24 ene. 2015

(Por Luis Angió*, desde Grecia, para La Retaguardia) A pocas horas del cierre de la campaña electoral, SYRIZA espera con tranquilidad que los resultados previos de las encuestas le confirmen lo que ya palpitan sus simpatizantes: un triunfo, no solo sobre el partido de gobierno, sino el inicio de una nueva etapa en las relaciones políticas futuras y sus consecuencias.
Grecia ha venido sufriendo desde hace más de cinco años una crisis económica al mejor estilo Argentina 2001, corregida y aumentada, producto de las políticas que “la troika” (FMI; Comisión Europea; y Banco Central Europeo) ha impuesto en ese país. Las consecuencias son las de siempre: despidos, baja de salarios, abandono de las políticas públicas en salud, vivienda y educación. Los que pudieron, emigraron a otros países en busca de mejores niveles de vida; los que no pudieron irse o eligieron quedarse, subsisten con lo poco que queda del reparto, luego de que los grandes grupos económicos y los bancos hicieran sus negocios a costa del hambre de la mayoría de la población.

El pasado jueves SYRIZA realizó su acto de cierre de campaña en la plaza OMONIUM, donde aproximadamente 15 mil personas aclamaron a Alexis Tsipras, el líder de esta coalición de partidos que van desde la izquierda trotskista, hasta grupos de la izquierda independiente.
En el acto de cierre también participó Pablo Iglesias, el líder de PODEMOS, la fuerza que en España espera el triunfo de SYRIZA para fortalecer su relación política entre los españoles que también buscan una nueva salida a las medidas aplicadas por su presidente Rajoy, del, Partido Popular.
Pablo Iglesias saludo a los miles de manifestantes presentes en el acto con un: "Hasta la victoria- SYRIZA-PODEMOS: VENCEREMOS”.
Por su parte, Tsipras manifestó en una entrevista con las televisoras griegas, este viernes: "Reconocemos nuestras obligaciones frente a las instituciones europeas y los tratados europeos. Estos tratados prevén unos objetivos fiscales que deben respetarse, pero no las medidas para conseguirlo. La austeridad no forma parte de los tratados, lo importante en esta negociación es que estemos fuertes”.
Esa fortaleza que necesita SYRIZA para llegar al gobierno se vio en el apoyo que en estas últimas horas le brinda un sector importante del pueblo griego, sobre todo la juventud. Cientos de ellos dan su apoyo en una carpa montada en la plaza Klafthmonos, sobre la avenida Stadium, una de las principales del centro de Atenas.
Allí se podía ver a estudiantes y trabajadores repartiendo volantes, conversando con quienes se acercaban a conocer un poco más de las propuestas, en una vigilia llena de confianza en el futuro.
Como me dijo Nicos, un estudiante de Ciencias Políticas de 19 años, en un español mucho mejor que mi griego: “los griegos no tenemos trabajo, no tenemos casa, hay muchas dificultades en todos los ámbitos, y la izquierda, una política de izquierda, va a hacer las cosas más fácil. Los griegos tenemos que empezar a vivir”.
Otro Nicos, un técnico electrónico de 23 años que vive en la ciudad de Volos, que tiene trabajo solo en verano, decía que “los trabajadores en general están esperanzados en que SYRIZA los saque de la crisis”. Espera lograr los 150 escaños en el Parlamento para obtener la mayoría absoluta.
Hoy es un día de veda electoral, y los partidos y sus militantes se darán unas horas de reposo, pero preparándose para el día domingo, donde a partir de las 6 de la mañana los griegos comenzarán a decidir su futuro. Todo indica que será un futuro de izquierda.

*Conduce el programa Otras Voces Otras Propuestas, que se emite los martes a las 20 por Radio La Retaguardia

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