17 ago. 2014

Clara Anahí tenía tres meses cuando
fue secuestrada
(Por La Retaguardia) Tras la aparición de Guido, el nieto de Estela de Carlotto, los teléfonos de Abuelas de Plaza de Mayo no han dejado de sonar. Lo mismo ocurrió en la Fundación Clara Anahí, que preside María Isabel Chorobik de Mariani, mucho más conocida como Chicha, quien se mostró esperanzada ante la cantidad de datos recibidos, que serán analizados y enviados a la justicia.

“Han llegado muchas noticias acá que vamos a investigar un poco y ponerlas en la justicia seguramente para poder tener los análisis. Es como un despertar, la gente manda mensajes y dice cosas. Mucha gente sabe algo y dice muchas veces para sí misma ‘esto es muy poco, no sirve, (Chicha) ya lo sabrá’. No, todo es útil hasta el más mínimo detalle de algo que se sepa sobre cualquier niño desaparecido como bebé o más grandecito, así que yo agradezco con toda el alma todo lo que me hagan llegar”, afirmó Chicha Mariani en relación con la multiplicación de llamados y consultas recibidas por los organismos de derechos humanos tras la aparición del nieto 114.
“Recibimos tal cantidad de mails y cartas, visitas, realmente me parece apabullante, siento como nunca el afecto de la gente deseando que el próximo encuentro sea el de mi nieta, palabras de afecto, que yo agradezco por supuesto muchísimo. Me parece que casi a esta altura de mi vida podría decir misión cumplida, claro que todavía no llegó mi nieta pero supongo que llegará pronto”, agregó Mariani al referirse a la repercusión que tuvo en su fundación el encuentro del nieto de Estela de Carlotto, de quien señaló: “me alegró mucho y me alegré mucho de verlo tan íntegro, tan lindo chico, como son todos, y no es orgullo de madre que todas tenemos con nuestros hijos, sino que son realmente hermosos chicos, inteligentes, capaces, y sobre todo que han podido sobreponerse al tremendo drama que han sufrido, porque a veces parece un cuento de hadas, pero hay una gran cantidad de sufrimiento detrás, a veces no se quiere hablar, a veces parece feo mezclar cosas tan amargas con la alegría del encuentro, pero está basado en grandes dolores, o sea que me alegro muchísimo de que este lindo chico haya encontrado su familia. Yo tengo 90 años y estoy como a la vuelta de la esquina ya... entonces siento un enorme agradecimiento por toda la gente que colabora, ayuda, da datos, que da fuerza, que te empuja cuando estás por caerte, y también al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) que está haciendo una obra magnífica”.

El Banco y la mudanza

En este punto, Chicha Mariani señaló que estas sensaciones de agradecimiento y alegría se mezclan con cierta pena que siente por la mudanza del BNDG, que funciona actualmente en el Hospital Durand, a la órbita del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, algo que además modificará algunas de sus atribuciones: “para mí el lugar donde está el Banco de Datos es casi sagrado, será quizás porque lo vi desde cuando era solo una máquina de escribir, una mesita y una silla con un cuadernito al lado y lapiceras, nada más, ese era todo el Banco; y ahora es una cantidad enorme de aparatos, lleno de cosas, escritos, movimientos, de todo. Es impresionante lo que ha llegado a ser, entonces sacarlo de ahí me parece un sacrilegio, hay un hermosísimo proyecto para instalar un laboratorio de genoma humano, que me parece extraordinario y ojalá lo hagan y pronto, pero no en base al Banco de Datos, para qué sacarlo, ahí cumplió y cumple su fin y está bien, y yo siento un gran agradecimiento por todos ellos y por todo lo que significa, que creo que lo sentimos todos, entonces para qué sacarlo. Mientras yo estuve como presidenta de Abuelas encontramos 60 nietos, más otra cantidad que estaban en la justicia y después aparecieron. Es un orgullo para la Nación, para la medicina, para todo lo que se encontró con respecto a la identidad, entonces se me mezcla toda esta alegría de un nuevo niño, que ya es un hombre, ya son personas grandes pero seguirán siendo niños mientras estén desaparecidos, pero quisiera que las cosas no se tergiversen, no se borren”, aseveró Mariani en diálogo con Oral y Público.

Cumpleaños en ausencia

El martes 12 de agosto, Clara Anahí cumplió 38 años, pero seguramente no lo sabe, ya que aún no conoce su verdadera identidad.
Ella tenía tres meses cuando el 24 de noviembre de 1976, la casa de la Calle 30 N°1134, entre 55 y 56, de la ciudad de La Plata fue víctima de un operativo del Terrorismo de Estado. Allí vivía Clara Anahí con sus papás Daniel Mariani y Diana Teruggi.
Teruggi fue asesinada y la beba secuestrada. Las primeras informaciones decían que la menor había muerto, pero con el tiempo se descubrió que no fue así. Desde entonces, Chicha busca a su nieta. Su hijo, Daniel Mariani, compartió parte de esa búsqueda pero al año siguiente, el 1 de agosto de 1977, fue asesinado en La Plata.
Desde entonces, todos los años se realizan actos por el cumpleaños en ausencia de Clara Anahí: “siempre lo hacemos y es una conmemoración de su nacimiento, de su secuestro, porque tres meses después se la llevaron, ella no debe saber que nació el 12 de agosto, y ojalá alguien diera los datos necesarios para llegar a ella. Todo este trabajo realizado desde Abuelas y desde afuera después cuando renuncié a Abuelas, creo que merece el encuentro de esta niña tan querida, tan buscada por tanta gente. La cantidad de gente que ha escrito en estos días deseando que la encuentre y expresando todo lo que sienten por ella y por mí también, yo agradezco muchísimo esa solidaridad y apoyo en un momento en el que cumplí 90 años, y ya una no tiene la fuerza de antes y me cae tan bien que me lleguen esas expresiones de afecto y buenos deseos”, aseguró Mariani en diálogo con Oral y Público.

38 años que se festejan buscándola

Este año el acto se realizó el sábado 16 de agosto, en la casa Mariani Teruggi, ubicada en la Calle 30, entre 55 y 56, de La Plata, es decir el lugar de donde se llevaron a Clara Anahí.
Como es habitual, hizo uso de la palabra una persona relacionada con la causa, en este caso fue el hoy juez Alejo Ramos Padilla, quien fuera abogado de Chicha durante los últimos años. También se pudo escuchar un coro y el cierre fue, como siempre, una suelta de globos de distintos colores y tamaños, uno por cada año de vida en ausencia de la nieta de Chicha.
La Retaguardia estuvo presente en esta actividad y dialogó con Luz, una de las 11 guías que hacen los recorridos por la casa Mariani-Teruggi: “lo que hacemos nosotros es llenar y cargar de sentido todo lo que la casa comunica. Aquí se puede ver básicamente el resultado de un operativo en el que intervinieron entre 300 y 500 efectivos militares y paramilitares; pero además de ver el registro que dejó el Terrorismo de Estado en una casa particular de la ciudad de La Plata, lo que nosotros hacemos es dialogar con este espacio y con todos los visitantes que vienen a recorrerla. Si bien el registro de la casa es completamente devastador, tratamos de poner de alguna manera en palabras que lo que acá había era una casa que luchaba por un proyecto de país”, contó Luz.
En la visita se recorre la militancia de los dueños de la casa y los cuatro compañeros que estaban allí el día del operativo. También se cuenta cómo fue el ataque que duró alrededor de cuatro horas, la cantidad de vidas que se llevó este operativo, y sobre todo el secuestro de Clara Anahí: “el operativo comenzó al mediodía –detalló Luz– por lo tanto todos los vecinos, todo el barrio -de alguna manera- participó del ataque; no en términos activos pero sí estuvo presente porque fue en un horario donde iban o volvían de trabajar, o los niños entraban o salían del colegio, por lo que tuvieron bloqueadas sus actividades y algunos quedaron encerrados adentro de sus casas durante esas cuatro o cinco horas, y otros fueron desalojados. El operativo se diagramó de forma perimetral en un radio de aproximadamente dos cuadras a la redonda, cortando los accesos, y bloqueando la llegada de cualquier persona. Por lo tanto, la intención fue el exterminio, no había posibilidad de escapatoria de ninguno de los militantes que estaban dentro de la casa. De todos modos, durante las horas de operativo, ellos resistieron. Lo importante de esta casa tiene que ver con la militancia y es que era una de las tres casas operativas de Montoneros en La Plata. Acá funcionaba el área de prensa de la organización de toda la región: imprimían panfletos, volantes y, lo más importante, un medio de comunicación gráfico que era la revista Evita Montonera, donde se estaban denunciando centros clandestinos, torturas, desestabilización económica, y lo último que se llegó a imprimir en este lugar fue la denuncia sobre los vuelos de la muerte. Las otras dos casas operativas de la región habían sido atacadas dos días antes, el 22 de noviembre de 1976. Teniendo esto como antecedente, el despliegue sobre esta casa fue mayor, con mucha más violencia y con el saldo de hasta ahora cinco víctimas: Diana Teruggi, Roberto Oscar Bosio, Juan Carlos Peiris, Daniel Mendiburu Elicabe y Roberto Porfirio. Daniel Mariani no estaba en la casa porque trabajaba en capital y se enteró de lo sucedido cuando estaba volviendo del trabajo, ya que vio un despliegue policial y militar, entonces se desvió de su camino habitual y se refugió en un barrio periférico”.

El testimonio de la esperanza

En el acto también estuvo presente el periodista y abogado Pablo Llonto, quien se refirió al estado actual de la causa judicial por el secuestro de Clara Anahí: “estamos en etapa de prueba, estamos tratando de que declaren algunos conscriptos del Regimiento 7 de La Plata, porque a partir de la aparición del año pasado de un conscripto que dijo que él había visto cómo se llevaban en un bulto lo que aparentemente sería Clara Anahí se abrió una posibilidad de búsqueda fuerte. El conscripto ve el vehículo en el que se habrían llevado, es una camioneta de color azul, él no siguió el rastro por lo que no sabe a dónde fue. Estamos pidiendo entonces que citen a otros conscriptos para que aporten. Todas estas declaraciones empiezan a partir de la semana que viene y esperamos que aporten más información”.

Acompañando a Chicha

Herenia Sánchez Viamonte tiene un hijo y una nuera desaparecidos y, como todos los años, estuvo presente en el cumpleaños en ausencia de Clara Anahí, acompañando a Chicha Mariani. La Retaguardia también dialogó con ella: “como todos los años, se cumplen ahora 38, como desde un principio hemos venido a acompañar a Chicha, a su acostumbrada suelta de globos, y el deseo tan grande de que aparezca, que se encuentre a Clara Anahí porque Chicha realmente se lo merece, ha sido una luchadora desde el primer momento, la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, que ha luchado, que está con problemas de salud y realmente se lo merece. Ella ha hecho de esta lucha el motivo de su existencia, está sola, no tiene otros hijos, ni otros nietos, entonces el deseo de todas nosotras es que pueda abrazar definitivamente a su nieta. Hoy nos encontramos con nietos que estaban desaparecidos y encontraron su identidad, muchos gracias a la lucha de Chicha. Al principio a algunos les costó cuando se enteraron de que eran hijos de desaparecidos, pero ahora están contentos y están presentes en todos los actos, apoyando y luchando para que los 400 nietos que todavía faltan encontrar sigan apareciendo”.
La casa Mariani Teruggi se puede visitar todos los sábados de 11 a 17, la entrada es libre y gratuita: “esperamos que vengan porque es un espacio con un registro de la historia y un valor histórico incalculable”, cerró la guía Luz.

Solidaridad

Chicha Mariani y su Fundación Clara Anahí fueron una de las damnificadas por las inundaciones de abril de 2013 en La Plata. Infinidad de documentos, fotos y papeles quedaron bajo el agua, pero la solidaridad hizo que gran parte de ese material se recuperara. Al respecto, la abuela de Clara Anahí relató: “yo tengo un archivo, por mi naturaleza siempre junté cuanto papel útil o que podía servir para alguien o para algo toda mi vida, con más razón en este caso, o sea que tengo un archivo grande, que pertenece un poco a la Unesco ahora, y todo esto fue inundado el 3 de abril del año pasado. Por supuesto, el agua me llegó a los hombros porque no quería salir, así que cuando ya era inevitable me fui pero se perdieron muchas cosas. Sin embargo, se ha podido recuperar gran parte del archivo gracias también a la solidaridad de la gente, vino muchísima gente a ayudarme desde la mañana a la noche, a secar papeles, desinfectarlos, clasificarlos y todavía estamos en la última etapa de clasificación, pero agradezco con toda mi alma a la gente que tanto me ayudó en este año y pico que llevamos transitando. Fue una experiencia de solidaridad que yo no había tenido nunca en la vida”.

Dos cumpleaños, dos caras

Hace un año, entrevistábamos a Chicha Mariani, al cumplirse 37 años del nacimiento de Clara Anahí. En esa oportunidad nos decía: “este cumpleaños fue muy distinto de los anteriores, siento una enorme tristeza por la demora, porque los años pasan, porque tengo ya casi 90 años, y siempre hay que esperar un día, un mes, cinco meses, un año, dos años, entonces estoy muy desanimada y queriendo más que nunca encontrar a Clara Anahí”.
Pasó un año y la voz de Chicha tiene otro semblante, está esperanzada, entusiasmada por la cantidad de llamados y datos que llegaron a la Fundación en los últimos días. Ojalá estas nuevas pistas lleven a Chicha Mariani a encontrar y abrazar a Clara Anahí. Ella se lo merece.

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