19 oct. 2013

Vanesa Orieta durante la conferencia
 (Por La Retaguardia) Desde el jueves 17 de octubre, Familiares y Amigos de Luciano Arruga realizan una vigilia dentro del ex destacamento de Lomas del Mirador, para exigirle celeridad a la justicia en la investigación por la desaparición forzada del joven de 16 años. La hermana de Luciano lo anunció en una conferencia de prensa, en la que estuvo acompañada por Julieta Vinaya, mamá de Atahualpa Martínez; Pablo Pimentel, de la APDH La Matanza; Nilda Eloy, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos; y Hugo Cañón, presidente de la Comisión Provincial por la Memoria; que pudo escucharse a través de Radio Zona Libre, que se encuentra transmitiendo en forma permanente todo lo que ocurre en la ex dependencia policial. También están los testimonios de dos integrantes del grupo de familiares y amigos que nos visitaron horas antes de la medida de fuerza y el testimonio de Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, sobre los desaparecidos en democracia.

“La intención de esta vigilia es denunciar dos hechos que consideramos muy graves, que atentan contra nuestro derecho a saber la verdad”, comenzó Vanesa Orieta la conferencia de prensa desde el ex destacamento policial de Lomas del Mirador el jueves pasado.
“En este lugar inaugurado el 22 de setiembre de 2007 –continuó– desapareció un joven de 16 años el 31 de enero de 2009. A un año de inaugurado ya se corría la voz entre los vecinos del barrio de que policías de este destacamento formaban grupos de pibes humildes que luego mandaban a robar. Mi hermano sufrió la propuesta de policías de este destacamento de salir a robar para ellos, Luciano se negó y eso provocó que lo empezaran a detener sistemáticamente hasta que el 31 de enero lo desaparecieron. Este lugar permaneció abierto dos años más hasta que se cerró en 2011. Nosotros considerábamos que esta era una prueba fundamental que debía ser cuidada, estamos hablando de que en este lugar continuó trabajando la policía bonaerense durante dos años más, en los que tuvieron tiempo de hacer lo que quisieron. Por eso nosotros decíamos que este lugar debía resguardarse, y a partir de ese momento se determina que Gendarmería debía proteger este espacio. Estamos en octubre de 2013 y todavía seguimos esperando que se concreten medidas judiciales. En este lugar se pasó un georadar que detectó movimientos en la tierra, que ahora deben ser periciados con mayor exactitud para lo que necesitamos que se determine un equipo de antropólogos forenses que lleven adelante esta tarea muy compleja. Nosotros queremos saber cuál es ese equipo, cuáles son los profesionales que van a trabajar en este lugar, pero lo queremos saber ya, no queremos seguir esperando más tiempo porque Luciano ya lleva cinco años desaparecido y nosotros llevamos cinco años de desgaste... estamos muriéndonos en vida, nos están matando con el paso del tiempo, con el silencio, con la falta de respuestas. Y además queremos fechas, que nos digan cuándo van a empezar a trabajar, cuánto tiempo durará esta investigación, queremos saber, es nuestro derecho saber toda la verdad”.
En este sentido, Orieta explicó que el objetivo de Familiares y Amigos de Luciano Arruga es que se comience a hablar de la problemática de la violencia institucional, de lo que sufren los pibes en los barrios, y hacerlo con gente que esté preparada, con organismos de derechos humanos que sean independientes del Estado. En este marco se encuentra el segundo pedido que realizó: “Nuestro deseo fundamental tiene que ver con que en este lugar se termine esa etapa de investigación. No queremos quedarnos con esta casa, no pretendemos apropiarnos de este lugar y que quede para nosotros; este lugar está manchado con sangre de mi hermano. Yo lo quiero convertir en un espacio de memoria, donde se pueda empezar a luchar en defensa de los derechos humanos. Por eso una vez que se termine la etapa de investigación en el destacamento queremos que el Municipio de La Matanza cumpla con su promesa de expropiar este lugar y de cederlo a los familiares para que sea trabajado en defensa de los derechos humanos. Estos son los pedidos puntuales que estamos realizando y esta vigilia que comienza hoy no sabemos cuándo va a terminar. Esperamos que los funcionarios que tienen relación directa con esta causa respondan a la brevedad. Creemos que esto que está pasando, nosotros acá, la familia de Solano acampando hace 24 meses, todos los familiares que tienen que someterse a esta situación límite, consideramos que esto no es natural. Por más que algunos nos digan ‘qué bien, cómo luchan, qué garra’, esto no es natural, nos están llevando a esta situación límite, a que si ahora no nos dan respuesta en algún momento nosotros tengamos que tomar medidas mayores como las que tomó la familia Solano que estuvo más de veinte días en huelga de hambre. No puede ser que sometan a los familiares a estas situaciones tan límites, indignantes, que cargan con una falta de respeto muy seria a nosotros que somos las víctimas. No estamos dispuestos a naturalizar la desaparición de Luciano y no estamos dispuestos por sobre todas las cosas a naturalizar el paso del tiempo. Vamos a tomar las medidas que sean necesarias, y tendrán que hacerse cargo de los costos aquellos que tienen responsabilidad en la causa de Luciano Nahuel Arruga, desaparecido desde el 31 de enero de 2009, desaparecido en democracia y desaparecido por la maldita policía bonaerense”.
Durante la conferencia, Orieta hizo referencia a la “Campaña por el Derecho a Saber DÓNDE ESTA LUCIANO", que iniciaron hace poco más de un mes. Al respecto, Natasha, integrante de Familias y Amigos de Luciano Arruga especificó que el derecho a saber nace de un derecho internacional reconocido hace poco tiempo y que fue el que usaron Madres y Abuelas de Plaza de Mayo para impulsar los juicios por la verdad cuando aún estaban vigentes las leyes de impunidad. “Basándonos en eso pudimos pensar un montón de consignas que son las que representan hoy la denuncia básica de la familia y de los amigos que estamos al lado de la familia”, expresó Natasha, quien estuvo junto a Matías visitando La Retaguardia horas antes de iniciar la vigilia.

En este marco, Matías agregó: “tomamos esa herramienta de lucha, la necesidad de la familia y las familias. En el caso nuestro tenemos la suerte de una visibilización y acompañamiento gigante de los medios alternativos y un montón de organizaciones y agrupaciones. Pero no ocurre lo mismo con los miles de casos que se suceden en todo el país. El derecho a saber es algo importante y hoy a casi cinco años de la desaparición de Luciano, ese derecho está totalmente vejado, la justicia sigue operando con la familia de la misma forma lenta, como una especie de falta de respeto, pidiendo tiempo y paciencia, cuando cinco años es demasiada paciencia por parte de una familia. O algunos otros compañeros plantean que si algunas personas pudieron esperar treinta años por qué nosotros pretendemos que en cinco se resuelva. Lo dicen de buena manera pero para Vanesa y su familia es algo doloroso escuchar estas cosas en personas en las que uno suponía que iba a encontrar una especie de resguardo. Ya después algunos funcionarios que participan de toda esta lucha desde hace años, porque son víctimas de la represión del último golpe militar, se expresaron abiertamente en algunas reuniones que tuvimos con este concepto, que lamentablemente nosotros vemos muy arraigado desde algún sector del oficialismo, esta cuestión de que se le pida a las víctimas que tengan paciencia cuando hay violencia y muerte de por medio, esa espera que se plantea es como demasiado”.
Respecto a estos pedidos de paciencia apelando a que las víctimas del Terrorismo de Estado esperaron treinta años, Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA aseveró: "en el Estado de derecho se supone que estas causas deberían acelerarse un poco. El que dijo eso está del tomate, ¿cómo vas a decir...? Que uno haya esperado treinta años, no amerita que un desaparecido de la democracia, como Luciano Arruga, deba esperar treinta años. La realidad es que estos ñatos siguen con su estructura delictiva. Desde la prostitución a la droga; desde el robo organizado para instalar la idea de inseguridad y que ellos hagan sus negocios. Con ese argumento ellos ponen ese destacamento y pasan a manejar los negocios... es horrendo, pero pasa. Por eso hay que ajustar los mecanismos de control de estas fuerzas. Algunos ya están en camino para poder monitorearlos y para que no pasemos de una mafia a otra mafia", sostuvo Basterra durante Oral Y Público. "Hay que evitar  esa visión binaria entre derechos humanos de ayer y derechos humanos de hoy, como si unos tuvieran mayor o menos relevancia que los otros cuando el resultado es el mismo: el ejercicio de la violencia institucional contra el humilde", aseguró Basterra.

Radio Zona Libre como herramienta

La conferencia de prensa se transmitió por Radio Zona Libre, una de las herramientas de lucha con la que cuentan en Familiares y Amigos de Luciano, tal como la definió Matías: “empezamos a hacer la radio y a utilizarla como otra herramienta de lucha desde el espacio, justamente remarcando que nos habíamos quedado afuera del ex destacamento porque en una primera instancia se le había dado ese espacio a la familia, se le había dado la llave, pero a hurtadillas, en la noche, se coló gente del municipio que cambió la cerradura o su combinación y desde ese momento no habíamos podido volver a entrar. Desde el punto de vista social y cultural queremos que el lugar sea un centro para la memoria, para los jóvenes. Y que la justicia pueda también tomar medidas para recolectar información tanto para el caso de Luciano como para otros, porque teniendo la certeza de que por ahí pasó Luciano, las torturas que sufrió y que hoy está desaparecido, un montón de otros chicos pudieron haber pasado por ahí durante el tiempo que funcionó el destacamento”, afirmó Matías a La Retaguardia.
El primer paso fue el armado del transmisor durante un taller organizado por la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) en Córdoba del que participaron un hermano de Luciano junto a chicos del barrio 12 de octubre. De allí surgió la idea de hacer una radio en el barrio para socializar lo que allí ocurría. Tras la imposibilidad de ingresar al ex destacamento, comenzaron a hacerse radios abiertas y luego algunos integrantes de Familiares y Amigos participaron del encuentro que la RNMA realizó el año pasado en Mendoza: “la idea se siguió gestando y una vez que salimos al espacio nos pareció una herramienta genial y nos puso también en sintonía con estar actualizados, tener una responsabilidad que con la causa de Luciano ya la tenemos, es parte de nuestras vidas estar pendientes de lo que pasa, pero con todas estas causas que nos llegan nos transformamos en un medio receptor y multiplicador de todo lo que nos llega y mostrar esta realidad que capaz está un poco tapada por otros medios, a nosotros nos dio una gratitud y un acompañamiento que se da semana a semana”, explicó Matías, a lo que Natasha agregó que tras poner en funcionamiento la radio comenzaron a descubrir todas las posibilidades que brindaba: “la radio es una herramienta al menos para hacer visible una situación como la que estamos pasando. Creo que fue la decisión correcta en todo sentido, desde lo que podemos decir y también por todo lo que recibís. Y poder llegar a lugares donde sin la herramienta de la radio sería mucho más difícil”. El programa se emite los sábados de 14 a 16 por Radio Zona Libre y se retransmite por Radio La Retaguardia y la radio de la RNMA.
Desde este jueves 17 de octubre, Radio Zona Libre transmite desde adentro del ex destacamento todo lo que sucede en el marco de la vigilia y ocupación que Familiares y Amigos de Luciano Arruga llevan adelante en reclamo de avances concretos en la investigación por la desaparición del joven de 16 años de la que en enero se cumplirán cinco años, y de la cesión de ese espacio para crear allí un centro para la memoria y defensa de los derechos humanos de los jóvenes de la zona.

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Otras voces y luchas durante la conferencia de prensa

Pimentel, Eloy y Vinaya acompañaron
a la hermana de Arruga
Julieta Vinaya, Pablo Pimentel, Nilda Eloy y Hugo Cañón estuvieron junto a Vanesa Orieta este 17 de octubre en el inicio de la vigilia y ocupación del ex destacamento policial de Lomas del Mirador, en el que fue visto por última vez Luciano Arruga, desaparecido desde el 31 de enero de 2009.
Julieta Vinaya, mamá de Atahualpa Martínez, asesinado el 15 de junio de 2008 en la localidad rionegrina de Viedma a los 19 años.
“No estoy en esto solamente por Ata sino también por otros casos; más de una vez me han dicho que una vez que sepa la verdad de lo que pasó con Ata ya va a estar, pero no, yo creo que nosotros como familiares hemos empezado algo que no termina con Ata, sino cuando sepamos qué pasó con todos los otros jóvenes. En lo que nosotros iniciamos no hay una marcha atrás. Es cierto que en esto dejamos nuestra vida, y si tenemos que hacer una huelga de hambre o una huelga seca lo hacemos, nosotros como familiares estamos dispuestos a todo, y vengo en representación de otros familiares a acompañar porque sabemos lo que es el dolor”, afirmó Vinaya, quien hace pocos meses estuvo durante veinte días en huelga de hambre acompañando a la familia de Daniel Solano. Muchas personas le preguntaron más de una vez por qué lo hacía si Solano no era su hijo, ni un familiar: “yo les decía que Gualberto Solano es un papá que quiere el cuerpo de su hijo, y yo soy una mamá que busca respuestas, que necesita saber qué pasó con Ata. Entonces estamos los dos en la misma. Uno solo no puede hacer absolutamente nada. El hecho de juntarnos las distintas organizaciones, los distintos familiares hace que en esto podamos ser y hacer más. En Viedma han habido muchos asesinatos, no solamente el de Ata; en la provincia de Río Negro ha habido hasta 2008 alrededor de cien asesinatos en su mayoría jóvenes, pobres”.
Vinaya hizo una larga y dolorosa lista de jóvenes asesinados o desaparecidos en el sur del país. Mencionó a Otoño Uriarte, Guillermo Garrido, Silvia Manzanares, Sergio Cárdenas, Nicolás Carrasco, Daniel Alarcón, Guillermo Trafiñanco, Sergio Ávalos, Iván Torres, entre muchos otros nombres.
“¿Hasta dónde realmente tenemos que estas expuestos los familiares?”, se preguntó Vinaya al referirse a la cantidad de irregularidades existentes en la investigación por el asesinato de su hijo: “no se siguió un protocolo, el lugar no se valló, se perdieron muchas pruebas, después de cuatro años se encontró un ADN en una campera, hay tres personas procesadas, y la semana pasada he visto a una de ellas que tiene prisión domiciliaria pasear por el centro de Viedma. Belén Barrientos estaba en un auto oscuro en una calle del centro. Da mucha indignación. En el caso de Atahualpa creemos que tienen que ver no solamente las personas que están procesadas sino que en esto hay un encubrimiento tanto policial como judicial, seguramente políticos y no sabemos qué más hay de fondo y necesitamos saber la verdad”.
Encubrimiento policial y judicial; necesidad de las familias de saber toda la verdad que les es negada, dos tristes lugares comunes que se encuentran en la mayoría de los casos de jóvenes asesinados o desaparecidos en democracia.

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Nilda Eloy, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.

“Hace poco estuvimos las tres juntas, Vanesa, Julieta y yo, en una actividad por la desaparición de Daniel Solano. A mí me impactó que los compañeros iban nombrando a los desaparecidos, a los asesinados por la policía, y es una lista enorme, pero lo que a mí me shockeó es que de alguna manera volví al año 1972, 1973 cuando en cualquier acto, asamblea, se nombraba a los compañeros que iban desapareciendo y a los que iban siendo asesinados, todavía los podíamos nombrar, a medida que pasó el tiempo ya no los pudimos ni nombrar. Hoy esos compañeros son un número, hoy gritamos treinta mil compañeros detenidos desaparecidos presentes. Acá donde tenemos casi doscientos desaparecidos en democracia y estamos hablando exclusivamente de aquellos casos que se enmarcan en el delito de desaparición forzada de personas, ni siquiera estamos incluyendo a las chicas y chicos de la trata, es decir que en este momento todos y cada uno de nosotros somos imprescindibles para decir basta, todos y cada uno de nosotros puede hacer algo y debe hacer algo, ¿o este es el presente y el futuro que quieren vivir? ¿convivir con la desaparición? ¿naturalizarla? Yo creo que aquel que lo piense dos segundos dice no, y es ahí a donde apuntamos, tenemos que saber decir que no, basta, no es esto lo que queremos ni merecemos”, afirmó Nilda Eloy durante la conferencia de prensa.
La integrante de AEDD en La Plata, también se refirió al objetivo de Familiares y Amigos de Luciano de transformar el ex destacamento en un espacio de memoria: “estamos hablando de un sitio de memoria donde se haga la marca de la continuidad de las prácticas que atraviesan tanto la dictadura como el día de hoy, y esa práctica es la que cualquier muchacho sabe hoy qué pasa cuando se entra a una comisaría, esa práctica es la de la impunidad, la que permite la tortura, los aprietes, los golpes, las humillaciones, la utilización de los pibes. Acá no está solamente la sangre de Luciano, sino quién sabe de cuántos chicos más, eso también es lo que no podemos naturalizar. Tenemos el derecho y fundamentalmente el deber de reclamar, hay un artículito en nuestra Constitución, aunque la ley antiterrorista le da bastante de bruces, que habla también de ese derecho a peticionar ante las autoridades, hagámoslo valer, hagámoslo respetar”.
Eloy pidió apoyar la vigilia en el ex destacamento, hacerse presente aunque más no sea para tomar un mate; afirmó que todo gesto o acción sumará al reclamo de que no queremos más desaparecidos, ni más asesinados: “algo tan sencillo como que se nos respete nuestro derecho a la vida. Estamos hablando de que queremos que se nos respeten los derechos humanos hoy, porque estos que estamos acá también somos seres humanos, estamos en 2013, y también tenemos derechos hoy. Queremos que cuando se contesta un habeas corpus como los presentados hace muy poco reclamando nuevamente por la desaparición de Jorge Julio López, el Estado nacional no conteste por escrito que hace siete años que está esperando noticias, que está en comunicación con el juez, con los fiscales, y que están esperando ser informados. Eso es lo que ha hecho el gobierno nacional en pos de la búsqueda y la aparición con vida de Jorge Julio López, y en pos del castigo a los responsables de su desaparición: esperar. Nosotros no queremos esperar más, queremos que las cosas se hagan, no pedimos imposibles, pedimos lo que corresponde y nos corresponde”, explicó Eloy.

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Pablo Pimentel, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) La Matanza.

Lo primero que hizo Pimentel fue felicitar a los familiares y amigos de Luciano por lo que consideró una lección de madurez para quienes les llevan varios años de lucha, por los pasos que vienen dando desde el respeto y la civilidad: “esto tendría que ser tomado muy en cuenta por quienes tienen que gestionar justamente la justicia, la política y el control”, aseguró.
“En esta mesa se junta la memoria histórica y la memoria reciente –remarcó Pimentel–, y la verdad nos tiene que llevar a una profunda reflexión como pueblo, como militantes sobre qué pasó, qué hicimos mal para que sucedan estas cosas que muy fuertemente a partir de 1983 gritábamos muy convencidos ‘Nunca Más’; como pueblo nos tenemos que preguntar si alcanzó, si fue suficiente, si hay un convencimiento profundo, en lo más interior de nuestro pueblo, de luchar por ese nunca más. Parece que para algunos sí, pero para otros no tanto, y ese ‘no tanto’ tiene que ver con lo que justamente el 40% de nuestros hermanos argentinos y latinoamericanos que viven en Argentina sufren a manos de la justicia, y dentro de esa franja quienes llevan la peor parte son los jóvenes, niños, adolescentes, y me parece que esta vigilia tiene que ser una profunda reflexión para que quienes no ejercieron como corresponde la tarea de controlar el accionar de toda una gestión, en este caso hablamos de Buenos Aires pero llevémoslo a Neuquén, a Río Negro, a Formosa, a todas las provincias argentinas, son los responsables en definitiva de lo que le ha pasado a Atahualpa, a Luciano a Daniel Solano, lo que le ha pasado por segunda vez -y es una vergüenza total- a Jorge Julio López, un sobreviviente que puso la cara, el cuerpo, el alma, fue a decir lo que estaba pasando y no lo cuidamos, digo por la parte que nos toca como pueblo, y no lo cuidó el Estado cuando sabía perfectamente qué estaba denunciando y a quién”.
Pimentel además se refirió específicamente al gobernador bonaerense Daniel Scioli. Aseguró que el mandatario debería hacer un gran mea culpa y acercarse al ex destacamento a reconocer a los Familiares y Amigos de Luciano Arruga: “estos jóvenes, que encabeza Vanesa con tanto dolor y con tanta civilidad y respeto, y eso no me voy a cansar de repetir, Vanesa plantea algo en el marco constitucional del respeto que el Estado le sigue dando la espada, ella está ejerciendo un derecho que llama justamente a protestar cuando no se cumple la Constitución, se le han violado una cantidad de derechos y a mí me parece que lo mínimo que puede pasar a partir de este momento es que los funcionarios vengan y se pongan al servicio, que pidan disculpas, y que se pongan al frente de esta investigación, porque no puede ser que siga habiendo doscientos jóvenes de los que no se sepa qué les pasó, dónde están los cuerpos. Hay muy pocas personas presas por estas causas, en este caso no hay ninguna, ni procesados; los ocho policías que estaban en el destacamento están en disponibilidad preventiva, administrativa, es decir que están cobrando el 70% del sueldo, algunos han tomado otros empleos y siguen sus vidas normales, y acá hay una familia que hace cuatro años y nueve meses que no sabe absolutamente nada de un niño que fue diabólica e hipócritamente convocado a robar para una policía que este barrio pidió que se instale porque había inseguridad, esta misma policía lo convocó a robar a los mismos vecinos que pidieron este destacamento”.
Respecto al pedido de los familiares y amigos de transformar el ex destacamento en un espacio de memoria, Pimentel manifestó: “las autoridades locales han tenido el gesto y la decisión política de cerrar este lugar, yo se lo decía al intendente días pasados en un acto público que se hizo cuando se recuperó un espacio de memoria del pasado, y me invitó a hablar y yo dije que quedaba renga esa recuperación del espacio de El Vesubio, donde funcionó el centro clandestino de detención donde circularon más de cinco mil compañeros detenidos desaparecidos, si no se activaba la memoria reciente, si no se ponía a disposición este espacio de los familiares para transformar un lugar de muerte en uno de vida, y se tomó el guante y se comprometieron el intendente y el secretario de gobierno a que este lugar apenas se resuelvan las medidas de pericias que se tienen que hacer pase inmediatamente a familiares y amigos para que se transforme en un lugar de difusión y defensa de los derechos que han sido violados”.

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Hugo Cañón, presidente Comisión por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires.

“Estamos hablando de un hecho criminal que sucede en democracia, que se volvió una práctica sistemática durante el período de la dictadura militar y también en la previa al golpe. La dictadura no nació espontáneamente sino que había dentro de las fuerzas militares y policiales una preparación por la muerte y el mal como para generar ese plan clandestino de exterminio y de algún modo también esas fuerzas del mal superviven, siguen operando, funcionando, en esto que nos sentimos contentos de tener que es la llamada democracia, pero que ante esta realidad de la crueldad tenemos que admitir que es una democracia manca, insuficiente, que no da la posibilidad de tener derechos y garantías para todos, así como tuvieron que pasar años para que se llegara a admitir que estábamos en presencia de una desaparición forzada de persona y no una averiguación de paradero, y pasar de la justicia provincial a la federal, todavía falta recorrer un camino con una lentitud y una burocracia de parte de la justicia y del Estado que tiene que ver con esta negación y falta de reconocimiento del delito de la desaparición forzada de persona”, comenzó su intervención Hugo Cañón.
Sin embargo, el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria se detuvo en que existe también otro delito que aún no está visibilizado, ni puesto en palabras: “se ha dicho que la desaparición en sí misma es una forma de tortura, y cuando Vanesa hablaba y decía ‘nos siguen matando’ estaba describiendo un hecho criminal que se está cometiendo en forma continuada y permanente y que tiene que ver con el delito de torturas. Estamos ante dos delitos que están cometiéndose simultáneamente, la desaparición forzada de Luciano y la tortura psicológica sobre los familiares que siguen sufriendo esto más allá del sufrimiento y el dolor de la incertidumbre. Es la tortura no admitida, es un delito que está negado e invisibilizado. Lo mismo para los familiares de las personas que están sometidas a la crueldad de los lugares de detención. Creo que nosotros como sociedad no solamente tenemos que demandar justicia, sino que tenemos que internalizar en nosotros mismos que esta crueldad es inaceptable, que esto debe llevarnos a una indignación absoluta, a una confrontación con el poder en forma total, que tiene que ver con la vigencia plena de la democracia. No podemos admitir la vulneración de los derechos en la flagelación de los cuerpos y de las psiquis de las personas”.
En este sentido, Cañón hizo referencia al fallo que dictó un juez inglés cuando se planteó la extradición de Augusto Pinochet a Chile: “en aquel momento había una discusión muy grande porque Pinochet gozaba de inmunidad por haber sido jefe de Estado y por lo tanto era bastante difícil aceptar esa extradición, y el juez inglés tomó un fallo del superior tribunal europeo de derechos humanos que tenía que ver con un caso de desaparición de una persona de origen kurdo a manos del Estado turco. Justamente la definición del tribunal europeo que aplicó el juez para justificar la procedencia de la extradición de Pinochet era que la tortura de los desaparecidos era la tortura física pero que también había una tortura psíquica sobre todos los familiares del desaparecido; es un delito de tortura permanente”.
Cañón agregó que esta vigilia y este reclamo al que calificó como respetuoso y paciente debe llevar a la sociedad a “poner los puños firmes y gritar y demandar y reclamar con toda la energía, romper la indiferencia de aquellos a los que no les importa nada porque no les pasó hasta que les toca en el propio cuerpo o familiares”: “no habrá posibilidad de construcción democrática alguna si no está la vigencia de los derechos para todos y sobre todo para los sectores vulnerables, si esto no se da es imposible la generación de espacios pese a la apertura que se pueda estar dando en toda Latinoamérica. Todo lo que signifique sometimiento del otro ya sea como pueblo o como individuo debe llevarnos colectivamente a armarnos, estructurarnos como fuerza potente que son los pueblos para poder confrontar contra esto, y esto no es nuevo, ya lo hemos vivido en épocas incluso previas a la última dictadura. La policía bonaerense no ha sido cambiada en su matriz autoritaria, de desprecio de la vida humana y de los grandes negocios ilegales que se manejan desde esa policía en connivencia con sectores políticos que la avalan, que reparten plata o que en última instancia tienen temor de lo que puedan acarrearle como consecuencia, como le pasó ahora al gobernador de Santa Fe con los tiroteos que es consecuencia del manejo del territorio de bandas criminales que está cruzado por las policías y los sectores políticos que las avalan. Estos policías son los que reclutan a los pibes para afanar para ellos. Hay una impunidad que tiene que ver con el dominio territorial de estas policías mafiosas”, agregó para finalmente proponer que ese acto sea “un acto militante que genere una postura para despabilar, para aglutinarnos por un lado y demandar y confrontar contra ese poder, saber que se puede transformar una realidad por más dura y cruel que sea”.

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El cierre de la conferencia de prensa estuvo a cargo de Vanesa Orieta. Con la fuerza y la claridad que la caracteriza pidió respeto y deseó que la vigilia no se prolongue en el tiempo, que alguien los llame para decirles cuándo se va a finalizar la investigación y que ellos podrán dormir tranquilos sabiendo qué hay dentro del ex destacamento: “podemos no encontrar nada, pero vamos a estar bien, tranquilos, de que por lo menos nosotros como familiares buscamos todas las alternativas para encontrarlo al negro, que no vamos a dar el brazo a torcer, y lo vamos a seguir buscando. Estamos esperando que nos llamen. Le seguimos exigiendo al poder municipal de Matanza que cumpla con su promesa de expropiar este lugar y cederlo a familiares para que aquí se comience a trabajar en defensa de los derechos humanos, tiene que ver con una reivindicación a mi hermano, a mi familia, y a nuestra lucha. Si nos vienen manoseando hace cinco años, por lo menos tengan la gentileza de dejar que este lugar lo podamos ocupar para trabajar en beneficio de una problemática, en defensa de los derechos humanos de los jóvenes de los barrios pobres. No hay odio en nosotros, no tenemos odio, tenemos mucho amor y buscamos en la organización y la lucha devolver gran parte de lo que un sector de esta sociedad nos ha dado, ojalá que podamos a llegar a la finalidad que buscamos”.
Así cerró la conferencia de prensa en la que se anunció el comienzo de una vigilia que Pablo Pimentel describió como “pacífica activa, no violenta, para visibilizar y exigir celeridad en los pasos que se necesitan para encontrar a Luciano, encontrar a los culpables de tamaño desastre y empezar a llevar un poco de paz a la familia, para que pueda iniciar el duelo que aún no pudo hacer”.

Audio Radio Zona Libre

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