17 may. 2015

Las ambulancias conseguidas tras el
acampe anterior. Ahora van por los
médicos.
(Por La Retaguardia) El lunes 11 de mayo, la Corriente Villera Independiente decidió volver a montar una carpa en el Obelisco. La medida fue una continuación de la realizada el año pasado. En aquel momento, tras más de 50 días de huelga de hambre, los habitantes de las villas de la Ciudad de Buenos Aires habían conseguido que el gobierno porteño les diera 4 ambulancias para atender las emergencias en sus barrios, ya que el servicio de emergencia de la ciudad, SAME, no ingresa. Sin embargo, faltan los médicos. Ese fue el principal reclamo de esta nueva protesta que se levantó a las pocas horas tras una promesa del ejecutivo porteño de una reunión con funcionarios para atender el reclamo. Sobre este tema, y sobre la manera en que el Estado se hace el zonzo a la hora de brindar salud pública a los villeros, dialogamos con Gabriela Murúa, referente de la Corriente Villera Independiente en el Bajo Flores.

El año pasado, la Corriente Villera Independiente instaló una carpa en la Plaza de la República, próxima al Obelisco. El reclamo era por derechos básicos como el acceso a la salud, la vivienda, en conclusión: a una vida digna. Luego de varias semanas, la protesta se levantó tras haber conseguido 4 ambulancias para algunas de las villas de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, varios meses después la carpa volvió a aparecer en el paisaje del centro porteño, sumándose a la que mantienen las comunidades originarias de Formosa, a pocos metros.
El Estado había dado las ambulancias pero no los médicos.
“Nosotros conseguimos 4 ambulancias para las villas, porque lamentablemente el SAME no entra a las villas. El año pasado hicimos una huelga de hambre de 53 días junto con vecinos de diferentes barrios y villas. Uno de los compromisos fue las ambulancias, que ahora las tenemos pero lamentablemente lo que no tenemos son los médicos. Sí tenemos los choferes, que fueron elegidos por los mismos vecinos de nuestros barrios. Y  con el tema del mantenimiento de la nafta y esas cosas, los vecinos hacemos una vaquita para poder hacer traslados”, explicó Gabriela Murúa, referente de la Corriente Villera Independiente en la villa 1-11-14.
En todo el tiempo que pasó desde el levantamiento de la carpa del año pasado y esta nueva protesta, las ambulancias solo se utilizaron para realizar traslados: “llevamos a las personas que tienen alguna discapacidad, que no puedan caminar o que están en sillas de ruedas, muletas, personas ancianas, las acercamos a los hospitales, pero lamentablemente no las podemos usar en casos de emergencias. De todos modos, a nosotros nos llaman y directamente vamos, lo que sí tratamos de hacer malabares porque 4 ambulancias es poco, son más de 21 villas que están luchando para que se pueda conseguir más ambulancias, porque el SAME no entra y a veces lamentablemente pasa lo peor”, relató Murúa a La Retaguardia. 

Emergencias selectivas

En la página web del gobierno de la ciudad se explica que el SAME es el “Sistema de Atención Médica de Emergencias es un servicio gratuito de atención médica de urgencias y emergencias, tanto individuales como colectivas”. Sin embargo, sus ambulancias no ingresan a las villas de la Ciudad de Buenos Aires. Al ser consulta acerca de por qué ocurre esto, Murúa señaló: “qué se yo, por equis motivo, tienen miedo que les roben, o porque en el mapa está como zona roja, zona de emergencia, que no se puede entrar o ponen excusa por los pasillos angostos que hay, pero nosotros nos tomamos la molestia de que cuando hay un caso de emergencia dejar la ambulancia ahí, meternos en el pasillo y poder sacar a la persona, cosa que el SAME no lo hace, ponen muchas excusas”.
Esta decisión del servicio gratuito de atención médica del gobierno porteño genera consecuencias en estas consideradas “zonas rojas”. “Nosotros lo que estábamos reclamando es el tema de la reurbanización con radicación el año pasado, hay muchos cables que están colgados y generan incendios, hubo casos de casas que se incendiaron casas y lamentablemente hubo personas que fallecieron o estaban quemadas, es una locura esto”, aseveró Murúa.


Nueva reunión

La Corriente levantó la carpa el martes 12 tras dialogar con algunos funcionarios porteños y conseguir el compromiso de una reunión para el martes 19 de mayo a la mañana con la jefa del bloque del PRO en la Legislatura, Carmen Polledo, y el director médico del SAME, Carlos Russo. “Nosotros siempre estamos abiertos al diálogo, lo que nosotros ahora queremos es que ellos nos respondan como nosotros respondimos, nosotros estuvimos pacíficamente, ahora vamos a ver qué pasa el martes, si ellos no nos dan lo que nosotros estamos pidiendo, lo que exigimos nosotros desde las diferentes villas y barrios, vamos a tomar otras medidas”, afirmó Gabriela Murúa.
Sin duda, el accionar de las organizaciones sociales llevan soluciones a muchas de las necesidades que hay en barrios y villas de la ciudad, el problema es que suplantan lo que le corresponde al Estado brindar: “sí, pero no lo hace, eso es lo más triste”, señaló la referente de la Corriente Villera Independiente, y agregó: “nosotros por más que vivamos en la villa o en barrios bajos, tenemos el mismo derecho que cualquier ciudadano, porque somos seres humanos. Vamos a ver qué es lo que pasa en la reunión y qué es lo que ofrecen”.
Finalmente, Gabriela Murúa reiteró que si en el encuentro del martes con funcionarios porteños no les ofrecen el servicio médico, tal como lo están reclamando, volverán a reunirse en los barrios para resolver qué nueva medidas tomar.


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