16 mar. 2014

(Por La Retaguardia) Teresita Sifon Mimí, -como la llaman quienes la conocen- participante de AMADH (Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos) en un diálogo con Otras Voces... Otras Propuestas explicó cómo nació la organización, por qué para ella y sus compañeras de lucha estar en situación de prostitución no es un trabajo, y cómo llegaron a pensarlo.

"Nosotras nos organizamos en 1995 –cuando todavía regían los edictos policiales– por la represión policial que sufríamos. Estábamos en los calabozos y no nos dejaban pasar los bolsos. O estábamos 24 hs. y si no pagábamos una multa nos teníamos que quedar", cuenta Mimí acerca de aquellos atisbos de organización.
"A través de esta represión, junto con organismos de derechos humanos, empezamos a juntarnos y hablar sobre esta problemática. Para visibilizarnos de alguna manera tomamos el título de “trabajadoras sexuales”.
En un principio se creó AMMAR Capital dentro de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Se empezó a cuestionar esta figura y en el año 2003 hicimos una asamblea muy grande en ATE, donde asistieron ciento veinte compañeras y el 90% dijo que no era un trabajo", asegura.
Sifón explica que, como la CTA nuclea solamente a trabajadores, "decidimos crear una organización no gubernamental, siguiendo con el mismo nombre. En estos diez años decidimos cambiar la sigla por la AMADH, Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos", y sonríe cuando resalta la nueva denominación.
En los últimos años se profundizó el debate acerca de la prostitución. Para algunos es un trabajo como cualquier otro, para otros debería ser abolida. Mimí explica su posición: "consideramos que estar en situación prostitución no es un trabajo, sino una situación de vulnerabilidad por la falta de políticas públicas y empleo genuino. Es por que eso que, últimamente, estamos pidiéndole al Ministerio de Trabajo políticas públicas para este sector y hemos firmado un convenio donde el año pasado se capacitaron veinte chicas de electricistas y ya están trabajando" en ese oficio, según detalló. "Nosotras pensamos que es bueno, porque se sigue con la independencia, ya que nosotras no tenemos cultura de trabajo", dice y levanta la apuesta: "pedimos trabajo digno y genuino principalmente. Donde poder sentirnos fortalecidas por estar capacitadas y saber algo, porque la prostitución cierra muchas puertas. Si nos dan oportunidades de capacitación y educación se puede salir de la situación de prostitución. Por eso hacemos hincapié en el trabajo de la prevención de la prostitución. Tenemos un taller de adolescentes, que si bien a veces no podemos captar a las madres en situación de prostitución, captamos a las hijas para no repetir la historia. Hay taller de fotografía y va a empezar uno de radio". Ese taller de radio al que hace referencia las trajo a Radio La Retaguardia.
Ernestina y Eugenia (paradas) en el
taller de radio para AMADH. Mimí
es la primera a la izq.
Es importante el lugar que le dan a la prevención de la salud: "también trabajamos en la prevención de enfermedades de transmisión sexual y la salud de la mujer. Tenemos promotoras que hacen concientización del cuidado de la salud de las compañeras. Por ejemplo, les dicen a qué médico referente, al que ya hemos sensibilizado, asistir sin turno". El mismo interés lo colocan en la educación de las chicas: "también tenemos un aula de primaria. Cuando empezamos a repartir folletos nos encontramos con muchas compañeras que los arrugaban, los tiraban y no sabíamos por qué. Nos dimos cuenta de que no sabían leer ni escribir". Para esto se hizo un convenio con el Ministerio de Educación: "en nuestra oficina funciona un aula satélite para terminar el primario. Vamos por el secundario también, pero lleva tiempo".
Acerca de cómo continuar con el debate en torno al tema Sifón opinó que: "todos estamos involucrados en la prostitución. La sociedad la acepta y la naturaliza. Y después estigmatiza a las personas; esto es un mandato del patriarcado. Entonces, los clientes alientan la esclavitud de la prostitución, pensando que a las mujeres nos gusta. Porque en la prostitución se obedece, los proxenetas enseñan a obedecer". Es el momento en el que su tono se vuelve más duro e intransigente.
Recordó que hace unos meses, conmemoraron los diez años de organización en la Legislatura Porteña. Las cuatro fundadoras que quedamos decidieron presentarse con antifaces cubriendo sus rostros: "hicimos una presentación con antifaces, como antes, cuando nos presentábamos así ante la prensa porque teníamos miedo a la represalia de la policía", explicó, "y después presentamos las diferentes actividades que hubo en la organización durante todo este tiempo, contando cómo era, cómo fuimos creciendo. Se les dio un premio a las personas que nos ayudaron. Como la diputada María Elena Naddeo, que nos consiguió el salón. La doctora Victoria Barreda, que estaba en la Coordinación SIDA de Capital; ella nos alentó en lo que pensábamos. Y otras personas que nos han ayudado en este año, como Diana Maffia, Fernanda Gil Lozano y Alex Freyre, que siempre da capacitaciones.
Mientras tanto, están siempre dispuestas al debate, porque entienden que el mayor cambió provendrá, justamente, si se consigue elaborar como sociedad. Mientras tanto, muestran su nuevo nombre. Y vinculan en él a la prostitución con los derechos humanos. Toda una declaración de principios.

1 comentarios:

  1. ME GUSTA ELPROGRAMA POR ELCOMPROMISO DE LOS TEMAS QUE ABORDA

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