2 dic. 2014

Con la pirámide de mayo de fondo
la Correpi presentó su informe
(Por RNMA) Más de mil personas recibieron el Archivo de Casos de represión estatal que anualmente brinda la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi). Esta vez fue el viernes 28 en la Plaza de Mayo. Allí, entre música, consignas, banderas, pasacalles y fotos de los represaliados, se sucedieron los testimonios que dieron cuenta del encarnizamiento contra los sectores populares en la Argentina. Desde la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) participamos de la jornada e hicimos una trasmisión especial en vivo.

Para interiorizarnos sobre el significado de estos Informes de Correpi debemos remontarnos en su origen, el año 1996 durante el gobierno de Menem. Por entonces,  el  ministro del Interior Carlos Vladimiro Corach, acostumbraba realizar, cada día, una conferencia de prensa a la salida de su domicilio. En una de esas oportunidades le preguntaron sobre los  casos de “gatillo fácil” y él contestó con una provocación: “no hay gatillo fácil, existen periodistas de pluma fácil”.
Por su parte,  Delia Garcilaso, mamá de Fito Ríos que en 1994 fue asesinado bajo tortura en la cárcel de Caseros, escuchó lo dicho por Corach y se le ocurrió hacer la lista, dado que además Corach argüía que no tenía nombres, “quiero nombres, ¿dónde están los nombres?”, decía.
Ella con firmeza dijo “Hagamos una lista de todos los asesinados por las fuerzas de seguridad, de todo el país, desde que terminó la dictadura, y llevemos ese archivo a Plaza de Mayo”. Esa lista la elaboró recorriendo bibliotecas, archivos policiales, revisando diarios uno por uno, lo que dió como fruto el primer informe con 286 casos en 1996. Visibilizando la realidad de las barriadas donde casi a diario mueren los pobres entre ellos principalmente jóvenes, esa realidad que los grandes medios ocultan.

Algunos testimonios

En el acto de la Plaza, una a una las organizaciones fueron expresando su balance de actividades, como las de los compañeros criminalizados de las Heras, los de Emfer y Tatsa, etc.; así también la agrupación Hijos de la Plata, integrantes de las Madres Plaza de Mayo línea Fundadora, la Coordinadora Antirrepresiva del Oeste, entre otros.
Pasando quizá, por el momento más sentido de la jornada, se escuchó el testimonio directo de las madres y familiares de las víctimas del asesinato por gatillo fácil y la criminalización de la protesta. Una a una, ellas con la voz resquebrajada denunciaron cómo fueron ultimados sus hijos y nombraron a los represores.

4.278

A su turno,  María del Carmen Verdú  presentó el informe y subrayó  que a comparación de 2013 donde se relevaron 4.011 asesinatos (de gatillo fácil y muerte por tortura en lugares de detención), este año cierra con 4.278 muertes. A la vez, destacó que en el balance de los últimos 30 años, dado que se comienza el conteo a partir del retorno a la democracia en diciembre de 1983, más del 60 por ciento de los casos se produjo dentro del gobierno de los Kirchner.
Cabe destacar, la participación de la Agrupación Che Pibe quien ejecutó un rap muy pintoresco donde con sus jóvenes voces los niños de las barriadas hacían alusión al “policía transa”.
Al culminar la jornada una frase quedó suspendida en la Plaza: “La justicia no la vamos a encontrar en un tribunal sino en la conciencia del pueblo trabajador organizado”.

María del Carmen Verdú referente de Correpi: “este archivo nos permite tener una visión completa de cómo funciona la represión en todo el país”

En el primer contacto con Plaza de Mayo, Luis Angió nos acercó la voz de María del Carmen Verdú, abogada y referente de Correpi.
Al ser consultada acerca de qué significa hoy este archivo de casos que anualmente presentan, Verdú explicó: “se trata de una herramienta que nos permite mostrar de manera irrefutable con los datos en la mano, con los números, con las estadísticas, con los gráficos, de qué hablamos cuando hablamos de gatillo fácil, de muertes en cárceles, comisarías, en otros lugares de detención, desapariciones, del conjunto de las políticas represivas del Estado que a través de las distintas modalidades nos cobran una vida por día. (…) A pesar de las dificultades para recolectar información, es una herramienta que nos permite tener una visión bastante completa de cómo funciona la represión a lo largo de todo el país”.

El archivo que hoy presenta Correpi registra un total de 4278 casos, ocurridos desde 1983: “Siempre hacemos la aclaración –afirmó Verdú– que en los primeros años desde 1983 hasta 1996 la información es muy poca y muy mala porque precisamente empezamos a recolectar recién en 1996. En segundo lugar, hay muchísimos casos de los que nos enteramos meses y a veces años después. De este total de 4278 casos que tenemos hoy, hay 261 incorporados en el curso de estos últimos doce meses, pero resulta que 46 de ellos son del año pasado. Es decir, cuando vinimos hace un año a esta plaza había casi 50 fusilamientos o muertes en la tortura de los que no nos habíamos enterado todavía en noviembre del año pasado, y lo mismo va a pasar el año que viene. Vamos a saber de casos de 2014 que hoy no tenemos”.
Correpi realiza este informe hace 18 años, lo que permite hacer algunas comparaciones: “lo primero y más evidente que vemos es que en los años en que se produce un crecimiento exponencial con saltos importantes en la cantidad de muertes por gatillo fácil y tortura coinciden con los años de profundización de la crisis económica y social. Esto nos demuestra el carácter disciplinador, de control social del gatillo fácil, de las desapariciones, de las detenciones arbitrarias, de todas las herramientas represivas que se descargan sobre los sectores más vulnerables y desposeídos y que son por lo tanto los que tienen que aprender a obedecer”, explicó Verdú.
Desglose por provincia
“Si tomamos los datos de cada provincia y hacemos una lista de mayor a menor, naturalmente la Provincia de Buenos Aires tiene el 45% del total de casos, pero también tiene el 45% de la población del país. ¿Cómo comparamos los 1950 casos que tiene la Provincia de Buenos Aires, con los 243 de Mendoza o los 21 de Tierra del Fuego, si Mendoza tiene una población infinitamente menor y ni hablar de Tierra del Fuego que no llega a los 130.000 habitantes? Entonces por eso sacamos el índice por millón de habitantes, para poder tener una imagen más equilibrada entre las distintas jurisdicciones”, expresó Verdú durante la transmisión especial realizada por la Red Nacional de Medios Alternativos.
En este punto, Verdú aclaró que prácticamente no existen diferencias significativas entre una provincia y otra: “la provincia de Buenos Aires cae a un quinto lugar, pero sin diferencias significativas con las cuatro primeras y con las cuatro que le siguen. En cambio, quedan primeras provincias Tierra del Fuego y Santa Fe, que una no las tiene presente en el imaginario colectivo como aquellas de mayor concentración de la represión, y sin embargo a pesar de que son dos distritos que vienen teniendo gobiernos de esos que se autodenominan progresistas, son las que aparecen con un mayor índice, sobre todo por las muertes en cárceles y comisarías”.
Desglose por edad
Para Verdú, la franja etaria es el dato más duro del archivo, el que más conmueve: “de este total de casi 4300 casos, el 51% de esos pibes no habían cumplido 25 años. Y si pensamos en los 35 años llegamos al 77%”.
Desapariciones
En el archivo de casos, las desapariciones no han sido sistematizadas como una categoría aparte. Durante la transmisión de la RNMA, María del Carmen Verdú explicó por qué: “hay muchas desapariciones que se producen después de una detención en una comisaría y la muerte se produce en comisaría entonces esos casos están registrados dentro de los casos de muertes bajo custodia, que es la modalidad que tiene el 39% del total de casos; los fusilamientos de gatillo fácil el 49%. Sí tenemos hecho un chequeo de la cantidad total de desapariciones que 2014 son 218 casos”.
Además, Verdú especificó que en el archivo solo computan las desapariciones en las que no tienen dudas de la participación del aparato represivo estatal: “como los casos de Luciano Arruga, Daniel Solano, Iván Torres, Julián Antillanca, es decir todos aquellos jóvenes que fueron vistos por última vez, como Miguel Bru, como Andrés Núñez, subidos a un patrullero o adentro de comisarías y después no se supo más de ellos, a veces por años, a veces nunca más, y a veces al tiempo, a los meses o a los años pudimos encontrar sus cuerpos. Con lo cual no estamos computando los miles de casos de desaparición a manos de redes de trata, donde por supuesto no podemos descartar tampoco, es más afirmamos que las fuerzas de seguridad son parte central de la organización y administración de las redes de trata. Sin embargo, tampoco sabemos con exactitud, salvo casos puntuales como el Marita Verón, que existe la posibilidad de que esas niñas, esas adolescentes, esas mujeres, estén aún con vida en algún lugar del país o del planeta”.
El informe anual de archivo de casos ya está colgado en la página webwww.correpi.lahaine.org; además se hará una distribución de revistas con los datos más importantes. A su vez, se puede enviar un mail [email protected] y solicitar el informe en formato digital. “Las autoridades tienen el derecho de autor. Nosotros lo único que hacemos es reunir los datos y ordenarlos”, expresó la referente de Correpi.

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