18 nov. 2014

El boletín de los trabajadores con la
tristeza por la muerte de Emanuel.
(Por La Retaguardia) Todos los medios tradicionales se hicieron eco. Dos personas cayendo de la terraza de un hospital público es una "gran noticia"; no por buena, sino porque tiene todos los condimentos que más aparecen en la cocina del gran gourmet de los medios: muerte por 2; 1 pizca de conflicto en su justa medida, todo bien revuelto y difícil de explicar. Las muertes de Emanuel García, camillero del Hospital Posadas de Haedo y la del paciente psiquiátrico Ariel Morisse, ocurridas el 13 de este mes, sirvieron un plato que, en realidad, ya estaba cocinado hace tiempo. Karina Almirón, trabajadora del hospital, contó cómo fueron las jornadas siguientes. Fue durante una emisión del programa radial Otras Voces, Otras Propuestas, que conduce Luis Angió junto a Ernestina Arias.

Ariel Morisse llegó hasta la terraza con la intención de suicidarse. Emanuel García subió para intentar evitarlo. Ambos terminaron cayendo y murieron en el acto. Estas muertes, según Almirón evitables, la hacen hablar de desidia: "La situación está muy complicada para todos los trabajadores del hospital y para toda la comunidad ante este hecho gravísimo que culminó con la muerte de estas dos personas. Creemos que no fue un accidente, sino una sumatoria de cosas que no se garantizaron. Por eso hablamos de desidia. En vez de traer algún tipo de solución las autoridades del hospital, del Ministerio y del Gobierno nacional fue un bidón de nafta para apagar este incendio. En estos momentos, por asamblea, votamos que las autoridades se tenían que ir del hospital, negarles la entrada, porque en estos cuatros meses que están en el hospital no han resuelto ninguno de los reclamos que veníamos haciendo desde hace años. No hablamos solo de cuestiones meramente sindicales, como el pase a plata o el aumento salarial: que Psiquiatría se baje a planta baja se viene pidiendo hace años; la falta de personal y de insumos... hace diez meses que no se compran insumos en el hospital. Tampoco se está haciendo el manteamiento de la parte vieja del edificio porque los trabajadores no tienen con qué arreglarlos;todo el tiempo se dan accidentes que ponen en riesgo nuestras vidas y las de los pacientes", aseveró Karina Almirón entre el dolor y la indignación

—Otras voces, otras propuestas: El hospital depende del Gobierno nacional aunque esté en provincia. ¿Cómo se eligen las autoridades?

—KA: El director del hospital es Donato Spaccavento. Son puestos políticos, no se eligen por concurso. Desde la dictadura para acá, se ponen directamente como puestos políticos desde Presidencia de la Nación por resolución presidencial.

—OVOP: ¿Al anterior director por qué lo desplazaron? 

—KA: Viene siendo una profundización cada vez. Ante el reclamo, se cambian las autoridades y viene Spaccavento con la promesa de solucionar tanto los temas de infraestructura, la precarización laboral, los insumos, y lo único que hace es una fachada y no soluciona nada. Lo primero que hizo fue crear un grupo de teatro, pintar un mural,  hacer un festival de tango. Cosas que están muy buenas, pero nosotros tenemos necesidades urgentes no resueltas: no hay potasio, no hay adrenalina, no hay barbijos para operar —los cirujanos tienen que operar con gasas tapándose la boca—, no hay guías para poner los sueros, no hay mascarillas para nebulizar, cosas básicas. Ni siquiera podríamos reanimar a un paciente, y no es porque ahora estamos de paro, los quirófanos nos funcionan por la falta de insumos.

—OVOP: ¿Actualmente siguen de paro?

—KA: Sí. Votamos en la asamblea de hoy a la mañana (la entrevista fue realizada el martes) continuar con la medida. Ayer habíamos votado crear un comité de crisis—permitiendo que se quede uno solo del Consejo, que es el que tiene firma— intentando que el hospital funcione hasta tanto se resuelva la situación del Consejo. Pero no queremos que entre el Consejo de Administración.
Eso era lo que habíamos votado; e, incluso, participar del corte del día jueves de las actividades que se van a hacer en el marco del paro de la CTA. Pero hoy a la tarde vinieron dos micros con barrabravas de Morón, vino Diego Spina, presidente del club, vino un fiscal federal, un integrante de La Cámpora, Lauro Grande, y un representante de Secretaría de Presidencia de la Nación, y trajeron al Consejo. Los hicieron entrar por la obra en construcción, no por ninguna de las entradas del hospital, y los metieron en una oficina sentados como si estuvieran en penitencia mientras el fiscal y los otros funcionarios hablaban con parte de la intergremial, que son quienes están, de alguna manera, dirigiendo el conflicto. Hubo amenazas de judicializarnos, que cuando vuelvan a entrar va a echar a todo aquel se robe una gasa, cuando, en realidad, ellos están robando el presupuesto del hospital. Ellos plantearon una reunión mañana en el Ministerio de Salud, pero con la condición que entre el Consejo en funciones nuevamente. Se les respondió, entre otras cosas, que lo decidiremos en la asamblea. Pero lo más triste de todo esto es que no se preocupan por las responsabilidades de por qué murieron este compañero y el paciente. A nosotros la muerte de Emanuel, uno de los compañeros más queridos del hospital, nos hizo gritar basta, no queremos un compañero muerto más. Todos los meses se nos mueren dos compañeros por estrés, jóvenes, por diferentes problemáticas asociadas a las condiciones de trabajo que tenemos.

—OVOP: La parte de adelante del hospital es nueva.

—KA: Es parte del famoso Plan Director que se hizo en diferentes lugares de organismos nacionales. Es un edificio nuevo.

—OVOP: Sacaron la fachada tradicional que tenía.

—KA: La fachada histórica quedó tapada. Los trabajadores le decimos Puerto Madero o la Maqueta, porque realmente es una fachada. Ahí funcionan las oficinas de los once integrantes del Consejo de Administración junto  a sus sesenta asesores.  Trajeron gente de La Cámpora, de Kolina, de Nuevo Encuentro y del Movimiento Evita. Un trabajador cobra siete mil pesos de sueldo en promedio, algunos cinco mil, otros, un poco más; estos asesores cobran treinta mil pesos más que nosotros. Y no trabajan, muchos son ñoquis. Es mucha la bronca. Podrían tener todos los asesores que quisieran si hubieran resuelto algo. Hasta ahora estaban en funciones plenas, puestos por la presidenta, y ni siquiera compraron solución fisiológica.

—OVOP: Abarcan una población muy grande en esa zona.

—KA: Sí, somos hospital de referencia nacional. Somos el único hospital enteramente nacional.

La indignación de Karina Almirón representa a la de muchos de quienes trabajan en el hospital. La muerte de Emanuel, sin dudas, los ha conmovido. Este conflicto, ni recién comienza, ni está agotado. Quizá alguien tenga que tirar el mantel y empezar de nuevo.


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