14 oct. 2014

Félix Cariboni explicó lo que implicaría
el regreso a la incineración de basura
(Por La Retaguardia) Félix Cariboni es integrante del Observatorio del Derecho a la Ciudad. Desde allí, denuncia que varios legisladores porteños viajaron a Francia y España para observar cómo es la tecnología que utilizan allí para incinerar los residuos de las grandes ciudades. Parece que el plan es que Buenos Aires lo haga próximamente, algo que se contradice con la política actual de separación y reciclado. Aquí una entrevista realizada durante el programa radial Oíd Mortales.
—Oíd, mortales: La Ciudad de Buenos Aires estaría tratando de gestionar la incineración de residuos, cosa que se dejó de hacer hace muchos años. 

—Félix Cariboni: Esto se maneja en varias etapas. La etapa que estamos transitando ahora es que esta semana un contingente de legisladores y de funcionarios del Ministerio de Ambiente Espacio y Público está visitando plantas de incineración en Francia y, en España, en Valencia y Madrid.
Nosotros sostenemos que esto es la frutilla del postre de la política de estos últimos tiempos.
Hay un nuevo pliego de recolección, supuestamente se recolecta hasta los sábados y lo festejan. En otras ciudades de países centrales, la recolección se hace tres veces por semana y se consigue un buen servicio, acá es todos los días. Y las plantas TMB (tratamiento mecánico biológico). El nuevo pliego establece que los residuos se pueden recolectar todos los días, mezclados —muy difícil que se puedan separar los residuos—, y lo que no se puede separar por medios de esas plantas TMB, se incineraría.
Eso es lo que estamos plantando, que Buenos Aires está yendo a ese horizonte.

—OM: ¿Eso no se contradice con algo que están implementando, la separación de residuos en orgánicos e inorgánicos, con los contenedores verdes y amarillos?

—FC: Es correcto. Ellos vienen implementando esta política, pero saben que con esa política no alcanza y necesitan eliminar residuos de la manera más rápida posible.
Hay otra fracción, los residuos orgánicos. Ellos dicen que hacen una recolección de la fracción húmeda y no hacen una discriminación entre los orgánicos, no hay una recolección diferencial de orgánicos en la Ciudad de Buenos Aires y no está planificado hacerlo a gran escala.
Con esto tampoco quieren entrar en problemas con las empresas de recolección. Hace poco salió el nuevo contrato de basura, en el que no se piensa establecer ningún tipo de recolección diferencial. El pliego va a ser por diez años y a las empresas se les va a pagar solamente por recolectar y transportar residuos todos mezclados hacia rellenos sanitarios. Como todos saben, y esto es de público conocimiento, los rellenos sanitarios están colapsando y la Ciudad de Buenos Aires no quiere verse envuelto en el problema de que no le acepten más residuos, porque realmente no los están disminuyendo, o no va a disminuir lo que en su horizonte quiere, entonces va a plantear tecnologías extrañas como, en este caso, la incineración.
Lo estamos poniendo hoy sobre la mesa para frenarlo. La Ley 1854, mal llamada basura cero, establece que la incineración está prohibida, aunque en el artículo 54 establece que una vez alcanzado el 75% de reducción, la Legislatura puede rediscutir la ley para instaurarla. Estamos viendo que hay una reducción mentirosa de residuos que va a tender que se rediscuta ese artículo. No es casual que hayan ido diputados de otras fuerzas a este paseo, por llamarlo de alguna manera.

—OM: ¿Se sabe quiénes son esos legisladores de otras fuerzas?

—FC: María Eugenia Estenssoro, presidenta de la comisión de Ambiente, de SUMA +, UNEN; la diputada Paula Oliveto Lago, también de UNEN, del riñón de Elisa Carrió; Javier Gentilini, de Proyecto Sur, pero en la Legislatura vota como del PRO. Y después algunos diputados del Frente para la Victoria, Gabriel Fuks y Jorge Aragón.
El PRO no tiene la mayoría necesaria para modificar esa ley, lo va a tener que hacer con algún tipo de ayuda, y UNEN puede ser —como se viene dando actualmente en la Legislatura— quien les de esos votos que le faltan.

—OM: Antes estaban en Buenos Aires estaban las viejas usinas en Pompeya y Flores. Después se había hecho una planta de incineración donde hoy está cancha de San Lorenzo, al lado, con una inmensa chimenea. Eso después lo suspendió la dictadura, Cacciatore inventó los compactadores que nunca se usaron.

—FC: En el '78 se crea el CEAMSE, el sistema vigente, en el cual todos los residuos son recolectados y enviados a servicios sanitarios. Eso da por tierra la incineración, los famosos incineradores que todavía hay en algunos edificios o en grandes chimeneas que hoy no existen. Quedó esa vieja usina, pero, en realidad, esa usina no se usaba para quemar los residuos, sino para secar los residuos sacándole peso y se mandaba a relleno sanitario para que a la ciudad no le sea gravoso. Cacciatore y después Grosso desactivaron esa usina aludiendo problemas técnicos, diciendo que los residuos de la ciudad eran bastante húmedos, pero lo que hicieron fue favorecer al CEAMSE. Por más que se llame Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado, es un ente metropolitano con capitales de la ciudad y de provincia, pero en realidad los que operan el CEAMSE y las plantas de transferencia (los que ponen tráileres verdes, eso va a relleno sanitario) son las empresas conocidas: Roggio,  Techint, etcétera.
Lo que hicieron Cacciatore y Grosso fue desactivar este mecanismo, en el cual se redujera el volumen, por ende, el peso, y entonces le cobrarían a las empresas. O sea, cuanto más residuo en ese momento se recolectaba, más peso había y más se le pagaba. En ese momento se cobraba por tonelada. Esto fue un mecanismo, aludiendo a una cuestión técnica, lo desactivaron y así estamos hasta ahora.
Los tiempos cambian, los rellenos sanitarios empezaron a tener problemas. De hecho, Villa Domínico se cerró por presión social; el de González Catán está judicializado, lo mismo que el Ensenada. El único que queda es Norte III, que recibe una cantidad de 17.000 toneladas por día del área metropolitana; está probada y discutida la contaminación en ese relleno. Campo de Mayo, que es la parte del Ejército, no cede más terreno. Claramente estamos en un problema serio, ¿qué hacemos con los residuos?
Y al mismo tiempo, la gestión hoy del Gobierno de la Ciudad, pero este mismo problema la tenía la misma gestión, no quiere enemistarse con las empresas de recolección, porque en muchos casos  son socios, entonces no pueden desactivar esto. Tiene un problema: tienen que fomentar la recuperación y reciclaje por métodos tradicionales —acá no hay ningún cuento, hay que empezar un día a recuperar y reciclar—, y, como no pueden desactivar estos acuerdos con estas empresas, después no van a saber dónde poner los residuos. La alternativa más fácil para que todos queden contentos, es decir, las empresas van a seguir recolectando y transportando, pero, en vez de llevarlo al relleno sanitario, lo van a llevar a un incinerador, y de esta manera van a poder lograr la famosa independencia con la provincia y evitarse cualquier tipo de acuerdo.

—OM: sobre esta tecnología que van a visitar en Valencia y en Madrid, y creo que ya en París hay una planta instalada de punta, ¿hay una diferencia? ¿Es tecnología que no contamina, no trae problemas climáticos, ambientales? Sabiendo que todo es contaminante en la vida humada.

—FC: Por supuesto. Sobre la incineración hay muchas aristas, siempre la discusión se da desde el punto de vista de si es o no contaminante. Eso lo dejamos para el final. Se habla de que con ese incinerador se genera energía. De hecho, el de París se considera como el "incinerador transparente", porque no se huele ni se ve, lo cual es discutible. Con la quema de esos residuos —porque no es más que una quema— generan vapor en una turbina. El problema con esto es que, en realidad, esa energía, que se considera renovable, no es renovable, renovables son el sol y el viento. Pero cuando se queman residuos, son materiales: el plástico es un derivado del petróleo, el papel es un derivado de la celulosa. De hecho, los residuos no son más que objetos no renovables, de corta vida útil.
También está el gasto energético. Para incinerar una cáscara de banana, hay que meterle una energía extra. Se ha comprobado que la recuperación y el reciclaje son muchísimo más económicos que obtener energía a partir de eso. Es decir, si yo quisiera hacer una lata de aluminio, gasto menos energía que si la utilizo para incinerarla.
El tema de contaminación no es moco de pavo. Todos los incineradores en la quema generan partículas. Unas de las partículas que más se hallan son las dioxinas y furanos, que son partículas que se generan en quemar plásticos organoclorados, son probadamente cancerígenas, no hay discusión.  Puede haber filtros mejores o peores, pero esas partículas no se eliminan y si no salen al aire, salen en los efluentes líquidos, y si no salen en los efluentes líquidos, salen en la ceniza, y las cenizas, quieran o no, tienen que ser transportadas a un relleno sanitario, y de seguridad, lo cual incrementa muchísimos los costos.

—OM: No cambiaría mucho...

—FC: No cambia nada. Esto también es interesante. Si la gestión actual imagina que incinerando residuos no va a tener dependencia de los rellenos, están equivocados, porque al incinerarlo por oxigenación, termina reduciendo al residuo y no lo desaparece, lo deja en cenizas. Y estas cenizas tienen que ir sí o sí a un relleno de seguridad.

—OM: ¿Cómo creen que va a seguir todo esto? Porque han aprobado con bombos y platillos un nuevo sistema hace menos de diez días, y esto parecía que tira por tierra todo lo que van a empezar a implementar ahora.

—FC: Por supuesto, esto lo tira por tierra, porque la incineración compite con el reciclaje. esgraciadamente, la gestión actual está en este dilema. Las cosas se hacen con políticas sostenidas en el tiempo, no son soluciones mágicas de un día para el otro. Esto es así y sucede en todos. Lo van a tener que seguir sosteniendo en la práctica.
El otro problema es que los rellenos se están acabando, y que tienen que mejorar o empezar nuevos acuerdos con el próximo gobernador de la provincia. Se encuentran en el dilema de tratar de salir y no quedar pegados a ningún tipo de acuerdos que los compliquen.
Nosotros vamos a seguir dando esta discusión, estamos en el terreno de meterla. De esto no se entera nadie, sale en los diarios que hay un nuevo pliego y qué bueno que hasta que los sábados se va a poder transportar residuos, cuando la noticia tendría que ser otra: cómo hacemos para generar menos residuos, no cómo hacemos para juntar cada vez más.
Estamos asesorando a distintos legisladores, estamos activando los pequeños núcleos que hay. Hoy en la Argentina existe una coalición antincineración, nosotros somos parte ella.
Para los oyentes quieran enterarse de estas cosas, tenemos una página de Facebook en este momento y en breve, una página de internet, porque el Observatorio, por más que los miembros estemos hace mucho trabajando en estos temas, esto es un emprendimiento relativamente nuevo.
Nuestra idea es armar una red, somos ahora más fuertes en Buenos Aires, pero la idea es incluir a otros colaboradores que están en Santa Fe y en Córdoba.

El tema de qué hacer con los residuos de las grandes ciudades es una discusión que se recicla. La basura no.

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