11 sept. 2014

(Por La Retaguardia) El gobierno de la ciudad no modifica su proyecto para crear un nuevo Metrobús, esta vez en el barrio de San Telmo, aun con la oposición de un grupo de vecinos que se oponen a la nueva traza que supone el cierre de edificios escolares y la demolición de uno de carácter histórico. Ana Melnik, integrante de Asambleas del Pueblo, se refirió a las medidas de fuerza que están tomando. Fue en diálogo con Luis Angió en el programa radial Otras Voces, Otras Propuestas.

—Otras voces, otras propuestas: ¿Qué sería lo que demolerían para hacer algo que es insólito?

—AM: Es insólito porque es un Metrobús turístico prácticamente, ya que va desde La Boca hasta Plaza de Mayo, eso es todo. Y lo que demolerían sería el Caina, un centro de atención a chicos en situación de calle; la escuela Isauro Arancibia, que también  atiende a chicos en situación de vulnerabilidad; la Escuela del Casco Histórico de artesanos; un consorcio donde viven treinta familias; una gomería muy grande que hay en Humberto 1° y Paseo Colón; parte de un local de la Asamblea del Pueblo; un teatro, una escuela de psicología social; un comedor popular donde vive gente; y además—y no sabemos cómo podrían evitarlo— pasan por al lado del centro clandestino Club Atlético, que es monumento nacional.

—OVOP: Eso no lo tendrán previsto tocar.

—AM: Eso dicen, pero uno no tiene por qué creer, dado el modo en que se manejan.

—OVOP: ¿Cómo se están organizando?

—AM: Venimos desde el mes de febrero. Hemos presentados pedidos de informes en la Legislatura avalado por cantidad de legisladores, inclusive del PRO. Nunca contestaron, han vencidos todos los plazos legales para responder. La escuela Arancibia hizo un pedido de informe al ministro Bullrich, tampoco contestó. El edificio Marconetti, el edificio que quieren demoler, tiene un amparo  firme de una jueza. Hemos tocado todas las puertas.
Rodríguez Larreta, en dos reuniones cuando estuvo en el barrio, me dijo a mí cara a cara que nos íbamos a reunir. Por supuesto que nunca nos reunimos, nunca logramos una respuesta, nunca logramos hablar. Es una situación espantosa, porque ellos siguen diciendo que lo van a hacer. Y cuando los llaman colegas de ustedes, tampoco los atienden.
Por ahora la obra no empezó, la idea es que no la empiecen. Pero el tema no es específicamente el odio al Metrobús, sino que van a arrasar con un patrimonio importantísimo de la ciudad, que, además, pertenece al Casco Histórico.
Los habitantes del edificio Marconetti en este momento están sin gas. Les pusieron policía Metropolitana en la puerta, y uno no puede entender por qué. Son vecinos que viven ahí, conformaron un consorcio absolutamente legal. Les dicen "Ustedes se tienen que ir de acá. No les damos nada porque es una ordenanza de Cacciatore para ampliar Paseo Colón". La ordenanza es de él.
Aparte de todo lo legal que hicimos, algunos cortes de calle, esta semana hacemos cortes de 13 a 16. No nos complace hacerlos, no nos gusta molestar a nadie ni nos alegra estar en la calle todo este tiempo, pero es la única manera, la única herramienta de lucha que encontramos para ver si nos dan una reunión, si nos escuchan, qué podemos hacer. Y el martes próximo va a haber una reunión de vecinos para ver cómo seguimos adelante.

OVOP: ¿Cómo es la situación con los vecinos? Hay varios edificios de departamentos, pero también hay locales, negocios, bares. Los que no se sienten afectados porque no los van a tocar, ¿se preocupan o no?

—AM: Algunos sí, otros no. Los que se preocupan son los que saben y conocen las consecuencias del Metrobús de la 9 de Julio, que ha matado a una cantidad de comercios impresionante. Porque las líneas de colectivos que ya no pasan por ciertas calles, perjudicó las paradas de los diarieros, etcétera. Es terrible, se convirtieron todas las paralelas en páramos. Además, desde Paseo Colón hasta la 9 de Julio no va a pasar ningún colectivo por las transversales... son diez cuadras.

—OVOP: Y cuando lleguen a La Boca se va a producir un cuello de botella.

—AM: Bueno, esa es otra historia. En realidad, el trasfondo es que es un negocio que apunta a un negocio inmobiliario.

—OVOP: ¿Hasta qué parte de La Boca está previsto que circule?

—AM: No sé exactamente hasta qué parte de La Boca, sé que Paseo Colón la toma hacia el 1500 y después sigue unas cuadras más. No sé exactamente porque nunca hemos logrado que nos digan la traza. Lo que sí sabemos es que llega hasta la Casa de Gobierno, porque ya se angosta, está la curva y más de ahí no puede pasar.

—OVOP: En esa plazoleta, cuando pega la vuelta por Casa de Gobierno, también es otro cuello de botella. Y además, con los cientos de camiones que pasan por Eduardo Madero va a ser peor todavía, porque por Paseo Colón no van a circular camiones tampoco...

—AM: Va a ser un infierno. No sabemos qué va a pasar, porque es un silencio absoluto. Pero por lo menos desde febrero hasta ahora, no lo han empezado.

—OVOP: Todos los edificios que mencionaste son muy importantes, pero el tema de la vivienda es lo más que preocupa y afecta. ¿Cuál es la propuesta de ellos con respecto a qué va a pasar con esa gente?

—AM: Nada. No les han dicho nada. Lo único que les dijeron es que se tienen que ir. No los reubican porque ellos consideran que, como estaba la ordenanza para el ensanche de Paseo Colón, se tendrían que haber ido antes. Pero a ese edificio una jueza le dio un amparo importante. Mientras esté el amparo firme, se supone que ellos no pueden innovar. Digo "se supone" por su manera de proceder.

—OVOP: ¿En estos días están yendo los medios de comunicación tradicionales?

—AM: Han venido. Hace diez días salió una nota muy grande en La Nación, salieron dos notas a página completa en Página /12. Pero eso sale en el día. Lo que pasa es que ellos hacen oídos sordos.

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