiza a todos los voluntarios que empezaron a acercarse a los barrios y trabajar con las donaciones. Estas brigadas hoy tienen continuidad, ya que cada voluntario siguió yendo al mismo barrio para poder lograr un acercamiento con el vecino, generar algún tipo de organización y acompañar las asambleas que los propios habitantes están impulsando: “estamos haciendo ese trabajo con los vecinos porque más que nada se inundó el casco y la periferia. Hay sectores donde hay pobreza estructural y esas barriadas, generalmente, son las aledañas a los dos grandes arroyos que hay en la región: El Gato y el Maldonado. Alrededor de estos arroyos ya antes de esta inundación había problemas sanitarios porque no hay infraestructura en cuanto a cloacas, agua potable y demás, entonces estamos tratando de trabajar con nuestros propios brigadistas y con los vecinos la capacitación en este tema y los cuidados que hay que tomar”, especificó Amoreti.
En este sentido le preguntamos su opinión sobre el uso de pecheras que identifican a las organizaciones presentes en las zonas afectadas: “por momentos ese debate tomó aristas un poco simplistas –reflexionó–, con un tinte de antipolítica y antimilitante que la verdad no compartimos. El Olga es un centro cultural más amplio, que trasciende un poco al Frente Darío Santillán, y obviamente que los que somos militantes nos hacemos cargo, nos identificamos, pero convocamos a la participación en forma amplia, y no tuvimos ningún tipo de problema. La gente reconoció la capacidad logística que pudimos aportar y con ellos conjuntamente conformamos las brigadas. Me parece que no hay que esconder, en todo caso hay que resaltarlo, es todo un mérito y para nosotros es también un orgullo hacernos cargo de nuestra militancia y nuestra entrega. El debate fue tomando aristas por momentos un poco reaccionarias”.
Justamente en el Centro Olga Vásquez también funciona la FM Radionauta, que llevó adelante una programación especial durante los días de emergencia por las inundaciones. Al respecto, Amoreti destacó el esfuerzo realizado por los compañeros de la emisora y remarcó la importancia de este medio como herramienta para recibir información, plantear cuáles eran las prioridades en cuanto a las donaciones, acercar voces de especialistas y vecinos: “ya luego de lo urgente viene un poco el período de información e investigación, nosotros lo que planteamos es que es momento de pedir verdad y justicia, pero no tiene sentido que hagamos denuncias simplistas; entonces en toda esta etapa estamos buscando voces de gente capacitada, especialistas, también de los mismos vecinos, de los mismos espacios organizados, porque queremos construir argumentos contundentes, identificar a los responsables políticos y que se sepa la verdad de lo que pasó, y para eso hay que construir un mínimo de conocimiento”, agregó el integrante del FPDS-CN.
Como mencionó Amoreti, el principal problema una vez que la emergencia de los primeros días cedió es el sanitario; esto es por las condiciones del agua y las posibles enfermedades e infecciones que aparecen, como la leptospirosis (producto del orín de las ratas) o problemas bronquiales por la humedad en las casas. En este sentido, las brigadas están realizando relevamientos para identificar y contabilizar los diferentes problemas de salud que aparecen, más que nada en niños y bebés.
Prácticamente el mismo día de la feroz inundación en La Plata dialogamos con Nicolás Marcioni, también del FPDS-CN, quien se encontraba recibiendo y organizando las donaciones junto a distintas agrupaciones sociales de la zona. Ya en esa primera charla quedó en evidencia la ausencia del Estado; algunas semanas después, el escenario no ha cambiado. “Nosotros no debemos, ni queremos reemplazar el rol del Estado -aclaró Amoreti– pero lamentablemente pasó que en muchos casos fuimos los primeros en llegar. En cuanto a los problemas sanitarios nosotros creemos que se debería declarar la emergencia sanitaria y tomar las medidas del caso, en algunos sectores hubo campañas de vacunación. Los gobiernos principalmente provincial y municipal no han estado a la altura y han cerrado el comité de crisis. El caso de las inundaciones en Santa Fe hace diez años deja algunas experiencias, y estas dicen que ahora empiezan muchos problemas de salud y el comité de crisis debería estar funcionando”.
Mientras el Estado no se hace cargo de su rol y no lleva adelante las medidas necesarias para solucionar las consecuencias de las inundaciones y evitar su reiteración, las organizaciones sociales y de base continúan su tarea solidaria. 

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