12 ene. 2014

(Por La Retaguardia) A solo un mes de haber asumido su banca en la Legislatura porteña, Gustavo Vera motorizó la presentación de un reclamo colectivo de los damnificados por los cortes de luz en la Ciudad de Buenos Aires, acercó pruebas a la justicia sobre la falta de inversión que llevan adelante hace años Edenor y Edesur, a la que calificó como "sabotaje"; además, se involucró en temas de salud, educación y trabajo, y anunció la donación de más de la mitad de su sueldo como legislador a organizaciones. Sobre todos estos temas dialogamos con el titular de la Fundación La Alameda.

“Estuvimos trabajando mucho en los barrios donde hubo cortes y afortunadamente hemos logrado después de mucho insistir que la Defensoría del Pueblo se ponga a la cabeza del reclamo colectivo, así que ya se anunciará oficialmente el inicio de una demanda masiva a Edenor y Edesur para el resarcimiento de los usuarios”, explicó Vera, quien especificó que se tomará como modelo la presentación realizada en 1999 por la entonces defensora Alicia Oliveira, cuando fue el gran apagón de once días, a partir de la que Edesur tuvo que indemnizar por nueve meses a 155.000 usuarios, por un monto total de 75 millones de dólares: “obviamente es un monto per cápita infinitamente superior a la miserable propuesta que hizo el ministro (de Planificación) Julio de Vido, cuyo máximo es 870 pesos, encima (descontados) en la boleta de luz”, agregó.
Además, el equipo de asesores del legislador por el bloque Verde-Alameda en el interbloque UNEN ratificó su denuncia por sabotaje contra Edenor y Edesur ante el Juzgado Federal 4 de Ariel Lijo, con la subrogación de Sergio Torres: “presentamos pruebas ampliatorias, los balances de Edesur y Edenor de 2011, 2012 y 2013, donde se demuestra cabalmente que había un déficit operativo, había una pérdida capital de trabajo, una desinversión creciente. También hay un trabajo que hemos presentado de la prestigiosa ONG Contadores Forenses, que preside el ex perito de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Popritkin, que a su vez también se ofreció como testigo para la causa. De todas las denuncias penales que hay por Edesur, Edenor y los funcionarios que tenían que controlar a ambas empresas, el ENRE por empezar y todo lo que está arriba, es la única que se empezó a mover con bastante agilidad”, precisó Vera.
En diálogo con La Retaguardia, el legislador aclaró por qué se refieren a que hubo un “sabotaje”: “no estamos hablando de un señor de anteojos negros que baja la palanca y de un día para el otro dejó a la gente sin luz, mientras se ríe de todos nosotros. Sabotaje en términos jurídicos significa un largo proceso de desinversión, vaciamiento, que va preparando las condiciones para un colapso y donde después los mismos que prepararon el colapso exigen una especie de indemnización a través de un tarifazo, que termina premiando concretamente a los mismos que sabotearon una rama esencial de la economía. Esta es la definición jurídica, existe la ley 13.985 que en sus artículos 7 y 10 establece sabotaje culposo correspondiente a las empresas, y doloso en relación a los funcionarios que debían controlar. Es una ley que promulgó Perón, que defendió en su momento con bastante vehemencia John William Cooke en el parlamento, que todas las dictaduras derogaron y todas las democracias restablecieron, el último que lo hizo fue Raúl Alfonsín, en el marco de la Ley de Defensa de la Democracia, porque no es la primera vez que ocurre un episodio de esta naturaleza, de focos corruptos que llevan al colapso a una rama esencial de la economía con graves perjuicios para la población”.
Para Gustavo Vera es necesario una intervención judicial urgente en Edenor y Edesur, ya que en estas empresas existe un foco corrupto: “hay una entente entre funcionarios y directivos que evidentemente se chorearon todo, que dejaron un estado de casi colapso lo que tiene que ver con la cadena de transmisión y la verdad que la gente hoy no le cree ni a los funcionarios, ni a los directivos de Edenor y Edesur, y con razón, y me parece que si no se termina con este círculo corrupto no se va a solucionar nada así se estatice el servicio, que sería también premiar a las empresas por las tropelías que han cometido porque tenés que indemnizarlas, o transferirlas de alguna manera al ámbito de la ciudad y la provincia. Creo que no es una solución porque hay un problema previo, que tiene que ver con el foco de corrupción que hay entre directivos y funcionarios que deberían controlar. Focos de corrupción que hemos visto en su capítulo estatal a finales de los ochenta, en su capítulo plenamente privado a finales de los noventa, y ahora lo vemos en su etapa mixta, o sea que seguís teniendo el mismo problema, cualquiera sea la forma jurídica que asuma. Hasta que no termines con el núcleo que chorea, por más que vos aumentes los subsidios, las tarifas, estás tirándole agua a un barril sin fondo”.
La crisis energética quedó una vez más en total evidencia a partir de los cortes de luz que sufrieron y sufren aún varios barrios porteños y del conurbano bonaerense, en algunos casos desde hace prácticamente un mes. Cómo se llegó a esta situación se entiende a partir de la falta de inversión de las empresas, pero también por el mal direccionamiento del consumo. Muchas cosas que antes funcionaban a gas, hoy lo hacen a través de la electricidad, y este cambio no fue acompañado por una planificación estatal. A su vez, hubo un mal direccionamiento del uso de la electricidad dentro de la Ciudad de Buenos Aires: “esto tiene que ver concretamente con el disparate de las construcciones, completamente anárquicas, no planificadas y no en armonía con los servicios esenciales de la economía –aseguró Vera–. Obviamente un Estado armado alrededor de la especulación inmobiliaria es la frutilla del postre al núcleo corrupto. Me parece que no estamos ante una crisis que la vamos a solucionar de un día para el otro. Ahora la gente se está dando cuenta de que no era la ola de calor, que en todo caso agravó un problema que va a continuar porque es de características estructurales, y me parece que a esta altura del partido llegó la hora de la justicia. Tanto subsidio que se invirtió, y el subsidio no es un regalo, sale del contribuyente, de los impuestos, del mismo modo que la tarifa; tanto que se invirtió y finalmente no fue asignado como debía ser de alguna manera en reestructurar el servicio para que funcione de acuerdo a la demanda, esto creo que merece ser investigado judicialmente en forma urgente y en realidad si la justicia resuelve intervenir el servicio, inclusive económicamente, mantenerlo bajo tutela judicial y con peritos expertos de las universidades que mientras diagnostican e investigan y tratan de establecer un plan claro para el restablecimiento pleno del servicio, y de indicar cuánto es lo que hay que invertir y cuánto lo que hay que esperar para el restablecimiento pleno, creo que eso sería lo ideal”.
Vera afirmó que la justicia ha intervenido en muchas empresas que se manejaron en forma fraudulenta y puso como ejemplo el caso de la marca de ropa, Soho: “mientras investigan a los dueños porque son una manga de chorros la justicia está interviniendo para garantizar la continuidad laboral, obviamente para garantizar la continuidad del pago a proveedores, el funcionamiento de la empresa, en una situación de crisis. Creo que en este momento, antes de discutir si Edesur tiene que ser estatal, privada o mixta, primero me parece que hay que hacer un diagnóstico claro, hay que llevar a la justicia a los chorros, y un juez nos tiene que explicar qué corno es lo que está pasando y cuánto tiempo va a llevar restablecer efectivamente el servicio”.

Un “Alameda” suelto en la Legislatura

Apenas se hizo cargo de su banca en el parlamento porteño, Vera anunció que donaría parte de su sueldo: “mi recibo dice 40.000 pesos, creo que hay un mes donde descuentan todo junto el impuesto a las ganancias, pero en mano yo cobré por haber trabajado del 10 al 30 de diciembre exactamente 26.004 pesos, de todos modos el sueldo básico de un legislador es 40.324, 03. O sea que cuando yo lo decía en la tele y todos me bardeaban evidentemente no me equivocaba. Ahora lo puedo mostrar y publicar, cosa que algunos colegas no me perdonarán de por vida, pero lo lamento por ellos. De lo que recibo en mano separo 10.000 pesos que es aproximadamente lo que cobra un docente de doble cargo con máxima antigüedad, que es la que tengo yo, y el resto lo voy a ir donando públicamente a organizaciones sociales que estén trabajando por el bien común. Este mes de los 26.000 me quedé con 10.000 y el resto lo doné ante escribano público a los familiares de las víctimas de la tragedia de Once, que lo necesitan y mucho, porque están preparando el acto por el segundo aniversario de la masacre, pidiendo justicia en la víspera del juicio oral”. Vera pidió, al asumir la banca, licencia sin goce de sueldo en la escuela pública en la que es docente.
Respecto a la reacción de sus colegas ante esta decisión, Vera contestó –entre carcajadas– que se había enterado de una reunión de UNEN, el interbloque al que pertenece, a través de los diarios: “no sé si es por eso pero la verdad me parece extraño. Yo estuve trabajando con legisladores de UNEN en el conflicto por el colegio Guido Spano, e incluso acompañé un pedido de informes de un legislador radical, estuve con otro legislador de la Coalición Cívica, y nadie me dijo absolutamente nada, pero después me enteré por la Agencia Télam que el grupo parlamentario de UNEN se había reunido. Y no me avisaron a mí, ni a nadie de La Alameda, espero que haya sido un error involuntario”.
De todos modos, Vera sabe que la idea de donar parte del sueldo nunca gustó entre los legisladores: “no me lo expresan abiertamente porque sería un papelón, pero hay muchas maneras de decirlo, por ejemplo había muchos comentarios del tipo ‘bueno, cuando uno dona lo tiene que hacer en silencio porque si no no es un acto de humildad’, y en realidad lo que están queriendo decir es ‘callate la boca porque queremos seguir llevándola en pala’. Pero yo soy un funcionario público y obviamente voy a informar públicamente todo, además también se enojaron cuando el día que recrudecían los cortes de luz estaba la Legislatura vacía y me puse a sacar fotos adentro para que la gente vea los pasillos totalmente vacíos. No voy a dar nombres, pero hay despachos que están cerrados íntegramente, lo que significa que no hay ni un telefonista. Vos tenés una estructura por lo menos para contratar a cerca de veinte personas por despacho. Es cierto que son necesarios, hay 32 comisiones, pero no hacen una guardia, no atienden el teléfono. Cuando pedimos sesiones extraordinarias, firmaron cinco legisladores, pero físicamente había diez, o sea que aunque los otros hubieran tenido la voluntad igual nos faltaba la mitad para llegar a los veinte”.
Respecto a su experiencia como legislador en este primer mes, Vera detalló: “son 32 comisiones y algunas funcionan todas las semanas con mucha intensidad, como la de Presupuesto, la de Planeamiento Urbano, Educación, Salud, Justicia. Hay comisiones especiales también y hay muchos conflictos que atender. Hay situaciones donde tenés que ir a hospitales que están en crisis, escuelas que te llaman para hacer una reunión con padres, conflictos de trabajadores, y obviamente eso demanda grupos que están en la calle. Con todos los compañeros que están ahora trabajando hay un grupo que está con los despedidos de Cheeky y Montagne, otro que está con el tema del colegio Guido Spano, otros están siguiendo el tema de los cortes y preparando el tema de la demanda colectiva, otros que están trabajando el tema del sabotaje, la denuncia y la presentación de pruebas. Hay una cantidad importante de actividades y estamos en enero, no me quiero imaginar marzo y abril. Además, los asesores tienen sueldos normales, oscilan entre 6.000 y 10.000 pesos, es algo que está más o menos cercano al salario promedio de los porteños, pero el del legislador me parece que se zarpa un poco, y no es el más alto, tenés mucho más alto el de un legislador de la provincia de Buenos Aires que casi llega a 50 lucas, o más alto por supuesto diputados y senadores”.
En cuanto a la situación específica de la educación pública en la Ciudad de Buenos Aires, a partir de los múltiples inconvenientes generados por la implementación de la inscripción online para los colegios, Vera señaló: “estamos en contacto con algunas escuelas que están con problemas de infraestructura, estamos siguiendo atentamente cómo se va a reanudar el tema de las paritarias, el tema de las vacantes también, incluso hemos hecho una moción en la única sesión que hubo que fue el 15 de diciembre, acompañamos un proyecto de Virginia González Gass para un pedido de informes por el tema de las inscripciones online que era un desastre, estuvimos participando en una marcha con UTE y Ademys. Ahora parece que, si bien el gobierno y sus diputados se han negado a tratar este tema, a habilitar pedidos de informes, a escuchar algún otro tipo de propuestas, en la práctica el Ministerio de Educación ha empezado a flexibilizar el sistema porque realmente iban a estrellarse contra la pared, empezaron a combinar un poco del sistema viejo de inscripción con el nuevo, pero igual sigue habiendo todavía bastante incertidumbre en miles de familias, sobre todo jardín y primer grado”.
En estos días, Vera trabajó fuertemente con el legislador Pablo Bergel, con quien conformó el bloque Verde-Alameda, que integra el interbloque UNEN: “nos conocemos del movimiento asambleario, entonces estamos como hermanos de la organización civil. Él era de la asamblea de Colegiales y yo de Parque Avellaneda, y aparte también trabajamos en común cuando él estaba en el INTI y nosotros desde La Alameda, justamente, construimos el Polo Textil, estuvimos en el primer proceso de decomiso de maquinarias. Nos conocemos hace muchos años, es un legislador muy comprometido, muy honesto, que tiene compañeros muy capaces, y también hemos tratado de que se acerquen entre los grupos de asesores no solamente gente de La Alameda importante sino también extra-organización. Está Facundo Di Filippo, Fernanda Gil Lozano, Alfredo Popritkin, hay varios compañeros especializados en diversos temas y realmente le están poniendo mucha pila al tema”.
Vera también se refirió a su relación con los otros integrantes de UNEN: “estuve trabajando con varios legisladores con un objetivo común en el tema que tiene que ver con el Guido Spano, inclusive acompañé varios pedidos de informe. Nunca dijimos que teníamos absoluta homogeneidad, admitimos que somos muchas fuerzas, que hay muchos matices pero evidentemente hay algunas situaciones que son tensionantes, y esperemos que se pueda seguir trabajando en un marco de unidad”.
En un diálogo anterior con La Retaguardia, en julio de 2013, Gustavo Vera había dicho que si La Alameda era elegida para ingresar a la Legislatura porteña, no había dudas de que iban a denunciar “los sobres que vuelen por el aire”. En este sentido, había asegurado que mantendría su coherencia de denunciar todos los delitos con los que se enfrenta en los distintos ámbitos que se mueve y actúa la Fundación La Alameda. A un mes desde haber asumido su banca, Vera cumple con su palabra.

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