10 nov. 2013

(Por La Retaguardia) Tras el hallazgo de documentación de la última dictadura cívico militar en un depósito del Edificio Cóndor de la Fuerza Aérea, dialogamos con Stella Segado, directora del área de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa de la Nación, quien nos relató cómo se encontró el material y el alcance de su contenido, que incluye todas las actas de la Junta Militar entre 1976 a 1983. Segado relató la incredulidad y emoción que sintieron en el momento del hallazgo.


Los archivos encontrados estaban guardados en un subsuelo del edifico, en un lugar que se usaba de depósito de cosas viejas. Estuvo cerrado desde fines de los años noventa, por lo que el hallazgo fue prácticamente casual. “Todo nos indica que a fines de los '90 esos registros que estaban en otro lado fueron llevados ahí. Intuyo que toda esa documentación estaba en el despacho de la Secretaría General y que alrededor de esos años - todo esto lo estamos averiguando ahora- alguien decidió sacarlo de ahí y mandarlo a algún lugar de guarda, y ahí quedó bajo candado”, contó Stella Segado, directora de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa, a Oral y Público. El material podría haber quedado bajo llave durante más tiempo aún, pero estaban limpiando, desinfectando y desratizando el viejo Edificio Cóndor: “empezaron a pedir por favor que los dueños de las distintas áreas que tenían cosas puestas en esa baulera abrieran los candados para que se pudiera entrar a limpiar –relató Segado–, y nadie respondió por este lugar. Estuvieron un mes esperando que alguien lo abra para no violentar el candado, pero finalmente lo tuvieron que hacer. Cuando entraron vieron que estaba lleno de papeles, y no sabían qué hacer, no sabían si se podían destruir o no, entonces llamaron al Departamento Histórico de la Fuerza Aérea, que se acercó y vio que se trataba de material de entre 1976 y 1983, que no se podía destruir, entonces ahí el jefe de la fuerza llamó al ministro (Agustín Rossi). Cuando nosotros llegamos al lugar lo único que estaba a la vista eran todos los expedientes de la CAL (Comisión de Asesoramiento Legislativo), y había dos armarios y una caja fuerte, que por supuesto nadie sabía dónde estaban las llaves ni cuál era la combinación. Con moladora y a golpes se logró abrir la caja fuerte y estos armarios. Ahí apareció todo lo de la junta y fue entre la emoción, el desconcierto, no podíamos creer, porque estaba en muy buen estado ya que estuvo cerrado herméticamente, un poco húmedo, pero bastante bien y prolijamente guardado; es decir, las carpetas tienen índice, se puede buscar por nombre, por acta o por tema, prolija y burocráticamente guardado”. El conjunto de documentos incluye todas las actas de la junta militar y de los encuentros de los secretarios generales de las tres fuerzas que eran los encargados de organizar esas reuniones de la junta, planificar los temas que se iban a tratar y que después se volcaban en las actas: “por lo tanto entre una y otra reunión de la junta existían encuentros entre los secretarios que pasaban en actas lo que se había hablado en la junta anterior y programaban la próxima reunión”, especificó Segado. Entre el material hallado también están los documentos referidos a la Comisión de Asesoramiento Legislativo: “por lo que vimos está bastante completo, me animo a decir que está todo. Son todos los proyectos de decreto, todas las discusiones de las comisiones de distintas fuerzas, las versiones taquigráficas con personas que tendrían de algún modo algún tipo de interés en ese decreto que se iba a sancionar, todos los borradores previos a la versión final del decreto. Esto es muy interesante porque uno puede ir haciendo un seguimiento de las discusiones y entender qué cosas se iban decidieron, por qué sí algunas cosas y por qué otras no, y cuánta presión civil hubo. La verdad es que el conjunto de todos los documentos da una visión bastante amplia de la política a partir de los actos administrativos”, explicó la funcionaria.
Sorpresas
Entre los archivos que la sorprendieron, Segado mencionó el hallazgo del conjunto de las actas de la dictadura, ya que se encontró desde la primera de 1976 hasta la última de 1983 y agregó: “también ver unido por primera vez el tema de Papel Prensa con las víctimas. En las actas figura ‘Caso Graiver: Ver, tratar en el tema de Papel Prensa’, o al revés, dice ‘Papel Prensa: tomar contacto por la detención de Lidia Papaleo’. Es la primera vez que aparecen unidas las dos situaciones, increíble. Por otro lado, hay muchísima información que todavía no hemos podido entrar a ver de todas las privatizaciones de la época, las discusiones dentro de la CAL donde eran invitadas las cámaras de las distintas empresas a discutir para hacer un decreto, vas viendo anotaciones con lápiz ‘tal cámara propone sacar artículo 1’ ¡Es tanta la documentación!”, aseveró.

Los alcances del hallazgo "Me parece que una de las cosas más importantes de esta documentación es que hasta ahora la reconstrucción hecha por las víctimas, los organismos, los querellantes, los fiscales era a partir de algunos documentos sueltos, de unos testimonios y de hipótesis. Por primera vez tenemos toda la fundamentación política puesta en actas administrativas, entonces creo que del estudio profundo de estos documentos van a empezar a aparecer muchas otras cosas. En cuanto a los juicios me parece que, por un lado, estará este sustento, y por el otro pueden empezar a aparecer, no sé si con nombre y apellido, pero sí los responsables de la ejecución de muchas cosas que hasta ahora no se saben. Pueden empezar a aparecer indicios a partir de saber quiénes eran los responsables de algunas cosas, indicios para que aparezcan otras. Son muchos documentos y realmente si bien tratamos de ver todo, no hemos visto todo en profundidad, pero no me animo a decir que allí puede haber listas ya sea de desaparecidos o de los niños apropiados, pero tal vez haya un indicio de quiénes eran los responsables de llevar adelante eso, digo, de la disposición final, de cómo fue la distribución de los chicos, no sé, tal vez empiece a haber ahí algún indicio de algo”.
Leer, digitalizar y catalogar
Hasta el momento, el equipo que conduce Segado tuvo posibilidad de hacer un primer acercamiento al material: “trabajamos mucho el fin de semana y la orden que nos dábamos a nosotros mismos era que no se podía leer nada en profundidad, porque te enganchabas con un tema y no terminábamos más y teníamos que tratar de ver qué era lo que había en general. Entonces nos retábamos cuando veíamos que uno se quedaba leyendo porque si no no avanzábamos”. Ahora el ministro Rossi les dio un plazo de seis meses para investigar en profundidad el contenido de los documentos. Según especificó la funcionaria a Oral y Público están trabajando en dos planos a la vez: “por un lado, estamos clasificando, catalogando, digitalizando, haciendo una descripción de cada documento. Tomamos uno y sacamos todos los datos que podemos y hacemos una descripción, contamos de qué trata, con palabras claves. Por ejemplo, si tomamos un acta de Papel Prensa decimos ‘papel prensa’, si hay víctimas las ponemos, cosa que después una vez que esté digitalizado podamos cruzar el material buscando a partir de esas palabras, y armar si lo necesitamos un informe en relación a Papel Prensa y todas las víctimas. Entonces estamos trabajando, por un lado, en el sentido de la investigación y, por el otro, en tener clasificado todo papel que haya. Sabemos que nos va a llevar tiempo y estamos trabajando muchísimas horas, pero también hemos decidido que vamos a ir a la vez enviando a la justicia a medida que vayamos avanzando. No vamos a esperar a terminar, vamos a tratar de ir mandando en la medida que vayamos viendo que hasta lo que fuimos armando es relevante. Es decir, es relevante, con esto puede ir avanzando, vamos mandando y después continuamos”. No es la primera vez que el equipo de Segado trabaja en este sentido, ya que por ejemplo ha investigado y aportado en el caso de ESMA toda la estructura para el juicio: “espero profundamente que esta nueva documentación siga aportando más elementos”, aseveró la directora del área de Derechos Humanos del Ministerio.
Tras el hallazgo, Segado rescató la actitud del jefe de la Fuerza Aérea por haber dado aviso del material encontrado: “realmente creo que esto es una bisagra. Esto es haber tomado la decisión de entregar algo a sabiendas que dentro de esta documentación hay personal involucrado de su fuerza, es hacer un corte, es decir que este personal no tiene que ver con nosotros, y es hacia adentro de la fuerza un mensaje muy fuerte. Para mí realmente es muy rescatable la decisión de este jefe y espero que esto se multiplique,. Si en otras fuerzas hay documentación en algún lugar y hay alguien que lo sabe, ojalá tenga la misma actitud. Nosotros hacemos recorridas, vamos a distintas unidades, pero es inabarcable”.
De todos modos, la funcionaria aclaró que al menos desde el Ministerio de Defensa siempre hubo resoluciones en las que se preveía y alentaba la difusión: “por eso cuando aparece este material, el departamento histórico dice automáticamente que no se podía romper”.
Los archivos de las otras fuerzas
Para Víctor Basterra, sobreviviente de ESMA, el hallazgo es una circunstancia alentadora, aunque remarcó la importancia de ser prudente: “yo sé que las cosas sucedieron porque alguna vez los vi cómo microfilmaban esos materiales que habían copilado a lo largo de cinco, seis, siete años. Estaban (Jorge) Acosta, Alberto González, estaba (Raúl) Scheler, que en estos momentos están siendo juzgados los tres en Comodoro Py. En mayo, junio de 1983, aparece en lo que quedaba del Grupo de Tareas, que ya se llamaba Grupo de Operaciones Especiales de la Armada, un grupo de personas que ya había estado, algunos suboficiales que eran viejos, tipos que habían actuado muy dura y firmemente en esas épocas y vinieron a recopilar todo el daterío que tenían. Eran carpetas y carpetas, cajones, cajas de papeles. Lo iban clasificando y lo microfilmaban. Y posteriormente quemaron ese material que había sido revisado. Intentaron quemar un montón de libros, yo llegué a rescatar algunos. Eso sé que en algún lugar debe estar, además de las microfilmaciones se pueden hacer copias”. Dentro del material encontrado en el edificio de la Fuerza Aérea también se encontraron listas negras que incluían los nombres de actores, músicos, periodistas, artistas, intelectuales divididos en diferentes grados de “peligrosidad”. Al respecto, Basterra señaló: “a mí me consta en el año 1980 haber hecho una serie de dossier para distribuir en distintos lugares donde había cerca de trescientas fotos de tipos desde (Norman) Brisky hasta (Juan) Gelman, un montón de poetas, artistas, actores, todo tipo de personalidades que estaban en el espectáculo en ese momento”. Y en relación al hallazgo en el Edificio Cóndor, Basterra agregó: “sé que hay gente muy valiosa en estamentos como el Ministerio de Defensa, pero hay que esperar e indagar, hay que ver lo que trae detrás, porque son muchas carpetas, entonces hay que esperar, mirar... como siempre, hay que ser paciente. Hay gente comprometida en difundir lo que se encontró, están cumpliendo una función como funcionario pero es gente que tiene una capacidad, un compromiso con esta historia que rompe el esquema. Uno está acostumbrado a funcionarios casi burocráticos que te dicen que ‘veremos, no sé’, y tal vez cierra la puerta y pone llave. Pero no, se están abriendo llaves que son muy pesadas”. Como afirmó Basterra, se están abriendo temas pesados y hay que ser pacientes para esperar y conocer el alcance del material. Todos esperamos que en la profundización del análisis de este hallazgo aparezcan datos que no se conocían y que allanen –en palabras de Víctor– el acceso y búsqueda de la verdad para obtener justicia.

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