5 abr. 2014

Los bares en la ciudad y los privados en lugar del Estado
(Por La Retaguardia) La cuestión de qué hacer con los espacios públicos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es siempre conflictiva. El caso de los bares dentro de las plazas parece no ser la excepción. Jonatan Baldiviezo, integrante del Colectivo por la Igualdad, se refirió al tema en diálogo con Luis Angió durante el programa radial Otras Voces Otras Propuestas.
—Jonatan Baldiviezo: El proyecto actualiza que se puedan concesionar sectores de los parque de la ciudad para instalar bares. Esta ley es necesaria porque existe actualmente una prohibición en toda la ciudad de concesionar o de organizar concesiones sobre espacios que deberían ser destinados a espacios verdes. Esta prohibición, ilegal fue aprobada en la década del '90, cuando ya se empezó a advertir el detrimento y la decadencia respecto a espacios verdes que tenía la ciudad. Se estableció una norma general que prohibía la concesión, la privación de espacios públicos verdes para hacer negocios. Esta discusión nuevamente la ha traído el PRO; en los últimos cuatro años ha insistido en la mercantilización de los espacios verdes a través de la instalación de bares en las plazas.
Este proyecto de ley lo que hace es autorizar que el Poder Ejecutivo pueda instalar lo que ellos llaman “núcleos de servicio”, lugares de venta de alimentos y bebidas. Y luego, para disfrazar esta privatización y concesiones que van a hacer, obligan a los futuros concesionarios o permisionarios a instalar baños públicos y algunos sectores para realizar deportes. Se encargan de la administración y regulación de algunas obras teatrales o de artistas que quieran tocar en esos lugares. Entonces, se maquilla todo lo que sería una privatización con obligaciones que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene, omitiendo en las audiencias públicas que se realizaron hace dos semanas. Los argumentos eran que ese tipo de leyes —privados que se apropian de espacios verdes— iban a traer mejoras, porque iban a instalar baños públicos, iban a traer mayor seguridad. Entre otras cosas, vuelve el discurso de la década del 90 con este efecto de “dame”, donde le damos posibilidad de invertir a los privados y va a traer un efecto positivo en la sociedad, lo cual no se ha visto en estas últimas décadas que la políticas neoliberales hayan traído una buena solución.
Además, esta propuesta del PRO ha venido acompañada de una política de omisión con respecto al cuidado de parques y plazas.

—Luis Angió: La instalación de baños públicos en espacios públicos es obligación del Estado.

—JB: Este adorno que ellos hacen de la posibilidad de otorgar permisos (baños públicos, mayor seguridad, instalaciones deportivas), el Gobierno la de Ciudad de Buenos Aires tiene la obligación de hacer y puede hacerlo, si es una ley nueva de la Legislatura de la ciudad. Pero el discurso que ellos traen es, entre otras cosas, reconocen la incompetencia de su gestión y establecen que la única vía de lograr mayor seguridad, baños públicos, sanidad, es otorgar pequeñas concesiones de estos “núcleos de servicio”.

—LA: ¿Ellos le cederían un espacio de parque a un concesionario y este se encargaría de hacer toda la construcción, la edificación?

—JB: Exactamente, eso es lo que ellos proponen. Estos “núcleos de servicio” son actualizados por el proyecto de ley, y son aproximadamente 200 m2, y habilitarían a concesionar y donde allí obligan al futuro permisionario, a los privados, construir instalaciones de los bares, baños públicos, lugares para hacer deportes, lugares para sillas. Pero lo que siempre criticamos es esto: esta es una historia de mercantilización que ha tenido la ciudad al prohibir nuevas concesiones a espacios verdes, y vienen a proponer esto como una solución. Si bien hay muchos que dicen que 200 m2 en parques de 50.000 m2 no hace mella al espacio verde; para nosotros eso es un punto de inflexión, donde, en una conquista que se ha logrado, estamos avanzando hacia una profundización nuevamente de privatización de espacios verdes, en un contexto donde los espacios verdes están constantemente siendo amenazados, está siendo destruidos. Por ejemplo, las plazoletas de la 9 de Julio desaparecieron para hacer el Metrobús; ahora están haciendo una dársena para el transporte frente a la estación de tren Lacroze, que también es una plaza que está siendo destruida; espacios verdes que están cementados: de espacios verdes pasamos a plazas secas, espacios verdes donde se construyen estacionamientos subterráneos.
Entonces, hay una amenaza de las políticas urbanas en contra de los espacios verdes. En este contexto, se ha avanzado o se está avanzando hacia la mercantilización de los mismos, que era una lucha que se había conquistado en los últimos años.

—Luis Angió: Además, la experiencia dice que si les diste 200 m2, después empiezan las excepciones y son 300 m2, 400 m2. Como hicieron en Palermo, que cedieron esquinas y veredas a restaurantes, y ahora no se puede caminar.

—JB: Absolutamente. El proyecto originario decía que estos “núcleos de servicios” se podían instalar en espacios verdes que superen los 5.000 m2. Pero cuando se realizaron muchas presiones, modificaron de 5.000 m2 a 50.000 m2, a los grandes parques. Pero nosotros sabemos que este es un inicio, un punto de inflexión para, en el futuro, empezar con nuevas excepciones. Por otra parte, también viene con el discurso de la seguridad. En su momento van a empezar los parques diciendo que el Estado brinda la seguridad, va en contra del vandalismo, allí los cuidamos. Y ahora nuevamente vienen con el discurso de la seguridad: hace falta que los privados se encarguen de la administración para traer, precisamente, la seguridad, que ya nos venían prometiendo en políticas anteriores.

—Luis Angió: ¿Para qué estará la Policía Metropolitana si no es para eso?

—JB: Exacto.

—Luis Angió: ¿Esto se tiene que tratar? ¿Hay quórum?, ¿los otros bloques lo apoyan?

—JB: Este tipo de leyes, que implican decisiones sobre el espacio público, tienen un procedimiento especial en la Legislatura de la ciudad, un procedimiento que se llama “doble lectura”. Eso implica que tienen que tener una primera sanción por la Legislatura, se realiza una audiencia pública, y luego de la audiencia pública una segunda sanción. A fines del año pasado se aprobó en la Legislatura la primera lectura; hace dos semanas se realizó la audiencia pública, donde se mostró el rechazo y el repudio hacia el proyecto de ley; y en los próximos meses se tendría que empezar la discusión en el recinto para ver si se da la aprobación definitiva o no a este proyecto.
Este viernes al mediodía, en la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura, los asesores van a comenzar a tratar este proyecto. Por lo cual, ya se están organizando muchas asambleas a raíz de este proyecto y del avance de los espacios públicos. En la ciudad se fueron creando asambleas en los parques, la más reconocida es la del Parque Centenario, que tuvo una lucha muy fuerte el año pasado; están también las asambleas del Parque Avellaneda, el Parque Lezama que se están organizando en una red de interparques y son los que están defendiendo el uso público de estos espacios, evitando que este proyecto salga.



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