1 oct. 2014

Sonia Sánchez, cruda y necesaria.
(Por La Retaguardia) A partir de la presentación de proyectos de ley para legalizar y/o regular la prostitución, dialogamos con Sonia Sánchez, histórica luchadora contra la explotación sexual. Ella se mostró completamente en desacuerdo con estas iniciativas y afirmó que los legisladores deberían trabajar para restituir los derechos a las personas que están siendo prostituidas, para que “dejen de ser putas y se conviertan en sujetas de derechos”.

La última vez que entrevistamos a Sonia Sánchez fue hace seis años. El tema de entonces es el mismo de esta charla: “se ha incrementado el tráfico de personas con fines de explotación sexual, es impresionante en estos últimos diez años. Hoy ya hay prostíbulos solo de varones jóvenes que están siendo sus cuerpos feminizados para la prostitución. Y con estos proyectos para reglamentar la prostitución como trabajo, significa que vienen por todas las personas en realidad, porque no hablo solo de mujeres, sino que hablo de mujeres, travestis, transexuales, varones jóvenes, para que sus cuerpos sean prostituidos porque hoy un cuerpo en el sur de nuestro país está siendo vendido hasta 30 veces a mil pesos, 30 veces por noche y en cada prostíbulo hay entre 10 y 20 mujeres, personas. ¿Podemos imaginarnos la cantidad de plata? Es impresionante y encima estos proyectos… a mí me pone de la cabeza que justamente mujeres, diputadas del Frente para la Victoria, presenten proyectos que van a generar solo violencia hacia miles de personas empobrecidas antes de generar restitución de derechos, ¿esos son los políticos y las políticas que hoy tenemos? Antes de avanzar estamos retrocediendo pero mal”, expresó Sonia Sánchez en el inicio de la entrevista con La Retaguardia.

Proyectos de ley

La diputada provincial Lorena Saponera, del Frente para la Victoria (FPV) de Mendoza, presentó a principios del mes de setiembre una iniciativa junto a integrantes de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), en la que se considera a la prostitución como un trabajo más, previendo la creación de un registro de mujeres y varones que decidan ejercerla en forma voluntaria y privada, para que tengan cobertura social y jubilación.
Por su parte, la legisladora porteña, también del FPV, María Rachid presentó la "Ley de Habilitación de Establecimientos donde se brindan Servicios Sexuales". El proyecto prevé un régimen especial de inspecciones y sanciones a estos lugares y contiene un anexo con las características que deberían tener estos establecimientos. El objetivo es permitir el ejercicio del trabajo sexual de manera independiente, ya sea de manera individual o en cooperativas conformadas por trabajadoras que prestan servicios sexuales en casas o locales.
Además, Rachid ha considerado en más de una oportunidad que se debe diferenciar la prostitución de lo que es la trata de personas. Al respecto, Sánchez manifestó: “yo no las separo porque la trata de personas con fines de explotación sexual existe como el segundo gran delito en el mundo porque existe la prostitución”.
En relación a si existen efectivamente chicas que trabajen para sí mismas, de manera individual como menciona el proyecto de Rachid, Sánchez señaló: “ese es un discurso vacío y fracasado. Esas son las voces de los fiolos y de las fiolas, no hay prostitución autónoma ni libre como nos lo quieren vender. Detrás de cada puta hay un fiolo o una fiola, un traficante o una traficante, o está el Estado violando sus derechos económicos, sociales y culturales para que otras y otros se aprovechen de ella. De hecho, como nos quieren hacer creer estas fiolas sindicalistas de la CTA y la señora María Rachid y la señora diputada Lorena Saponara del Frente para la Victoria de Mendoza, que ellas son libres de decidir y que van a hacer una cooperativa de putas, que pueden ser trabajadoras sexuales en departamentos privados, quiero decirles que en cada allanamiento de los departamentos privados no hay una puta de las que están siendo prostituidas ahí que haya alquilado el departamento, en realidad hay solo tres personas que manejan todo el proxenetismo inmobiliario en la Ciudad de Buenos Aires, entonces de qué prostitución autónoma me hablan. Hace unos días estuve en Río Cuarto, Córdoba, donde existen las vidrieras humanas como en Holanda. Ninguna de esas putas es dueña de esa vidriera, las alquilan, y ese es proxenetismo inmobiliario que estas fiolas sindicalistas de la CTA están también promoviendo”.
En este punto, Sánchez pidió hablar claro: “¿cuáles son los derechos de una puta autónoma y libre? Ellas dicen que luchan para que se puedan sacar los fiolos, pero a los fiolos los tienen en los prostíbulos, que los maquillan poniendo departamentos privados; los van a maquillar sacando al fiolo del proxenetismo en Argentina y lo van a poner como marido, gran negocio. Vienen por nuestras hijas porque a los reventados de fiolos y fiolas no les va a importar nada y van a poder vivir de muchas mujeres y no va a ir ninguno preso, si total son maridos de… no es un delito estar casado con una puta si ella es trabajadora sexual. Con la reglamentación del trabajo sexual, se sacará al traficante de personas y se lo pondrá como representante de putas, porque qué traficante de putas va a ir preso cuando las agarren a las putas y las puedan rescatar si ellas ya van a tener un carnet como trabajadora sexual, entonces ese traficante va a decir que le está buscando trabajo, soy su representante, entonces vienen por todas las personas pobres pero no solo de Argentina”.
“Ammar CTA y la Organización Internacional de las Migraciones –continuó Sánchez– recibieron 12 millones de dólares en noviembre de 2012, ahora tienen más plata, solo para trabajar en América Latina y el Caribe la reglamentación de la prostitución como trabajo, y de hecho lo están haciendo porque ya presentaron en Colombia, en Venezuela, acá, y las que van a caer putas son todas las mujeres pobrísimas como están cayendo ahora buscando trabajo. Hoy las putas son las hijas de las otras y de los otros, pero vienen por tu hija, tu sobrina, tu hermana, ¿qué vas a hacer, vas a esperar hasta que te toque a alguna de tus hijas?, esto es violencia. Y es tremendo el gran negocio, y encima lo maquillan como derechos. Quieren reglamentar estos proyectos porque la policía les pega, las lleva presa, porque tienen fiolos, bueno, estas diputadas deberían trabajar para que a las personas que están siendo prostituidas les restituyan sus derechos, y que dejen de ser putas y se conviertan en sujetas de derechos”.

Desarmando argumentos (con factura C)

En diálogo con La Retaguardia, Sonia Sánchez, autora del libro “Ninguna mujer nace puta”, fue más allá y continuó reflexionando a partir de la base – con la que claramente no coincide pero que es el eje de los proyectos de ley– de que la prostitución es un trabajo y como tal las prostitutas tienen derechos laborales a los que hay que defender: “vamos a hacer de cuenta que este es un trabajo sexual, si tienen derecho y como dicen la señora Rachid y la diputada Saponara y las de CTA, se van a anotar en la AFIP, van a tener que facturar. Pensemos cómo va a ser la factura C en la prostitución, porque si o si el Estado dice que si vos vendés algo, un servicio, tenés que hacer una factura, entonces ellos van a hacer como monotributistas de putas tendrán que hacer una factura C, ¿los servicios sexuales te los tendrán que describir como cuando vas a comprar una remera o un pantalón? ¿Qué van a poner? Una chupada con forro, ¿cuánto está valiendo hoy?, 60 pesos, porque no van a poner una fellatio porque la fellatio no existe en la prostitución en una puta esquina, entonces va a ser una chupada de pene con forro tanto, más una penetración anal, cuánto, eso van a tener que facturar. Ahora vamos por los derechos laborales ya que son trabajadoras sexuales, ¿quién le va a firmar los papeles de que ellas han aportado como putas, porque prostitución autónoma no hay, ¿será su referente del sindicato o serán estas diputadas, o los dueños de los prostíbulos, o los que le alquilan el departamento privado? Segundo, ¿qué derechos tienen ellas de aguantar penetraciones anales sin forro o con forro, ¿cuántas penetraciones por día tienen derecho a aguantar, cuántas penetraciones vaginales por día tienen derechos a aguantar?; y cuando esté menstruando, ¿una puta tiene derecho a decir ‘no, voy a parar tres días’ o se seguirán poniendo los tampones de goma espuma para no molestar a los varones?”
Siguiendo esta argumentación, Sánchez afirmó: “en esas ocho horas (diarias de trabajo), ¿cuántas penetraciones anales tienen derecho a aguantar? Si hoy por noche las están vendiendo treinta veces. Hay que aguantar treinta penetraciones, sesenta manos manoseándote. Si estamos hablando de trabajo sexual, estamos hablando de boca, vagina y ano. ¿Cuánto derecho tiene a aguantar penetraciones, manoseos esa mujer para ser trabajadora sexual? Yo quiero que me digan eso estas señoras diputadas. En los prostíbulos, para quebrarle la resistencia a las chicas, y además cuando a los varones no se les para por más que hoy tienen la pastilla fabulosa azul, la penetran con un palo, ¿ellas tendrán derecho a decir no cuando sean trabajadoras sexuales y tengan el carnet de puta? ¿Cuándo sean trabajadoras sexuales podrán decir no? Yo le preguntaría a esas diputadas violentas, ¿a esas personas prostituidas, y cuando hablo de personas no estoy hablando solo de mujeres, travestis, transexuales, lesbianas que están siendo explotadas sexualmente, entregando una factura C, ¿se le va a ir la vergüenza y el dolor que tienen y que son las marcas que van a llevar por siempre, que llevamos por siempre las putas o las que hemos sido putas? Entregando una factura C, ¿ellas estarán incluidas y desde qué lugar, a dónde están incluidas? Son preguntas que necesitaría que me contesten”.

En primera persona

“Yo fui traficada a los 17 años. Vivía en la Ciudad de Buenos Aires pero no sabía que existían los prostíbulos en el sur. Compré el diario Clarín buscando trabajo y salió que se necesitaba una camarera, en Río Gallegos, con buen pago. Yo me presento en la Avenida Independencia y entro a una oficina, al día siguiente estaba viajando por primera vez en un avión, y me esperaba en Río Gallegos un señor con un cartel que decía Sonia Sánchez y así entré al prostíbulo VIP de ese momento de Río Gallegos. Quedaba en las famosas casitas de Río Gallegos que son dos cuadras. Cuando llegué, la mujer de este tipo que era la que me regenteaba, mientras que el marido era el que juntaba las mujeres acá (en Buenos Aires), me dijo que no iba a ser camarera sino puta, y de hecho fui seis meses puta hasta que me pude escapar”, relató Sánchez a La Retaguardia.
“A la mayoría de las chicas que son rescatadas en el sur las recibo yo cuando bajan del avión en Aeroparque, el año pasado recibí una niña de 17 años santafesina que la rescataron del prostíbulo del mismo tipo, el famoso Tarantini, le dicen así porque en 1978 tenía los mismos rulos que Tarantini, y sigue teniéndolos. El prostíbulo del que fue rescatada está a tres cuadras de la casa de la señora presidenta en El Calafate. Yo la veía bajar del avión a los 17 años y me veía a mí. Cómo puede existir eso si no es a través de la corrupción política con estos fiolos y fiolas. Me revienta de nervios escuchar que Argentina lucha contra la trata de personas cuando nuestros políticos se sostienen de las putas, de la prostitución y de la trata de personas porque son parte de la trata de persona. Antes de morirse, Néstor Kirchner le dio el título de propiedad a todos los y las dueños de estos prostíbulos, que son dos cuadras”.
Esos lugares fueron clausurados por un tiempo a partir de una acción del hoy legislador porteño Gustavo Vera, pero luego reabrieron nuevamente: “hace cuatro días estuve reunida con gente de Santa Cruz, de la subsecretaría de la Mujer, y hoy en Río Gallegos hay 80 prostíbulos, entonces cómo vamos a luchar contra un negocio tan grande cuando está involucrada la policía… Es un triángulo, es la policía, la política y los fiolos y fiolas, hoy ya traficantes”.
Sánchez remarcó que no hay edad para que “te entren a la prostitución”, tal como lo definió: “hoy están traficando de 16 a 21 años, como máximo 21 porque si tenés 22 ya sos vieja para que te trafiquen, te van a poner tal vez en la Plaza Once o te encontrás algún fiolo en alguna ruta para que chupes un pene a 50 pesos, y darle gracias. Si miramos los papeles (volantes) acá en la Ciudad de Buenos Aires dicen ‘rubiecita, nuevecita, jovencita’, y ese ‘ita’ significa niña. Y los varones que van de putas son nuestros padres, nuestros curas confesores, nuestros pastores evangélicos, nuestros jueces, nuestros políticos, los varones que van y violentan a las mujeres pobres, los que van de putas viven en nuestras casas”, agregó.
Además, Sánchez remarcó que actualmente el 90% de las mujeres que son víctimas del tráfico de personas con fines de explotación sexual, lo son a partir de buscar trabajo: “Argentina es un país abolicionista y debe trabajar para abolir esta violencia hacia las personas y debe restituir derechos que están siendo violados cuando vos sos puta”, aseveró.

Debate

Sobre la posibilidad de debatir las distintas posturas respecto a estos proyectos de ley, Sánchez aseguró: “yo sostengo que con putas no discuto, no me siento ni con la señora Elena Reynaga (fundadora de Ammar, y actual secretaria ejecutiva) que hoy ya no es una puta sino una gran fiola. A mí me interesa discutir con legisladoras, con la iglesia, me gusta discutir también con varones que van de putas, si se animan a darme la cara; discutir políticamente que es diferente a meterse en el barro”.
Desde La Retaguardia ofrecemos el espacio para realizar un debate entre Sonia Sánchez y las legisladoras que presentaron estos proyectos, con el objetivo de escuchar las diferentes posiciones y poder entrecruzar las opiniones.

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