27 abr. 2015

Fangio, del mito a la humanización,
¿cuál fue su actuación durante la dictadura?
(Por La Retaguardia) Eduardo Fachal, abogado y ex delegado de Mercedes Benz, dejó todos los detalles de la responsabilidad del corredor de autos Juan Manuel Fangio como directivo de Mercedes Benz en el tiempo en las desapariciones de 14 trabajadores. También se refirió a la conducta del gremio SMATA, tanto en aquellos años como en la actualidad. Además le recordó a Víctor Basterra la militancia de ambos en el Peronismo de Base. Fachal anunció que la jueza Vence, cerró la instrucción de la causa para elevarla a juicio y comparó algunas de las situaciones que viven los trabajadores del rubro (Lear y Gestamp, puntualmente, con las que vivieron ellos durante la dictadura). Fue durante una entrevista con el programa Oral Y Público, que se emite por Radio La Retaguardia.

“Yo soy un poco rompedor de mitos”, aseguró Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, al referirse a los delitos de lesa humanidad cometidos alrededor de la empresa alemana Mercedes Benz, y al rol que pudo haber ocupado el múltiple campeón de Fórmula 1. “Ahí estuvo involucrado de alguna forma Juan Manuel Fangio –continuó–, seamos realistas, yo lo tengo que decir... Yo recuerdo haber hablado con algún compañero en aquella época y me dijo que evidentemente tenía presencia en la planta y en las distintas concesionarias que había en aquella época. Estoy hablando del año 1975 en adelante, es decir, era un hombre que estaba en connivencia con tipos que reprimían, salvo que haya sido un tontito, pero ahí la gente se daba cuenta, permanentemente había conflictos tanto en Mercedes Benz como en Peugeot, y en muchos otros lugares había conflictos en la búsqueda de los derechos del trabajador”.
Al respecto, Eduardo Fachal, abogado y ex delegado de la empresa automotriz de origen alemán, especificó el rol de Fangio, que ocupó el cargo de presidente de la empresa: “quizás poder real y efectivo en cuanto a lo que es un presidente de la sociedad anónima no, pero evidentemente Juan Manuel Fangio era un abre-puertas de la empresa para conseguir determinados beneficios en el país. De hecho, nosotros lo vimos varias veces, cada vez que íbamos a discutir a Casa Central, él iba todos los días. Yo conocí después a la persona que fue su chofer durante muchos años y que terminó siendo despedido por Mercedes Benz, cuando le pidió una ayuda a Fangio no se la dio. Fangio abría puertas y nadie le iba a decir nada, pero cuando nosotros le fuimos a pedir una entrevista para que intercediera por nuestros compañeros desaparecidos, no nos atendió; sin embargo viajó en el avión que Videla fletó para contrarrestar lo que la dictadura llamada ‘campaña antiargentina’”, recordó Fachal y luego agregó: “yo no discuto que ha sido un gran corredor, evidentemente ha sido uno de los corredores más grandes que hasta ahora ha dado el automovilismo, pero como persona, y por lo poco que me tocó tratar, puedo decir otro montón de cosas de él en cuanto a que se preocupó por los que eran los gerentes y los que eran los altos funcionarios de la empresa, y nunca se preocupó por los trabajadores, entonces en ese sentido por mucho ídolo que haya sido en este país... La verdad habrá sido un buen corredor pero como persona dejaba bastante que desear”.

Causa Mercedes Benz

En los últimos días se produjeron novedades en la causa por los crímenes cometidos alrededor de la empresa automotriz. Al respecto, Fachal detalló: “lo que hizo la jueza Alicia Vence fue cerrar la instrucción y preparar la elevación a juicio, pero en realidad lo que los fiscales estaban pidiendo era la indagatoria de (Juan Ronaldo) Tasselkraut, que fue el gerente de producción y que tiene hijos presuntamente apropiados, es decir hijos de desaparecidos en su familia, él tiene uno y su hermano dos; y el otro es (Rubén Pablo) Cuevas que fue el asesor legal del directorio. En realidad nosotros no habíamos pedido su indagatoria (la de Cuevas) sino que se lo citara como testigo, porque era el asesor legal del directorio y tanto en el juicio por la verdad como en otras oportunidades acompañó alguna información, algunos datos que serían útiles para la causa. Pero si tiene que pararse en una indagatoria podría negarse a declarar y no aportar ningún dato, en el caso que no lo incriminen esos datos podrían servir para la investigación”.
En diálogo con Oral y Público, Fachal remarcó que en la causa aún queda mucha prueba pendiente: “nosotros en realidad queríamos que se produjera antes una prueba que nosotros consideramos fundamental. En un determinado momento cuando los accionistas críticos en Alemania cuestionaron el accionar de la empresa durante la dictadura, contrataron al catedrático Cristian Tomuschat para realizar un informe, él tuvo acceso a las actas del directorio que están protocolizadas y guardadas en Alemania, y en esas actas de directorio figura por ejemplo el informe de uno de los directores al resto del directorio de los resultados del allanamiento en la casa del compañero Juan José Martín, cuando en esa época los allanamientos se hacían de forma ilegal, no había una orden de allanamiento, ni había nada por escrito, entonces cómo sabía esta persona cuál era el resultado del allanamiento. En esos protocolos hay, por otro lado, los informes al Batallón 601 de Esteban Remer y Víctor Ventura, y dos compañeros de comisión interna que permanecen desaparecidos, y sobre todo el de Esteban a quien se lo acusaba en 1976 de ser un agitador dentro de la empresa. En el año 1976 acusar a una persona de agitar y decretarle la sentencia de muerte era exactamente lo mismo”.
Fachal explicó que por un error de la justicia la causa no cuenta con esas actas: “cuando se pidió el oficio en su momento se tradujo mal por la traductora pública designada por el juzgado, entonces nunca vinieron. Nosotros lo que estamos pidiendo son esas actas, queremos que la justicia revise porque entendemos que debe haber allí muchos más datos de la complicidad que pudo tener la empresa con la dictadura militar”.

Personas no gratas

Hace pocas semanas, la periodista Gaby Weber presentó su documental “Desinformación (la deseada búsqueda heroica del Mossad)”, en el que desmitifica la versión oficial del secuestro de Adolf Eichmann en la Argentina por parte de un comando israelí. Ella afirma que Eichmann fue encontrado mucho tiempo antes y que su aparición en Argentina fue utilizada políticamente unos años después. Durante su estadía en nuestro país, Eichmann trabajó en la sede de la Mercedes Benz. “Tenía un puesto de electricista con el apellido Klement –confirmó Fachal a Oral y Público–. No coincidió temporalmente cuando yo trabajaba en Mercedes Benz, él estuvo mucho tiempo antes. Una de las cosas que nos informó a nosotros en su momento Cuevas fue por ejemplo la cantidad de criminales nazis que trabajaron en la empresa; nos acercó una revista de la empresa de esos años y trabajaron cerca de 15 criminales nazis, inclusive una señora que fue una de las personas que dirigió uno de los campos de concentración en Checoslovaquia, donde hubo mano de obra esclava muy grande. Incluso cuando estuve en Alemania invitado por la comisión interna de la Daimler Benz de Berlín y recorrimos las instalaciones me mostraron el paredón donde fueron fusilados 14 trabajadores de Mercedes Benz, miembros de la resistencia contra la dictadura nazi. Casualmente el mismo número de desaparecidos que en Mercedes Benz, porque aquí fueron 17 secuestrados pero aún permanecen desaparecidos 14. 3 recuperaron la libertad al poco tiempo”.

Con una ayudita del sindicato

El conflicto laboral en Mercedes Benz comenzó en 1975 cuando fueron despedidos 117 trabajadores, entre los que se encontraban las 14 personas que aún permanecen desaparecidas: “hubo una connivencia muy grande en ese momento entre los dirigentes del SMATA, lo que era el Ministerio de Trabajo, la empresa y la dictadura militar; hubo incluso una lista posterior  de despedidos que no se llevó a cabo porque se triunfó en el conflicto donde el SMATA le acercó, en connivencia con el Ministerio de Trabajo, a la empresa para que se continuara con los despidos. Además, hubo una solicitada del SMATA en 1975, pocos meses antes del golpe, donde nos acusaban a nosotros como miembros de la comisión interna y cuerpo de delegados de Mercedes Benz de ser prohijados de la subversión. Debemos recordar a su vez que cuando se firmaron los convenios en 1975, el 1% de toda la facturación de las empresas automotrices debía ser depositado en las cuentas del SMATA en un fondo que se llamó ‘fondo para la erradicación de los elementos negativos de las empresas’, obviamente los elementos negativos de las empresas éramos aquellos trabajadores, delegados, activistas y demás que nos oponíamos a las listas burocráticas del SMATA. Esa connivencia que empezó en 1975 y continuó en el ’76 es lo que nosotros pedimos que se investigue, no solamente a los empresarios, sino también a los dirigentes sindicales. Casualmente por mi trabajo, hoy tuve que ir al SMATA y siguen los retratos de José Rodríguez, que es quien firmó todo este tipo de cosas, y se quedó con la plata que la Federación Internacional de Trabajadores de Industrias Metalmetálicas le había dado para que le entregara a los familiares de los detenidos de Ford y nunca se la entregó. Hoy se está discutiendo en un juicio con las hijas de José Rodríguez y la obra social cuentas que están en Suiza, ¿esos son los dirigentes gremiales y sindicales que queremos reivindicar?”.
Al ser consultado sobre el que tiene hoy la dirigencia de SMATA, encabezada por Ricardo Pignanelli, sobre todo en los recientes conflictos en las empresas Lear y Gestamp, Fachal remarcó la continuidad entre el accionar de José Rodríguez y la conducción actual del gremio: “nunca reivindicó nuestras causas, nunca nos atendió, las reivindicaciones que nosotros pedíamos, y que las pedimos en Alemania en la asamblea de accionistas, era justamente una placa dentro de la fábrica recordando a nuestros compañeros, que se pagara una indemnización acorde a los familiares y a los 3 compañeros que estuvieron detenidos. Otra de las cosas que nosotros pedíamos era que en reparación al daño que ocasionó la empresa que se construyera un hospital en la localidad de González Catán, que llevara el nombre de los compañeros de Mercedes Benz desaparecidos, en retribución a la comunidad por el daño que la empresa le hizo, pero nunca apoyaron estas reivindicaciones, es más nos cerraron la puerta de la misma manera que nos cerró Juan Manuel Fangio en su oportunidad cuando fuimos a pedir por los compañeros desaparecidos. Nunca jamás nos atendió Pignanelli, y eso que él es trabajador de Mercedes Benz, que su hija es delegada de la empresa Mercedes Benz, nunca jamás nos atendieron, nunca nos preguntaron nada, no recibimos jamás el mínimo apoyo, entonces es realmente coherente porque no nos apoya a nosotros y persigue a los compañeros de Lear”.

Compañero, compañero, compañero

Hacia el final de la charla volvió a sumarse Víctor Basterra.
“No nos conocemos pero los dos militábamos en la misma agrupación en la década del ’70, en el peronismo de base”, le dijo Fachal a Basterra.
“Compañero, compañero, compañero, tres veces compañero. Extraordinario”, respondió entre risas Víctor, y señaló: “en sí estoy totalmente de acuerdo con tu diagnóstico, tu mirada precisa, en todo de acuerdo con lo que vos decís. Incluso iniciamos la charla hablando de la ruptura de los mitos, y hablábamos justamente de Fangio, porque esas cosas si no se las denuncian en su momento, también José Rodríguez se puede convertir en un mito. Y ha sido un traidor a la clase obrera histórica. Agrego solamente que me encanta, me complace que el compañero siga prendido a la pelea, porque en general los peronistas de base siempre seguimos prendidos en la pelea”.
Al respecto, Fachal aseveró: “siempre recuerdo una frase que me enseñó un compañero en Mercedes Benz, él tenía muchos años y era un delegado del cual yo aprendí mis primeras armas como delegado gremial, él me decía ‘yo trazo una línea y me fijo de qué lado están los trabajadores, del lado de los trabajadores me pongo, si los otros están del otro lado son mis adversarios, mis enemigos’, y esto es lo que me sigue guiando, yo me fijo acá, en este conflicto, qué es lo que piden los trabajadores, y de ese lado me pongo. Así lo hablábamos hace poco con los compañeros de Lear y de Gestamp; lamentablemente después de muchos años ellos viven mucho de lo que nosotros vivíamos en la década del ’70, que pensábamos que con el advenimiento de la democracia se iba a terminar, pero evidentemente los poderes económicos y los patrones siguen teniendo mucho poder”.

Eduardo Fachal y un repaso por el avance en la causa por los crímenes cometidos en la sede de Mercedes Benz en Argentina y el rol de Juan Manuel Fangio en aquellos años, además de la “coherente” conducta del sindicato SMATA ayer y hoy. Datos aportados por un abogado, ex trabajador y delegado de la automotriz que buscan esclarecer la memoria colectiva y hacer justicia.

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