26 mar. 2014

Calloni cuando participó de
Oral Y Público en la Feria del Libro
(Por La Retaguardia) La periodista fue una de las primeras en investigar el accionar criminal coordinado entre las dictaduras y los gobiernos de derecha de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia, y en los últimos días prestó testimonio en el juicio que se realiza por los delitos cometidos en este marco. Además de relatar sus sensaciones en la sala de audiencias, Calloni se refirió al traspaso de los sitios de memoria de la Ciudad de Buenos Aires a la Nación y del libro que la tiene como protagonista.

Stella Calloni describió el momento de su declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1, que desde marzo de 2013 juzga a 22 represores por delitos cometidos contra 106 víctimas, como tenso, duro: “como toda declaración ante un tribunal, aunque en mi caso era una declaración de concepto, hablé sobre qué era eso de la Operación Cóndor, sobre todo porque como todos los temas serios se ha banalizado demasiado. Hay miles de cosas, pero no hay miles de verdades, hay una verdad, hay una forma de estudiar las cosas en la investigación que te dice que tenés que ser muy preciso, muy claro, con fuentes muy claras”.
Calloni contestó primero las preguntas del fiscal Pablo Ouviña y luego las de los abogados de los imputados: “hubo dos defensores que me preguntaron varias cosas, en algún momento se me consultó por ejemplo de qué época eran las Tres A (Alianza Anticomunista Argentina) y yo les dije que eso lo sabe todo el mundo, lo vivimos, no es una historia secreta, fue en estos años. Además de eso, cómo se formaron. Expliqué unas cuantas cosas que se podían relatar ahí y después hubo también algunas otras preguntas que tuvieron ciertas intenciones que yo creo que había que explicar claro. Creo que estos tiempos hasta la otra gente también te respeta cuando vos decís las cosas con seriedad, porque lo que vos no podés hacer es fabular con temas de derechos humanos que son tan cuidadosos, tenemos que cuidarlos de una manera muy especial porque todo lo que uno banaliza, simplifica o tira porque se le ocurrió, puede detener un juicio, volver atrás una historia. Estamos hablando de temas que nosotros tenemos el deber de entregar a la justicia lo más digerido posible, con la mayor cantidad de fuentes posibles para que nadie te pueda objetar, ni volver atrás un juicio que cuesta tanto lograr. Yo contesté durante muchas horas, para mí fue una eternidad, pero calculo que fueron cinco o seis horas prácticamente seguidas, y todavía está la posibilidad de que me vuelvan a citar”.
A lo largo de años de trabajo, Calloni ha publicado infinidad de artículos sobre este tema, e incluso dos libros: “Los Años del Lobo. Operación Cóndor” y “Operación Cóndor. Pacto Criminal”. Sin duda, sus investigaciones periodísticas fueron una punta de lanza fundamental para que hoy se esté desarrollando el juicio.
Durante la entrevista en Oral y Público, Calloni remarcó además la importancia de hablar de Operación Cóndor y no de Plan, como muchas veces se lo menciona: “en Cóndor pasó algo así como que empezó una especie de lucha –reflexionó en diálogo con Oral y Público– a ver quién estaba primero en la lista, una cosa tan terrible que a mí me pareció una demostración de la banalidad del neoliberalismo, del individualismo feroz que hace que vos quieras ganarte ese lugar tan perverso, yo no me lo hubiera querido ganar nunca, esas peleas luego de que se lo bautizó periodísticamente Plan Cóndor, y en esa cosa también hay que ser serio porque en el tema de contrainsurgencia ‘plan’ es un diseño estratégico, y esta fue simplemente una operación que ganó mucha prensa porque se trataba de figuras muy importantes, sobre todo los primeros que fueron asesinados como (el ex canciller chileno Orlando) Letelier y mucha gente más, entonces todo el mundo se prende de cualquier noticia importante, dice cualquier cosa. Si los que hicieron esta operación le pusieron operación es porque para ellos era eso, una operación, una táctica contrainsurgente para ampliar el terror o lo que uno se imagine, eso de que ‘en cualquier lugar del mundo que estés te vamos a ir a buscar’, que fue una base de lo que diría el presidente Bush con el tema de las Torres Gemelas, cuando anuló desde su mirada toda las soberanías del mundo porque ‘donde sea iremos a buscar a los terroristas’, sin explicar qué era un terrorista para ellos”.

Íntima

Stella Calloni es corresponsal del diario La Jornada de México, escribe en Cuba Debate, entre otros medios, pero además ahora es la protagonista de un libro sobre su vida publicado hace poco tiempo. “Stella Calloni, íntima: Una cronista de la historia” fue escrito por Julio Ferrer y Héctor Bernardo, y cuenta con prólogo ni más ni menos que de Fidel Castro.
“Uno de los autores, Ferrer, ya había entrevistado a Osvaldo Bayer y a otros en otro libro sobre el oficio del periodista –contó–, que es muy bueno porque entrevista a mucha gente como Pajarito García Lupo, y también me entrevistaron a mí, entonces se les ocurrió la idea de que como mujer estaba en tantos sitios y tenía tantas entrevistas de este tipo, no sé, se les ocurrió la idea y empezamos, y a mí me gustó porque de alguna manera podía escribir la historia de lo que yo viví en mi infancia que fue clave para el desarrollo de toda mi vida, no sólo en el periodismo sino también en la literatura y en la vida”, explicó Calloni a propósito del libro.
Ferrer y Bernardo le realizaron varias entrevistas, estas conversaciones fueron la principal fuente de información para el libro: “quedó mucho material por supuesto pero, tal como sucede siempre con estas cosas, había que hacer de alguna manera una selección de cosas que puedan salir en el libro, ellos me hicieron esta entrevista durante mucho tiempo, pero también querían publicar alguna parte de una serie de entrevistas que tengo y que no he podido publicar por falta de tiempo para armar un libro, con muchos dirigentes en el mundo, que fueron parte de la historia. No son solo dirigentes, hay presidentes, sociólogos, y que marcan los elementos de la realidad con que hay que mirar América Latina y el mundo”, agregó Calloni
En el prólogo que lleva la firma de Fidel Castro, se puede leer: “Siempre he percibido en esa combatiente incansable por la unidad su origen humilde, sencillez y alto sentido de justicia, es una mujer muy observadora de los detalles”.
“Ellos me preguntaron qué me parecía un prólogo de él –recordó Calloni– pero les dije que yo no molesto al Comandante por nada del mundo; lo conozco, pero si hay algo que mantengo es esa posición de no estar pidiendo cosas a gente que tiene tantas cosas que hacer en su vida, pero los muchachos fueron a hablar con el embajador. Yo no sabía que habían hecho este pedido y de repente me llegó un sobre con el prólogo, me dejó asombradísima, emocionada, porque él ya una vez en una reflexión había hablado precisamente del libro de Cóndor y de algo que yo denuncié en una ponencia en un Congreso en Caracas respecto a la temática de la prensa en América Latina. Entonces fue muy emocionante, para mí y para los muchachos”.

El error del traspaso

Stella Calloni integra el Consejo Directivo del Instituto Espacio para la Memoria (IEM) por lo que consultarle su opinión sobre el traspaso de los sitios de memoria del ámbito de la Ciudad de Buenos Aires al de la Nación era una pregunta obligada. “A mí me parece que es un error –respondió–, no porque yo tema que pasen a la órbita de la Nación. Pienso que el IEM que había sido creado por decreto tenía una función muy específica que es cuidar la intangibilidad de los centros clandestinos de detención, era haber obtenido algo como para salvar a este organismo de cualquier intento futuro de cambiar su destino. Hay muchos intereses creados, intereses externos que quieren apropiarse de todos estos sitios, porque quieren apropiarse del tema de los derechos humanos, y yo en ese punto vuelvo a los intentos de Washington de lograr esto, algo que tantas veces se ha denunciado. Entonces cuando nosotros sabemos que hay tantos peligros debemos proteger todo, y yo creo que esto está basado en muchos preconceptos, en muchas miserias humanas, van y presentan informes que no son absolutamente ciertos, a veces un gobierno tampoco tiene las posibilidades de controlar todo, y de repente nos encontramos con esos preconceptos que te ponen enemigos donde no existen, sombras donde no hay, fantasmas donde no aparecen, y esto hace mucho daño y lleva muchas veces a cometer cosas que definitivamente son injustas porque si nosotros sabemos que trabajamos en el IEM sin ningún salario, interés ni político ni de lograr nada, sino simplemente porque estamos con esa obligación moral de responder a los nuestros, a los que no están, entonces creo que todas las cosas son muy buenas cuando se dialoga, cuando no se intenta entender nada en el diálogo es cuando cometemos errores los unos y los otros”, agregó Calloni, contundente.

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