22 sept. 2014

Nardulli con el megáfono. Al lado, el
otro imputado, Diosnel Pérez.
(Por La Retaguardia) Los referentes sociales Luciano Nardulli y Diosnel Pérez irán a juicio acusados de haber organizado la ocupación del Indoamericano en diciembre de 2010. Dialogamos con el Tano Nardulli, quien explicó que desde el Estado “tratan de castigar la posibilidad de que el pueblo se levante frente a la injusticia”. Mientras ellos pueden ir a la cárcel, los policías que mataron a Bernardo Salgueiro, Rosemary Churapuña y Emilio Canaviri Álvarez continúan en libertad.

“Primero fuimos acusados de ser organizadores de la toma de tierras, de la ‘usurpación’, y ahora parece que le metieron algo más los fiscales de (Mauricio) Macri y es que además el día 8 (de diciembre de 2010) fuimos responsables de la re-ocupación del ‘parque’”, explicó Luciano Nardulli, referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, en relación a las acusaciones que lo llevarán a juicio a mediados de octubre junto a Diosnel Pérez, integrante de la junta vecinal de  la Villa 20 y militante del Frente Popular Darío Santillán.
En diálogo con La Retaguardia, Nardulli expresó: “en realidad nosotros lo que hicimos del día 7 al 8 (de diciembre de 2010) fue convocar a una conferencia de prensa donde estaban todos las organizaciones sociales y políticas, inclusive algunas kirchneristas, peronistas, que estuvieron y decían ‘estamos con Néstor Kirchner, estamos con Cristina, pero no podemos permitir que nos estén matando’. Hicimos la conferencia en (Avenida) Escalada, y unas horas antes la gente en lugar de concentrarse ahí, fue y volvió a ocupar los terrenos. Nosotros fuimos solidarios con la necesidad de la gente pero no organizamos eso, sí organizamos una conferencia de prensa que fue multitudinaria, en la que estuvieron tanto Nora Cortiñas como el Padre Pepe, (Adolfo) Pérez Esquivel, todas las organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas y ahí denunciamos lo que se estaba haciendo”.
“De lo único que podemos estar seguros es que tuvimos una actitud absolutamente solidaria con la gente, sobre todo a partir del 7 cuando mataron a Rosemary Churapuña y a Bernardo Salgueiro. Ahí salimos de la palestra a decir basta de matar, y fue por eso que nos llamaron a Casa de Gobierno porque nosotros dijimos que no queríamos que pasara eso”, agregó Nardulli.

Entre la absolución y el juicio

Los referentes sociales fueron absueltos dos veces, sin embargo la Jueza Contravencional de la Ciudad, Cristina Lara, hizo lugar al pedido de los fiscales porteños Claudia Barcia y Luis Cevasco y el proceso continúa: “es un ensañamiento fundamentalmente político, yo pienso que no es un problema personal contra Diosnel o contra mí, sino que es tratar de decirnos basta, que acá no tiene que haber protesta, la crisis que se viene la tienen que seguir bancando el pueblo, los laburantes y los que menos tienen con su pobreza y quieren dar un escarmiento, pero a nivel legal no tienen absolutamente nada que nos pueda incriminar en que fuimos responsables de la ocupación. Como si fuera poco, mientras a nosotros nos procesan, a los funcionarios policiales que tuvieron que ver con los asesinatos los dejaron libres por falta de mérito cuando hay filmaciones que los comprometen. Al menos en los videos que yo alcancé a ver son más efectivos de la Metropolitana que Federales los que participaron. Acá parece ser que los que somos solidarios tenemos que ir a la cárcel, y los asesinos seguir libres. Entiendo que no es un problema de castigar al Tano y a Diosnel y a las organizaciones, tanto al FPDS como la CCC, lo que tratan de castigar es la posibilidad de que el pueblo frente a la injusticia se vaya levantando”, aseveró Nardulli en diálogo con La Retaguardia.

La función social de la tierra

Luciano Nardulli aseguró que para él la responsabilidad de la ocupación del Indoamericano es de los estados nacional y porteño: “hay millones de déficit de vivienda y sin embargo no están haciendo nada, mucha propaganda por televisión pero en realidad lo único que se construye es para hacer negocios inmobiliarios y la presidenta se da el lujo de querer hacer el edificio más alto de toda Latinoamérica en la Isla Demarchi, y nosotros necesitamos no estar rascando el cielo sino el suelo, es decir que la tierra en lugar de ser un elemento de negocio inmobiliario tiene que cumplir una función social, que es que si se dice nacional y popular tiene que haber también un plan de construcción de viviendas nacional y popular que esté al alcance de la gente que menos tiene. Y la gente que tiene algo y también tiene problemas de vivienda que les den créditos blandos. Pero por el tema de la vivienda quieren enfrentar a los pobres contra los menos pobres. Y en realidad eso no tiene que ser así, como tampoco tienen que desarrollar políticas xenofóbas. Los bolivianos y peruanos que habitan las villas acá vinieron a ayudarnos a construir un país que necesitamos todos, no son los buitre que vienen a jodernos. Los buitre están lejos y se la llevan todo con pala como dijo la presidenta”.
Los estados nacional y porteño no solo no cumplieron con la ley 1770, sancionada en la Legislatura porteña en agosto de 2005, que propone la urbanización de la villa 20 de Lugano, sino que tampoco avanzaron con las viviendas prometidas tras lo sucedido en el Indoamericano. En este sentido, Nardulli señaló: “lo más grave de todo es que frente al drama de la vivienda no han hecho absolutamente nada, en su momento además de la ley que incumplieron en la villa 20, está el compromiso que asumieron cuando desalojaron el Indoamericano: dijeron que iban a poner un peso y un peso tanto un Estado como otro hasta resolver el tema”. Claro está que esto no sucedió.

Cada vez más gente viviendo en la calle

“Todas las ocupaciones que se dan a lo largo y ancho de la Ciudad, debajo de los puentes, en las catedrales, debajo del Cabildo, en los Ministerios, en la entrada de los subtes, en los escaparates de los negocios, son personas en situación de calle. Ya son familias en situación de calle. ¿A quién le van a echar la culpa de eso, a mí también? ¿A las organizaciones que nos levantamos frente a la injusticia, cuando la responsabilidad es del Estado de garantizar una vida digna para todos? Entiendo que se vienen momentos muy difíciles y que el pueblo tiene que estar preparado para pararle la mano a los buitres de afuera y de adentro”, reflexionó Nardulli al finalizar la entrevista con La Retaguardia.

Parece el reino del revés, pero no lo es. El juicio contra Nardulli y Pérez se realizará los días 16, 17 y 20 de octubre en los tribunales porteños de Tacuarí al 100. Hasta allí se movilizarán organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos para acompañar a estos dos referentes que deberán sentarse en el banquillo de los acusados por solidarizarse con personas que reclamaban viviendas dignas. Mientras tanto, los policías que los reprimieron y que mataron a Bernardo Salgueiro, Rosemary Churapuña y Emilio Canaviri Álvarez, continúan en libertad.

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