2 nov. 2013

Auat (izq.) y Pelazzo en un juicio
en Jujuy
(Por La Retaguardia) Se trata de un nuevo ataque contra el juzgamiento de genocidas, en el marco del inicio de las investigaciones que buscan dar con los responsables civiles de los delitos cometidos durante la última dictadura cívico-militar-religiosa. Sobre este tema dialogamos con Jorge Auat, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, y el fiscal Pablo Pelazzo, que fue apartado en Jujuy de la causa contra Pedro Blaquier y Alberto Lemos, directivos de la empresa Ledesma, acusados de colaborar en el secuestro y desaparición de ciudadanos de esa provincia.


“Estamos hablando de juicios complejos, de trámites muy largos, para los que se toma el recaudo de que si un fiscal titular por alguna razón no puede estar presente, el fiscal coadyuvante que forma parte de su equipo técnico está autorizado para actuar. Los planteos que se hicieron obviamente se inscriben en el marco de estrategias de las defensas, las conocemos y lo hemos vivido a lo largo de todos estos años, y tiene que ver especialmente con la patología de estos procesos que son eternos, se eternizan justamente por planteos dilatorios, cuyo único propósito es conservar la impunidad”, explicó Jorge Auat, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, en relación a los pedidos de recusación realizados por abogados defensores de represores, que amenazan con demorar el desarrollo de los juicios por delitos cometidos durante la última dictadura. En este sentido, Auat diferenció a los fiscales ad hoc o coadyuvantes de los subrogantes. En caso de que un fiscal titular, que es aquel que actúa frente al tribunal donde se está tramitando una causa, sea inhibido, destituido, renuncie, fallezca, etc., es reemplazado por un subrogante. Y como ya se dijo, el fiscal ad hoc forma parte del equipo técnico del titular. El fiscal Pablo Pelazzo también sumó otra diferencia: “los fiscales que reemplazan a alguien o que son nombrados por alguna situación similar, renuncia, jubilación o lo que sea, por lo general son nombrados como subrogantes a través de un artículo que es el 11 de la Ley Orgánica. Los fiscales ad hoc están regidos, como es mi caso, por la misma ley pero por otro artículo, con otros requisitos y bajo otras circunstancias”. Yo recuso, tú apartas
La importancia de estas diferenciaciones y aclaraciones radica en que Pablo Pelazzo no solo es uno de los fiscales que han sido recusados sino que además fue apartado de la causa que investiga al dueño de la empresa Ledesma, Pedro Carlos Blaquier, y su gerente administrativo y mano derecha, Alberto Lemos, a partir de un pedido de los abogados defensores. Por el momento, es el único fiscal ad hoc apartado. Uno de los fundamentos principales para este pedido fue una referencia a un fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia, el caso Martino, en el que se analiza la designación de una fiscal subrogante: “apelaron especialmente a ese fallo, pero con una lectura bastante arbitraria, tanto de la defensa y en este caso también de la Cámara de Apelaciones de Salta que se hizo eco del fallo. Contrariamente a eso, y marcando en cierta forma la gran contradicción y el error de esa decisión, el Tribunal Oral Federal de Jujuy al día siguiente de la decisión de Salta resolvió por mayoría tener por válida mi designación y rechazar los planteos de las defensas. Por supuesto se va a recurrir (la resolución de la Cámara de Salta) y la decisión la tendrá Casación. Una cuestión importante también para marcar es que yo fui recusado por la defensa de Blaquier y Lemos y esa recusación fue rechazada por el juez de primera instancia y confirmada por la Cámara de Salta. Sin embargo, se planteó por vía de nulidad, el juez de primera instancia lo rechazó, pero la Cámara lo tomó e hizo lugar al planteo”, explicó Pelazzo a Oral y Público. Además, en la recusación se menciona una posible parcialidad de Pelazzo por haber sido, antes que fiscal ad hoc, abogado querellante en causas similares. Al respecto, el funcionario judicial aclaró: “la Cámara lo desechó. Por un lado, parte del argumento de ellos es que si fui querellante tendría una idea formada sobre la causa y emití opinión al respecto, por lo tanto no puedo ser objetivo en mi función como fiscal. Pero no puede nunca prejuzgar quien acusa, porque justamente la neutralidad, la imparcialidad es una exigencia, una obligación del juez, por lo tanto no son argumentos atendibles, la fiscalía es parte de la causa, por lo tanto está teñida de una subjetividad que no implica que no deba el Ministerio Público respetar la legalidad del proceso, observarla y garantizarla, que es algo totalmente distinto”. Para el fiscal Pelazzo, su apartamiento, el único hasta el momento en este tipo de juicios, se explica en la importancia que tiene la causa Blaquier-Lemos: “es como una especie de aleph a partir del cual se puede ver cómo funcionó el poder económico más concentrado de la provincia de Jujuy, y también a nivel nacional; y cómo a través de esta causa se pueden ver aún hoy día las alianzas y estrategias que suman a otros poderes del Estado. Tengamos en cuenta que la defensa de Blaquier y Lemos son un ex juez y un secretario de la causa. No es menor ni casual eso, entonces creo que la importancia radica en cómo en una sola causa podemos ver una parte importante de la historia argentina”, aseveró. En el mismo sentido, Jorge Auat aseguró que esta causa es la que más dolores de cabeza le trajo a la procuraduría que preside. Lo dijo en relación a lo que significa para la provincia, los años que demoró su trámite, y mencionó al respecto al juez Carlos Olivera Pastor, que era quien entendía previamente: “tuvo que renunciar al cargo, e incluso hay planteamientos en el Consejo de la Magistratura y en la Cámara Federal de Salta. Realmente ha sido una jurisdicción que nos ha dado mucho trabajo, y el tiempo que se perdió es irreparable; en ese lapso murió, por ejemplo, Olga Márquez de Aredez”. Tantos intentos en demorar o directamente suspender la investigación contra Blaquier y Lemos, hace que surja la duda de si alguna vez se los podrá ver presos. Pelazzo respondió que no puede asegurarlo, que el pedido ya se ha realizado al igual que en otras causas por delitos de lesa humanidad: “la situación y forma en la que se cometieron estos delitos, la gravedad de los hechos, la cuantía de la pena, y también la posibilidad de fuga son los argumentos que se han usado en todas y cada una de las causas de lesa humanidad para sostener y pedir la prisión preventiva. En este caso el pedido se hizo y se va a insistir, pero ahora la decisión la tiene el juez en la instrucción, y luego los magistrados en el tribunal”, afirmó. Los cepos en el camino
Para Jorge Auat las recusaciones presentadas tienen como principal objetivo demorar la realización de los juicios y lograr la llamada impunidad biológica para los acusados: “hay casos de juicios con imputados de 85 años, frente a ese panorama obviamente la preocupación es legítima y razonable, y nosotros tenemos que evitar que esto suceda, pero son parte de las estrategias defensivas que obviamente lo hemos vivido a lo largo de estos diez años desde que se declaró la nulidad de las leyes. Tenemos un porcentaje bajo de juicios terminados con sentencia firme, esto marca claramente cuál fue la dinámica de estos procesos, y desde luego hay responsables lo hemos dicho desde siempre, los responsables son las estructuras del sistema judicial que no estaban a la altura de las expectativas, y de algún modo fueron funcionales a algunas estrategias y en algunos casos ya tenemos impunidad, cuántos imputados fueron muriendo a lo largo de estos procesos, cuántas víctimas, cuántos familiares de víctimas murieron, eso también es un modo de impunidad. Olga Aredez se muere sin ver terminada la causa por la que ella bregó tanto, o sea ella muere viendo impunidad. Esto es lo que nosotros tratamos de evitar. Y lo que llama la atención, y lo grave de todo esto, es que se quiera instalar esta discusión después de tantos años de procesos en los que casi en su totalidad se han tramitado con fiscales coadyuvantes, a esta altura de las circunstancias cuando ya estamos prácticamente pensando en profundizar investigaciones, avanzando sobre otro universo de casos, donde están involucrados civiles y grupos económicos, ahí aparece la dificultad. Siempre nos encontramos con algún cepo en el camino”. El detrás de la recusación
Tanto Jorge Auat como Pablo Pelazzo coincidieron en que no es casualidad que estas presentaciones de los abogados de los represores se den en una etapa en la que se comienza a investigar y juzgar a los responsables civiles. “Creo que por lo menos las circunstancias habilitan a esa suspicacia -sostuvo Auat-; lo de Jujuy es clarito, la causa de Blaquier, grupos económicos poderosos. La complejidad del proceso, la prolongación en el tiempo, muchas son las razones que justifican la presencia de un fiscal coadyuvante. De hecho, yo en años de fiscal de juicio comunes nunca vi un cuarto juez, ¿y por qué lo hay en estos procesos por lesa humanidad?, precisamente para tomar el recaudo frente a la eventualidad que pudiese producirse si uno de los jueces no está presente; como el juicio es largo se toman los recaudos pertinentes, porque si no hay que empezar de nuevo. A esta altura de las circunstancias discutir si el fiscal que actuó está legitimado o no, cuando estamos hablando del noventa por ciento de los procesos que se han tramitado con este tipo de fiscales, es kafkiano pensar que tiene legitimidad jurídica o procesal una discusión de esta naturaleza”, reflexionó Auat. Al respecto, Pelazzo afirmó no es la primera vez que se hacen planteos contra los fiscales ad hoc, pero que en todos los casos han sido rechazados: “puedo nombrar como ejemplo el caso del doctor Abel Córdoba, los doctores (Patricio) Rovira y (Pablo) Camuña, estoy hablando de casos de Tucumán, Rosario, Bahía Blanca, Santa Fe, donde fueron rechazados (los recursos recusatorios) y se marca claramente en cada uno la diferencia entre la actuación de la fiscalía, la actuación del juzgado. Ahora el argumento que se está tomando a partir de este fallo de la Corte Suprema es tratar de hacer una analogía, una aplicación directa en relación a la forma y a la legalidad de las designaciones de los fiscales ad hoc. Es como un nuevo pretexto”, argumentó Pelazzo. Para Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, la preocupación actual de los poderes concentrados se debe a que se está poniendo en tela de juicio justamente “la complicidad de ese mundo jurídico que estuvo al servicio de las dictaduras a lo largo de todos los tiempos, pero fundamentalmente en esa época terrible”, además del “poder económico que todavía está absolutamente concentrado” y “que se tiene que ir desactivando paulatinamente”. “La reacción que tienen ellos se debe a que se está haciendo tambalear este andamiaje creado a lo largo de treinta años, y lo está haciendo este grupo de fiscales ejemplares, que tiene que ser absolutamente objetivos en la observación, simplemente la investigación va a llevar a la luz, a la verdad, y lo que están tratando de evitar es que la luz alumbre, que se vea el fondo de ese túnel oscuro al que nos sometieron”. Sobre objetividades y parcialidades
Al ser consultado acerca de la objetividad como característica de los hombres de justicia, el fiscal Pelazzo reflexionó: “creo que más allá de que uno tenga que respetar algunas cuestiones y principios que van marcando las reglas del proceso, la misma ley ha ido estableciendo que hay incluso en algunos casos exigencia de subjetividad, no es lo mismo un juez que deba decidir un conflicto entre un trabajador y una empresa, porque no es lo mismo el poder que tiene la empresa que el que tiene el trabajador, no es lo mismo una persona enfrentada a un proceso penal con todo el aparato punitivo del Estado, con lo cual hay principios, por ejemplo, que le imponen al juez una obligación de inclinarse siempre a favor de la persona que está siendo juzgada; y lo mismo ocurre con distintas leyes, como la de defensa del consumidor, que incluye una serie de garantías que se establecen a favor de las personas que se enfrentan a una multinacional o a una empresa grande. Y creo que en estos casos de lesa humanidad con más razón esto se tiene que tener muy en cuenta porque se está revisando la complicidad de todo un aparato represivo estatal que influyó no solamente a funcionarios del Estado, como sabemos, sino también al poder fáctico que trasciende esos poderes y que ha tenido permanencia, vigencia y continuidad hasta la fecha”, explicó el fiscal, que continúa en sus funciones en el juicio en trámite. Tratamiento excepcional
Cuando se derogaron las leyes de impunidad y comenzaron a pensarse los juicios por delitos de humanidad, se discutió si estos procesos debían darse en el marco de la justicia tradicional o si, como se trataron de crímenes excepcionales dados en un contexto también excepcional, debían tener un tratamiento especial de parte de la justicia. El titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad recordó haber asistido incluso a un debate sobre el tema en la Cámara de Senadores: “dijimos que nos parecía que incorporar legislaciones especiales era desprestigiar estos juicios. Me parece que justamente este dato es el que permitió que estos juicios tuvieran el prestigio que tienen y que de algún modo el mundo nos mirara. Pudimos juzgar estos crímenes de lesa humanidad, megacausas, con las herramientas jurídicas y procesales que tenemos, con la legislación con la que juzgamos cualquier otro tipo de casos, de crímenes”, señaló Auat. Auat aclaró que lo único que se hizo fue que la Cámara de Casación Penal estableciera algunas reglas procesales para poder agilizar los trámites, pero que en definitiva no desnaturaliza de ningún modo el espíritu del proceso: “solamente alguna que otra norma, o regla, práctica para poder darle a estos procesos una dinámica que realmente no tenían. Nosotros claramente entendimos desde siempre que la única herramienta que teníamos disponible era este sistema procesal, con esta legislación de fondo, lo que además pone al proceso a resguardo de cualquier tipo de riesgo ulterior, que alguna vez pudiesen atacar por haber utilizado legislaciones o normas especiales en tribunales especiales. Me parece que fue la forma de darle cobertura, de blindarlos frente a cualquier eventualidad en el futuro”. Sobre el mismo tema, Basterra señaló que los sobrevivientes, en una primera instancia, pensaron en la justicia por mano propia: “muchos de los sobrevivientes pensamos otras acciones, no hablo de acciones militares pero sí agarrar a un tipo que sabíamos que estaba pinchado, que estaba mal, tocado, que había entrado en crisis y ponerlo, yo qué sé, en los medios de comunicación, en donde sea, para que hablen, que digan lo que pasó, desde adentro. Después de una larga discusión se estableció que esto pasara por la justicia ordinaria, la común, y está bien que así sea”. “De alguna forma, –continuó Basterra– si nosotros alentábamos lo de la justicia por mano propia también alentábamos la teoría de los dos demonios. Y nosotros no estamos dispuestos ni a secuestrar, ni torturar, ni a hacer desaparecer a alguien, cosa que el Terrorismo de Estado sí estableció como método. Ahí está la fortaleza de toda esta historia, porque nos despojamos de esa reacción casi epidérmica que te produce la violencia del de arriba para establecer la violencia del de abajo, y dijimos no, igualemos los tantos en esta historia, que todos tengan el mismo rango, y que lo hagamos cumplir en serio, y bueno, de alguna forma se estableció así”.

Preocupación en los organismos de Derechos Humanos Más allá de que se cuentan con elementos que dejan de lado las recusaciones contra los fiscales ad hoc, y que se recurrirá el apartamiento de Pablo Pelazzo de la causa Blaquier-Lemos, existe preocupación tanto en la Procuraduría como en los organismos de derechos humanos por las distintas estrategias que llevan adelante las defensas de los represores para obstaculizar el difícil camino hacia la justicia, en una nueva etapa además en la que las investigaciones se centran en los sectores civiles y grupos empresarios. Así se lo hicieron saber, de hecho, representantes de Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS, Madres Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Politicas, Centro de Estudios Legales y Sociales, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos al propio Auat en una reunión mantenida hace pocos días. Son muchos los juicios que ya en primera instancia se desarrollaron con la presencia de fiscales ad hoc, y tantos otros que se están llevando adelante en estos momentos como Arsenales II o el tercer tramo de ESMA, por lo que sería preocupante que la justicia empezara a tomar como ejemplo el apartamiento de Pelazzo. En este sentido, cobra vital importancia que la Cámara de Casación revierta el fallo de la Cámara Federal de Salta contra el fiscal jujeño,

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