29 oct. 2014

La Villa 31 bis inundada
(Foto: Mundo Villa)
(Por La Retaguardia) Esta semana llovió muchísimo en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, lo que generó importantes inundaciones en zonas como Luján, La Matanza y Avellaneda. Pero hay lugares en los que apenas caen unas gotas se viven situaciones dramáticas. Se trata de los barrios más humildes, de las villas. Dora Macoviak de la Corriente Villera Independiente, referente de la Villa 31 bis de Retiro, contó a La Retaguardia que algunas obras del gobierno de la Ciudad, a las que describió como “parches”, dificultaron aún más el desagote del agua. Víctor Hugo tenía razón, estaba bien tener cerca un gomón.

“La Villa 31 bis siempre se inunda mucho, cada vez que llueve mucho se inunda, y ahora con los parches que tenemos, no les dejan una boca especial como para que el agua que viene pueda irse por las cloacas o por los desagües pluviales. Hacen 60 metros de calle y la terminan ahí, sin dejar una boca como para que el agua que viene del otro lado pueda también distribuirse por ese caño”, contó Dora Macoviak en diálogo con La Retaguardia. 
En este sentido, la integrante de la Corriente Villera Independiente y referente de la Villa 31 bus de Retiro especificó que la situación en la zona cuando llueve es muy crítica porque el gobierno de la Ciudad comenzó a hacer algunas obras, a las que Macoviak calificó de parche, dejando calles cortadas que no permitieron el acceso de camiones atmosféricos a la villa: “entonces desagotamos las casas, los patios con baldes, con lo que podíamos”, describió.
En relación a las obras de cloacas que está realizando el Ejecutivo porteño, Macoviak expresó: “están haciendo 60 metros en un tramo de calle, después lo mismo en otra calle, en otro lado, todos divididos por sectores. Hacen por ejemplo una obra dentro del ferroviario, otra en la 31, otra en la entrada que es donde empieza la feria, y van quedando los parches. Esto complica mucho más porque no puede estar ni el atmosférico, ni algún tipo de ayuda en camiones prestados de otros barrios para poder solucionar las cosas, cuando tenés las calles cortadas no podés hacer nada”.
De todos modos, los problemas cuando llueve un poco más de lo habitual no son nuevos, Dora Macoviak vive en la Villa 31 bis desde hace 15 años y siempre sucedió lo mismo: “toda la vida sufrimos las inundaciones, y lo feo es que a veces no es solo de agua, los pozos que rebalsan también y entran dentro de las casas”, afirmó.
Macoviak explicó que ante estas situaciones de emergencia los vecinos acuden a los referentes del barrio: “las personas que más o menos estamos limpiando el barrio, haciendo algún tipo de cosa. Recurren a nosotros para que podamos ayudarlos a limpiar sus casas, los jardines que tenemos dentro, y cuando vamos a reclamar también nos acompañan. Nosotros vamos a reclamarle al gobierno, a la Secretaría de Hábitat, a veces también vamos a la UGIS (Unidad de Gestión de Intervención Social), porque desde la Secretaría dicen que es la UGIS la encargada de las emergencias”.
En cuanto a la cobertura que los medios de comunicación tradicionales llevan adelante ante estos hechos, Macoviak señaló que no suelen trasladarse hasta las villas pero que sí, a partir de la difusión que llevan adelante organizaciones sociales como la Corriente Villera Independiente, hay radios, por ejemplo, que los llaman y les consultan sobre la situación allí: “sacan las informaciones al aire. Estamos haciendo mucho ruido y como que el gobierno se tira en contra de nosotros”.
Pasan los años y los gobiernos continúan poniendo parches en las villas de la Ciudad de Buenos Aires en lugar de urbanizarlas tal como sus habitantes reclaman. La falta de urbanización y las obras inconclusas o mal hechas hacen que cada lluvia sea una posible emergencia. En esos casos, tener el Gomón cerca puede ser de mucha utilidad.

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