19 may. 2013



(Por Oral y Público) En el primer juicio por delitos de lesahumanidad realizado en Jujuy, Mariano Braga y José Bulgheroni fueron condenados a prisión perpetua, mientras que Antonio Vargas recibió una pena de 25 años. Se trata del pedido de condenas que habían efectuado la querella y la fiscalía. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Jujuy los acusó de los delitos de homicidio, secuestros y violación en perjuicio de 43 víctimas y dispuso el cumplimiento efectivo de las penas. Dialogamos con Pablo Pelazzo, fiscal de la causa, quien manifestó su conformidad por una sentencia que ha sido muy bien recibida por los sectores que han venido reclamando justicia hace tiempo en la provincia. 

Hace no mucho tiempo, Jujuy fue definida como la capital de la impunidad. Hoy esa denominación empieza de a poco a convertirse en arcaica. El trabajo, empuje y movilización de distintos organismos de Derechos Humanos permitieron que esa situación comenzara a destrabarse. El 3 de mayo pasado se conoció la sentencia del primer juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la provincia. Es cierto que tres imputados y luego condenados no dan cuenta del entramado represivo, pero es sin duda un primer gran paso hacia delante.
Mariano Braga y José Bulgheroni eran oficiales de inteligencia del Área 323 de represión y fueron condenados a prisión perpetua. El primero cumplirá la sentencia en un penal de Buenos Aires, y el segundo en Chaco. Según explicó Pelazzo a Oral y Público, el fallo establece que el cumplimiento de penas debe ser efectivo, por lo que no accederán a ningún tipo de beneficio de prisión domiciliaria, aunque los lugares de detención se pueden resolver en función de dónde viven sus familias. En tanto, Antonio Vargas, interventor del Servicio Penitenciario de la provincia, condenado a 25 años, probablemente quede detenido en Córdoba, a pesar de que durante el juicio permaneció en el Penal de Ezeiza por un tema de salud, siguiendo las distintas instancias del proceso a través de teleconferencia.
“El reclamo social también ha permitido que se destrabe esa situación de impunidad ya que como bien dijeron los miembros del Consejo de la Magistratura, que por otro lado hoy está tan discutido el tema, reconociendo un déficit de su propia actuación, ‘tenemos el expediente, los reclamos por el Juez Olivera Pastor hace tres años’. Entonces el reclamo popular de alguna forma tuvo mucho que ver con esa recepción que no se hacía desde distintos ámbitos que tendrían que haber controlado el avance de las causas en Jujuy, y por otro lado el empuje constante de la Unidad de Seguimiento de las Causas de Lesa Humanidad en el ámbito institucional para el avance de estas causas también logró destrabar esta situación, además de la percepción de cómo está estructurado el sistema judicial de Jujuy, que es por eso que tenemos causas con tres imputados y una situación procesal bastante deficitaria y tenemos que estar reorganizando las estrategias para poder tener juicios un poco más completos, y esa recepción social de cómo funciona esto acá en Jujuy también hace que no se debilite el reclamo y que por el contrario se fortalezca”, afirmó Pelazzo.
El fiscal explicó que a lo largo de estos años de pedido de justicia se fueron sumando distintos sectores de la sociedad jujeña como las organizaciones sociales, ya que el grupo histórico que fue parte de todo este proceso de reclamo fue, como sucedió en otros lados, de una cantidad menor a la que se ve en las manifestaciones actuales: “en los últimos años, cada 24 de marzo, cada momento importante como el inicio de un juicio o un procesamiento convoca a la gente a movilizarse, a estar presente y a tratar de participar como sea de estas instancias. Digo como sea porque la capacidad de la sala daba para un número de personas y afuera de la sala el día de la sentencia había como cincuenta mil personas”.
En este sentido Pelazzo señaló: “el trabajo que se viene realizando en esta etapa ya de juicio es una continuidad del trabajo histórico que hizo un montón de gente, de todos los organismos de derechos humanos, las víctimas, los familiares, así que es solo el cumplimiento de una etapa formal del juicio”.
A lo largo de la investigación y el desarrollo del juicio, hubo varios intentos de frenar esa movilización y el avance judicial a partir de amenazas o trabajos de inteligencia. Al respecto, el fiscal reflexionó: “estas situaciones no dejan de estar presentes en los distintos reclamos que hay. Por ejemplo, en la presentación del (senador radical) Mario Cimadevilla, un representante elegido por el pueblo haciendo un pedido que implica, desde el reclamo que hace, un cuestionamiento a las causas de lesa humanidad. Es una locura que alguien que incluso ha formado parte o que forma parte de un partido que reivindica a una instancia también de juzgamiento cuando señala la importancia en el gobierno de Alfonsín del juicio a las juntas. Por un lado parte de esos sectores reivindican eso, y por el otro tenemos a un senador de ese mismo partido poniendo en cuestión el avance de los juicios. La verdad que resulta muy contradictorio, y estas son las situaciones que diariamente se viven como parte de una ofensiva contra este avance de las causas de lesa humanidad”.
El próximo paso en este camino hacia la justicia, tiene a Carlos Pedro Blaquier como protagonista. El hombre detrás de todo el horror y la oscuridad del Ingenio Ledesma está involucrado e imputado, junto al ex administrador de esa empresa, Alberto Lemos, en varias causas que se encuentran actualmente en trámite.
La Causa “Arédez y otros” refiere al secuestro de tres dirigentes sindicales a partir del 24 de marzo de 1976. Otra es la llamada causa “Burgos”, conocida como las Noches de los Apagones, por los secuestros llevados adelante en julio de 1976 durante varias noches de apagones en tres pueblos que rodean al Ingenio. La mayor parte de las víctimas tenía algún tipo de vínculo familiar con el ingenio o con el movimiento sindical o social de la zona.
“En este momento, la Cámara de Salta tiene que resolver las distintas apelaciones y estamos esperando la novedad –afirmó al respecto Pelazzo–. Las apelaciones, si bien se presentaron el mismo día, tengo entendido que hubo una diferencia en el tratamiento. Primero se va a resolver la Causa Aredez y después la Causa Burgos, ya que el juez de la Cámara de Apelaciones de Salta Luis Renato Rabbi-Baldi Cabanillas, del que se hizo una presentación de recusación de parte de la querella (por ser conocido de Blaquier), finalmente decidió inhibirse en el caso, por lo que se tuvo que conformar el tribunal con otro juez y ahora sí ya estaríamos esperando que resuelvan”.
En los próximos días, entonces, la Cámara de Apelaciones de Salta debería resolver los pedidos de sobreseimiento de la defensa de Lemos y Blaquier, y los reclamos de detención efectiva y ampliación de las imputaciones hasta ahora por participes primarios en delitos como violación de domicilio, tormentos y homicidio, y permitir así el avance de nuevas causas por delitos de lesa humanidad cometidos en Jujuy. 

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