27 nov. 2014

Diego (con su hija), Pimentel, Cortiñas,
Luz y familares al salir del tribunal.
(Foto LR)
(Por La Retaguardia) Gracias, lucha, organización, fueron las palabras que más se escucharon en el acto que se realizó en las puertas de los Tribunales de Morón, minutos después de conocerse la decisión del TOF 5 de absolver a Luz Gómez y Diego Romero, acusados –a partir de una causa armada– del crimen del colectivero Roberto Castillo, ocurrido en el marco de un intento de robo en 2011. La Retaguardia registró las voces, entre otros, de Nora Cortiñas, Pablo Pimentel, Eduardo Soares, los propios Luz y Diego, y Amalia, la mamá de Luz, fueron algunas de las voces que se hicieron oír el día que, según Diego, “la pesadilla se ha terminado”.

La lectura del fallo fue corta, unos pocos minutos alcanzaron para que los jueces Susana Leticia De Carlo, Carlos Enrique Thompson y Angélica Parera informaran que no había pruebas suficientes para condenar a Luz Gómez y Diego Romero a prisión perpetua, como lo había solicitado el fiscal Marcelo Varona Quinternosian.
Apenas finalizó la audiencia, y mientras aún trataba de creer que la pesadilla comenzaba a terminar, la joven pareja jujeña dialogó con La Retaguardia. “Por suerte terminó bien, igualmente sino terminaba bien íbamos a seguir luchando, gracias al acompañamiento de mucha gente se pudo conseguir que fuéramos escuchados”, fue lo primero que dijo Romero.
“Lamentablemente esto nos toca a los sectores más humildes que no tienen las herramientas para poder defenderse y no saben cómo actuar frente a la situación de que la policía te saque de tu casa y te culpe de algo que no cometiste, te condena de antemano –acompañó Gómez– y sin embargo nosotros tuvimos la fortaleza de poder salir gracias también a la gente que nos está acompañando. Hace tres años estábamos solo los dos, y no sabíamos qué hacer ni a dónde recurrir para que alguien nos escuchara, fue esa gente la que nos ayudó a tener la fortaleza y a mí mamá para salir a gritar la verdad. Agradecemos a esa gente porque es la que estuvo y la que está ahora, la que deja su trabajo para poder venir a acompañar esta lucha”.
“¿Cómo no agradecerle a esa gente que no tiene la obligación y está ahí, mientras que la gente que tendría que estar nunca estuvo, que son los que realmente tendrían que haber hecho bien su trabajo?”, se preguntó Romero y aclaró que se refería a “toda la parte de la fiscalía que está para hacer justicia, pero nunca estuvieron”.

Gracias

Ya fuera de los tribunales, en el marco del acto que se realizó para celebrar la absolución, Luz continuó agradeciendo a las organizaciones presentes no solo ese día, sino desde los inicios de la causa: “hace tres años estábamos solos en esta lucha que es día a día, y hoy estamos acompañados, agradecerle a mi mamá que es la que fue en busca de ustedes para que estén acá. Gracias Ma, te amo y me devolviste la vida”, afirmó emocionada la joven.
Amalia, la mamá de Luz Gómez, también subió al improvisado escenario. “En realidad esta no es mi causa –señaló–, es de todos ustedes que me acompañaron y que nunca me dejaron sola. Luz me dice que era yo la que salía a luchar, mentira eran ustedes que siempre cuando tenía que venir a la fiscalía o hacer algo estaban ahí, primero uno, después otro, dándome ese empujón, entonces no me sentía sola. Todo esto es de ustedes, se lo debo a ustedes para que otra mamá que venga como yo de lejos, sin conocer a nadie, sin saber lo que es Buenos Aires, ustedes estén ahí y la apoyen, le den una mano, porque es muy triste venir de lejos y encontrar una hija con unas esposas en una comisaría y no saber qué hacer”.

Ponerse la camiseta

Un día, Amalia vio por televisión el caso de Alejandro Bordón. Este trabajador aeroportuario estuvo preso durante casi 18 meses acusado de un crimen que no cometió. A pesar de que no existían pruebas en su contra fue acusado de asesinar a Juan Alberto Núñez, chofer de la línea de colectivo 524 de Monte Chingolo. Tras la realización de un juicio, Bordón fue finalmente absuelto y liberado. Su abogado era Eduardo Soares.
Ante la similitud de los casos, Amalia no dudó en contactarse con el letrado: “cuando le dije que no tenía plata para pagarle pero que lo que tenía se lo iba a dar, me contestó que no le dé ni un peso, que iba a defender a mi hija, a mi yerno, y que iba a estar ahí. La verdad que abogados como él ya no se encuentran, los abogados anteriores nunca hicieron nada”, contó la mamá de Luz, con su hija también ya absuelta y liberada.
“Hoy se repitió la historia. Nos sacó absueltos. Soares se puso la camiseta de Luz y Diego”, afirmó Romero.

"Tenemos que plantear la nulidad del juicio"

Eduardo Soares también habló en el acto efectuado tras la finalización del juicio. Como todos agradeció a los compañeros y las organizaciones presentes y aseveró: “si Luz y Diego no hubieran sido quienes son, si hubieran sido dos chicos más comunes, no con tantos antecedentes limpios como tienen, imagínense si hubieran sido dos pibes con antecedentes, dos pibes que no hubieran podido demostrar trabajo como lo han hecho, que no hubieran tenido todo este aguante que han tenido, no hay defensa posible, hubieran estado condenados solo con el tipo de reconocimiento que hizo la fiscalía, y que hace todos los días. Nosotros pedimos la nulidad del juicio y del acta, y Luz y Diego ya están afuera de eso, pero una vez que conozcamos los argumentos del Tribunal es altamente probable que continuemos requiriendo la nulidad del juicio porque nosotros entendemos que fue nulo, independientemente que salió bien. El juicio fue nulo, no se debió haber hecho, el reconocimiento, la recolección de pruebas son nulas”.
En este sentido, Soares no descartó llevar el caso incluso hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos: “tenemos que plantear la nulidad del juicio y de las actas, porque esta forma de hacer justicia nos va a seguir jodiendo a los pibes, nos va a seguir metiendo pibes en cana y van a seguir condenando a perpetua pibes que no tienen nada que ver, entonces lo más probable es que sigamos con esto, que no nos quedemos acá, independientemente de que apele o no el fiscal. Lo más grave no fue que nos arriesgamos a una perpetua sino que el juicio en sí es nulo. Le dimos una oportunidad al tribunal, le dijimos al fiscal que tengan un poco de grandeza y no hagan este juicio”.

La lucha de dos Madres

Al hacer uso de la palabra, Amalia también agradeció especialmente a Nora Cortiñas por darle fuerza. La referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora no solo estuvo presente el día de la sentencia, sino en todas las audiencias. “En realidad iba a la Plaza a dar vueltas con ella porque de ahí me llevaba también otro poco de fuerza, pensaba quién soy yo para estar llorando, mirenla a Nora, tantos años y sigue reclamando justicia, sigue y no se cansa. Y yo me sentía una cosa chiquitita a la par de ella”, dijo Amalia.
Enseguida, Cortiñas con la rapidez y la ternura que la caracteriza afirmó: “yo no me siento chiquitita… soooy”, dijo estirando la o. Tras las risas y los aplausos, Norita continuó: “estamos con toda la alegría por este logro, además de que Amalia no aflojó ni un día, tuvo la fortaleza, porque uno va y golpea puertas y siente como que está molestando, así que yo creo en la perseverancia, y después estos chicos que tienen una energía espiritual especial, porque ellos saben que son inocentes pero además lo sienten adentro que eso es fundamental, y ahora esta noche van a poder dormir bien, tranquilos, libres de esta carga brutal, sentirse acusados injustamente es realmente una carga y una pesadilla de cada minuto, esa acusación que lastima y que realmente es una herida, pero se van a reponer porque son jóvenes y porque a su alrededor tienen chiquitos que les van a ir haciendo olvidar esta gran pesadilla”.
Cortiñas agradeció la labor de Eduardo Soares: “no nos falló ni un minuto”. Además dijo que hay que seguir la lucha y que a veces es necesario “empujar un poco a los jueces”: “a veces fallan mal o a veces fallan con errores o con equivocaciones, pero hay que empujarlos, cuando los jueces ven que hay todo un grupo de gente militante que está y que está empujando los jueces también un poco piensan que no se pueden equivocar siempre”.

La lista de Norita

Como es habitual, Nora Cortiñas recordó en su discurso otras luchas que se están viviendo en distintas zonas del país: “quiero señalar que hemos tenido unos logros importantes estos días y que fueron eximidos de culpa a los dos militantes (Luciano Nardulli y Diosnel Pérez) por el Indoamericano, que también querían inculparlos, pudimos evitar que extraditaran a nuestro amigo peruano (Oswaldo Quispe), que también costó bastante, ahora liberaron a dos de los cinco presos de ATE Santa Cruz, que también es una pelea, tenemos que luchar para liberar de culpa a los petroleros de Las Heras, tenemos mucho que hacer, hay que empujar y empujar y hay que creer que la fuerza nuestra y la energía que ponemos para creer da resultados, hay algo en la atmósfera que vamos despidiendo estos efluvios de la energía y con eso todos los días tenemos fuerza. Yo la felicito a Amalia otra vez, es una madraza realmente, como va a ser Luz con sus hijitos y Diego como papá”.
Cortiñas además contó que la próxima semana volverá a abrir el habeas corpus por la desaparición de su hijo, que ya fue archivado en dos oportunidades: “quiero saber qué pasó con Gustavo, quiero saber quiénes son los culpables, no quiero venganza, quiero saber y no quiero oír la palabra reconciliación. Así que acuérdense que cuando yo haga el habeas corpus, tal vez en algún momento vamos a tener que hacer alguna fuerza”. Tras los aplausos, Nora recordó como cada vez que interviene en una actividad: “acá están los 30.000 detenidos desaparecidos presentes, ahora y siempre. Hasta la victoria siempre, venceremos”.

Contrapoder popular

Durante el acto también estuvo presente Pablo Pimentel, referente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza: “siempre digo que para ganarle al poder nefasto hay que armar contrapoder popular. Y esto es contrapoder popular, hombres y mujeres jóvenes, adultos, de distintas organizaciones que tienen muy claro qué es lo que hay que hacer y que tienen muy claro qué es lo que hay que plantearle a un sistema que está preparado justamente para condenar la pobreza y esto es lo que está pasando, y en esto quiero reivindicar a quien en la Argentina por lo menos ha demostrado una perseverancia que sobre tiene que ver con la mujer, porque acá las madres de ambos, Amalia, Juana, cada una desde su lugar, como pudo, fueron las que permanentemente golpearon todas las puertas para decir que estaba pasando esto, que se estaba cometiendo esta injusticia con nuestros hijos y la verdad que si no hubiera existido eso, ninguno de los que estamos acá nos hubiésemos enterado”.
Pimentel además se refirió especialmente al actual sistema judicial: “fíjense cómo después el sistema tiene que cubrir todos los errores que comete, que en este caso es el Ministerio Público, había que tapar de alguna manera todos los errores que se habían cometido, y esos errores nada más y nada menos llevan a gente inocente presa. Así que primero hay que homenajear a los compañeros y compañeras que son abogados que lo hacen ad honorem, es gente que está permanentemente en las causas - como dice Adolfo Pérez Esquivel - perdidas, pero venimos ganando, así que algo le está pasando al sistema, hay que ponerle un freno y me parece que con estas actitudes lo estamos haciendo. Ahora queda ver de qué manera se apela a esto de las nulidades que el Negro (Soares) bien decía porque tenemos cortar este sistema de un Ministerio Público que investiga mal, hace mal las cosas y que enjuicia a gente inocente”.
El referente de la ADH La Matanza destacó además que Diego y Luz desde un principio tuvieran siempre la claridad de pedir justicia: “ellos decían que no eran los culpables pero reclamaban que se buscara a los que cometieron este hecho, porque la realidad es que hay una familia que está padeciendo la ausencia de este señor y hay un grupo de personas que ha cometido el crimen y sigue libre. Yo les decía a Luz y Diego que ahora tienen que reencontrarse, disfrutar, porque ganó la verdad, y que esta fuerza que tiene la organización popular no se apague y podamos en la medida de lo posible con mucho respeto, con las diferencias de cada uno, seguir acompañando todo caso de injusticias, así que fuerza y felicitaciones”.

Un jury por Luciano

Desde un principio, la APDH La Matanza acompañó a los Familiares y Amigos de Luciano Arruga. Esta semana se produjo una importante novedad, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios bonaerense admitió la apertura del juicio político a las dos fiscales, Roxana Castelli y Celia Cejas, y al juez Gustavo Banco, que tuvieron a su cargo la investigación de la desaparición de Luciano Arruga. Se les iniciará un sumario para formalizar la acusación y decidir sobre su actuación en la causa.
Sobre este tema, habló también Pimentel durante el acto frente a los Tribunales de Morón: “quiero destacar que ante el desastre que cometieron con Luciano, se formó un grupo maravilloso de militantes esclarecidos, que en forma de red y con organizaciones de derechos humanos como el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), APDH Matanza, Familiares y Amigos, con el apoyo de muchos organismos y personalidades se logró que el martes (25 de noviembre) el jury de enjuiciamiento se reuniera y diera como admitido el juicio, así que empiezan los juicios a los dos fiscales que actuaron en la primera parte de la causa de Luciano y al juez, es decir que la organización popular ha utilizado los mecanismos que tenemos para juzgar a los funcionarios que cobran un sueldo para hacer justicia e investigar y han hecho absolutamente todo mal, esto también lo logró la organización popular, esto nos tiene que dar a todos las certezas de que el camino que hemos tomado no es el equivocado, hay que profundizarlo, hay que juntarse”.
En este punto, Pimentel afirmó: “en la Argentina hay que armar una agenda de temas impunes que todavía están pendientes, y una de las causas impunes que es un emblema de la barbarie, del atropello, es lo que pasó el 26 de junio de 2002, con la Masacre de Puente Pueyrredón, acá está Leo - el hermano de Darío Santillán - y el compromiso está en que en no más de 20 días se presente el pedido de desarchivo y el corte de la prescripción para encontrar a los responsables políticos de haber dado la orden de esa represión. Ahí vamos a necesitar de todas las organizaciones sociales, de todos los referentes, para que se pueda saber quiénes dieron la orden, por más que nosotros lo sabemos, hay que probarlo y mostrarlo en la justicia para que den las explicaciones y sean culpados y castigados como corresponde”.

“La absolución ha llegado, la pesadilla se ha terminado”

Lo dijo Diego Romero al hablar en el acto que se realizó en las afueras de los tribunales tras conocerse el veredicto absolutorio.
“No se puede llegar a esto sin la ayuda de ustedes, como bien dice Norita, la verdad que el apoyo de cada uno de nosotros, la presencia de cada uno de nosotros hace que se consigan cosas como las que se consiguieron hoy, porque más allá de que hayamos presentado pruebas, más allá de que esté la prueba científica, no es suficiente. Nunca me voy a olvidar la frase que dijo la jueza ‘a veces con nada te condenan’, y es así. Pero nosotros lo logramos con toda la prueba que se juntó y con la defensa del abogado, que la verdad que es un groso. Yo lo conocí en la audiencia cuando me pidió la domiciliaria, lo escuché hablar y me decía para mí ‘¿este es mi defensor?’, me defiende como si fuera su hijo, la verdad que se puso la camiseta y nos acompañó hasta último momento, hizo lo que otra gente tendría que haber hecho y no hizo. Gracias porque esta victoria no es mía, sino de ustedes. La absolución ha llegado, la pesadilla se ha terminado”, agregó el joven jujeño.

Diego y Luz saben que empieza una nueva etapa en sus vidas, en la que hay que seguir caminando: “seguir concientizando también para aquellas personas que todavía transitan el camino hacia la justicia, hay que darles fuerza y hacerles saber que se consiguen cosas y darle ánimos y a la sociedad hacerle concientizar de que Luz y Diego hay muchos, yo estuve en un penal y he escuchado muchas historias que la verdad que es impresionante, si tuviéramos que sacar a toda la gente que es inocente de los penales, los penales estarían vacíos, porque están llenos de pobres, porque la gente que tiene plata nunca termina en un penal. No puedo decir otra cosa que gracias”.
Quienes aún transitan el camino hacia la justica son los familiares de Roberto Castillo, el colectivero asesinado en Castelar, en 2011, y por cuyo crimen fueron acusados falsamente durante tres años y llevados a juicio Luz Gómez y Diego Romero.
 

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