8 ago. 2013

(Por La Retaguardia) Este miércoles se realizó un clausurazo al Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires en repudio a la clausura llevada adelante por inspectores porteños a la Casa de la Cultura “Los Compadres del Horizonte”, mientras se desarrollaba una reunión artística del ENECA (Encuentro Nacional de Espacios Culturales Autónomos). Dialogamos con Esteban Sambuseti, integrante de Compadres, sobre esta acción, a la que calificaron ilegal e ilegítima, y la permanente persecución del gobierno de Mauricio Macri a los espacios culturales públicos y alternativos.

Foto: Los ojos de Anita
El sábado 3 de agosto por la noche se estaba realizando una actividad artística organizada por el ENECA en la Casa de la Cultura “Los Compadres del Horizonte”. A la dos de la mañana, se presentaron en el lugar, ubicado en Combate de los Pozos al 1900, inspectores del gobierno porteño, junto a efectivos de la policía metropolitana, y procedieron a clausurar el espacio.
“Estábamos realizando una varieté donde cada movimiento había convocado a artistas de la zona, dándoles un espacio que hoy es inexistente en la ciudad, un lugar gratis para expresarse y mostrar las distintas disciplinas artísticas –explicó Esteban Sambuseti a La Retaguardia–; en ese marco llegaron estos inspectores y procedieron con la clausura, que sigue vigente, aunque seguimos manteniendo actividades porque es nuestro posicionamiento ideológico y político”.
Este hecho se da a pocos días de que se cumplan siete años de la primera clausura sufrida por Compadres. Al respecto, Sambuseti señaló: “después de Cromañón, la Casa es víctima como tantos otros espacios de la primera tanda de inspecciones. El ente que vino a clausurarnos esta última vez es la Agencia Gubernamental de Control (AGC), que se tendría que encargar de locales comerciales e industrias, o sea que tendrían que ir a inspeccionar donde actúan redes de tratas, boliches bailables, y todo ese tipo de espacios con fines de lucro, pero nosotros no lo somos. Como nos miden con esa vara encuentran muchísimas irregularidades. Esta vez la verdad que no nos pudieron encontrar nada puntual más que la actividad nocturna, porque no los dejamos entrar porque no nos parece que puedan ingresar sin una orden, así que lo que hicieron fue una clausura sobre una clausura previa que debía expirar en unos días. Además abrieron causas contravencionales contra algunos compañeros”.
En la Casa de la Cultura se realizan trabajos con niños marginados que viven en asentamientos u hoteles, personas vulneradas en sus derechos de trabajo y vivienda digna, con jóvenes y adultos que no han podido finalizar la primaria, con víctimas de trata, violencia y abusos, que se suman a las distintas actividades culturales que se desarrollan cotidianamente.
En repudio a la clausura, este miércoles distintos centros y espacios culturales fueron a clausurar el Ministerio de Cultura de la Ciudad, a cargo de Hernán Lombardi. “Como no nos atendieron, les dejamos algunas fajas y vamos a volver la semana que viene o la otra” advirtió Sambuseti.
Respecto al objetivo de estas medidas implementadas desde la gestión PRO, el integrante de Compadres aseguró: “ellos lo que buscan, y en algunos espacios culturales lo han encontrado, es que uno empiece a andar el camino legal, individualmente, así el conflicto se destraba, pero a nosotros nos parece oportuno como organización plantear algo más político porque esto no es una anécdota, no es una casualidad, el gobierno de la Ciudad está atropellando todo espacio de producción cultural que existe en la ciudad. La verdad que el camino legal, si bien estamos trabajando en eso, no es lo que más nos importa en este momento.  Es hora de salir a la calle, junto a otras organizaciones y plantear el problema de fondo, que es como el gobierno de la Ciudad privatiza la cultura”.        
La clausura sufrida por la Casa de la Cultura “Los Compadres del Horizonte” es un claro ejemplo, entre otros que señalamos en forma habitual desde La Retaguardia, de esta disputa permanente entre lo público y lo privado que se da hace años en la Ciudad de Buenos Aires, una pulseada presente en todos los terrenos imaginables.

DESCARGAR

0 comentarios:

Publicar un comentario