9 ene. 2015

La psicóloga marplatense Patricia
Gordon delante de la bandera de EnRed
(Por La Retaguardia) Lo dijo la psicóloga, presidenta de la ONG EnRed, en relación a la carta documento y las presentaciones en su contra que efectuó la defensa de una maestra de música de Mar del Plata denunciada por abuso sexual infantil y corrupción de menores. Gordon es perito de parte de las familias de las víctimas y según explicó durante una entrevista con La Retaguardia: “se está intentando silenciar la voz de niños y niñas que han hablado a pesar de las amenazas que han recibido, a pesar del miedo”.

La maestra de música Analía Schwartz está imputada por nueve casos de abuso sexual y seis de corrupción de menores, y la psicóloga Patricia Gordon actúa como perito de parte de las víctimas: “me ha llegado una carta documento de parte de la maestra imputada, en la que se me intima a que no me manifieste en forma supuestamente injuriosa en los medios de comunicación y en las redes sociales, y a que rectifique ciertos dichos; el otro detalle es que también he tomado conocimiento por trascendidos, me lo ha comunicado uno de los abogados de las familias querellantes, que la defensora de esta maestra habría presentado un pedido de recusación hacia mí como perito de parte”, explicó Gordon a La Retaguardia.
Para ella, estas presentaciones en su contra son una consecuencia habitual que acarrea su lucha y la de la organización EnRed, a la que pertenece: “es algo para lo que uno en cierta forma está preparado pero no por eso justamente nos vamos a silenciar, sino todo lo contrario. Y más allá de esta situación particular, este es un contramovimiento y siempre hay intentos y acciones violentas y agresivas, descalificatorias hacia quienes trabajamos por la salud de niños y niñas que han sido víctimas y también por sus derechos. Esto no me sucede solamente a mí, sino a muchos colegas que trabajan también con el tema del maltrato y el abuso, y es una estrategia también muchas veces de la defensa de personas que están imputadas o que han sido denunciadas o que están acusadas de este delito tan grave como es el abuso sexual y también del incesto paterno filial; entonces no es la primera vez, es cierto, y seguramente no va a ser la última. Hoy es una carta documento, o este intento de que yo quede afuera de lo que podría llegar a ser un juicio, porque es importante recordar que estamos en la etapa previa donde seguramente haya una elevación a juicio porque evidentemente el fiscal ya encontró pruebas para poder imputar a esta persona (Schwartz)”.
Gordon remarcó que estas presentaciones en su contra no dejan de ser una de las tantas circunstancias que forman parte del camino de quienes luchan contra el abuso sexual infantil: “en este camino también se obtienen otras historias, en el sentido de que a veces logramos que haya justicia, como fue el caso de Rocío Girat (la joven que denunció a su padre, suboficial de contrainteligencia de la Armada de Mar del Plata, por haberla abusado durante años y que fue condenado a 14 años). Pero las situaciones adversas muchas veces también nos llevan a unirnos a quienes trabajamos en relación no solamente a este tema, sino a muchos otros, y a darnos cuenta de que en definitiva vamos a quedar fortalecidos después de esto. Se ha acercado mucha gente, desde distintos movimientos, colectivos, compañeros de otras organizaciones que se están solidarizando porque entienden que esto obviamente no es un ataque personal hacia mí, sino por un lado hacia una organización como EnRed, porque venimos trabajando muchísimo contra el abuso sexual y la violencia de género, con la explotación sexual, y fundamentalmente hacia las víctimas, ese es el problema central, porque a través de eso que comúnmente se dice de ‘matar al mensajero o a la mensajera’, lo que se intenta es silenciar la voz de niños y niñas que han hablado a pesar de las amenazas que han recibido, a pesar del miedo. Y lo que estamos repudiando tiene que ver con esta imposición del silencio”.
En diálogo con La Retaguardia, Patricia Gordon destacó que en relación a lo que ocurría hace unos años, se ha avanzado bastante en materia de prevención y de visibilización de estas temáticas: “sobre todo –agregó– se está perdiendo el miedo a este poder, porque el abuso sexual tiene que ver con una suerte de poder absoluto, de nepotismo, eso recae sobre las víctimas y también sobre las personas que trabajamos con quienes han sido afectados. Pero no obstante todo eso, hay una pérdida del miedo que hace que inclusive muchos casos de adultos que han sido abusados en su infancia, vayan rompiendo con ese secreto, entonces es lógico que cuando avanzamos también este contra-movimiento intente frenarnos”.
Sin embargo, tanto Patricia Gordon como la ONG EnRed están firmes en continuar su camino en defensa de los niños y niñas abusados, ayudando a que sus voces e historias sean escuchadas.


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