20 oct. 2014

(Por La Retaguardia) A partir de los testimonios tomados del acto de repudio al 12 de octubre de 1492 que se realizó el fin de semana del 10, 11 y 12 de octubre pasado en la Plaza de los Dos Congresos de la Ciudad de Buenos Aires, repasamos algunos sucesos silenciados que ocurrieron en la misma fecha pero de 1946, 1947 y 2009, además de hacer un recorrido por la forma en que el Estado se (des) ocupa actualmente de los pueblos originarios.

La actividad en la Plaza de los Dos Congresos fue convocada por la Organización de Comunidades de Pueblos Originarios (Orcopo), el Movimiento Indígena de Naciones Originarias (Moino) y la coordinadora por el 12 de octubre, y estuvo dividida en tres jornadas, el viernes 10 fue de reflexión, el sábado 11 fue el último día de libertad y el domingo 12 el contrafestejo al descubrimiento de América. En este marco, Paulo Giacobbe dialogó para Radio La Retaguardia con Enrique Mamani, integrante de Orcopo, y Valeria Mapelman, directora del documental Octubre Pilagá, que se proyectó el viernes, sobre otros 12 de octubre tan dolorosos y oscuros como el de 1492.

1946

“¿Quién habla del Malón de Paz que en 1946 caminó 2000 kilómetros para recuperar sus tierras? ¿Quién recuerda que los kollas de la Puna y de Orán durante casi tres meses fueron tapas de diarios y revistas apareciendo incluso en medios dedicados al espectáculo y la farándula como Antena y Radiolandia? ¿Quién tiene presente que desfilaron junto a regimientos del Ejército? ¿Alguien sabe que por primera y única vez en la historia argentina, dos maloneros estuvieron en el balcón de la Casa Rosada ante una Plaza de Mayo colmada? ¿Alguien recuerda que se les hizo jugar un partido de fútbol previo al tradicional River-Boca, encuentro al que asistieron 40.000 espectadores? ¿Alguien conoce realmente cómo terminó aquella fiesta inicial? ¿Alguien tiene presente a los indios invisibles?”.
Fragmento de Los Indios Invisibles del Malón de la Paz, de Marcelo Valko.

En la Plaza de los Dos Congresos se expusieron fotos de lo que se denominó el Malón de la Paz. En 1946 un grupo de 174 kollas de Abra Pampa marchó desde esa localidad jujeña hasta la Ciudad de Buenos Aires para pedirle al entonces presidente Juan Domingo Perón que llevara adelante una reforma agraria. En este sentido, los pueblos originarios reclamaban por sus tierras, para poder trabajar libremente en ellas.
“Son hermanos que vienen de Abra Pampa y terminan en la Ciudad de Buenos Aires, donde son recibidos, e incluso salen al balcón de la Casa de Gobierno, pero después terminan expulsados en vagones de carga otra vez hasta Abra Pampa. En ese proceso, pasaron muchísimas cosas con el Malón de la Paz, porque uno piensa que vinieron, los recibió Perón, pero no hay que olvidarse que los tiró en el Hotel de los Inmigrantes, que no se cumplió con todo el reclamo que ellos hicieron, que no les devolvieron las tierras en ningún momento, a pesar de que hubo un juicio que ellos ganaron, por lo que se supone que las tierras tendrían que devolverse a los pueblos originarios, pero esto no ocurrió. Hoy los hermanos de Abra Pampa, los de Humahuaca y Orán, y de toda la parte del norte argentino siguen reclamando esos territorios”, afirmó Enrique Mamani.

“Una fuerza conjunta de tropas de la marina y policía federal los expulsó aduciendo ‘órdenes de la Presidencia’. Fueron desterrados a sus provincias en un tren con custodia especial para que no pudiesen descender antes de arribar a Abra Pampa, su lejano destino en el confín de la República. (…) A partir de aquel momento, prácticamente todo el periodismo que hasta allí se había encolumnado para narrar sus padecimientos y lo justo de sus reclamos, se lanzó sin transición sobre ellos difamándolos burdamente o, en el mejor de los casos, manteniendo un mutismo tan escandaloso como cómplice. Los kollas desaparecieron de las primeras planas y retornaron a la invisibilidad habitual, sumando una nueva desilusión a su largo memorial de frustraciones”.
Fragmento de Los Indios Invisibles del Malón de la Paz, de Marcelo Valko.
 
1947

Según explicó Mamani, en aquel año, los pueblos originarios eran la mano de obra esclava de los ingenios azucareros, pero como varias de estas explotaciones como así también algodonales estaban cerrando había muchos hermanos que se encontraban sin trabajo: “los hermanos tenían graves problemas económicos y de trabajo, entonces había como grandes reuniones y esto es lo que le causaba miedo al Estado, las reuniones de los indios, y para pararlas había que hacer algo, y qué mejor que matarlos. En tres días aniquilaron a todos los indios que se estaban reuniendo cerca del regimiento 18 de Gendarmería. A los que se salvaron los encerraron, pero algunos lograron escapar. Todo esto quedó impune, hasta hace no mucho tiempo la gente no sabía lo que había pasado. Por suerte hoy, no solo por el documental de Valeria (Mapelman), sino también porque en realidad los pueblos originarios nos estamos como reorganizando y tenemos la suerte de tener a los hermanos sobrevivientes que siguen vivos y pueden denunciar, asó es como que se visibiliza la matanza de 1947. Hoy ya estamos en 2014, y me parece que es una matanza presente, vigente hoy”, afirmó.

Entre el 10 y el 12 de octubre de 1947, el pueblo pilagá que vivía en el paraje La Bomba, de la provincia de Formosa fue masacrada. “Esto ocurrió durante un gobierno de Perón, y es para reflexionar acerca de que además de haber invadido el 12 de octubre siguen pasando cosas en un 10, 11 y 12 de octubre ya con el Estado argentino conformado, con un gobierno que se supone democrático, popular, como el gobierno de Perón, hubo una matanza en Formosa, alrededor de 800 personas muertas desde chicos, ancianos, jóvenes. En este marco, Valeria Mapelman comentaba que esto se tiene que declarar como un crimen de lesa humanidad, esto no puede quedar sin justicia, esto debe tener una justicia, indudablemente el culpable es el Estado Nación, el que dio las órdenes a la Gendarmería de reprimir, de disparar contra los hermanos con las ametralladoras, por suerte hoy hay hermanos vivos que están reclamando y están impulsando lo que sería el juicio a la matanza de La Bomba. Valeria decía que tenemos que tener esto muy presente y levantar las banderas de juicio y castigo a los culpables, para que se declare un crimen de lesa humanidad, y para que el gobierno nación no se lave las manos ante lo que sucedió, y que en algún momento podamos de alguna manera resarcir a nuestros hermanos que están en Formosa pidiendo justicia”, expresó Enrique Mamani.

Valeria Mapelman también estuvo presente en estas jornadas desarrolladas en la Plaza de los Dos Congresos. En diálogo con Paulo Giacobbe explicó que su documental ya fue proyectado en varias oportunidades en Formosa, incluso antes de su estreno en la Ciudad de Buenos Aires. Además, todos los 10 de octubre se proyecta en el paraje La Bomba frente a las personas que sobrevivieron a la masacre y sus familias: “una de las veces que concurrió más gente fue en el año 2011 cuando se puso una pantalla grande arriba de un acoplado y se pasó la película en la intersección de la Ruta 28 con la 61. Ahí no solo asistieron los Pilagá sino los criollos, la policía, los gendarmes, los wichí, eran más de 500 personas. Eso se viene haciendo hace mucho tiempo. El año pasado se inauguró un museo de la memoria también en La Bomba, que tiene que ver con todo este proceso de visibilización que la comunidad está llevando adelante. Por suerte todos los años hay actividades allá que recuerdan ese día, sobre todo para los abuelos que todavía viven es muy importante”

En relación a los sobrevivientes de la masacre, Mapelman expresó: “Norma Navarrete murió este año, hace unos meses; ella fue la que denunció que existían violaciones a las mujeres, que se usó la violación como arma en la masacre de La Bomba, y su testimonio disparó otros testimonios de mujeres a las que les habían ocurrido cosas similares, lo que ella hizo fue muy importante. Su marido está vivo todavía, Don Quiroga, vive en el kilómetro 14 y él seguramente estuvo en el acto este año porque generalmente siempre hay alguien con una camioneta que lo va a buscar. También viven Don Melitón (Domínguez) y Don Solano Caballero que vive a 100 kilómetros y que también se trasladó hasta el acto. Este grupo de sobrevivientes estuvo en La Bomba recordando lo que pasó”.

2009

El 12 de octubre de ese año fue asesinado Javier Chocobar de 68 años en la Comunidad Indígena de Chuschagasta, localidad de Trancas, provincia de Tucumán. En ese mismo hecho, fueron heridos de gravedad otros tres comuneros, entre ellos Andrés Mamaní, actual cacique de la Comunidad. Los responsables de esta violencia son el terrateniente Darío Amin y los ex policías, Humberto “el niño” Gómez y José Valdivieso.
“A Chocobar lo mató un terrateniente en Tucumán un 12 de octubre, y nosotros reclamamos porque es un día emblemático para los pueblos originarios. Nosotros como pueblos originarios repudiamos la invasión, el genocidio de las coronas occidentales como la portuguesa, la española, la inglesa a nuestro territorio, pero el 12 de octubre los estados nacionales terratenientes también siguen matando a nuestros hermanos originarios por defender sus territorios. No solamente tenemos que reclamar el 12 de octubre de 1492, sino los 12 de octubre de 1947 y actuales que siguen reprimiendo a nuestros hermanos, matándolos. Es algo que tiene que quedar palpable que los Estados no reconocen los derechos de los pueblos originarios”, aseveró Mamani.

2014

En los últimos meses hubo muertes y amenazas contra las comunidades qom La Primavera (algo que viene reiterándose desde hace años) y hace pocos días fueron liberados después de casi tres meses de detención los hermanos Tejada en Las Lomitas. Todos hechos ocurrieron en Formosa. Lo cierto es los hechos señalados de 1946, 1947, 2009 y los actuales sucedieron bajo gobiernos peronistas. Al respecto, Mamani reflexionó: “el peronismo no solo rompió, en el contexto general, la organización de los trabajadores, también engañó a los indios y los dejó sin ningún tipo de territorio. Uno tiene que ser más claro, qué es el peronismo, el gobierno nacional y popular de hoy, con este mismo gobierno peronista seguimos con matanza de hermanos en Formosa, con toda el tema de Vaca Muerta, el tema del litio en Jujuy, esto es el gobierno peronista, no tiene nada de nacional y popular, ni ninguna gana de respetar a los pueblos originarios. Esto está totalmente vigente desde 1947 con el gobierno de Perón y hoy con los que siguen representando al peronismo”.

A diferencia de otros años, Mapelman esta vez no viajó a Formosa a proyectar su documental. El 7 de octubre participó de las Jornadas de Pueblos Originarios y Dictadura y al día siguiente presentó una ponencia en un Congreso realizado en el Centro Cultural Haroldo Conti, donde compartió la mesa con el presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Daniel Ricardo Fernández: “él estuvo desarrollando las políticas que estaba implementando el INAI en este momento y tenían que ver más bien con la proyección internacional que tiene Argentina en relación por ejemplo a una nación pluricultural como la de Bolivia, pretenden a través del discurso mimetizarse de alguna manera con toda la movida que hay a nivel latinoamericano, mientras que para adentro por ejemplo se hace el relevamiento territorial con los Tejada presos. Por supuesto que los funcionarios siempre encuentran una forma de no hacerse cargo de lo que pasa. Pero fue interesante escuchar que en realidad el interés está puesto en la política internacional y en la imagen que el país proyecta para afuera. Ahí se entiende un poco de qué se están ocupando”, afirmó Mapelman en diálogo con Paulo Giacobbe para Radio La Retaguardia.

1946, 1947, 2009, 2014, la misma violencia y el mismo abandono y desconocimiento por parte del Estado Nacional para con los pueblos originarios de la Argentina.

Entrevistas de Paulo Giacobbe

0 comentarios:

Publicar un comentario