30 jun. 2013

992800_494625187293590_927345300_n
La llegada a la Comunidad La Primavera

(Por La Retaguardia) A partir de una iniciativa de la Fundación La Alameda de Buenos Aires y la Secretaría de Derechos Humanos de la CGT, el juez federal Ariel Lijo ordenó que unas maquinarias textiles, allanadas en tres talleres clandestinos, fueran entregadas en comodato a la Comunidad La Primavera-Qom en Formosa para la creación de una nueva cooperativa sin trabajo esclavo. El desmantelamiento comenzó el miércoles 26 de junio pero la presión de los esclavistas demoró el operativo, que finalizó en la madrugada del jueves, gracias también a la colaboración de cartoneros. Dialogamos con Tamara Rosenberg, de la fundación del barrio porteño de Parque Avellaneda, en medio del allanamiento y nos describió las características de estos talleres y la tarea prevista junto a los Qom.

1005172_494627073960068_1401943510_n
Los Qom reciben las máquinas
Los talleres allanados fueron tres, uno en la calle Santander, otro en Doblas y el tercero en Del Barco Centenera. Así describió a uno de ellos Tamara Rosenberg, en diálogo con La Retaguardia: “el de Santander era una casa conectada al taller con un montón de pasadizos y puertas secretas que simulaban ser paredes donde atrás no había nada, pero resulta que atrás había un taller donde aparentemente trabajaban más de cuarenta personas, al menos esa es la cantidad de personas que se encontró en el momento del allanamiento hace poco más de un mes. Lo que más nos impresionó fueron las habitaciones donde dormían los costureros que en algunos casos eran habitaciones muy pequeñas y había dos a las que se accedía por ventanitas y no tenían más de un metro de altura, era peor que un nicho, había que estar agachado y ahí había dos camitas. Condiciones infrahumanas como nunca habíamos visto en tantos años de ver talleres clandestinos”.

La celda donde dormían los costureros esclavizados.
Aquí "descansaban" los textiles
De este taller se llevaron cinco de las máquinas que estaban destinadas a la Comunidad Qom La Primavera, pero el problema comenzó en la calle Doblas porque allí eran diecinueve las máquinas destinadas a Formosa. Al momento de la entrevista con La Retaguardia, Rosenberg comentó que el operativo se encontraba en desarrollo pero con la presencia de alrededor de veinte talleristas, comandados por Alfredo Ayala, líder de los esclavistas, que estuvo en el lugar todo el día, tratando de impedir la carga de los camiones con destino al norte del país: “nos llamó la atención que durante la salida de las maquinarias en Santander estaban en una actitud muy pacífica, como si supieran que de ahí iban a salir pocas máquinas, pero en la calle Doblas se pusieron un poco más nerviosos, y bloqueaban la entrada al camión, y ahí hubo una situación más tensa. Hubo presencia de Gendarmería durante casi todo el día, si hubiésemos estado con presencia solo policial seguramente hubiera habido incidentes graves”, explicó Rosenberg, relacionando este hecho con un operativo efectuado en 2009, cuando se rescató a una víctima de trata laboral en un taller clandestino de la calle Lacarra de Parque Avellaneda. En esa oportunidad, también se acercó Ayala, pero luego comenzaron a aparecer muchas personas que terminaron dándole una feroz golpiza al referente de La Alameda, Gustavo Vera, que salvó su vida de milagro: “en ese caso, la policía en un momento liberó la zona para permitir que esa banda de talleristas casi lo linchen”, recordó Rosenberg, diferenciando una situación de la otra.
Los tres talleres allanados en esta ocasión se ubican en el Parque Chacabuco, una zona de la que La Alameda no recibía comúnmente denuncias por presencia de talleres esclavistas: “en la medida en que se van haciendo denuncias en un barrio, y como los jueces no proceden como lo hizo en este caso Lijo que incautó las maquinarias, los talleres se van trasladando de un lugar a otro. Algunos se trasladan a la provincia y otros a diferentes barrios de la capital, pero parece que ahora Parque Chacabuco está siendo un punto donde se están instalando los talleres”. 
La Alameda y la CGT son los depositarios judiciales de estas máquinas incautadas y resolvieron darlas en comodato a la Comunidad La Primavera Qom de Formosa. La idea surgió a partir de una conversación con el qarashe Félix Díaz: “viajamos dos compañeros para poder reunirnos con la gente que pudiera estar interesada en llevar adelante un emprendimiento –relató Rosenberg a La Retaguardia–, porque más allá de la decisión de Félix, las propias hermanas y hermanos de la comunidad son los que van a llevar adelante este emprendimiento. De entrada hubo mucho entusiasmo, todavía no habíamos vuelto a La Alameda y ya nos iban llamando para preguntarnos en qué podían ir adelantando para acondicionar el lugar e incluso ya tienen pensado mucho sobre la comercialización porque siendo una comunidad con casi cuatro mil personas, en lugar de comprar la indumentaria que entra por Paraguay la idea es que ellos mismos puedan autoabastecer a la comunidad, en principio de toda la indumentaria básica, porque también estaban pensando en hacer uniformes escolares, guardapolvos, como que ya tienen vislumbrada la capacidad productiva que van a poder llevar adelante y cómo comercializarla, lo que es muy importante”.
De las veinte personas con las que se reunieron en Formosa solo dos tienen alguna noción del oficio, por lo que La Alameda realizará una capacitación intensiva y estarán a su disposición para lo que necesiten. 
“Lo que nosotros veíamos como un punto a favor es que a diferencia de los costureros que salen de talleres clandestinos y tienen como un individualismo muy marcado y es difícil que se incorporen a trabajar en cooperativas, más allá de que con algunos lo venimos logrando, la Comunidad Qom ya tienen una visión colectiva de la vida, entonces como que todo el proceso de generar ese emprendimiento lo vemos como más fácil, más allá de las situaciones adversas a las que se enfrentan todo el tiempo”, agregó al respecto la integrante de la Fundación.
Aprovechando el diálogo con Tamara Rosenberg, la consultamos acerca de la candidatura como legislador de Gustavo Vera por la alianza Coalición Sur, que lideran Fernando Pino Solanas y Elisa Carrió. Respondió que no es la primera vez que les ofrecen una postulación y que a diferencia de otras oportunidades esta vez consideran que es el momento apropiado para aceptarla: “ahora es como que de alguna manera no quedaba otra opción que aceptar formar parte de esta Legislatura, sin dejar de lado todas las cosas que venimos haciendo desde La Alameda. Al contrario, lo vamos a potenciar, es una buena posibilidad para demostrar que puede haber un legislador honesto, que además tiene una organización por detrás que no lo va a dejar no ser honesto, y que va a poder potenciar todos los proyectos de políticas públicas que intentamos llevar adelante desde La Alameda, sin tener necesidad de estar caminando despacho tras despacho para convencer a diferentes legisladores de que hagan un proyecto de ley en los sentidos en que nosotros venimos trabajando, y demostramos con todos estos años que no decimos cosas que quedan en el aire, sino que las intentamos concretar, más allá de los pocos recursos con los que contamos, pero fuimos demostrando con hechos que todas las denuncias que veníamos motorizando son reales y creemos que esto va a permitir, por un lado, mostrar que se puede estar en política de manera honesta y, por otro, poder potenciar todo el trabajo que viene haciendo La Alameda, contagiando también a otros legisladores de nuestra impronta honesta y si detectamos dentro de la Legislatura cosas que no se están haciendo bien, obviamente vamos a ser los primeros en denunciarlas. Creemos que vamos a tener mucho para denunciar y que no vamos a tener muchos amigos dentro de la legislatura”, aseguró Rosenberg.
En cuanto a por qué integrarán la lista de Solanas y Carrió, agregó: “principalmente porque dentro de todo el espectro de alianzas y demás que se están presentando son uno de los pocos que también llevan la bandera anti-corrupción y adhieren fundamentalmente a todos los principios de la red antimafia que se lanzaron con nuestro congreso anti mafia en abril de este año. Más allá de lo mal visto que están los partidos políticos creemos que son con los que tenemos alguna afinidad más y en la medida en que ellos sigan con esos valores seguiremos juntos, si no no lo haremos”.
Los valores de la Fundación La Alameda son los que generaron que veinticuatro máquinas textiles que pertenecían a talleres que esclavizaban a sus trabajadores viajaran a Formosa, donde formaran parte de una cooperativa de la Comunidad La Primavera. Aquella crítica a la que solía ser sometido el trabajo de La Alameda, en el sentido que denunciaban o rescataban víctimas pero no cerraban el círculo con asistencia o mejoras en las vidas rescatadas, parece ir quedando atrás. Las máquinas, todavía impregnadas con el sudor de los trabajadores esclavos, ya están en manos de los Qom, que también las mojarán con el suyo; ciertamente serán gotas más dignas.







0 comentarios:

Publicar un comentario