14 sept. 2014

(Por La Retaguardia) Los habitantes de Entre Ríos están nuevamente en alerta ante el avance de un nuevo emprendimiento urbanístico-náutico sobre el Río Gualeguaychú, que podría generar inundaciones en zonas cercanas. Natacha Crimella denunció que hace pocos días las autoridades provinciales firmaron las habilitaciones y el proyecto continuará.

“Amarras de Gualeguaychú” se está construyendo sobre la Cuenca del Río Gualeguaychú, en el ejido de Pueblo Belgrano, un municipio con 10 años de historia, lindante a Gualeguaychú y su Parque Unzué, una reserva natural protegida. Pretende extenderse en 112 hectáreas, un poco menos que el Complejo Nordelta de la Provincia de Buenos Aires, aunque desde lo estético se parecerían bastante.
“El emprendimiento empezó en el año 2012, sin autorizaciones ni habilitaciones, con la complicidad de los dos intendentes, Juan José Bahillo de Gualeguaychú y Jacinto Chesini de Pueblo Belgrano. A partir de ese momento nosotros empezamos a pedir información pública a la Secretaría de Ambiente e Hidráulica, hicimos todo vía administrativa, sin respuesta hasta el día de hoy, que con la complicidad de ellos están violando el decreto 4977 que regula la Ley de Ambiente, que dice que un emprendimiento de categoría tres, que es de alto impacto ambiental, no se podría ejecutar hasta que no tenga certificado de aptitud ambiental. Ellos hace casi dos años que están trabajando ilegalmente. Recién esta semana Hidráulica y el Consejo Regulador de Fuentes de Agua Dulce les dio la habilitación para que hagan uso recreativo del río”, denunció Natacha Crimella, asambleísta de Gualeguaychú.
En diálogo con La Retaguardia, Crimella explicó que el reclamo puntual de los habitantes de la zona es que se está construyendo sobre un lecho de inundación: “arrasaron con todo el humedal, deforestaron cien hectáreas para hacer un emprendimiento urbanístico que nadie pidió. A nosotros nadie nos preguntó, es más, están haciendo uso ilegal del río hace dos años, y ahora con la autorización de la provincia van a seguir adelante. Fueron sancionados dos veces por la Secretaría de Ambiente pero, como nunca los controló, ellos inauguraron en marzo la parte de lo que es la zona de playas, trajeron inversores de Buenos Aires, porque los lotes que se venden ahí son inaccesibles para la gente de Gualeguaychú”.
A pesar de la lucha que desde hace años llevan adelante los vecinos de esta localidad entrerriana a partir de la instalación de la pastera UPM-Ex Botnia, Crimella consideró que aún falta concientización ambiental en la población: “si bien con Botnia hubo un movimiento mucho mayor, a la gente todavía le falta interiorizarse de lo que es un humedal, una reserva natural, de lo complejo que son estos barrios, nosotros tenemos los antecedentes gracias a Patricia Pintos”.
Pintos es geógrafa del Centro de Investigaciones Geográficas de La Plata, y realizó un estudio junto a investigadores del Conicet, sobre los más de sesenta barrios ubicados sobre la cuenca baja del Río Luján y las problemáticas que tienen producto de las inundaciones.
Respecto a lo que sucede en Gualeguaychú, Crimella especificó: “ellos elevan la cota del suelo hasta tres, cuatro, cinco metros, los terraplenes que hay sobre la costa son impresionantes y ya en la última inundación se vio el parque y las zonas aledañas donde vive la gente se inundaron, cosa que antes no se veía, y ellos estaban sequitos, porque ellos ya elevaron la cota. Es un tapón, donde lo hicieron en la cuenca alta del río, en la zona que lo hicieron es un tapón... Es preocupante porque hay emprendimientos turísticos más chicos como playas, bungalows y después la zona del barrio Pueblo Belgrano que son 3.000 habitantes, y las casas son bajas, son terrenos bajos. Ellos hicieron mucho marketing, trabajaron mucho con eso y le entraron mucho a la gente por los ojos, como que les vendieron espejitos de colores, entonces la gente también tiene miedo porque dicen ‘quién sabe es dueño de esto’ y salen y ven Nordelta y dicen narcotraficantes. Entonces es complicado”.
En los próximos días, Crimella podrá acceder al material y documentación que los encargados de la construcción de Amarras entregaron y también a las habilitaciones que recibieron: “en algún momento alguien se va a tener que hacer cargo de la firma, porque esto va a traer inundaciones para los dos pueblos”, afirmó Crimella, quien en la cuenta de facebook “Salvemos el Río Gualeguaychú” publica toda la información y denuncias referidas a este emprendimiento.
Amarras de Gualeguaychú es una nueva muestra de que una vez más se privilegia la venta de terrenos para que algunos puedan acceder a casas de campo, segundas casas o complejos turísticos, aunque sea generando inundaciones en zonas cercanas; en lugar de utilizar esas tierras, por ejemplo, para hacer viviendas sociales, o como espacios públicos al alcance de toda la población.

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