16 abr. 2014

(Por La Retaguardia) Unos días después de la jornada del 10 de abril, Alfredo Grande dialogó con Jorge Altamira acerca de por qué varias agrupaciones de izquierda coincidieron en la convocatoria a la medida de fuerza con la burocracia sindical de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. En el marco de programa Sueños Posibles, también conversaron sobre la importancia de acompañar la huelga con piquetes y el antecedente de la lucha docente. Para Altamira la dicotomía fue entre un paro con respaldo popular o la oposición al paro respaldando a las corporaciones.

-Alfredo Grande: Me han preguntado mucho respecto al lugar de la izquierda, aparentemente alineada, junta o pegada, en este paro a figuras tan especiales como Barrionuevo y Moyano ¿Cuál es el fundamento que han tenido para acompañar la huelga general del jueves pasado?

-Jorge Altamira: Cualquiera que examine el lugar concreto de esta huelga debe ponerla en contexto con lo que fue antes la huelga docente, y por otro lado la devaluación y el ajuste que está habiendo contra los salarios y las jubilaciones. La huelga docente demostró que hay una fuerte tendencia popular a reaccionar contra esta política de ajuste, y al mismo tiempo es un hecho objetivo que el ajuste es un golpe muy duro para los trabajadores. Ese es el contexto del paro. Moyano y Barrionuevo son un accidente, no en vano recusaron lanzar este paro cuando la huelga docente peleaba por sobrevivir cuando la atacaban de todos lados, un paro en ese momento hubiera sido muy positivo porque hubiera reforzado esa huelga y hubiera quebrado con mayor claridad y rapidez la resistencia de los gobiernos nacional y provincial. Esta es la razón de fondo, esta es la explicación, esta huelga es un fenómeno popular, no burocrático, responde a una necesidad objetiva, no artificial. Mirándolo desde otro lado, si uno tiene que elegir un campo entre Moyano y Barrionuevo, que dicen que quieren un aumento de tres mil pesos para los jubilados, y Kicillof y Cristina que le dan ocho mil millones de dólares a Repsol, yo prefiero parar con Moyano y Barrionuevo que boicotear el paro en nombre de Repsol, el FMI, el Club de París y las cerealeras. Tenemos entonces los dos lados del argumento; uno es objetivo, ¿cuál es el lugar concreto de los acontecimientos? porque la vida es muy complicada, se entrecruzan las cosas, entonces la tarea es discernir en qué contexto se produce, ¿un capricho de un burócrata? No, nosotros tenemos el antecedente de la huelga docente, en este mismo momento hay una lucha a brazo partido, muy dura, que en lo personal por distintos motivos me llega mucho, que son las huelgas docentes en el interior, en particular las de La Rioja y Salta, que son tremendas, y no hay una noticia en el diario, ni un comentario, ni un programa de televisión. Particularmente en Salta, nosotros hicimos una manifestación frente a la Casa de esa provincia en la Ciudad de Buenos Aires. Además tenemos un diputado nacional por Salta que ha presentado un proyecto, que fue discutido por los docentes, para que el Congreso de la Nación obligue al gobernador a discutir con la representación de la Asamblea Autoconvocada de Salta y no se escude detrás de la burocracia docente, a la cual fue a apoyar Roberto Baradel, que dice que no hace nada porque la paritaria es en junio. Acá hay una pugna muy importante, en la que con la izquierda estamos interviniendo y si lo hacemos con mucha claridad vamos a ser un factor de esclarecimiento para la población. A su vez, hay un fenómeno popular de resistencia al ajuste. Después tenemos un gobierno que dice que es nacional y popular, y en forma absolutamente descarada expropia una parte de Repsol por razones de utilidad pública, que es que Repsol estaba vaciando al país, y después como premio le da ocho mil millones de dólares, que es el capital real si uno pondera la tasa de interés que está pagando que es del 9 por ciento. Entonces, el campo de elecciones es ese.

-AG: Eso yo lo entiendo, de todos modos me parece que cuando alguien critica de alguna manera en la crítica hay como una especie de choque, de rechazo. Lo digo porque evidentemente me pasó a mí, yo tengo convicciones muy fuertes contra todo lo que es la burocracia sindical, especialmente la burocracia sindical peronista, no sé si hay otra, por lo tanto ver a personas que uno valora en la lucha junto con Barrionuevo y Moyano, que podrían levantar cualquier bandera, inclusive las banderas justas, evidentemente a algunos nos ha golpeado.

-JA: Mi oposición a la burocracia es absoluta, pero si yo le cedo un espacio popular y no se lo disputo favorezco su permanencia. Si ellos van a ser los portavoces de una lucha contra el ajuste y la izquierda la va a balconear perdimos como en la guerra. En cambio, organizando piquetes, asambleas, interviniendo con nuestro punto de vista hemos salido a la disputa de Barrionuevo y Moyano, por eso después se da la polémica de ellos contra nosotros por el espíritu movilizador que le dimos, lo cual fue una oportunidad al menos para mí en todas las entrevistas y polémicas en las que participé para reivindicar que una huelga debe desarrollarse con tal metodología para que sea apropiada por el obrero que hace la huelga. Esa es la función de una asamblea y de un piquete en la puerta de una fábrica, y no como hace Moyano que al decretar la huelga sin consultar a nadie se reserva el monopolio de levantarla también sin consultar a nadie. Entonces ha habido una disputa al interior de la huelga, que a nosotros nos permitió hacer avanzar lo que es la tradición más rica de doscientos años de movimiento obrero mundial frente a un evento como una huelga. Nosotros hemos luchado en esta huelga por la reapropiación de un método de la clase obrera por la clase obrera misma.

-Fernando Tebele: Explícitamente el paro fue por la devaluación, la recuperación del salario, ¿pero es ese el motivo real por el que Moyano y Barrionuevo encararon el paro o encontraron un momento político débil del gobierno nacional y le quisieron pegar por ese lado?

-JA: Con un paro aislado no le pegas a nadie, al poco tiempo queda al desnudo una debilidad que no sabés cómo darle continuidad a un fenómeno que tuvo una gran adhesión. Mucha gente de la clase media me decía que la propia clase media no hizo ningún esfuerzo por sacar el coche y salir a laburar. Esto es muy importante. En cambio, los trabajadores lo resistieron muy fuerte. Por ejemplo, en Aerolíneas además de los remises que se ofrecieron para que se fuera a laburar, se llegó a hacer una cosa muy perversa, se ofreció entregar a quienes fueran a laburar el dinero que por presentismo perderían los que estaban en la huelga. En un caso se hizo un cálculo que si un solo aeronáutico iba a trabajar, le tocaban cinco mil pesos por ese día, y aún así no fue nadie a laburar. Después desde el punto de vista político, Sergio Massa estuvo contra la huelga docente, dijo que jodían a los niños en lugar de denunciar al Scioli, por lo tanto él viene a este paro en orsai (SIC), sin ningún entusiasmo ni nada. Hay una crisis en el bloque opositor de la derecha, uno no ve que hagan algo absolutamente coherente, inclusive porque el gobierno les robó el programa y el que está gestionando con el FMI es Kicillof, y no Lavagna o De Mendiguren, entonces la derecha tiene una crisis. A mí me interesa subrayar esta crisis porque parece que fuera ineluctable que la salida del kirchnerismo sea capitalizada por la derecha, ojo que están exagerando, la derecha no logra armar un programa ni agruparse detrás de una candidatura, por lo tanto le pido a los compañeros de la izquierda que miremos esto con mucha seriedad, pongamos mucha atención y armemos una fuerte salida del Frente de Izquierda.

-AG: Si se logra que la crisis del kirchnerismo no la capitalice la derecha, será la primera vez en la historia que el peronismo no salga por derecha, lo cual no deja de ser un acontecimiento importantísimo, espero que lo veamos...

-JA: Yo creo que hay muchas cosas que van a ser por primera vez. Es la primera vez que ganamos internas en las fábricas en un número tan acentuado, en algunos sindicatos la burocracia sindical está perdiendo como en la guerra. Hay muchas cosas que están ocurriendo por primera vez, aunque yo no digo que es la primera vez, porque si no hubiera sido por todas las veces anteriores no hubiéramos llegado a esta primera vez. Si no fuera por el Cordobazo, Sitrac-Sitram, la CGT de Córdoba, Villa Constitución, el Sindicato de la Sanidad en la época de Alfonsín, el subte cuando sacamos la ley de seis horas sin afectar el salario, yo fui legislador y presenté el proyecto, seguro dejo colgando muchas cosas. No nos consideramos dueños de nada, nuestra aspiración es llevar a la victoria lo que el movimiento obrero clasista procuró hacer, y además en cierto modo hizo durante varias generaciones recientes.

-AG: Hace pocos días te vi en un programa de televisión con María O´Donnell, donde hiciste una diferencia muy interesante sobre los piquetes, hablaste de por qué era legítimo armar piquetes para impedir que los trabajadores fueran a trabajar. 

-JA: Yo sostengo firmemente eso, así me educó mi papá (risas). La palabra huelga va unida a piquete, si vos separás esas dos palabras la huelga no tiene ningún sentido. Cristina se la pasó diciendo que porque tuvo el 54% de los votos, todo el mundo tenía que acatar. Si ahora en una asamblea el 60% o el 70% votó a favor de una huelga y el 30 % no, ¿ese 30% tiene derecho a romper la huelga? ¿Cómo queda entonces ante la represalia que la patronal va a adoptar al ver la fábrica debilitada? Ella sacó el 54% de los votos y había que rendirle pleitesía y ahora defiende la libertad de entrar a trabajar en lugares donde las asambleas votaron en general por abrumadora mayoría. Yo tengo presente, por ejemplo, lo que pasó en el Sindicato del Neumático, que está con Hugo Yaski; la fábrica Fate discrepa con Yaski y la burocracia sindical y estaba dispuesta a parar el 10, y lo resolvieron en asamblea. La burocracia llamó a un paro el 9 con un reclamo a la patronal para tornar gravoso el volver a parar el 10, entonces se convocó a una asamblea y se votó parar el día que había designado la burocracia de Yaski por la reivindicación específica, y el 10 en conjunto con el movimiento obrero. Los piquetes tienen que ver además con la apropiación de la huelga por el trabajador. Cuando la burocracia decreta con un dedo la huelga lo hace porque quiere levantarla de la misma manera y traicionarla; para privar de ese instrumento a la burocracia hay que deliberar, una vez que se delibera y vota hay que acatar lo que se votó, es la unidad de la clase. La clase obrera de este modo se educa, se prepara, se fortalece en su conciencia, y desarrolla la capacidad para en un futuro gobernar.

-AG: Evidentemente si no se garantiza el derecho de la mayoría, la minoría termina siendo boicoteadora.

JA: Exactamente con un perjuicio de orden general, además la clase obrera tiene frente al capital solamente el recurso de la unidad, el capital en cambio tiene la relación con el Estado, un fuerte respaldo económico, relaciones internacionales.

-AG: Además el capital tiene mucha guita... Como uno de los referentes principales del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, del Partido Obrero; cuando decimos la izquierda, las izquierdas, como sea, además de los partidos, los compañeros y compañeras que están en el Frente de Izquierda, ¿qué otros grupos de izquierda validás para una unión para que haya más izquierda?

-JA: No, yo no lo miro desde ese ángulo. En 2009, se convocó a un seminario de la izquierda, que duró dos días. Hubo una serie de debates, y surgieron dos posiciones diferentes; una decía que la izquierda tenía que cambiar su cultura e integrarse a movimientos plurales que no sean de izquierda; nosotros naturalmente defendimos la autonomía e independencia de la izquierda frente a las clases rivales a la clase obrera, ya que de lo contrario se iba a diluir esa presencia protagónica de la clase obrera. Cada uno actuó de acuerdo a las conclusiones que sacó. Los compañeros que tenían la primera posición, se fueron con Pino Solanas, armaron acuerdos con Binner, etc.; pero luego todo eso entró en crisis porque Solanas terminó aceptando ir con los radicales, y toda esa experiencia cultural, plural, terminó en un fracaso. Nosotros también seguimos la nuestra, la izquierda autónoma, y hemos sacado en la última elección un millón trescientos mil votos y estamos desarrollándonos. No fueron los prejuicios, sino la experiencia, el desarrollo de la realidad, lo que mostró que había un campo de acción para una izquierda independiente, y que ese era el único campo de acción. Entonces la pregunta a toda la izquierda que quiere ser protagonista es: ¿adhiere a este punto de vista de construir una izquierda independiente de las clases y partidos capitalistas?, ¿adhiere a que la izquierda se tiene que fusionar con el movimiento obrero? Si adhiere que lo diga y vamos juntos, ¡cómo no vamos a ir juntos!, pero necesitamos saber después de la experiencia ocurrida si están de acuerdo con eso o no. Ha habido gente de izquierda que ha ido en forma personalista; hubo candidatos que se anotaron ellos solos nada más que para quitarnos votos al Frente de Izquierda, a pesar de nuestras repetidas exaltaciones a la unidad, ¿qué valoración hacen del rol negativo que jugaron? Yo tengo la siguiente posición: yo me uno con cualquier compañero de mi clase y de la izquierda sobre la base de la claridad, no la coincidencia, porque podemos discrepar en algunas cosas, pero cada uno sabe que el otro viene con tal idea y entonces todos sabemos qué tenemos claro; ahora venir a decir que quieren entrar en la interna, no... tiene que haber una base, tienen que hacer un planteo. Queremos escuchar los planteos y a la luz de esos planteos intercambiar opiniones y llegar a conclusiones comunes.

-AG: Ricardo Forster, uno de los referentes de Carta Abierta, quizás el más abierto de todos, dijo que con la muerte de Ernesto Laclau, había fallecido el filósofo más importante del siglo.

-JA: Escuchando a los kirchneristas, yo ya no sé si están interpretando una obra de teatro… A Laclau lo conozco desde que teníamos 19 años, ya pasó por todas las escuelas políticas, cuando cayó la URSS se convirtió en demócrata y entonces empezó a desarrollar una tesis que antes de él ya la había dicho Khrushchev, que es que la democracia era un valor universal además de hacer una defensa a rajatabla del parlamentarismo, es decir que se montaba sobre un hecho consumado; ahora cambió, dijo que la clave es el autoritarismo popular, haciendo una interpretación particular del chavismo y de una serie de movimientos, y hasta equiparando a movimientos populares de izquierda, que América Latina ha tenido muchos, con movimientos populares de derecha en Europa, porque tenían en común el hecho de tener una base popular, sin importar qué contenido tenía, de modo que no quiero ofender a nadie, pero me parece que Forster está... fuera del tarro.

Jorge Altamira y el por qué de un paro general junto con Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. El presente de la izquierda y sus desafíos de cara al postkirchnerismo.

1 comentarios:

  1. Concuerdo con darle espacio a todas las voces,pero el sr Altamira no merece mi respeto,ni el PO,hay sospechas de sus alianzas derechistas desde hace muchos años,además hay que recordar lo que hizo el PO en el movimiento Cromañón ,mejor dicho lo que intentaron hacer y el Movimiento de Sobrevivientes ,familiares y amigos no le dejó hacer una muestra más de que ese Movimiento al que pertenezco con orgullo ,aunque mi ayuda halla sido un poroto es de los más disruptivos ,creativos de América del Sur.Dejo aquí el relato obviando lo que hicieron en el histórico paro de 8 meses en el Hospital de Clínicas que me valió el pedido de cesantía,cosa que no pudieron lograr porque no contaban con que una trayectoria digna provocara que alguien impidiera ésta y me di el lujo de renunciar yo

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