7 sept. 2013

Carlos Slepoy
(foto: www.lacomunapresxsdelfranquismo.org)
(Por La Retaguardia) Hace dos semanas llegaron a la Argentina familiares y víctimas del franquismo para avanzar en la querella que se inició en nuestro país, a partir del principio de justicia universal, con el objetivo de juzgar los crímenes cometidos en España. Carlos Slepoy, uno de los abogados que impulsó en Italia y España las causas por crímenes cometidos durante la dictadura argentina cuando aquí regían aún las leyes de impunidad, y que acompaña ahora a los familiares españoles, destacó los avances conseguidos.


Durante los últimos días mantuvieron varios encuentros con la jueza María Romilda Servini de Cubría, que es quien lleva adelante la causa, además de reunirse con legisladores nacionales, bonaerenses y porteños, y distintas organizaciones sociales y de derechos humanos que manifestaron su apoyo a la querella. Soledad Luque es española y tiene un hermano mellizo que fue apropiado. En 1965 le dijeron a su madre que el niño estaba muerto, pero nunca le mostraron el cuerpo. Por averiguaciones posteriores surgieron contradicciones entre los registros de entrada, la partida de nacimiento y las certificaciones médicas. Luque ha realizado las acciones judiciales correspondientes en España, pero esto ha sido infructuoso ya que la justicia de ese país consideró que faltaban pruebas. “Esto se repite en España de una manera generalizada. Hay más de 1500 denuncias interpuestas correspondientes al período posterior a los años 1951-1952”, explicó el abogado Carlos Slepoy a Oral y Público. Según una resolución del juez Baltazar Garzón, basada en investigaciones históricas, se calcula que en el período posterior a la guerra civil española, es decir desde 1939 hasta 1952 aproximadamente, hay 30.000 niños apropiados. “Esto se dio a través de un método absolutamente legalizado porque había decretos en tal sentido, conforme a los cuales les quitaban los niños a las madres republicanas en la prisión o en otros lugares que estuvieran, y se entregaban o bien a familias relacionadas con el régimen o a instituciones públicas de tal modo que se les sustraía y cambiaba la identidad a estas personas. Esto luego se convirtió en una práctica generalizada en España, aprovechando las estructuras ya creadas y se convirtieron en un negocio. Esto les ha pasado fundamentalmente a familias pobres, madres solteras, a las cuales en forma sistemática se les decía que los niños habían fallecido, y luego no se encontraba el cuerpo, no se sabía dónde estaban, las partidas son contradictorias, y esto ha dado origen a un gran movimiento especialmente en los últimos años, conforme al cual han surgido asociaciones que reclaman por estos niños robados en todo el territorio español”, agregó Slepoy. Algunos hablan de decenas de miles de niños apropiados, otros refieren centenares de miles. Si bien en España existen algunas investigaciones aisladas sobre este tema, la mayoría han sido archivada por los juzgados. En palabras de Slepoy, esto se debe a que “no se quiere apreciar que esto fue parte de un plan absolutamente establecido desde las estructuras del Estado, una práctica sistemática y generalizada, una verdadera trama delictiva que tiene la categoría de crimen contra la humanidad, y por tanto como no se quiere investigar este tipo de crímenes se aíslan los procesos”. Este es el motivo por el que Soledad Luque se encuentra en Argentina, junto a Jose María Galante y Josu Ibargutxi, en representación de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina, que se interpuso el 14 de abril de 2010 con el objetivo de que se investiguen los crímenes cometidos por la dictadura franquista, se identifique a sus responsables y se los juzgue. En diálogo con Oral y Público, Carlos Slepoy detalló las distintas actividades que llevaron adelante en el transcurso de estas dos semanas en el país. En dos oportunidades se reunieron con la jueza de la causa, María Romilda Servini de Cubría: “el segundo encuentro fue precedido por la presencia de varios actores como Cecilia Rosetto y Gastón Pauls, y la madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora Nora Cortiñas, que fueron a verla para manifestarle el apoyo de los organismos de derechos humanos y del mundo artístico a la causa que está llevando. Posteriormente, hablamos nosotros con ella y le solicitamos varias medidas. Una de ellas es que se libren órdenes de captura internacional contra varios integrantes del franquismo, especialmente de la última etapa. Las personas que vinieron desde España son presos políticos del franquismo, estuvieron muchos años en la cárcel, y fueron torturados reiteradamente por algunas de las personas cuya imputación solicitamos. Tenemos grandes expectativas respecto de lo que vaya a hacer la jueza, tenemos previsto en este sentido una próxima reunión la semana que viene de la que seguramente sacaremos algunas conclusiones positivas, esa es nuestra impresión. Por otra parte, ellos vinieron en representación de un gran movimiento social que se ha quedado en España de apoyo a la querella argentina, hay pronunciamientos de múltiples municipios y ayuntamientos. Nosotros la verdad que hemos venido con intención de impulsar el procedimiento pero jamás pensábamos que íbamos a tener la receptividad que se ha logrado”, aseguró Slepoy. Sucede que entre las distintas reuniones mantenidas se logró que desde el Congreso se emitiera una declaración que será elevada al pleno para que salga como una resolución de la totalidad del parlamento argentino: “nos reunimos con el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Remo Carlotto; y otros diputados de distintos bloques como el radicalismo y el socialismo, estuvo Víctor de Gennaro, Victoria Donda, Jorge Rivas. Firmaron una declaración de apoyo del Congreso a esta causa y condenando al franquismo. Al día siguiente estuvimos en la legislatura porteña, en donde ocurrió exactamente lo mismo. Varios legisladores lo firmaron y lo van a elevar al pleno. Estuvimos en la Ciudad de La Plata, en donde el intendente Pablo Bruera sacó un decreto que declara de interés municipal esta causa y estuvimos con legisladores de la provincia de Buenos Aires que van a elevar al pleno también el apoyo de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires”. Slepoy también destacó la constitución en forma oficial, y con una concurrencia sumamente numerosa, de la plataforma de apoyo a la querella argentina contra los crímenes del franquismo: “han adherido más de cien asociaciones. Cuando hemos estado en La Plata también se adhirieron asociaciones de allí, asociaciones que se van extendiendo cada vez más para demostrar la solidaridad del pueblo argentino con las víctimas del franquismo. Por otra parte, hemos estado en el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde ha habido problemas con las videoconferencias que se iban a realizar, se suspendieron las que iban a efectuarse desde el Consulado Argentino en Madrid, y la última fue producto de una queja del gobierno español, que fue aceptada, para nosotros en forma inadmisible, por el embajador argentino, advirtiendo a la jueza que esto podía deteriorar las relaciones entre ambos países”. De todos modos, Carlos Slepoy consideró que a pesar del poco tiempo que llevan en Argentina se ha desarrollado una serie de actividades muy importantes: “esto tiene que ver además con mucha gente que está trabajando desde hace bastante tiempo en apoyo a esto, los abogados que hay en la causa, que son los doctores Máximo Castex, Ricardo Huñis, Beinusz Szmukler, Héctor Trajtemberg y Carlos Zamorano, nosotros somos dos que trabajamos desde España, Ana Mesutti y yo, pero se van incorporando muchos otros abogados en distintos lugares del territorio, se está viviendo la sensación de que se puede repetir, cambiando lo que hay que cambiar, la historia de la importancia que tuvo la querella que se llevó adelante en España respecto a los crímenes de la dictadura argentina, y los países que integraron el Plan Cóndor que tan beneficioso ha sido para poner un fin a la impunidad en los países de América. Queremos provocar el mismo efecto”. Slepoy, descripto como un “imprescindible” por Víctor Basterra, destacó la importancia de contar con el apoyo del pueblo argentino en una causa como la del robo de niños durante el franquismo, un tema ignorado por propios y extraños hasta hace poco tiempo: “siempre cuento que cuando las Abuelas de Plaza de Mayo fueron a España y plantearon que había aproximadamente 500 niños secuestrados en Argentina, todo el mundo se escandalizó, y ahora sabemos que en España son decenas de miles, sino centenares, y esto permaneció absolutamente oculto. Y ahora está saliendo a la luz y está revolucionando las conciencias en España”.

DESCARGAR

0 comentarios:

Publicar un comentario