10 ene. 2014

El restorán recuperado se mudará (Foto Luis Angió)
(Por La Retaguardia) Tras un año de conflicto, tensión e intentos de desalojo, los trabajadores del restaurante Alé Alé alcanzaron un acuerdo con los dueños del inmueble. Hasta mediados de año permanecerán en el local actual de Estado de Israel al 4500 de la Ciudad de Buenos Aires, para luego mudarse a uno ubicado en Cabrera y Lavalleja. Dialogamos con Andrés Toledo, presidente de la cooperativa que se formó en el marco de esta lucha.


Los trabajadores del restaurante Alé Alé cumplen un año de autogestión, tras el abandono y el vaciamiento generado por los patrones: “por suerte terminamos el año 2013 cantando victoria porque fue un año de muchísima lucha y tensión, hemos resistido cuatro intentos de desalojo, y gracias a todas las organizaciones y cooperativas que nos venían apoyando se pudieron evitar”, contó Andrés Toledo, presidente de la cooperativa, en diálogo con el programa Sueños Posibles, de Alfredo Grande.
Según explicó Toledo, los trabajadores lograron un acuerdo con los dueños del inmueble actual: “nosotros nos comprometemos a desalojar el 31 de julio de 2014 el local de Estado de Israel e ir a otro que ya conseguimos a siete cuadras, Cabrera y Lavalleja, donde antes funcionaba el restaurante Cosa Nostra. El Ministerio de Trabajo de la Nación y el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) nos estarían dando una mano para todo lo que sería la refacción para poder tener un local digno para trabajar”.
A lo largo de este año de lucha, se acercaron a Alé Alé organizaciones sociales y cooperativas, pero también muchos legisladores de la Ciudad y diputados nacionales, en su mayoría del Frente para la Victoria, algo que no le sucede a otros trabajadores que también se encuentran en conflicto defendiendo sus fuentes laborales ante los desmanejos de los patrones, como es el caso de la Gráfica MOM. Al respecto, Toledo manifestó: “el otro día tuvimos una reunión en el Congreso con (el diputado del FPV y secretario general de La Cámpora) Andrés Larroque, y otros diputados y legisladores, y justamente me estaban diciendo que lo que logramos en Alé Alé no se dio y no se ve en otros sectores cooperativistas, que logramos movilizar a tanta prensa, ellos de alguna manera nos felicitan diciendo que lo que logramos es increíble, pero yo de mi parte les digo que estaría bueno que esto se diera en todos los conflictos, MOM también necesita una mano, por lo que estaría bien que esto se generalice y apostemos más a ayudar a todos”.
El conflicto del restaurante Alé Alé fue ampliamente tratado por medios vinculados al oficialismo como Página 12, Télam, Canal 7; una cobertura que debe celebrarse, pero que es necesario que se extienda a otros trabajadores en la misma situación. “Nosotros este año tenemos un propósito –adelantó Toledo– porque sabemos que en el mundo gastronómico, el sindicato nunca te respalda, tenemos un gremio que juega más para el capitalismo que para los trabajadores, entonces nosotros desde Alé Alé apostamos a volcar toda esta experiencia a otros compañeros que estén pasando por lo mismo que pasamos nosotros. Hoy están viniendo varios restaurantes, de distintas zonas, preguntándonos cómo hicimos, porque están en la misma situación, y es como que queremos involucrarnos más en eso y volcar toda nuestra experiencia en compañeros que estén necesitando y apostar más al cooperativismo y a la economía social”.
Los trabajadores de Alé Alé ya habían tenido una actitud similar cuando se acercaron a Don Battaglia, Mangiata, La Soleada y Los Chanchitos, los otros restaurantes pertenecientes a los mismos patrones: “al mes de autogestión, fuimos entrando a los otros restaurantes para concientizar a los trabajadores de que se iban a quedar en la calle, y que la única forma de hacer frente a todo eso era unirnos y formar cooperativas, para de esa manera recuperar nuestra fuente de trabajo. Los dueños de los inmuebles de Don Battaglia, Los Chanchitos, La Soleada y Manggiata apostaron a la cooperativa, les hicieron contrato de alquiler y hace nueve meses que están así. En cambio, lo de Alé Alé fue distinto porque detrás de los dueños del inmueble están los dueños de la S.R.L., por eso se negaron siempre a hacernos un contrato de alquiler, ya que ellos quieren llevar adelante un proyecto inmobiliario, un edificio”, relató Toledo a Sueños Posibles.
Respecto a todo lo sucedido en este año de lucha, el presidente de la cooperativa reflexionó: “por suerte, todos somos concientes de que levantamos la autoestima desde el momento en que dijimos que la decisión la teníamos nosotros y no ellos, porque ellos querían cerrar y dejarnos afuera, pero los cuarenta laburantes fuimos concientes desde el comienzo y sabíamos que la única forma de hacerle frente era unidos y de esa manera fortalecernos para hacernos más fuertes. Nosotros hablamos mucho y recordamos a los compañeros que si anteriormente teníamos una responsabilidad ahora además somos los responsables del local. Trabajar a conciencia, con compañerismo y disciplina, implica un gran cambio y lo hemos logrado entre los cuarenta laburantes y la verdad que estoy orgulloso de pertenecer a este grupo. Es increíble lo que hemos logrado, lo que venimos haciendo y lo que vamos a lograr todavía”.
Hasta el 31 de julio de 2014, el restaurante autogestionado por sus trabajadores Alé Alé funciona en Estado de Israel 4503. A partir de agosto de este año, la misma comida y atención se podrá disfrutar en Cabrera y Lavalleja.Los trabajadores del restaurante Alé Alé cumplen un año de autogestión, tras el abandono y el vaciamiento generado por los patrones: “por suerte terminamos el año 2013 cantando victoria porque fue un año de muchísima lucha y tensión, hemos resistido cuatro intentos de desalojo, y gracias a todas las organizaciones y cooperativas que nos venían apoyando se pudieron evitar”, contó Andrés Toledo, presidente de la cooperativa, durante la charla con el programa Sueños Posibles, de Alfredo Grande.
Según explicó Toledo, los trabajadores lograron un acuerdo con los dueños del inmueble actual: “nosotros nos comprometemos a desalojar el 31 de julio de 2014 el local de Estado de Israel e ir a otro que ya conseguimos a siete cuadras, Cabrera y Lavalleja, donde antes funcionaba el restaurante Cosa Nostra. El Ministerio de Trabajo de la Nación y el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) nos estarían dando una mano para todo lo que sería la refacción para poder tener un local digno para trabajar”.
A lo largo de este año de lucha, se acercaron a Alé Alé organizaciones sociales y cooperativas, pero también muchos legisladores de la Ciudad y diputados nacionales, en su mayoría del Frente para la Victoria, algo que no le sucede a otros trabajadores que también se encuentran en conflicto defendiendo sus fuentes laborales ante los desmanejos de los patrones, como es el caso de la Gráfica MOM. Al respecto, Toledo manifestó: “el otro día tuvimos una reunión en el Congreso con (el diputado del FPV y secretario general de La Cámpora) Andrés Larroque, y otros diputados y legisladores, y justamente me estaban diciendo que lo que logramos en Alé Alé no se dio y no se ve en otros sectores cooperativistas, que logramos movilizar a tanta prensa, ellos de alguna manera nos felicitan diciendo que lo que logramos es increíble, pero yo de mi parte les digo que estaría bueno que esto se diera en todos los conflictos, MOM también necesita una mano, por lo que estaría bien que esto se generalice y apostemos más a ayudar a todos”.
El conflicto del restaurante Alé Alé fue ampliamente tratado por medios vinculados al oficialismo como Página 12, Télam, Canal 7; una cobertura que debe celebrarse, pero que es necesario que se extienda a otros trabajadores en la misma situación. “Nosotros este año tenemos un propósito – adelantó Toledo – porque sabemos que en el mundo gastronómico, el sindicato nunca te respalda, tenemos un gremio que juega más para el capitalismo que para los trabajadores, entonces nosotros desde Alé Alé apostamos a volcar toda esta experiencia a otros compañeros que estén pasando por lo mismo que pasamos nosotros. Hoy están viniendo varios restaurantes, de distintas zonas, preguntándonos cómo hicimos, porque están en la misma situación, y es como que queremos involucrarnos más en eso y volcar toda nuestra experiencia en compañeros que estén necesitando y apostar más al cooperativismo y a la economía social”.
Los trabajadores de Alé Alé ya habían tenido una actitud similar cuando se acercaron a Don Battaglia, Mangiata, La Soleada y Los Chanchitos, los otros restaurantes pertenecientes a los mismos patrones: “al mes que empezamos con la autogestión, fuimos entrando a los otros restaurantes para concientizar a los trabajadores de que se iban a quedar en la calle, y que la única forma de hacer frente a todo eso era unirnos y formar cooperativas, para de esa manera recuperar nuestra fuente de trabajo. Los dueños de los inmuebles de Don Battaglia, Los Chanchitos, La Soleada y Manggiata apostaron a la cooperativa, les hicieron contrato de alquiler y hace nueve meses que están así. En cambio, lo de Alé Alé fue distinto porque detrás de los dueños del inmueble están los dueños de la SRL, por eso se negaron siempre a hacernos un contrato de alquiler, ya que ellos quieren llevar adelante un proyecto inmobiliario, un edificio”, relató Toledo a Sueños Posibles.
Respecto a todo lo sucedido en este año de lucha, el presidente de la cooperativa reflexionó: “por suerte, todos somos concientes de que levantamos el autoestima desde el momento en que dijimos que la decisión la teníamos nosotros y no ellos, porque ellos querían cerrar y dejarnos afuera, pero los cuarenta laburantes fuimos concientes desde el comienzo y sabíamos que la única forma de hacerle frente era unidos y de esa manera fortalecernos para hacernos más fuertes. Nosotros hablamos y concientizamos mucho y recordamos a los compañeros que si anteriormente teníamos una responsabilidad ahora además somos los responsables del local. Trabajar a conciencia, con compañerismo y disciplina implica un gran cambio y lo hemos logrado entre los cuarenta laburantes y la verdad que estoy orgulloso de pertenecer a este grupo. Es increíble lo que hemos logrado, lo que venimos haciendo y lo que vamos a lograr todavía”.
Hasta el 31 de julio de 2014, el restaurante autogestionado por sus trabajadores Alé Alé funciona en Estado de Israel 4503. A partir de agosto de este año, la misma comida y atención se podrá disfrutar en Cabrera y Lavalleja.

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