13 sept. 2013

Foto (RedEco)
(Por La Retaguardia) Durante una semana, FM La Caterva transmitió en vivo una radio abierta en la puerta de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, en pleno centro porteño, para reclamar una solución a la interferencia que sufre en su frecuencia de la 97.3 desde noviembre pasado. Dialogamos con Julián Bokser, quien hizo un balance de esta actividad y relató el encuentro que mantuvieron con el titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, en plena calle Suipacha.

Desde el lunes 9 al viernes 13 de setiembre, FM La Caterva realizó una radio abierta entre la una y las tres de la tarde frente a las oficinas de la AFSCA con el objetivo de visibilizar e instalar su problemática y la falta de respuesta de parte del organismo estatal. Desde el 26 de noviembre de 2012, se encuentra intervenida la frecuencia de FM 97.3 por una radio de cumbia que pertenece a una empresa que regentea boliches, y que sale con una potencia que abarca prácticamente la totalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Han pasado diez meses y las soluciones siguen sin llegar para FM La Caterva, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos. “No solo está instalada esta falsa idea en el imaginario social de que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ha favorecido a los sectores comunitarios, sino que aquellos que saben que todavía no ha habido avances concretos para nuestros medios creen incluso que es por culpa de Clarín y estos cuatro famosos artículos que estaban en discusión la otra semana en la audiencia pública de la Corte Suprema. Si hoy la ley de medios no está aplicada y nosotros seguimos sufriendo interferencias, seguimos sin poder salir al aire, o salimos muchas veces con condiciones técnicas precarias, es porque hay una falta de voluntad política de parte de quienes tienen la potestad de aplicar la ley y no lo hacen. No es una cuestión técnica, no es una cuestión legal, están todas las condiciones dadas, lo que falta es el condimento más importante, el ingrediente que sería la voluntad política de aplicar la ley y de una vez por todas garantizar la verdadera pluralidad de voces en la comunicación, que eso es lo que dicen defender, aunque sus acciones demuestran lo contrario”, explicó Julián Bokser, integrante de FM La Caterva, a La Retaguardia. La transmisión en vivo desde la puerta de la AFSCA permitió que la gran cantidad de personas que transitan por la calle Suipacha, que es peatonal desde hace poco tiempo, pudiera escuchar y ver de qué se trata un medio comunitario. El balance que desde La Caterva hacen de esta actividad es muy positivo: “con una acción comunicacional, cómo es el armado de una radio abierta y el desfile de los distintos programas y la diversidad y la variedad que tenemos, pudimos visibilizar e instalar esta problemática y la falta de respuesta de la AFSCA. La gente que pasa por la calle Suipacha entre la una y las tres de la tarde es mucha más incluso de la que yo me imaginaba. La cantidad de gente que paró y agarró el volante, que preguntó, la cantidad de gente que se solidarizó y tiró buena onda también nos sorprendió”.
“Pudimos también, entre otras cosas, hablar cara a cara con Martín Sabbatella y con otros funcionarios de la AFSCA y exigirle las explicaciones del caso – agregó Bokser –, que la verdad no pudieron más que seguir poniendo excusas en relación a cuestiones técnicas o legales y seguir pidiendo un poco más de tiempo cuando ya van diez meses de interferencia. Falta poco para que se cumpla un año de una situación que ellos no han querido resolver poniendo distintas excusas, quizás alguna de todas esas sean ciertas, pero lo que demuestra en todo caso es que no están capacitados para el trabajo que deberían estar haciendo que es darle soluciones a los medios comunitarios, y atacar por otro lado a los grandes monopolios de la información contra los que tampoco han tenido por el momento demasiado éxito, y esto hay que decirlo porque es una crítica que les llega incluso desde sectores al interior del proyecto que ellos forman parte”. Acerca de cómo fue el desarrollo de la reunión con Sabbatella, Bokser la describió como una “situación que tuvo algo de pase de comedia”: “él bajó a comer al restaurante de enfrente, y justo pasó por delante de la radio abierta, y obviamente lo encaramos de buena manera para preguntarle primero si conocía el caso de La Caterva, si sabía lo que estaba pasando, dijo que claro que sí, entonces le pedimos que nos diera una explicación de por qué no habían resuelto hasta ese momento nuestro problema y qué pensaban hacer, y nos encontramos con una respuesta que nos sorprendió mucho y también nos enojó bastante que es que la estrategia judicial que ellos nos propusieron como forma de resolución de este conflicto no sería la adecuada para este conflicto, cosa de la que se dieron cuenta hace dos semanas. En la última reunión de directorio cuando iban a avanzar y resolver finalmente el problema de La Caterva, se dieron cuenta que la forma que habían elegido no era la correcta. Es decir que ellos mismos quieren usar mecanismos que no sirven con lo cual ya me parece insólita la situación en la que uno depende de alguien que le tiene que solucionar el problema y esa persona le dice que se lo va a resolver y no encuentra la manera adecuada para hacerlo. Así que ahora están buscando otra forma que vaya a saber uno cuánto tiempo le llevará”. FM La Caterva pertenece al Movimiento Popular La Dignidad, que no forma parte del kirchnerismo; en este sentido, Bokser se mostró convencido respecto a que si fueran una organización ligada al oficialismo el conflicto ya estaría solucionado: “creo que hubiera habido otro tipo de voluntad política, otros tiempos y otras formas de solución, que claramente no son los que se les está dando a La Caterva, que forma parte de una organización que no está encolumnada dentro del proyecto del kirchnerismo, por eso es que hablamos de la falta de voluntad política y no de otra cosa. Esto desnuda que lo que se consiguió con la ley de medios, además de su redacción y promulgación por ahora es solamente una pelea porque Clarín desinvierta. Hay que ver quién se queda con esas licencias, probablemente está más cerca de ser Cristóbal López que un medio comunitario, con lo cual si la democratización y la pluralidad va a ser pasar unas licencias desde Clarín a López, la verdad que no se ha cumplido el proceso y el anhelo que teníamos y que tenemos muchos que peleamos por una verdadera democratización de la comunicación”. En relación a otras posibles formas de solucionar el problema de la interferencia ante la pasividad de la AFSCA, Bokser remarcó, por un lado, que el factor económico es insoslayable, ya que cambiar de frecuencia cuesta mucho dinero. Se deben adaptar los equipos y calibrarlos nuevamente, algo que para una radio comunitaria implica demasiada plata. Por otro lado, existe un factor técnico en cuanto a que no es tan fácil encontrar una frecuencia libre. Además, Bokser explicó: “nosotros lo que queremos es que de una vez por todas se regule el espacio radioeléctrico y hasta que eso suceda, ya van cuatro años de la sanción de la ley y todavía no ocurrió. Que la AFSCA dé una forma de solución sencilla, concreta y definitiva también para los medios comunitarios que sufren estas interferencias. Acá hay en juego un derecho y quienes tienen el poder y el deber de garantizarlo son las autoridades del Estado. Nosotros estamos peleando por el reconocimiento de un derecho legítimo que tenemos, queremos que se cumpla la ley, por eso elegimos esta vía. Lo que nos entrampó de alguna forma fue encontrarnos con funcionarios que nos dijeron que el tema se solucionaba. Primero nos dijeron dos meses, después cuatro más, luego otros dos meses, y así llegamos a más de 250 días que llevamos sin poder salir al aire. Si en un primer momento nos hubiesen dicho que la solución que nos podían dar demoraba dos años, no lo hubiésemos aceptado porque no era una solución. Por eso es que nosotros en las primeras reuniones que mantuvimos tuvimos confianza y buena fe en la persona que nos decía que se iba a solucionar para enero pasado, después para abril, luego para agosto, y estamos en setiembre y no hay solución”. Lamentablemente lo que pasa con FM La Caterva sirve de ejemplo para conocer lo que padecemos y luchamos quienes hacemos comunicación en forma diaria desde medios alternativos, comunitarios y populares. La decisión política de prácticamente no aplicar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es una clara demostración de que esta norma está lejos de ser una solución para nuestro medios.


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