16 ene. 2015

Luis Angió (RNMA, en el centro) junto
a Isychos (izq.) y Alexis Tsipras, posible
presidente griego.
(Por RNMA) El dirigente argentino-griego, Costas Isychos, Secretario de Relaciones Internacionales de Syriza, coalición de más de once partidos de izquierda, analizó la situación actual en Grecia, y las posibilidades de ganar en las elecciones generales del próximo domingo 25 de enero. Fue durante una emisión de Enredando Las Mañanas, el programa de la Red Nacional de Medios Alternativos. La repercusión del atentado en Francia y los discursos de la ultraderecha. Sus planes una vez llegados al poder. "Somos una ola de esperanza para toda Europa", dijo Costas Ysichos en un segmento de la charla.
—Enredando las mañanas: El 31 de diciembre el diario La Nación —lo conocés muy bien porque naciste en la Argentina—, tituló una nota "La ultraizquierda griega amenaza con generar un sismo en la Unión Europea". ¿Cómo es eso? 

—Costas Isychos: Ese es un terror mediático europeo e internacional también. En las últimas elecciones generales que se realizaron en mayo y junio de 2012 en Grecia Syriza no pudo ganar porque ese terror mediático verdaderamente tuvo un efecto sobre ciertas capas sociales, capas medias de nuestro país. La receta que existe —de que por supuesto va a venir la ultraizquierda, la gente va a perder sus casas, va a perder su trabajo, va a perder sus ilusiones y sus visiones para un mejor futuro— ahora no funciona. Porque somos un país, como la Argentina en la década del '90, que está completamente arruinado. Aquí tuvimos una catástrofe social, en la cual después de cuatro años de austeridad y de paquetes de ajustes sociales con el 30% de población está desocupada, el 57% de la juventud por debajo de los 35 años está desocupada; tuvimos más de 150 mil jóvenes que emigraron a otros países de Europa y del mundo; tenemos cinco mil suicidios, el récord europeo en los últimos tres años, la gente se quita la vida porque no puede vivir, no puede sobrevivir en la calle. Y podría mencionar privatizaciones, la extrema pobreza, la exclusión social, los cuatro millones de griegos que están viviendo por debajo de la línea de pobreza, casi el 50% de la población. Y puedo seguir con estos datos. Uno se da cuenta de que en este país la receta del terror mediático no puede funcionar más, porque el terror ha llegado de parte del sistema financiero europeo, del gran capital europeo y, por supuesto, por la estrategia geopolítica de la señora Angela Merkel, que desea una Europa alemana, y no a una Alemania europea dentro de la UE.

—ELM: ¿Qué es Syriza, cuáles son los principales postulados?

—KI: Syriza es una creación de muchas organizaciones y partidos políticos de la izquierda, más de once organizaciones que se aliaron hace más de diez años. Formaron al principio un pequeño grupo que nunca tuvo más de un 4% en elecciones europeas, en elecciones generales, elecciones para las provincias, etcétera. Pero crecimos, tuvimos una explosión política y social en los años de la extrema pobreza porque estuvimos al lado del pueblo, es una receta muy fácil. Siempre trabajamos y luchamos para que la gente pueda conservar su trabajo, para que la gente que estaba desocupada pudiera tener el derecho al trabajo, para que la gente que ya tenía trabajo tuviera un digno trabajo. Comenzamos con eso, con los derechos esenciales de una sociedad. Después, tenemos una política contra la privatización de la educación, de los servicios públicos (hospitales, electricidad, agua, transporte, etcétera), y poco a poco nos convertimos en un partido social y político que tiene una agenda muy cerca a los movimientos de nuestro pueblo, movimientos sociales, el movimiento obrero tradicional. Y nos unimos en esa lucha en el continente europeo con Podemos y la Izquierda Unida de España, con Sinn Féin, de Irlanda, con la izquierda alemana, la francesa, la italiana. Ya somos una ola de esperanza en toda Europa y esta esperanza comienza el 25 de enero en las elecciones que se van a celebrar. Hay que tener en cuenta que Podemos ya es el primer partido político en las encuestas y Pablo Iglesias, su líder, va a estar acá acompañándonos en el cierre de campaña junto a otros líderes de la izquierda europea. En estas últimas horas tenemos mucha gente de partidos políticos que quieren venir de la Argentina, de Brasil, de Venezuela. Estas no son elecciones tradiciones, están en el epicentro del neoliberalismo europeo, que ha afectado al resto de la economía mundial.

—ELM: Vamos a ver si te podemos mandar a Luis (Angió, integrante del equipo del Enredando), porque nosotros también tenemos ganas de viajar. Él, que ya estuvo allí y te conoció, quiere estar.

—KI: Por supuesto, bienvenido. Tenés casa, familia, compañero, y nos trajiste suerte la última vez.

—ELM: O te mandamos Mirtha Legrand, que dice que trae suerte. Pero quizás le va a traer suerte a la derecha  [Risas]. Hay una lectura, que seguramente vamos a compartir: que el atentado en Francia, por lo menos localmente, le hace un gran favor no solo a la derecha, sino a la ultraderecha. ¿Esto en Grecia tuvo alguna resonancia o podrá tenerla a la hora de votar?

—KI: El señor Antonis Samarás, primer ministro griego, trató de usar la tragedia que sucedió en Francia hace pocos días con el fenómeno del yihadismo y trató de vincularlo con que podría pasar en Grecia. Pero hay razones sociales, políticas e históricas que no pueden a Grecia en ese problema, que ya es un problema internacional. Grecia nunca fue un país colonialista —hablando de la época moderna; en la de Pericles es decir otra cosa—, no fue una herramienta del neocolonialismo como lo fue Francia, que tiene más de cinco millones de ciudadanos franceses de origen musulmán, especialmente de Marruecos y Argelia, los cuales en los últimos años del neoliberalismo y de los ataques a los derechos sociales; las primeras víctimas fue la gente que tenía otro color, otra religión. Y la ultraderecha en Francia, la ultraderecha de la señora Marine Le Pen, es la herramienta que ha excluido y marginalizado a esta gente. Por eso vemos a chicos jóvenes de 15, 18 años que forman parte del fenómeno del yihadismo, porque con mucha facilidad, por medio de internet, etcétera, se ponen del otro lado de la orilla del río. En Grecia tenemos una población musulmana muy grande, la mayoría de ellos son inmigrantes de Afganistán, de Paquistán, de Bangladesh, gente que vive aquí en muy malas condiciones, como el resto de los inmigrantes de Europa. Son ciudadanos de segunda categoría, como decimos nosotros. Pero, por razones históricas, por su gran lucha contra el fascismo durante la ocupación nazi, durante la Dictadura de los Coroneles del '67 al '74, aquí no existen raíces sociales que puedan ayudar a la extrema derecha a llegar a ese aumento político que tuvo en Francia. Pero sí tenemos un partido neonazi, Amanecer Dorado, que tiene entre un 5 y 6%, es un partido puro neonazi, que admira a Hitler y a la época neonazi entre el '41 y el '44, cuando Grecia fue ocupada, y por supuesto también tenemos cicatrices de ese racismo y esa xenofobia que existe en Europa. Pero estamos seguros de que Grecia con gobierno de izquierda puede ser parte de las soluciones que se necesitan en esta región geopolítica con tanta tensión, con tanto odio, con tanta guerra civil, con tanta violencia. Nosotros queremos jugar un papel en el cual este Gobierno va contribuir con su fuerza, con su lucha, con su diplomacia para poder disminuir las tensiones y llegar a acuerdos políticos sin guerras ni violencia.

—ELM: Cuando Luis se dio a conocer como integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos de Argentina, comentaste que a ustedes les interesa mucho esto porque hay muchos medios alternativos allí. Estaría bueno, luego del 25 de enero, tener un intercambio con otros medios alternativos, sabiendo lo que son los medios hegemónicos allá y acá.

—KI: Ya tenemos nuestro primer tratado bilateral como pueblo con esa propuesta. Aquí tenemos una red de medios alternativos. Luis se había encontrado con un director de un medio alternativo que está cercano a nosotros, que apoya la lucha del pueblo, a los movimientos, Costas Arvanitis, de Radio Roja. El problema que tenemos que solucionar es el idioma. No somos muchos de habla hispana en Grecia, pero tenemos una comunidad argentina y latinoamericana que puede ayudar muchísimo para poder intercambiar, no solamente noticias, eventos políticos, culturales, sino también para abrir nuevos puentes de información alternativa, que la necesitamos tanto en el mundo. Con esa propuesta, ya estamos, después del 25 empezamos a trabajar en eso.

—ELM: Nosotros le damos mucha importancia en este programa a la música y nos gustaría poner música griega, pero no tenemos en nuestra discografía. ¿Qué nos podés recomendar para cerrar esta nota?

—KI: La música de Mikis Theodorakis en la película Z Costa-Gavras. Tiene que ver con la democracia y los paramilitares. Un cuento muy viejo de los que siempre luchan por la democracia. La música de Z es de protesta, le habla al alma, a la mente y al corazón de los pueblos. Una música que no tiene letra, pero seguramente les va a encantar.

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