9 abr. 2014

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(Por La Retaguardia) Mientras el Senado de la Nación dio esta tarde media sanción al traspaso de los sitios de memoria de la CABA a la órbita nacional, el 4 de abril ingresó a la Legislatura porteña el proyecto de disolución del Instituto Espacio para la Memoria (IEM). Tal como adelantó La Retaguardia en una serie de informes anteriores la ciudad cede por treinta años los sitios de memoria a la Nación, según lo acordado entre ambos gobiernos. Además, organismos de derechos humanos y sobrevivientes presentaron ante la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones los fundamentos de su oposición a la intervención museográfica que pretende llevar adelante el Ejecutivo nacional en el Casino de Oficiales de la Escuela de Mecánica de la Armada.

En el segundo artículo del proyecto de ley, que lleva las firmas del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y su jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, se destaca que el Poder Ejecutivo adoptará las medidas necesarias para proceder a la liquidación del IEM al 30 de abril de 2014.
En este sentido, remarcan que la sanción de esta norma “no obsta la continuación de las políticas de difusión, capacitación, cumplimiento y promoción de los derechos humanos, y el resguardo y transmisión de la memoria y la historia de los hechos ocurridos durante el terrorismo de Estado, a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural”, que encabeza actualmente Claudio Avruj.
En los pocos párrafos que integran esta iniciativa no se explica de qué manera se dará esta continuidad en las políticas de derechos humanos.
El proyecto sí recuerda el convenio “celebrado” por ambos ejecutivos que implica el traspaso por treinta años a la órbita de la Nación del Casino de Oficiales, Pabellón Central, la Imprenta, el Taller Mecánico y la Enfermería de la ESMA, como así también los otros centros clandestinos de detención, tortura y exterminio como Automotores Orletti, Club Atlético, Olimpo y Virrey Cevallos.
Hasta el momento no hay fecha concreta de su tratamiento en el recinto de la Legislatura ya que los dos próximos jueves no habrá sesión (el primero por el paro convocado para el 10 de abril, y el segundo por ser semana santa), por lo que recién podría llegar a discutirse el 24 de abril, menos de una semana antes del día previsto en el proyecto para la disolución del IEM.
De todos modos, el debate acerca del futuro de los sitios de la memoria viene desarrollándose desde hace tiempo, pero tomó mayor dimensión cuando se conoció la intención de modificar el museo que se encuentra en el Casino de Oficiales de la ESMA. El traspaso de este edificio de la Ciudad a la Nación da cuenta de ello.
Desde un primer momento, varios organismos de Derechos Humanos y sobrevivientes dieron a conocer su rechazo a estas modificaciones, pero tras conocer el contenido de este proyecto museográfico la oposición fue aún mayor.
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación envió un pedido de autorización para comenzar con la instalación del museo al juez de instrucción de la megacausa ESMA, Sergio Torres, quien dio su aval. La Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos apeló la respuesta de Torres.
Esta semana, se realizó una audiencia ante la Cámara Federal de Apelaciones en la que algunos de los sobrevivientes de la ESMA fijaron su posición ante el fallo del magistrado Torres. Ante los integrantes de la Sala II, Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah, manifestaron los fundamentos de su oposición a la intervención museográfica que pretende realizar el gobierno nacional en el Casino de Oficiales de la Escuela de Mecánica de la Armada.
Según explicó la abogada de la Asociación de Profesionales en Lucha, Liliana Alaniz, uno de los primeros agravios se encuentra en la decisión de la Secretaría de DDHH de hacer esta petición ante el juez de instrucción a pesar de la existencia y vigencia de una medida cautelar, que ordena preservar todo el predio de la ESMA sin alteraciones, que continúa vigente: “se presenta igual el proyecto ante el juez Torres, pero la ley es clara cuando dice que para ver qué destino y qué cuestiones se van a hacer en los edificios y en el Casino de Oficiales en particular, la discusión tiene que pasar por la órbita del IEM. Pero la Secretaría de DD.HH. saltea ese trámite administrativo y pasa directamente a judicializarlo enviando el pedido a Torres. Nosotros entendemos que hace esto porque en realidad más allá de lo que diga el proyecto y demás, no tienen el consenso que manifiestan, sino no estaríamos acá apelando nosotros, ni tampoco hubiese contado con la oposición de otras querellas que no representamos nosotros como la de Víctor Basterra, entre otros. Nosotros hicimos entonces el planteo de que el juez Torres no debería haberlo resuelto, sino enviarlo al IEM, para que el Instituto presentara su posición. En ese momento, el juez Torres hizo las copias necesarias y envió el tema a la Corte Suprema. El máximo tribunal, advirtiendo que no hay conflicto entre las partes, entendidas como la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, argumenta que no le corresponde intervenir, porque para que eso ocurra tendría que haber entrado al IEM y si en el IEM no había acuerdo con las partes entonces sí correspondía que la Corte resolviera, según lo que manifiesta la ley. Por eso nosotros planteamos que es una situación que devino abstracta, no podemos plantear esto en un sitio que no corresponde”.
Más allá de los trámites y pedidos judiciales, Alaniz destacó la importancia de la preservación del Casino de Oficiales de la ESMA como prueba judicial, no solo para el juicio que actualmente se está desarrollando en los tribunales de Comodoro Py, que abarca el tercer tramo de esta causa, sino también para una cuarta parte ya elevada a juicio, además de los casos pendientes aún en instrucción. “El Casino de Oficiales de la ESMA es el sitio paradigmático y emblemático de lo que ha sido la dictadura militar por la cantidad de personas que han pasado. Como centro neurálgico de todo el predio –señaló la abogada–, nosotros entendemos que no solamente en el Casino de Oficiales se cometían las torturas y toda la maquinaria del horror, sino que todo el predio la comprendía. Entonces lo que nosotros decimos es que el tipo de implementación de la instalación, como ellos llaman a lo que pretenden hacer, es una alteración de las pruebas. A nosotros nos pasa en el curso diario del juicio que muchos sobrevivientes nunca han visitado la ESMA, y hasta nos pasa peor aún, hay muchas personas que van a declarar como testigos y que en ese momento nos terminamos de enterar que fueron víctimas porque estuvieron cautivos en la Escuela de Mecánica de la Armada. Entonces, ingresar a la ESMA, al Casino de Oficiales, por un sitio distinto, como plantea el proyecto museográfico, no por atrás como entraban los sobrevivientes, y pasar por un blindex en el que van a estar transcriptos los discursos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en el hall de entrada va a alterar no solamente desde lo visual sino también la percepción que puede tener un ex detenido-desaparecido que en aquel momento ingresó a ese lugar encapuchado. No es la única cuestión que nos afecta, también es la manera en que se pretende instalar un relato que no se condice con muchas de las cuestiones que nosotros planteamos; van a implementar tarimas, el lugar va a estar como delimitado de otra manera, va a haber juegos de luces y de sonido, ambientaciones de oscuridad absoluta por momentos y de luz muy brillante en otros, por ejemplo en lo que era la sala de las embarazadas, donde parían las compañeras que estaban secuestradas en ESMA. La Secretaría de DD.HH. dice que no se va a poner un solo clavo, y por eso el juez Torres la autoriza. Pero nosotros tenemos dudas porque las instalaciones eléctricas de algún modo hay que ponerlas; pero digamos que lo que ellos manifiestan es cierto, estas estructuras, los plasmas, las luces y demás, por más que no toquen las paredes, sí lo van a hacer desde el contexto. Todavía nos pasa que algún sobreviviente cuando está en la audiencia nos dice: ‘yo estaba en tal lugar de Capucha y arriba mío dejé mi número de documento’, nosotros no sabemos si ese número de documento sigue estando, es cierto que con el paso del tiempo es posible que se haya borrado, pero no tenemos la certeza de que se haya investigado ese dato en particular”.
En el momento de su intervención durante la audiencia, Carlos Lordkipanidse, sobreviviente de la ESMA, afirmó que otro detalle de gran importancia es que los integrantes del Tribunal Oral Federal 5, que tienen a su cargo todos los tramos de esta causa, le enviaron un escrito al juez Torres en el que le informaban que para ellos no debía hacerse ninguna clase de intervención: “creo que esto es muy importante porque los jueces han concurrido al lugar, han hecho la inspección ocular justamente con otros sobrevivientes, cosa que me hubiera gustado que ustedes también pudieran hacer acompañados por los sobrevivientes para poder constatar que en ese lugar lo menos que tiene que haber es cualquier clase de instalación, ni de artilugio, que modifique la sensación que uno tiene cuando ingresa a ese lugar. Uno ingresa y percibe lo que allí ocurrió a veces sin necesidad siquiera del relato. Quizás viendo la situación desde afuera, el juez Torres entendió que si en una habitación se pone un vidrio de acá hasta allá no impide la vista de lo que hay adelante, pero lo que olvidan es que nosotros a ese lugar ingresamos engrillados, con las esposas puestas en la parte de atrás, teníamos una capucha, y cuando caminábamos no sabíamos si había un vidrio adelante o no. Yo puedo contar con lujo de detalles la cantidad de escalones que hay en el sótano de la Capucha; por ese lugar pasaron la que era mi mujer y mi bebé de veinte días que fue torturado. Yo no puedo entender cómo se pretende relatar a través de lo que aparece en una pantalla lo que allí ocurrió. Por suerte todavía estamos vivos los sobrevivientes, por un rato más, y espero que podamos seguir aportando nuestros relatos no solamente en la causa sino también respecto de las visitas que realizamos con inmenso dolor, porque cada vez que ingresamos a ese lugar nos produce un inmenso dolor, pero entendemos que nuestro única posibilidad de hacerle conocer a nuestro pueblo lo que sucedió en ese lugar es a partir de nuestra palabra. Por eso yo estoy acá, tratando de que mi palabra los convenza de que este proyecto no puede seguir adelante”.
Lordkipanidse además remarcó que a la ESMA ingresaron no solo sobrevivientes que pudieron constatar haber estado secuestrados allí, sino también personas que constataron que no estuvieron en ese lugar: “esto hace al desarrollo de la causa, porque sobrevivientes que están en condición de testigos en la causa hicieron un relato acerca de una situación ficticia en función de no haber podido ingresar al lugar y constatar efectivamente que estuvieron ahí”.
El miembro de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos destacó además que, con este proyecto, la Secretaría de DD.HH. de la Nación “saltó por encima de leyes”. "Normas a las que nos hemos sujetado todos, que todos hemos aceptado, y ahora resulta que hay alguien que salta por encima de esto y pone situación en ámbitos que no son los que corresponden. Por lo que pido por favor que esto vuelva a su cauce natural y que se resuelva como corresponde, como se debe: que las partes interesadas sean las que decidan qué hacer, que no sea un capricho de alguien que quiere modificar algo que no tiene que ser modificado”.
La abogada Liliana Alaniz explicó finalmente que los integrantes de la AEDD hicieron consultas con museólogos que explicaron desde un punto de vista profesional por qué este proyecto “es atentatorio a lo que en realidad se pretende en teoría preservar”. "Este es un trabajo que no se ha tomado la Secretaría de DD.HH., que contrató, por decirlo de alguna manera, a la Universidad de San Martín, que ni siquiera tiene la carrera de Arqueología, para hacer este proyecto. Hemos traído también las presentaciones que hicieron otras querellas para demostrar que no es una cuestión que nos parece solamente a nosotros. Previamente a que la Secretaría presentara ese pedido de autorización, nosotros paralelamente habíamos hecho un nuevo pedido de prohibición de innovar, que los habíamos presentado en el tribunal porque nosotros ya habíamos escuchado que estaba dando vueltas este proyecto. Incluso se hablaba de que en el sótano, el lugar de la tortura por excelencia del Casino de Oficiales, iban a hacer una fuente de agua en conmemoración de los compañeros...”. A lo que Lordkipanidse agregó: “nunca hubo una fuente de agua allí, apenas si había agua para los secuestrados”.
Los próximos días podrían ser definitorios para el futuro del predio de la ESMA. Por un lado, la Cámara de Apelaciones informó que responderá al pedido de los organismos de derechos humanos en el plazo de una semana; mientras tanto la Legislatura deberá debatir el proyecto enviado desde el Ejecutivo porteño que impulsa la disolución del ente autárquico Instituto Espacio para la Memoria. El senado nacional aprobó hoy por la tarde el traspaso, que ahora pasa a la cámara de diputados, donde se presume que también alcanzará una amplia mayoría con los votos del FPV y el PRO.

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