17 oct. 2014

(Por La Retaguardia)  Aún conmovidos por la noticia, los Familiares y Amigos de Luciano Arruga decidieron esta tarde ser quienes comunicaran la noticia de la aparición del cuerpo del joven. Vanesa Orieta, hoy tan lúcida como shockeada, se sentó a un lado de Horacio Verbitsky, quien olivo el hilo del relato. Del otro lado se ubicó Mónica Alegre, la mamá de Luciano, el chico que antes de desaparecer se había negado a robar para la policía bonaerense en zonas liberadas.
Según la información de la causa del NN enterrado en Chacarita, Luciano fue atropellado tres horas después de su desaparición (el 31 de enero de 2009) sobre la Av. Gral Paz y su cruce con Emilio Castro y trasladado en una ambulancia del SAME al Hospital Santojanni donde fue operado y falleció a las 8 de la mañana del día siguiente. Tres días más tarde fue enterrado en el Cementerio de Chacarita como NN.
“El hallazgo del cuerpo no modifica el hecho previo de la desaparición, de las torturas y del hostigamiento que sufrió Luciano por parte de la policía", aclaró en el mismo marco Horacio Verbitsky, presidente del CELS.

La aparición del cuerpo de Luciano Arruga ocurrió a partir del habeas corpus presentado por la familia, la APDH La Matanza y el CELS en julio pasado. Esto generó que el juzgado federal, a cargo del juez Juan Pablo Salas, comenzara a coordinar acciones para buscar al joven desaparecido desde el 31 de enero de 2009, cuando fue visto por última vez mientras era torturado en el ex Destacamento Policial de Lomas del Mirador.
“Vencimos. Vencimos a la impunidad, a la desidia, a la mirada discriminadora y criminalizante hacia los jóvenes con un ejemplo. A mí me falta terminar de concretar con algunas etapas del proceso de investigación, para terminar de confirmar que ese cuerpo encontrado es de mi hermano, ahí nosotros como familiares vamos a cerrar una etapa. Logramos un objetivo”, afirmó Vanesa Orieta, hermana de Luciano durante la conferencia de prensa que brindaron los familiares y amigos junto al Centro de Estudios Legales y Sociales esta tarde. 
Según se detalló allí, el joven desapareció alrededor de la medianoche del 31 de enero de 2009, y a las 3:21 fue atropellado en el cruce de General Paz y Emilio Castro. Entre esa hora y las 8 de la mañana el SAME lo llevó al Santojanni, donde lo operaron, pero falleció a las 8 de la mañana del 1 de febrero. Tres días después su cuerpo ingresó al cementerio de la Chacarita. "La mamá fue a buscarlo esa misma noche a ese hospital. ¿Por qué no le dijeron nada en el Santojanni? ¿Por qué no le dieron ninguna explicación?”, se preguntó Horacio Verbitsky, titular del Centro de Estudios Legales y Sociales, en la conferencia de prensa que dio esta tarde junto a familiares y amigos de Luciano Arruga.
“Las investigaciones deberían haber resuelto el hecho mucho antes. Negligencia es una palabra generosa para lo que hicieron los funcionarios judiciales. Lo mismo para los que recibieron el cuerpo y archivaron la causa con un cuerpo NN. (…) Esto no hubiera ocurrido si el chico hubiera desaparecido en Palermo Rúcula. Aquí hay un componente de discriminación y violencia institucional contra los varones jóvenes pobres del Gran Buenos Aires”, agregó Verbitsky.
Luego, Pablo Pimentel de la APDH La Matanza manifestó, durante la transmisión especial realizada por Radio La Retaguardia para la Red Nacional de Medios Alternativos: “Luciano estuvo en el patrullero, estuvo en Monte Dorrego (un descampado cercano), esas pericias dieron positivas, y después aparece corriendo descalzo en la Gral. Paz. Hoy no queremos hacer elucubraciones (…). (Pero) ¿Qué hicieron estos policías con Luciano que terminó a las 3:20 de la mañana en la vía rápida de la Gral Paz atropellado? Tendrán que explicar cómo aparece Luciano ahí".
En tanto, Vanesa Orieta señaló: “Fue mi mamá al Santojanni, fuimos varias veces al policlínico de San Justo, al Paroissien, al Hospital Álvarez, varias veces fuimos a los hospitales, entre ellos el Santojanni preguntando ¿No entró una persona NN con estas características? ¡Muchas veces fuimos! ¡Muchas veces! Esto es desidia. Mi vieja tenía la esperanza de encontrar a su hijo con vida. Confirmó que su hijo está muerto. Yo ya sabía que él estaba muerto, pero ella tenía esperanzas”.

La noticia esperada 

Los familiares de Luciano se enteraron de la aparición del cuerpo esta misma mañana, 5 años y 8 meses después de la desaparición: “en el expediente judicial tenemos apenas una información sumaria, nosotros nos enteramos hoy, estamos en un momento en que necesitamos estudiar lo que hay acumulado. Sabemos que el conductor tenía 21 años, que fue procesado, que fue sobreseído, él avisó del accidente (…). (Tenemos) por un lado unas huellas de una persona identificada que se llama Luciano Arruga, y por otro lado las huellas de un cadáver no identificado que toma la Policía Federal. Con eso se establece el juego de ambas huellas. Hizo falta que un juez, a partir del reclamo de la familia, ponga en marcha esos mecanismos que deberían ser parte de una rutina. (…) Hoy nosotros tomamos conocimiento de esto a las diez de la mañana. No queríamos tomarnos todo el tiempo necesario para hacer la síntesis y que alguna fuente amarilla saliera a desinformar del tema. Hay cosas que no podemos informar porque no sabemos”, explicó Verbitsky.
En este punto, el periodista agregó: “la familia ha sido maltratada de todas las maneras posibles por las instituciones del Estado, que tienden a poner responsabilidad en la víctima. Los acompañamos en este día que es muy triste, que pone fin a un tipo de incertidumbre que abre paso a otras, no puede ser que una persona se evapore de esa manera y esté enterrada como NN, una persona que está siendo buscada por su familia desde el primer momento. A la familia le costó mucho conseguir la atención pública. Nadie daba repercusión por las características sociales de la víctima. Nuestro deseo es que este caso sea un punto de inflexión en la Argentina, que no pueda haber más una desaparición como esta, que no pueda haber este maltrato a una familia. Si esto sirviera para modificar estas prácticas aberrantes podría atenuar el dolor y la indignación que ellos sienten y que todos nosotros compartimos", cerró Verbitsky.
A su turno, Vanesa Orieta remarcó: “les pedimos a los medios de comunicación, si se puede llegar a sus corazones, el mayor de los respetos. Nosotros seguimos denunciando la violencia institucional en su conjunto, hoy más que nunca (…). Cinco días después de desaparecido mi hermano presentamos un habeas corpus que fue rechazado por el juez. Esto se podría haber resuelto antes. 5 años y 8 meses estuvimos buscando. Encontramos a Luciano. Ahora necesitamos la verdad”.
“Durante 5 años y 8 meses el motor de esta causa fuimos los familiares. Acá hay responsabilidades policiales, judiciales, todos son responsables. Ahora podemos tener un acompañamiento, pero eso no borra 5 años y 8 meses en los que necesitábamos ser acompañados y reinó una total impunidad. (…) Sepan todas las familias que conocimos en este tiempo, de los pibes muertos por gatillo fácil, que nosotros vamos a seguir", afirmó Vanesa Orieta, ante la nueva e igual de dolorosa etapa que se abre.

La aparición del cuerpo de Luciano cierra una etapa en la lucha de sus Familiares y Amigos. Se sabe cuántos otros familiares no han podido aún hallar los restos de sus desaparecidos. Sin embargo, se abre otro período para ellos en la búsqueda de verdad. El derecho a saber se impuso esta vez, pero todavía falta. Habrá que acompañarlos. Han sabido andar el camino.

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(Móvil: Luis Angió. Estudios: Maria Eugenia Otero, Catriel Fernández y Fernando Tebele)

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