27 abr. 2013

Foto M.A.F.I.A.
(Por La Retaguardia) A primera hora de la mañana del viernes, la Policía Metropolitana avanzó contra los Talleres Protegidos 19 del Hospital Borda. A pesar de la resistencia de trabajadores, pacientes y organizaciones sociales, el espacio fue demolido gracias a una brutal represión que se llevó adelante a lo largo de todo el día, dejando a más de ciencuenta personas heridas y al menos ocho detenidas. Detrás de esto se encuentra la intención del gobierno de la Ciudad  de construir en esta zona de Barracas el nuevo centro cívico, proyecto que fue aprobado el año pasado en la Legislatura con los votos también del Frente para la Victoria. En agosto del año pasado, ya se había intentado avanzar sobre el espacio, que distaba de ser un "lugar en desuso", como dijeron los funcionarios. Los talleres del Borda cumplen una misión importante en la reconstrucción de la subjetividad de los internos.
Durante todo el día, La Retaguardia realizó una transmisión especial, en la que se pudo escuchar las voces de quienes estaban en el Borda resistiendo, como Matías del FOL, Flor de la Agrupación Kiki Lezcano, el legislador de Buenos Aires para Todos Fabio Basteiro -que recibió dos balas de goma-, como así también la de los internos a través de su Radio La Colifata. A su vez, dialogamos con Antonella Álvarez de FM La Caterva y Alejandra de Argentina Arde que se encontraban en la puerta de la Comisaría de la Comuna 4, al igual que el abogado Eduardo Soares que se había acercado junto a otros quince abogados para representar a los detenidos, y con Belén, fotógrafa de En Movimiento TV, detenida durante la mañana, a quien entrevistamos apenas fue liberada. Finalmente charlamos con Alfredo Grande sobre la Salud Mental y el gobierno de Mauricio Macri, y escuchamos las reflexiones desde Francia de Alfredo Olivera, creador de La Colifata.




Alrededor de las seis de la mañana, ingresaron efectivos de infantería y Policía Metropolitana a la zona de los talleres protegidos que están en el Hospital Borda con el objetivo de custodiar y permitir que las máquinas llevaran adelante la demolición. “Supuestamente tenían una orden judicial que hasta ahora, a la una y media de la tarde, no llegó, y supuestamente iban con la decisión de sacar los talleres y demolerlos para construir el centro cívico con el que se inició el conflicto que atraviesa hoy el hospital”, contó Flor de la Agrupación Kiki Lezcano al momento de dialogar con La Retaguardia. “Los trabajadores empezaron a resistir y hubo una primera oleada de represión – continuó su relato – y volvió a  haber otra represión a las ocho de la mañana donde se generan los detenidos. Nosotros llegamos alrededor de las once y media y había todo un cordón de la Infantería y la Metropolitana, que habían puesto como un vallado de chapas, igual que hicieron en el Parque Centenario, para tapar la demolición del espacio protegido. Se juntó muchísima gente, organizaciones sociales, movimientos políticos, organizaciones de derechos humanos, Correpi”.
“Los talleres fueron demolidos durante toda la mañana”, confirmó en tanto Matías del Frente de Organizaciones en Lucha: “la gente quería evitar la demolición, pero ahora no podemos acceder a estos terrenos. Y el gobierno de la ciudad consiguió su objetivo”, agregó. Esto es, sacar a las personas del medio a través de la represión y poder hacer la demolición de los talleres: “éramos muchos los que estábamos y era mucho el sentimiento de bronca que teníamos de ver cómo se estaba avanzando sobre este sector del parque del Borda, entonces cuando la policía empezó a retroceder toda la gente quería evitar el objetivo último que tienen, porque en ese momento las máquinas seguían trabajando”, expresó Matías.
Pasadas las once de la mañana se produjo un nuevo momento de represión. Ya se encontraban en el lugar una importante cantidad de legisladores y medios tradicionales. Hubo decenas de heridos con balas de goma y golpes, pacientes, familiares, trabajadores del hospital, manifestantes, periodistas, camarógrafos, fotógrafos. También ocho personas fueron detenidas.
Entre los heridos, se encontraba el legislador de Buenos Aires para Todos, Fabio Basteiro, quien recibió un balazo de goma en la pierna derecha y otro en la espalda, además de tener los ojos irritados por el gas pimienta. La Retaguardia dialogó con él sobre lo que estaba sucediendo en el Borda: “nosotros fuimos a tratar de generar un ámbito para discutir y analizar en forma pacífica esta situación de desarrollo represivo, y la policía de una manera irresponsable, indiscriminada, con una saña muy grande, empezó a tirar balas de goma, perdigones, balazos, todo lo que estaba a su alcance, tenían ganas de usar todo lo que gastan en armar a la policía. Realmente fue algo muy peligroso, porque es algo que se sabe cómo empieza pero no cómo termina. Esta es una situación de conflictividad que se podría haber canalizado en forma pacífica, se podrían haber tomado los recaudos legales, se podría haber esperado que la cámara se expida y se hizo todo lo contrario, se armó todo este aparato represivo a efectos de hacer una maniobra distractiva y avanzar con la obra inmobiliaria que es el negocio que quieren llevar adelante”.
Efectivamente, la demolición de los talleres protegidos estaba judicializada, el edificio estaba protegido a partir de una medida cautelar, por lo que al avanzar con las obras el gobierno porteño violó este proceso judicial. De hecho, Gustavo Moreno, asesor tutelar ante la Sala II en lo Contencioso Administrativo Tributario denunció a Mauricio Macri y al ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, por actividad ilícita.
Para Basteiro lo que ocurrió en el Borda surge a partir de una sumatoria de hechos: “esto se lleva adelante también porque hubo una votación en la legislatura que lo ratificó, se votó la construcción de este centro cívico, esto también es responsabilidad política, uno no puede no ser conciente de lo que se vota porque después trae aparejada esta situación. Son muchos factores que concurren a un escenario donde me parece que se secundarizan los intereses de lo colectivo, del espacio público”.
Respecto al accionar de la fuerza de seguridad, Basteiro aseguró: “la de la Metropolitana es una mecánica que se va naturalizando, que se utiliza a efectos de contener el conflicto social. También hay cinco mil procesados en Argentina, mueren los qom en Formosa y Chaco y tampoco nos enteramos. No es solamente un lado, hay muchas partes en nuestro país en los que se están ocultando y silenciando asesinatos”.
A primera hora de la tarde se produjeron nuevas agresiones de parte de la Policía Metropolitana, debido a que se abrieron parte de las chapas que se habían colocado para separar a los efectivos y por ende a las máquinas que seguían trabajando de quienes defendían la integridad de los talleres. “En el Hospital Borda los pacientes andan completamente libres, transitando por el espacio y en un momento se abrió una chapa, un paciente la había abierto pero no había ningún tipo de intención de generar ningún conflicto o provocación – explicó Flor de la Agrupación Kiki Lezcano a La Retaguardia –, mientras que ellos, la Metropolitana, sí estaban provocando apuntándonos con las armas en posición de atacar en cualquier momento, y cuando pasó eso de la chapa empezaron a reprimir. Según contabilizamos dejó un saldo de treinta heridos, todos por ahora con balas de goma, dos de ellos pacientes que están ahora en la guardia del hospital, que se abrió específicamente para atender a los heridos. Después se retiraron definitivamente pero no se fueron del predio, estaban detrás de otro vallado, desde donde me dijeron que siguieron tirando balas de goma”.
Cerca de las tres de la tarde, La Retaguardia dialogó con el abogado Eduardo Soares, quien acababa de ver a los detenidos en la Comisaría de la Comuna 4, ubicada en ubicada en Zavaleta y Pedro Chutro, en el barrio de Parque Patricios, en el límite con Pompeya.
Soares confirmó que eran ocho, pero que en ese momento había ingresado otro grupo de personas, del que no tenía el número exacto, que estaba siendo fichado tras la segunda etapa de la represión.
El letrado pudo comprobar que las ocho personas privadas de su libertad estaban muy golpeadas. Mencionó a una enfermera discapacitada a quien habían golpeado con su propio bastón (ver nota anterior), un joven con un balazo de goma en la cabeza, un familiar de un chico internado en el hospital que había ido a visitarlo y lo agarraron, golpearon y detuvieron. También estaba Carina Maloberti, miembro de ATE, y Guillermo Puerta, un médico del Borda que además es testigo protegido en causas contra represores de Córdoba quien, según corroboró el abogado, tenía un golpe en la cara, otro en la pierna y algunas contusiones en el cuerpo.  
“Estamos muy enojados, -afirmó Soares- la calificación que les hacen es atentado y resistencia a la autoridad, con lo cual están en todo su derecho de calificar la causa como quieran, pero nosotros estamos en permanente contacto con el juzgado que en ningún momento dio orden de incomunicación y sin embargo estuvimos desde las diez de la mañana hasta hace un minuto para poder ver a los detenidos, la Policía Metropolitana no nos dejaba entrar. Cuando pudimos entrar verificamos que el estado físico es malo. Y ahora el problema que tenemos es que tratándose de un delito excarcelable que en cualquier caso hubieran estado en libertad hace dos o tres horas, nos están poniendo excusas como que faltan los informes de reincidencia, que es algo que se obtiene con una simple llamada telefónica. Somos muchos los abogados que hemos venido acá, más de quince, de distintas organizaciones de derechos humanos y de abogados. Ya hemos dicho que esperamos que esto se resuelva rápidamente para evitar nuevos conflictos”.
En la puerta de la Comisaría se encontraba un importante grupo de organizaciones sociales. Dialogamos con Antonella de FM La Caterva, quien nos relató que estaban haciendo un corte pacífico esperando que salieran los detenidos y para evitar a su vez que trajeran más personas: “desplegaron un montón de policías medio al pedo porque nosotros estamos tranquilos cortando, ellos están bastante más provocativos”, describió.
En ese lugar también estaba Alejandra de Argentina Arde, quien había recibido un llamado de Belén, fotógrafa de En Movimiento TV, en el momento en que era detenida: “Belén fue detenida a las 11.40, durante la segunda etapa de la represión. Cuando aún no habían llegado los legisladores y empezaban a llegar los medios y las organizaciones. A esa hora justamente, recibí un llamado de ella. Me suena el teléfono, atiendo, era ella pero no se escuchaba nada. Me preocupo y le devuelvo el llamado. Y ahí nomás me atiende otra chica que me dice que Belén estaba esposada y se la estaban llevando en el celular a la Comisaría de la Comuna 4”.
Belén Rebollo fue finalmente liberada horas más tarde. Ya en la calle, La Retaguardia pudo hablar con ella: “estoy contenta de estar afuera, pero muy enojada por los compañeros que fueron apresados y golpeados durante esta jornada. Fue increíble el desmadre de la Metropolitana, que reprimió una y otra vez sin ningún sentido. Golpeó a personas que estaban trabajando en el lugar, a pacientes. Yo acababa de llegar a cubrir lo que estaba sucediendo, y en un momento vi cómo los más armados de la Metropolitana rodeaban a un periodista entonces instintivamente fui a hacer fotos y ahí fue cuando me agarraron a mí sin mediar palabras. Me identifiqué como prensa y de repente tenía diez policías encima que me arrastraron hasta los furgones que estaban atrás del Borda. Apenas me agarraron adentro del Borda yo agarré el teléfono para llamar, y me lo cortaron y sacaron con la cámara. Recién en el furgón me lo devolvieron y como podíamos tratábamos de llamar; esposados uno agarraba el teléfono, el otro hablaba agachado para poder comunicarnos”.
Belén denunció que dentro de la comisaría les negaron la llamada que tienen permitida hacer por derecho: “si el resto de los compañeros no se daba cuenta de que nos estaban llevando detenidos nadie se enteraba de nada”.  
Dentro de la Comisaría, Belén vio a dos de las personas que Soares mencionó y agregó datos sobre el momento de sus detenciones: “las enfermeras fueron muy golpeadas, una de ellas es discapacitada y como no podía caminar la llevaron arrastrada por el parque. Un señor que iba a ver a su hijo, me vio cuando me llevaban a mí, vio que me iban a pegar y se tiró para defenderme, por eso no me golpearon a mí pero a él sí, y fue detenido”.
Durante la transmisión también nos hicimos un tiempo para reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo. Para ello dialogamos con el psiquiatra psicoanalista Alfredo Grande, que realiza su programa “Sueños Posibles” todas las semanas en nuestra emisora.
Para Grande, el accionar de la Metropolitana fue, de alguna manera, una forma de acelerar algo que estaba latente desde hacía prácticamente  dos años y que no se había podido desactivar: “la estrategia fascista para desterritorializar el Borda, que no es lo mismo que desmanicomializarlo. Esta patoteada miserable con Metropolitana y todo es fascismo, no sé si puro, pero bastante más contundente que hablar de derecha o centro derecha. En ese sentido, creo que lo que podemos llamar el arco progresista revolucionario de izquierda, como de costumbre, ha estado muy lento o por ahí tiene una impotencia real que a nosotros mismos nos cuesta aceptar, entonces se ha llegado a esto de una manera muy anunciada pero con una posibilidad de resistir muy apaciguada”, aseveró.
Al ser consultado sobre si la responsabilidad política de lo sucedido le cabe solo al macrismo, teniendo en cuenta la aprobación en la Legislatura, con ayuda del Frente para la Victoria, a fines del año pasado, de un paquete de leyes que incluía el pase del Centro Cívico de la Ciudad de Buenos Aires a un espacio de la zona sur, que aunque especificaba cuál era ya se presumía que podía ser el Borda, el psicoanalista consideró que el macrismo es justamente un efecto del kirchnerismo: “esto se aprobó en la Legislatura, ahora todos se van a correr, a Macri le va a soltar la mano hasta el primo, nadie va a quedar pegado. Las responsabilidades políticas son absolutamente compartidas, la Ciudad de Buenos Aires tiene una autonomía muy relativa, hasta con los subtes se vio esto. Evidentemente se pasan la pelota todo el tiempo. Son pequeños actos mafiosos que llevan a ésto, a que las víctimas estén cada vez más indefensas. Yo espero que los sindicatos, que creo que en el Borda son cinco o seis además, que la Asociación de Médicos Municipales que ha sido un apoyo del macrismo muy fuerte, reaccionen. Si el movimiento sindical no reacciona fuertemente, esto no va a tener la respuesta necesaria”.
En este sentido, el gremio ATE convocó a un paro para este martes 30 de abril con una movilización a la Jefatura de Gobierno que comenzará a las once de la mañana.
Durante la transmisión también replicamos lo que sucedía por La Colifata, la radio de los internos del Borda, quienes relataban a sus oyentes lo que estaba pasando en el lugar. En este marco, mantuvieron una charla telefónica con Alfredo Olivera, el hacedor e impulsor de la radio, quien actualmente trabaja en Francia.
“De manera muy hipócrita el gobierno de la Ciudad dijo en 2008 que en nombre de los derechos humanos iba a crear todo un sistema de salud descentralizado, pero desde un principio quedaba claro que lo que se quería era construir un centro cívico desde una lógica que tiene que ver con la exclusión y no con la inclusión. Esto quedó en evidencia esta mañana por si quedaba algún tipo de duda. Tenemos la ley nacional de salud mental, y en la ciudad la ley 448 (que aún no fue reglamentada), que hablan de los derechos de los pacientes, bueno, hay que implementar el desarrollo de dispositivos que ayuden a que las personas vivan mejor. Esto que pareciera ser dicho por alguien desde algún lugar teórico no es así, yo estoy hablando desde la experiencia real y concreta”, afirmó Olivera en relación al trabajo que lleva adelante actualmente en Francia. Se trata del Servicio de Acompañamiento a la Vida Social: “vienen cerca de sesenta personas por día –describió–, todos ellos estuvieron internados alguna vez en sus vidas, pero el Estado francés pone dinero para que profesionales se ocupen de acompañar a estas personas a que sostengan sus vidas, afuera en comunidad y con un poco de comodidad. Me encuentro todos los días con muchachos que son como ustedes, pero que tienen la suerte no solo de vivir en un país rico porque no se trata solamente de riqueza y pobreza, sino que tienen la suerte de acceder a dispositivos que son espacios concretos de ayuda, atención, acompañamiento, para que puedan sostener una vida con proyectos. Eso es lo que no ocurre (en Argentina), lo que ocurre es un hospital abandonado y el traslado a clínicas privadas, que siguen siendo subsidiadas por el Estado. Entonces lo que hay es un vaciamiento, un achicamiento y una tercerización de la salud”.
Durante la charla, Olivera les habló directamente a los colifatos: “acá hay que tratar de desarrollar espacios en lo público que ayuden a la salud mental, que den posibilidad de desarrollo a cada uno. Gente tan perversa como la que está activando este tipo de cosas no puede tener el poder de desestabilizarnos como sociedad, como grupo y como personas, como sujetos. Colifatos, les quiero decir que no estamos solos, somos muchos, muchos, muchos los que acompañamos, sentimos, tenemos una ética, basta ver las manifestaciones de solidaridad que llegan por todas partes”.
En respuesta, Hugo “Viruta”, uno de los internos del Borda, preocupado porque se habían llevado detenido a su médico Puerta, reflexionó: “creo que le va ser muy difícil seguir avanzando en este desastre y creo que están en un estado de perversidad tan grande y de codicia que es necesario que un equipo de psicólogos atienda a estos funcionarios porque otra cosa no se puede decir. No vamos a decir que son malos, vamos a decir que están muy, muy enfermos. Así que vamos a ver si los podemos ayudar”.
Esto queda aún más en evidencia, al escuchar las excusas de distintos integrantes del gabinete porteño, como el ministro de Seguridad a cargo de la Metropolitana, Guillermo Montenegro que dijo que se actuó en defensa de la legalidad; o del mismo jefe de gobierno, Mauricio Macri, quien en conferencia de prensa se preguntó: “¿Como sociedad eternamente vamos a pensar que es normal, que corresponde que a la policía se la trate mal? Ellos también son trabajadores, tienen familia. No podemos caer en estos niveles de violencia. No podemos caer en la extorsión de los violentos".
El mismo discurso que desde el PRO se dio hace apenas poco más de un mes, luego de la represión y desalojo del acampe cultural en defensa de la toma de la Sala Alberdi, en el que la Metropolitana utilizó balas de plomo.

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